Cazarabet conversa con... Javier Rodrigo, autor
de “La guerra degenerada. Violencia y resistencias en la España de posguerra”
(Pasado & Presente)
Nos encontramos
ante el nuevo trabajo, ante el nuevo libro de Javier Rodrigo editado por la
Editorial Pasado & Presente.
El libro analiza,
profundiza, investiga e indaga sobre la violencia y resistencias en la España
de posguerra.
La sinopsis del
libro versus “del epílogo del autor del mismo, Jorge Marco”:
«Con casi toda
probabilidad, nosotros, lectores del futuro, nunca lograremos aprender y
atrapar aquella guerra degenerada que sufrieron miles de paisanas y paisanos en
sus propias carnes. Mujeres y hombres de carne y hueso; niños y ancianos con
las vulnerabilidades propias de cada edad; combatientes y civiles armados y
desarmados. Pobres, muertos de hambre o matados de hambre casi siempre.
Campesinos y pastores en su gran mayoría. Aquellos que fueron nuestros padres,
nuestros abuelos y bisabuelos. Nuestros ancestros, en definitiva, que no vieron
pasar la muerte violenta de largo, sino que muchas veces se sentó
a su lado y se quedó́ a vivir con ellos. Los acompañó́ durante el
resto de sus días, aunque no hablaran sobre ello o nos contaran tan solo
fragmentos incompletos. Quizás todos los esfuerzos sean en balde. Quizás nunca
podremos aprender y atrapar aquella guerra degenerada. Sin embargo, esa
imposibilidad no nos debe desanimar a intentarlo. Así
lo ha hecho Javier Rodrigo y su esfuerzo no ha sido en vano».
Críticas de la
prensa, recogido del portal web de Pasado & Presente:
https://www.lavanguardia.com/cultura/20250911/10936566/guerra-civil-guerra-civil.html
https://www.diariodelaire.com/
https://www.vilaweb.cat/noticies/la-guerra-civil-no-va-acabar-el-1939/
Se trata de la
obra ganadora del II Premio Conversación sobre la Historia con: “Violencia
sexuada y guerra contra la guerrilla en España. Muchas preguntas y algunas
respuestas” de Javier Rodrigo (Universitat Autònoma
de Barcelona).
El II Premio
Conversación sobre la Historia tuvo dos accésits más. Los dejamos aquí
mencionados porque pensamos que pueden ser de vuestro interés:
Primer accésit:
“Bibliotecarios en guerra. El cuerpo facultativo de archiveros, bibliotecarios
y arqueólogos como reflejo de una fractura social (1936-1942)” de Francisco
Xavier Redondo Abal (Universidade de Santiago de Compostela)
Segundo accésit: “La representación de la ausencia y el vacío en la
conmemoración del Holocausto en Alemania” de Miguel de Toro Muñoz (Universitat Autònoma de Barcelona)
El autor: Javier
Rodrigo (1977) es catedrático en la Universitat Autònoma
de Barcelona. Doctor en Historia por el European University Institute de
Florencia, coordina el Grup de Recerca en Guerra, Radicalisme Polític i Conflicte Social (GRECS) y la Red de Investigación
VOICES, Violencia, Identidad y Conflicto en la España
del Siglo xx. Autor, entre otros, de Cautivos.
Campos de concentración en la España franquista, 1936-1947 (2005), Hasta la raíz. Violencia durante la Guerra Civil y la
dictadura franquista (2008, ed. en italiano 2008), Cruzada, paz,
memoria. La Guerra Civil en sus relatos (2013), o La guerra fascista.
Italia en la Guerra Civil española, 1936-1939 (2016,
ed. en inglés 2021; ed. en italiano 2025), escribió con David Alegre el monumental Comunidades
rotas. Una historia global de las guerras civiles, 1917-2017 (2019, ed. en inglés 2026). Sus últimos
libros son Generalísimo. Las vidas de
Francisco Franco, 1892-2020 (2022), Ellos, los fascistas. La banalización del fascismo y la crisis de la
democracia (con Maximiliano Fuentes, 2022, ed. en inglés
2026) e Imagining Franco. History, memory, narratives,
1936-2021 (2025).
