Cazarabet conversa con...   Pepe Sedano Moreno, autor de “Estuvieron en Mauthausen, Dachau y otros campos. Berja: Exilio, resistencia y deportación (1936-1945)” (Círculo Rojo)

 

 

 

 

 

 

 

Pepe Sedano Moreno escribe sobre los virgitanos que vivieron el exilio, la resistencia y la deportación entre el 36 y el 45.

El libro, minucioso y muy trabajado, editado por Círculo Rojo está prologado por José Leonardo Ruiz Sánchez, Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla.

En el libro se indaga y se trata, de pasada---porque se centra más en el exilio, resistencia y represión--, la gue­rra de España, y después indaga y se mete de lleno a   inves­ti­gar la suerte que corrieron los repu­bli­ca­nos vir­gi­ta­nos que tuvie­ron que cru­zar la fron­tera francesa para, primero, la salvarla vida, la   suya y la de sus familiares que, muchas veces, no siempre, los podían acompañar….

En este libro Pepe Sedano escribe sobre los que: “deja­ron una gue­rra, la de España, y sin bus­carla se encon­tra­ron con otra más grande. Una gue­rra mun­dial, la segunda. Alo­ja­dos en cam­pos de refu­gia­dos – en rea­li­dad cam­pos de con­cen­tra­ción galos-, verían cómo los acon­te­ci­mien­tos se pre­ci­pi­ta­ron con el comienzo de esa II Gue­rra Mun­dial y sus vidas iban a cam­biar más de lo que hubie­ran ima­gi­nado”. En esta segunda contienda mundial todo se volvió, como en cualquier contienda a “ser un desas­tre humano sin pre­ce­den­tes. Bara­jado cifras que cau­san tanto horror que casi no son creí­bles y, aun así, tam­poco nos las pode­mos creer por­que el número cierto no se sabrá jamás: es impo­si­ble cuan­ti­fi­car los muer­tos y desa­pa­re­ci­dos en tan­tos esce­na­rios y en tan­tos con­ti­nen­tes (...) Unos pocos miles de ellos eran espa­ño­les y que­da­ron sus ceni­zas espar­ci­das por los cam­pos centroeuropeos y del norte de África. Otros tuvie­ron la for­tuna de sobre­vi­vir a esa enor­mi­dad de cruel­dad, de bru­ta­li­dad, de mons­truo­si­dad que se generó den­tro y fuera de los cam­pos de con­cen­tra­ción nazis durante este período de estre­me­ci­miento vital. De entre esos miles de espa­ño­les que sufrie­ron la depor­ta­ción –España era neu­tral en esa gue­rra-, unos cuan­tos eran de Berja”.

En este libro nos encontraremos con esta historia, “la de los vir­gi­ta­nos, de los que murie­ron y de los que pudie­ron con­tarlo aun­que ya no estén más allá de la guerra de España(...)es la his­to­ria de esos vir­gi­ta­nos, de los que murie­ron y de los que pudie­ron con­tarlo aun­que ya no estén entre noso­tros. Los archi­vos, tanto espa­ño­les como fran­ce­ses, ale­ma­nes, ingle­ses, aus­tría­cos nos han dado la infor­ma­ción para poder seguir­les los pasos; a unos de ida, a otros de ida y vuelta”.

Como explica el propio autor: “ha sido un pro­yecto ambi­cioso que le ha lle­vado dos años y medio de inves­ti­ga­ción por dece­nas de archi­vos. En la mayo­ría ha ser­vido para obte­ner una infor­ma­ción pre­cio­sí­sima –en la mayor parte-, otros, lamen­ta­ble­mente, no ha sido posi­ble. A veces por­que los pro­pios pri­sio­ne­ros cam­bia­ban sus nom­bres por otros fic­ti­cios para que las auto­ri­da­des espa­ño­las no die­ran con ellos”. Además, añade: “sobre Berja El libro está divi­dido en tres par­tes como indica el sub­tí­tulo del mismo y es mono­grá­fico sobre las per­so­nas de Berja que se vie­ron envuel­tas en esa vorá­gine de gue­rras: la de su país y la mun­dial. Por un lado el exi­lio. Fran­cia fue quien –en prin­ci­pio- los aco­gió. Pero fue­ron muchos los que soli­ci­ta­ron, tanto en la costa medi­te­rrá­nea a tra­vés de Mar­se­lla o Port Ven­drés, como en la atlán­tica, a tra­vés de Bur­deos, de mar­char al exilio del norte de África, sobre todo a Arge­lia y a Marrue­cos y algu­nos de estos, estando en ese país, toma­ron otro barco y se fue­ron a Amé­rica, sobre todo a México y a Vene­zuela. Una fami­lia vir­gi­tana de los emi­gra­dos a México había enviado a sus tres hijos a la URSS y soli­ci­taba a las auto­ri­da­des mexi­ca­nas que hicie­ran lo posi­ble para que retor­na­ran...”.

Pero hubo otras maneras de afrontar la derrota que implicaba huir de la España franquista: “Hubo otros, los que se enro­la­ron en la CTE (Com­pa­ñías de Tra­ba­ja­do­res Extran­je­ros), fue­ron hechos pri­sio­ne­ros en el mismo momento de atra­ve­sar el bos­que de Las Arde­nas los aco­ra­za­dos ale­ma­nes y des­pués de pasar por los Sta­lags lle­ga­ron a dife­ren­tes cam­pos de con­cen­tra­ción. Los de Berja fue­ron al de Maut­hau­sen o a alguno de sus kom­man­dos y al de Dachau, en Europa. En Arge­lia lo hicie­ron a los de Colomb Béchar y en Marrue­cos en el de Im-Fout. Tam­bién los hubo en México y en Vene­zuela”.

Los hubo que pudieron o eligieron luchar, quizás porque no los apresaron: “y lucharon con­tra el nazismo ,enrolándose en la Resis­ten­cia fran­cesa,  en uni­da­des mili­ta­res como alguna unidad francesa ---como los Regi­mien­tos de Mar­cha o en la Legión Extran­jera---, incluso un vir­gi­tano per­te­ne­ció a la famosa 9ª Com­pa­ñía, --La Nueve---, la que liberó Paris aun­que él ese día no des­fi­lara por el Arco del Triunfo camino de los Cam­pos Elíseos (.....) y otros fue­ron a parar a los cam­pos de con­cen­tra­ción y muchos de ellos allí que­da­ron para siem­pre. De los vecinos de Berja hubo cinco destinados a estos campos cinco, y uno de Bení­nar (he incluido tam­bién a los veci­nos de Bení­nar por­que pre­fi­rie­ron per­te­ne­cer a Berja cuando su pue­blo iba a que­dar sumer­gido por el embalse de su mismo nom­bre), pero otros tres vir­gi­ta­nos, ade­más de los ante­rio­res, sí volvieron ...  dos lo hicie­ron desde el campo de Maut­hau­sen (en Aus­tria) y otro lo hizo desde el de Dachau (Ale­ma­nia)”.

En este libro, en resumen, tal como declaraba en medios Pepe Sedano, “Esta es, hasta donde hemos podido inda­gar, la his­to­ria de cada uno de ellos. De unos existe más infor­ma­ción que de otros. Todas están en este libro, Estuvieron en Mauthausen, Dachau y otros campos...”.

 

En el libro encontraremos: “más de 400 pági­nas y alre­de­dor de 350 per­so­nas con nom­bres y ape­lli­dos, dece­nas de archi­vos con­sul­ta­dos y fon­dos docu­men­ta­les de ter­ce­ros ade­más del autor, así como cien­tos de docu­men­tos en los que apa­re­cen sus nom­bres reci­bi­dos de los archi­vos, sobre todo fran­ce­ses y ale­ma­nes…”,

Y en las razones y el por qué está el motivo por el que quizás lo ha leído “hacen que este libro tenga que ser leído sobre todo por los alum­nos que cur­san estu­dios en los IES de Berja, aun­que es extra­po­la­ble a cual­quier otro IES, en la época en que se desa­rro­lla: 1936-1945. Tam­poco les ven­dría mal al pro­fe­so­rado de His­to­ria que le echara un vis­tazo antes de expli­car este tema a sus alum­nos”.

 

Declaraciones tomadas de pressreader.

El autor, Pepe Sedano:

Pepe Sedano Moreno (Berja, 1954). Ha realizado su vida laboral como funcionario del Ayuntamiento de Berja (Almería), aunque por sus estudios debería de haber ejercido como maestro de escuela pero una decisión personal le llevó en otra dirección.

Es miembro fundador –junto con otros-, del Centro Virgitano de Estudios Históricos del Ayuntamiento de Berja (CVEH), así como miembro de pleno derecho del Departamento de Historia Contemporánea del Instituto de Estudios Almerienses (IEA) de la Diputación de Almería. Ha sido uno de los historiadores pioneros del fenómeno “deportación” en España cuando no existía apenas documentación sobre este tema, así como escasísima bibliografía sobre el particular. Fruto de esas investigaciones es solicitado para dar conferencias en instituciones y presentaciones de sus publicaciones sobre la deportación española a campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial, y a diversos IES, tanto de la provincia de Almería como a la de Jaén y a la de Valencia, así como a otras instituciones de Almería, Málaga, Guadalajara, Zaragoza, Huesca, Valencia, Jaén, Teruel, Pontevedra, Madrid, Barcelona, Cádiz, Córdoba…

Es autor de varias publicaciones en revistas provinciales como Revista Velezana, Farua, Abuxarra, Memoria o Sentimento, Cuatrovientos. Es, igualmente, autor de varias publicaciones relacionadas con el tema de la deportación a campos nazis unas, y otras con la comarca a la que pertenece: La Alpujarra.