Nosotros ya hemos
conversado con el historiador:
https://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/comunidadesrotas.htm
https://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/rodrigo.htm
https://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/europadesgarrada.htm
https://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/generalisimo.htm
https://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/guerrafascista.htm
https://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/rodrigo.htm
https://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/historiadeviolencia.htm
Algunos de estos
Conversa con relacionados con “la violencia” te pueden interesar:
https://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/antoniomiguez.htm
https://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/valverde.htm
https://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/cifras.htm
https://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/politicasdelodio.htm
Cazarabet conversa con
Javier Rodrigo:
-Javier,
indagar sobre la violencia y resistencias en la España de posguerra es como
afirmar que “oficialmente” terminó la guerra, pero nunca “oficiosamente”, ¿no?,
al menos aquel “primero de abril de 1939”
-Claro. La hipótesis con la que trabajamos en mi grupo
de investigación, que incluye a investigadores como Miguel Alonso, David Alegre
o Arnau Fernández Pasalodos, es precisamente la de cuestionar la cronología
oficial del final de la guerra. En 1939 finaliza la ocupación territorial, pero
las dinámicas de la misma, así como la guerra irregular iniciada ya en 1936,
van a seguir en activo hasta finales de los 40. La guerra como combates a
mediana y gran escala finalizará, de hecho, mucho antes de abril del 39. Pero
esa fecha queda, por supuesto, como válida. Lo que ocurre es que hay muchas
guerras dentro de la Guerra Civil, y no todas tienen la misma cronología.
-El término
degenerado/a nos lleva a pensar en que la deriva final y el triunfo final, por
parte de los alzados, desató los instintos más salvajes que algunos pueden
albergar dentro, ¿es así?; ¿cómo cuáles?
-No exactamente: hace referencia a cómo pensaban los
ejércitos fascistas que era la resistencia armada, una guerra irregular, no
uniformada, y por tanto una degeneración de las normas del combate. Lo que
ocurre es que esa es la excusa explícita para desplegar políticas de violencia
extrema contra la población: así pues, la consideración de la guerra irregular
como "degenerada" es el contexto para hacer degenerar todavía más la
guerra, haciendo de los y las civiles no combatientes el objeto bélico por
antonomasia.
-¿Hay
degeneración cuando las guerras se “sienten” o “se temen” como inacabadas? Y si
“se percibe como inacabada será por algo, ¿no?
-Las guerras casi nunca acaban con la firma de los
armisticios, aunque disminuyan considerablemente su intensidad y alcance. Eso
es válido en sentido general, pero más si cabe en las guerras civiles.
-¿Cuál era el
perfil o qué denominadores comunes compartían los sujetos que se dejaron
enrolar en la guerra degenerada?
-La guerra "degenerada" es una guerra
triangular entre estado, resistencia y población civil + entorno natural. Cada
sujeto es diferente. Los agentes estatales suelen ser excombatientes de la
guerra regular, pero sobre todo guardias civiles, encargados de la seguridad en
el territorio. La resistencia, lo sabemos bien, es primero una suerte de
supervivencia armada, después se organiza, y acaba siendo derrotada de manera
clamorosa: son, por tanto, excombatientes republicanos y sus enlaces, sus apoyos.
Y luego está el contexto en el que ese combate se desarrolla: sobre todo,
entornos rurales. Las masías, los chozos, los cortijos son los territorios del
combate irregular, de la guerra degenerada.
-¿La violencia tenía un sexo preferente para llevarla a
cabo y un sexo preferente para “ser sufriente”?
-Existe una tipología claramente sexuada de la
violencia contra la guerrilla, desde el momento que una parte notable de la
resistencia la componen mujeres desarmadas en el valle, las
enlaces de la guerrilla. Contra ellas existen repertorios de violencia
sexual que he estudiado en el libro, y que van desde humillaciones a torturas y
formas de violencia genitalizada que no aparecen en
contextos en los que es un hombre la persona interrogada o enjuiciada.
-La primera
resistencia de los que no pasaron al exilio y se metieron en el monte, debió de
causar una impotencia bestial a los “ganadores”, ¿no?