 

LIBROS:

El Infierno y sus puertas: Mauthausen, Treblinka, Sachsenhausen, Ravensbrück… (Mis conversaciones con el deportado Amadeo Sinca y con Dante Alighieri). Almería: Editorial Círculo Rojo. 2017.

Sin misericordia con José Serrano. Sangre en Oradour-sur-Glane, dolor en Purchena. Almería: Editorial Círculo Rojo. 2019.

José Barón, “Muerto por Francia”. En Gérgal (Almería) vio la luz. Melilla forjó al héroe. Almería: Editorial Círculo Rojo. 2020.

Imagínate La Alpujarra. Otro mundo. Mil y una historias alpujarreñas. Almería: Editorial Círculo Rojo, SL. 2021.

Bajo la sombra de cuatro banderas. Francisco Más Pérez, un virgitano en la tormenta. Almería: Editorial Círculo Rojo, SL. 2021.

Deportado a Dachau…y sobrevivió. Almería: Editorial Círculo Rojo, SL. 2021.

Boceto en gris sobre fondo azul. Emilio Cañadas Rendón, de Roquetas. Muerto en Mauthausen con 21 años. Almería: Editorial Círculo Rojo, SL. 2022.

De la Axarquía a Mauthausen. El largo viaje de Juan Gutiérrez Perea (1906-1941). Almería: Editorial Círculo Rojo, SL. 2022.

“Haciendo la luna” en la 96ª Brigada Mixta. “Largas cambiadas” y “A porta gayola” de Manuel Campos Padilla (1910-1978). Almería: Editorial Círculo Rojo, SL. 2023.

Adra, 1938. La Azucarera y un telegrama. Correspondencia republicana en torno a un millón de pesetas. Almería: Editorial Círculo Rojo, SL. 2023.

Rotspanienkämpfer. Los combatientes de la España roja. Vivir, sufrir y morir… en un campo de concentración nazi. Almería. Editorial Círculo Rojo, SL. 2024.

El Santo Oficio y sus mil “demonios”. Aproximación histórica a su sombra en La Alpujarra. Almería: Editorial Círculo Rojo, SL. 2024.

Estuvieron en Mauthausen, Dachau y otros campos. Berja: exilio, resistencia y deportación (1936-1945). Almería: Editorial Círculo rojo, SL. 2025.

 

La sinopsis de este libro:

La Segunda Guerra Mundial fue un desastre humano sin precedentes hasta ese momento. Se han barajado cifras que causan tanto horror que casi no son creíbles y, aun así, tampoco nos las podemos creer porque el número cierto no se sabrá jamás puesto que es imposible cuantificar los muertos y desaparecidos en tantos escenarios como tuvo ese conflicto y en tantos continentes.

Unos pocos miles de ellos eran españoles y quedaron sus cenizas esparcidas por los campos de Centroeuropa y del norte de África. Otros tuvieron la fortuna de sobrevivir a esa enormidad de crueldad, de brutalidad, de monstruosidad que se generó dentro y fuera de los campos de concentración nazis durante este período de estremecimiento vital (1939-1945).

De entre esos miles de españoles que sufrieron la deportación –España, recordemos, era neutral en esa guerra-, unos cuantos eran de Berja; algunos lucharon en la Resistencia Francesa, otros se enrolaron en unidades militares, tanto en Francia como en Argelia, y otros murieron en los infames campos de concentración nazis y quedaron allí; unos pocos tuvieron la suerte de sobrevivir para poder contarnos lo que vivieron y padecieron en sus carnes a pesar de que haya personas que aseveren que esos campos de los que se habla no existieron jamás.

Esta es la historia de esos virgitanos, de los que murieron y de los que pudieron contarlo, aunque ya no estén entre nosotros. Los archivos, tanto españoles como franceses y alemanes, nos han dado la información necesaria para poder seguirles los pasos; a unos de ida, a otros de ida y vuelta.

“Extenso como sus anteriores obras, en esta ocasión aparte de ampliar y completar sus investigaciones, ordenando la información de manera que permite al lector hacer un seguimiento mucho más fácil, metódico y ágil de esta realidad que estudia. El autor es sin duda el mejor experto en estas cuestiones, al menos para el ámbito geográfico en el que se mueve y es de su interés historiográfico” (José Leonardo Ruíz Sánchez, autor del prólogo).

“Max Aub pidió siempre a la literatura del exilio: dejar rastro, no para el elogio, sino para impedir el olvido. (…) Pepe Sedano recoge la petición de Max Aub, trabajando como un artesano seguir el hilo, dudar de lo aparente, encontrar en los documentos y las voces familiares la clave que une lo local y lo universal—. Las voces familiares a veces no son nítidas pero si son reconocibles, son las voces en las que nos reencontramos”. (Daniel Campos López, autor de la Introducción).

“Como Pepe Sedano, crean y creen en la democracia, creen en la libertad, en el poder del ejemplo, y en la magnanimidad. Sedano con la investigación y Max Aub con la verdad, se encontrarán presentes en los estantes de las buenas bibliotecas, que será como la eternidad por su mágico trabajo”. (Jaume Talens, autor del Epílogo).

El autor ya ha estado con nosotros en dos “Cazarabet conversa con…”:

https://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/infiernopuertas.htm

https://www.cazarabet.com/conversacon/fichas2/delaaxarquia.htm

 

 

 

 

Cazarabet conversa con Pepe Sedano Moreno:

-Pepe, ¿qué te ha llevado o te lleva con cierta asiduidad a escribir, previa investigación, sobre los exiliados de Berja y alrededores en los campos nazis, sobre todo Mauthausen, Dachau…?

-Cuando empecé a investigar, a principios de los años 80, yo tenía claro lo que quería saber. Simplemente qué había sido de los almerienses pero, sobre todo de los alpujarreños en general (tanto de los de la provincia de Granada como de los de la almeriense) y de la gente de Berja en particular. Mauthausen porque era donde había ido a parar la mayor parte de los españoles, luego tenía más posibilidades de encontrármelos en dicho campo. Por otro lado, es sobre este campo donde más bibliografía había, luego también existían mayores posibilidades de encontrarme a alguno de ellos en cualquier relación, bien de muertos como de supervivientes. Dachau tiene una explicación lógica: un virgitano (gentilicio de los que hemos nacido en Berja) había estado en ese campo, había sobrevivido y aún estaba vivo cuando yo empecé a investigar. Investigando para este libro he descubierto que, además, uno de los que en principio fue deportado a Mauthausen, acabó siendo remitido al campo de Dachau donde consiguió, igualmente, sobrevivir.

-Pepe, amigo, ¿cómo presentarías este libro, Estuvieron en Mauthausen, Dachau y otros campos?

-Lo presentaría –aunque esté mal que lo diga yo-, como un gran trabajo de investigación puesto que se han tocado cerca de 50 archivos o instituciones para la obtención de información tendente a poner en valor el texto que se estaba redactando con documentos que refrendaran lo que se escribía. Y ya no solamente un gran trabajo de investigación que ha tardado cerca de cuatro años en poner el punto y final definitivo (se ha hecho hasta en cinco ocasiones, puesto que se ponía pero, al poco tiempo llegaba más información que había que introducir en ese futuro libro), también lo es didáctico y pedagógico –dicho por un profesor de Historia que, además, es el autor de la Introducción al mismo-.

-¿Qué periplo los suele llevar allí?; ¿qué trayecto? Lo primero, sería descubrir desde qué lugares fueron saliendo hacia el exilio…

-El periplo no es difícil de imaginar: la guerra de España (1936-1939). Si no hubiese sido por esta guerra y su inclusión en una Unidad del Ejército de la República, esta gente no hubiera pasado una frontera huyendo de las consecuencias que podía tener en quedarse en su propio país siendo desafecto al régimen. Lo hicieron quienes, además, habían perdido la gran batalla, la del Ebro, la que supuso que las tropas del ejército sublevado llegasen al Mediterráneo, a la altura de Vinaroz (en Castellón) y, de esta manera, Cataluña quedó embolsada –como meses antes lo había sido la localidad oscense de Bielsa-. La salida, tanto para unos como para otros, la única salida era a través de los Pirineos, o sea, Francia.

Pero antes lo habían hecho los republicanos asturianos, los cántabros, los vascos. Conforme fueron siendo invadidas estas comunidades, quienes no quisieron quedarse en su tierra huyeron, igualmente, a Francia por Irún, por Behovia, más tarde lo harían por Roncesvalles, por Canfranc o por Bielsa como hemos dicho. Ahora era el turno de Cataluña.

Cualquier paso era bueno para poner a salvo su integridad, bien por carretera, bien por ferrocarril –si es que lo había-, por veredas, en barco –los menos-, a través de las cumbres nevadas del Pirineo…No solo salieron los catalanes. Salieron todos los republicanos, bien los que eran soldados en las diferentes Unidades que allí convergieron de cualquier parte de España, bien los republicanos que habían marchado de sus respectivas regiones a buscarse la vida en Cataluña a principios de los años 30, sobre todo andaluces y extremeños. 

-¿Cómo llegaron y en qué condiciones a los campos franceses?

-Por mucho que queramos imaginarlo siempre nos quedaremos cortos. Unas veces bajo las bombas de la aviación facciosa, otras bajo los obuses de la artillería franquista, huyendo, con frío, mucho frío –no olvidemos que estamos en el invierno de 1938/1939-, unos cansados, otros ateridos del frío, ancianos, niños pequeños, otros con minusvalías acusadas, soldados heridos ayudados por compañeros, coches que intentan abrirse paso entre la barahúnda que discurre intentando, de alguna manera, poner su vida a salvo de lo que les viene encima.