-Esa resistencia, que es más bien una supervivencia
armada, es anterior al exilio del 39. Aparece ya en 1936 y genera todo tipo de
praxis de violencia e intimidación, incluso cuando la represión se empieza a
regularizar por canales judiciales. Para la resistencia armada hubo mucha
persecución y poco enjuiciamiento. A la guerrilla se la asesina mucho más de lo
que se la persigue judicialmente.
-Y la que vino desde
la estampida y la derrota de los fascismos y nazismos europeos derrotados,
pasando el Pirineo, encendiendo unas nuevas esquirlas de violencia, ¿cómo se
experimentó y se sufrió?
-Esa ya fue organizada y venía del éxito de la
liberación de Francia. Lo que ocurre con la ocupación del Valle de Arán, que es
el gran momento de esa resistencia, es que no tiene el apoyo internacional
aliado. Podría haber sido la cabeza de puente en territorio español de un
gobierno republicano, pero acabó derrotado por las armas. Desde ese momento,
las partidas guerrilleras, tanto las sociales como las políticas, continúan la
lucha. Pero como se verá, se trataba de una guerra condenada al fracaso.
-Se reprimió de
múltiples maneras, ¿verdad?, no solo respondiendo con violencia a la
violencia…se empezó a expoliar un modo de vida en torno a las masías y el
entorno rural más tranquilo
-Esto es interesante. Una forma de presionar a las
guerrillas estuvo en perseguir a los habitantes de masías y entornos rurales
que pudiesen dar apoyo a la guerrilla. Esto devino en prácticas de alejamiento,
confinamiento y vaciamiento territorial. Los civiles eran los objetivos
centrales tanto de los maquis como de quienes los perseguían.
-En la guerra
degenerada hay muchos tipos de batallas de las llamadas subterráneas ¿, es así?
y mucha “guerra sucia” ….
-Es, de hecho, una guerra sucia. Sin límites, con la
población civil en el centro de la ecuación. Una guerra de baja intensidad,
pero que consumió recursos y energías al estado franquista, pero que, sobre
todo, afectó de manera capital a miles de familias en entornos rurales.
-Las mujeres en
resistencia, ocupa tu capítulo cuarto y es que, las mujeres, tuvieron mucha más
presencia en activo y en pasivo de lo que podemos pensar, ¿no?
-Son fundamentales. Este era mi objetivo principal:
estudiar a través de la agencia femenina las formas de la resistencia en
España, y ver si su conocimiento nos permite repensar la Resistencia misma. Una
Resistencia que casi siempre vemos como nacional, masculina y armada, pero que
muchas veces es más bien relacional, femenina y desarmada.
-¿Cuántas
generaciones fueron herederas de “aquella guerra degenerada”, teniendo en
cuenta que el silencio es, seguramente, una forma de represión y bastante
símbolo de la degeneración, ¿no?
-Difícil pregunta. Seguro, cuanto menos, tres
generaciones. Y cabría preguntarse si más. Cabría preguntarse si aquí estaría
uno de los orígenes de la España vacía, de la despoblación y migración masivas
en la segunda mitad del siglo.
-La violencia en
España, ¿qué presenta de diferente y diferencial frente a otras violencias que
arrancan de estas “guerras degeneradas”?
-Con escalas diferentes, las formas de la guerra
irregular las encontramos tanto en España como en otros territorios y tiempos.
La reconcentración de civiles para acabar con la insurgencia existe como mínimo
desde las guerras de Cuba o la aniquilación de los herero
en Namibia. La quema de bosques y el uso de agentes químicos contra la
naturaleza están presentes en España, en Grecia, en Bielorrusia, pero también
en Indochina o en Vietnam. El asesinato de civiles lo encontramos en todos los
territorios de contrainsurgencia, y de hecho el concepto de "guerra
degenerada" nace de la pluma de los ocupantes alemanes en la Línea Gótica,
en Italia. Con matices y escalas, cabe hablar de una praxis de guerra irregular
contrainsurgente que se extiende a lo largo del siglo XX.
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