Cuando las autoridades francesas accedieron a abrir la frontera a estas miles de personas que comenzaron ese éxodo hacia alguna parte –en principio al personal civil únicamente, a los pocos días también para los militares-, por todos los pasos fronterizos con Francia, este país fue levantando rudimentarios campos de refugiados –de concentración le han llamado algunos autores-, para, de alguna manera, tener concentrados a esos cientos de miles de criaturas que buscaban un lugar donde cobijarse, tanto del frío como de las tropas de Franco que no dejaban de hostigarles de una manera u otra. Los campos, como podemos imaginarnos, no cumplían con los mínimos requisitos básicos para albergar a personas. Poco a poco se fueron mejorando pero… imagínense miles de personas abandonadas a su suerte en una playa como la de Argelés-sur-Mer, donde el viento sopla como la Tramontana catalana, rodeados de alambradas por tres puntos y el cuarto es el mar y éste sirve de cuarto de baño, de aseo personal… de todo y ni un lugar techado para evitar las inclemencias del tiempo.

-La Francia republicana se saltó muchísimos valores con los exiliados españoles porque los campos eran deplorables. Haznos una reflexión, por favor…

-Francia, desde el primer momento, fue reacia a coger a los que querían salir de España. Pero el elevado número de personas que querían marchar al exilio galo –que era el que tenían más cerca-, les obligó, de alguna manera, a abrir los pasos fronterizos y a acogerlos. Pero para el gobierno galo esto suponía un gasto diario que salía de las arcas del gobierno a diario para dar de comer a toda esa gente. Gasto que, día a día, fue incrementándose de tal manera que casi se les va de las manos. Cada día entraba más gente, cada día se abrían nuevos campos porque el gobierno francés no quería que todas esas personas se dispersaran por todo su territorio sin estar controlados, más si cabe teniendo en cuenta que para un gran número de población gala las personas que estaban entrando en su país eran indésirables, o lo que es lo mismo: indeseables, era lo peor de España lo que les estaba entrando. No los querían en su territorio. Al poco se darían cuenta que esas manos les eran imprescindibles para sus pretensiones y de “indeseables” pasaron a ser “necesarios”.

-Tus investigaciones, ¿a qué campos te han ido llevando en territorio francés?

-Especialmente a aquellos campos donde me he encontrado a mis paisanos. Sobre todo al campo de Mauthausen porque la mayoría de ellos o pasaron por allí o entraron y no salieron… “solo por la chimenea” –como les decía Fran Ziereis, el comandante del campo, cuando recibía a los diferentes convoyes que fueron llegando a su campo. También al de Dachau donde fueron a parar dos virgitanos. Pero no podemos olvidar que para llegar a esos campos primero pasaron por los franceses. Entre los más transitados por aquellos que yo he estudiado más destacan los de Septfonds, Argelés-sur-Mer, Gurs, Vernet d’Ariege y Noè.

-¿Y de allí se les derivaba a “los terribles y temibles stalags” o ya directamente a campos como el de Mauthausen, Dachau u otros…?

-El 98% de los deportados a campos de concentración nazis pasaron primero por los diferentes Frontstalag, formado por Frontstammlager für Kriegsgefangenen (Campo en el frente para prisioneros de guerra). o sea, próximos al lugar donde son hechos prisioneros, siempre en localidades francesas puesto que son detenidos una vez que Alemania invade Francia y estos miles de personas estaban trabajando –como voluntarios-, en las diferentes Compañías de Trabajadores Extranjeros (CTE) que se habían formado en los distintos campos de refugiados que se habían erigido en todo el sur galo, eran civiles, sus armas eran solamente picos y palas. Estos son los que van a ir a los Frontstalags primero para pasar, al poco tiempo a un Stalag (Esta palabra está formada por dos palabras en alemán: Stammlager, formado por Stammlager für Kriegsgefangenen Mannschaften und Unteroffiziere (Campo de prisioneros de guerra para soldados de tropa y suboficiales).

Los que sí van a ir directamente a los campos, como el de Mauthausen, son, por ejemplo, aquellos soldados (republicanos españoles que se habían alistado, bien en el ejército galo, bien en CTE pero militarizadas, que todos sus componentes eran militares y llevaban uniforme del ejército francés) que habían sido hechos prisioneros en las playas de Dunkerque. Los primeros españoles registrados en Mauthausen aparecen con los números de matrícula muy bajos, alrededor del número 3.000. Ellos, entre otros, fueron los encargados de terminar las obras del campo de Mauthausen que estaba inconcluso cuando ellos traspasaron sus puertas.

 

-Si había, “estancia y parada de un stalag”, ¿cómo era el paso por un “stalag”?

-Sí, si había “estancia y parada en un stalag. Antes que nada y como hemos visto en la pregunta anterior, un Stalag era un “campo de prisioneros de guerra para suboficiales y soldados rasos”. Prisioneros de guerra para todos los países, excepto para los españoles porque en el gobierno de Franco alguien dijo que “fuera de España no hay españoles”. Eso significó que a los republicanos españoles hechos prisioneros en Francia no se les aplicara la Convención de Ginebra que SÍ reconocía a los prisioneros de guerra como tales.

Alemania estaba dividida en Distritos Militares (Wehrkreis), que se anotaban con número romanos: I, II, III… etc. En cada uno de estos Distritos, conforme se fueron erigiendo Stalags, se les fue anotando con las palabras del alfabeto en mayúsculas. Si en un Distrito se levantaron cuatro Stalags, estos serían designados, por ejemplo en el III, como: III-A, III-B, III-C y III-D, y así con todos y cada uno de ellos. Si no recuerdo mal fueron hasta XXI los Distritos erigidos, tanto en territorio teutón como en aquellos otros que fueron ocupados por ellos.

Para un prisionero de guerra la estancia en los Stalags fue rutinaria. Cada uno tenía asignados sus labores diarias y, para la mayoría, el paso por el Stalag significó ver la posibilidad de escapar y continuar la guerra (hay más de una película en la que se puede ver esto, La gran evasión, por ejemplo). Para otros que no querían complicarse la vida, su misión solamente era esperar a la liberación algún día más o menos cercano.

El paso de los republicanos españoles por los Stalags fue –en la mayoría de los casos- de poco tiempo (hubo sus excepciones que estuvieron bastante tiempo); en otras ocasiones más de un español pasó por más de un Stalag –y hasta tres o cuatro-, hasta que llegó a Mauthausen. Este campo fue, para la mayoría, el destino final tras sus pasos por los diferentes Stalags por donde pasaron. Otros fueron a Dachau, a Buchenwald, a Sachsenhausen, a Neuengamme o a cualquiera de sus kommandos exteriores.

-Está y hay el trabajo de investigación, pero es que la presentación del libro y demás es excelente, ¿no?

-Bueno, no soy yo el que lo dice –que también-, es todo aquel que desde mi primer libro (y con éste ya son 13 los publicados) hasta éste, siempre lo ha dicho. Yo antes de publicar ninguno siempre tuve claro que si yo algún día publicaba tenía que ser con unas características determinadas: pastas duras con solapas. El papel me daba igual, de hecho los dos primeros libros sus páginas no es en papel blanco como el resto. Pero en las pastas duras quería que apareciese lo mismo que aparece en las solapas. Yo tengo una biblioteca que pasa de los 2.000 ejemplares. Muchos de ellos son de pasta dura pero, en esas pastas no aparece lo que sí aparece en las solapas. El diseño de la cubierta siempre he querido que aparezca igual que en las solapas. En los volúmenes de mi biblioteca las pastas duras son monocolor, únicamente con el título del libro, simplemente así. Muy diferente a lo que sí aparecen en las solapas.

Por eso motivo tuve claro, desde el principio, que todos mis libros iban a ser iguales, como si de una colección se tratara (y no es que se trate, es que de hecho lo es aunque vayan sin numerar). Todo el que la tiene, o simplemente tiene algún ejemplar de los 13 publicados me ha felicitado por lo bueno de su edición. En ese sentido se debe de atribuir a la editorial Círculo Rojo que es la que me ha editado todos y cada uno de esos ejemplares a los que nos estamos refiriendo.

-Aunque para eso ayude y mucho la edición y la colaboración con ellos, ¿no?

-Desde luego. La Editorial desde el primer momento se pone a tu disposición para resolverte todas las dudas que tengas o se puedan ir presentando a lo largo del proceso de confección de cada libro. Desde la maquetación hasta el envío de las galeradas para que tú corrijas (en mi caso soy yo quien me corrijo pero también te pueden ofrecer ese servicio) vas viendo cómo el libro va tomando forma. Hasta que tú no das el O.K., la editorial no envía el producto final a imprenta para su impresión. Tanto del texto como de la cubierta, sobrecubierta y solapas a las que, igualmente, tienes que dar el O.K. Superados estos procesos, desde que se envía a imprenta hasta la recepción en tu casa de los libros suele tardar aproximadamente un mes.

-En tu investigación: ¿te planteas un guion de preguntas a ir contestando y así ir realizando, de esta manera, el libro?

-Francamente he de decir que no. Cuando me planteo escribir un nuevo libro, dependiendo del tema y de la documentación que tenga para avalar el texto, lo único que pienso es seguir temporalmente la documentación. Como casi siempre hay una persona que es la protagonista del libro, hay que investigar en el Registro Civil correspondiente para ver su procedencia.

Después, hasta que llega a una unidad militar (si es que hizo la guerra), voy desarrollando su juventud con arreglo a lo que pasaba en España en su tiempo paralelamente a su vida. Toco a la puerta de los Archivos Militares de España para ver su paso –en el caso que ya hubieran hecho el Servicio Militar- por el ejército. Si cuando estalla la sublevación militar en España aún no habían hecho este Servicio, entonces se alistan voluntariamente como milicianos o son llamados a filas para formar parte de las llamadas “quinta del biberón” o “quinta del saco”, si los han llamado siendo reservistas.

Son los documentos los que me van llevando, desde principio a fin, a lo largo del libro siguiendo las vicisitudes del investigado o investigados como es el caso de este último libro. Ha sido un abanico muy amplio donde hemos tenido que investigar y por eso la redacción del mismo se ha llevado casi cuatro años (no seguidos –por medio de esta investigación se han cruzado varios libros que se han publicado con anterioridad a éste-, pero no he dejado de lado éste, claro).

-¿Cómo es seguir la pista de los virgitanos tanto en Mauthausen como en Dachau?

-Hay que tocar en muchas puertas para seguirle la pista y tener un trabajo donde no quede ningún cabo –aunque a veces quedan, no por culpa de uno, sino porque alguna de las puertas a las que se ha tocado no se han abierto o nos han dicho que vayamos al Archivo in situ y allí se investigue directamente lo que para mí era imposible.

Empezando por los Registros Civiles de la localidad del personaje a estudiar. Por los Archivos Generales Militares y otras Instituciones de España, por los Archivos Departamentales del sur de Francia, del Archivo Militar de Paris, el de Caen (en Normandía), como los de Ultramar, o los de la Legión, en Francia. Igualmente en Alemania, sobre todo en los archivos de Arolsen (el International Tracing Service, o simplemente ITS, organismo dependiente de la Cruz Roja Internacional) donde está centralizado toda la información sobre la deportación a campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Si el personaje ha pasado por otros países pues… obviamente intentar recabar información de él en ese o esos países por donde pasó. Con toda la información recibida se tiene ya una visión general de por dónde fue pasando, qué fue haciendo o qué fue de él, en definitiva, intentar reunir –como si de un puzzle se tratase-, en documentos su vida y contarla.

-Pero los exiliados no siempre pasaban del exilio a los campos franceses y a los campos de concentración en Alemania, Austria u otros lugares…lo que quiero decir es que algunos formaron parte de la resistencia francesa o se enrolaron en el ejército francés u otros para luchar contra el nazismo, el fascismo…

-Sí. Estando en los campos de concentración franceses, algunos de los republicanos que estaban en ellos se fugaron y se “echaron al monte”, fueron en busca del maquisard, el maquis como decían los guerrilleros españoles. Se formaron infinidad de grupos que quisieron combatir con las armas al invasor germano. Todos ellos formaron lo que ha venido en llamarse la “Resistencia francesa”. Incluso hubo una Agrupación de Guerrilleros Españoles que se encargaron, entre otras cosas, de tener personas que iban, incluso dentro del territorio ocupado por el ejército alemán, a enseñar prácticas de guerrillas a diferentes grupos que se iban formando en los diferentes Departamentos de varias regiones francesas.

Uno de ellos, José Barón Carreño, de Gérgal (Almería), llegó a ser jefe de todos los grupos de la Resistencia en el norte de Francia y fueron los que prepararon la guerrilla urbana que comenzó el 19 de agosto de 1944 por las calles de París para la liberación de la capital del país para que pocos días después desfilaran, entre otros, por la Avenida de los Campos Elíseos, los componentes de la Novena Compañía (“La Nueve”) del Tercer Batallón (“el de los españoles”), del Primer Regimiento de Marcha del Tchad que formaba parte de la 2ª División Blindada del General Leclerc.

Otros, por el contrario se enrolaron voluntarios en Regimientos de Marcha de Voluntarios Extranjeros, como el que hemos visto anteriormente (en mi libro hago alusión a dos virgitanos. Uno de ellos estuvo en La Nueve aunque no desfiló airoso por el Arco del Triunfo aquel día en París. El otro también perteneció al Tercer Batallón (“el de los españoles”), pero en vez de en la novena, él estuvo en la undécima.

Todos ellos, desde luego, se enrolaron en unas unidades o en otras pero estando ya en un campo de concentración francés. Hay excepciones, como fue el caso de un paisano mío que se escapó de un Campo de Trabajo franquista, próximo a la frontera francesa, y huyó a Francia. La Gendarmería lo descubrió, tanto a él como a un compañero suyo que también había huido con él, y les dio dos posibilidades: volver a España o alistarse en la Legión Extranjera. La opción era muy fácil. Mi paisano fue a parar a Sidi-Bel-Abbés, en Argelia, donde tenía su sede la Legión Extranjera Francesa.

-En una investigación como esta que has llevado a cabo en este libro, ¿qué es lo que representa más trabajo a la hora de hacer el seguimiento de todos estos exiliados y represaliados; qué es lo que te ha costado más a la hora de escribir?

-A la hora de escribir no cuesta trabajo –al menos a mí- porque las fechas de los documentos son los que me van llevando y desarrollando el tema que me ocupa en ese momento. Lo que cuesta trabajo, tiempo y dinero es conseguir documentos de otros países. Unos te los envían –si es que hay algo relacionado con la persona o personas que estás investigando-, indicando la cantidad de dinero que tienes que transferir por la copia y envío de la documentación encontrada. El importe varía según la cantidad de documentos. Otros te invitan a que vayas in situ e investigues tú en la misma sede del Archivo.

Últimamente, de unos años atrás hacia acá, se ha podido acceder a los Archivos de Arolsen, en Alemania. Cuando yo empecé, a primeros de los años ochenta, esos archivos estaban vetados para personas que no fueran: deportados supervivientes, familiares de deportados, causahabientes o poderdantes. Yo no estaba en ninguno de esos casos. De hecho me negaron hasta en tres o cuatro ocasiones la información hasta que por fin se digitalizaron los archivos y los pusieron a disposición de todo el mundo.

-Seguramente que con los años que llevas has tenido la oportunidad de realizar entrevistas y conseguir el testimonio oral de no pocas personas que sufrieron todo esto que nos relatas directamente o de aquellos que lo sufrieron indirectamente. ¿Debió de ser una tarea difícil por lo duro que significa ponerse delante de una persona que va reviviendo, recordando un horror de horrores, es así?

-Es cierto. A lo largo de estos años de investigación he conocido personalmente a varios deportados. De Almería a mi paisano Lorenzo González que estuvo en Dachau. También hablé personalmente -aunque físicamente no llegué a conocerlo-, con otro paisano, José Parra, que primero estuvo en Mauthausen y posteriormente lo enviaron a Dachau. De los que pasaron por Mauthausen conocí personalmente a los dos últimos supervivientes de Almería: Antonio Muñoz y Joaquín Masegosa. También conocí, en una mesa redonda, a José Egea Pujalte, nacido en Murcia pero que pasó parte de su vida en Sitges (Barcelona) y los últimos años de su vida los vivió en Villamayor de Gállego (Zaragoza), que estuvo con su padre en Mauthausen pero su padre quedó allí, en el castillo de Hartheim, kommando de Mauthausen. Esa Mesa Redonda, donde también estaba Benito Bermejo, salmantino afincado en Madrid, autor –junto con Sandra Checa, de Málaga-, del Libro Memorial. Españoles en los campos de concentración nazis (1940-1945). Tuve correspondencia epistolar con otros supervivientes como Joan Mestre, catalán de Barcelona, que estuvo en Sachsenhausen. Con Amadeo Sinca, barcelonés igualmente que escribió el primer libro que se publicó en castellano (en Francia) sobre la deportación española a los campos nazis bajo el título de Lo que Dante no pudo imaginar, que estuvo en Mauthausen. Con la también catalana Mercedes Núñez Targa que me contó su epopeya en el campo de mujeres de Ravensbrück.

Lamentablemente también me escribió y me adjuntó fotocopias de recortes de prensa de todo lo que le habían publicado en Cataluña un supuesto deportado a Treblinka, un valenciano afincado en Cataluña, Joaquín García Ribes. Un disparate de historia que no hay quien se la crea. Estos últimos casos están contados en mi primer libro: El Infierno y sus puertas. Mis conversaciones con el deportado Amadeo Sinca y con Dante Alighieri que ya va agotándose la 5ª edición.

Por último tuvo ocasión de hablar, en el funeral del almeriense Antonio Muñoz, porque vino a despedirlo como Presidente que era en aquel momento de la Amical de Mauthausen en Barcelona, con Enric Marco. Aún no se había destapado su impostura. Le hablé de otro impostor que iba por los platós de algunas cadenas televisivas alardeando de haber estado, como músico que era, a los convoyes que llevaban deportados a Mauthausen. También daba conferencias en universidades e institutos, cobrando siempre, claro está. Antonio Pastor, un albacetense, que tocaba –según él-, el clarinete. Palabras de Marco: “Bueno, no hace mal a nadie. Va contando la verdad de lo que pasamos (hablaba en primera persona en aquel momento) los que estuvimos en algún campo de concentración nazi, de modo que porqué prohibirle que hable de lo que allí se pasó”.

-¿Qué es lo que nunca deja de sorprenderte en las investigaciones y demás?

-La entereza y la dignidad que tenían los españoles. Lo hemos visto en algunas de las fotografías que se salvaron después de la guerra. La constitución, por ejemplo, en Mauthausen, de un Comité Internacional de deportados de diferentes países para que cada uno de los que podían aportaran un bocado de pan, una monda de patata, un trozo de nabo o de zanahoria para aquellos que peor lo estaban pasando y que se veía, día a día, que sus vidas se iban apagando poco a poco. Todo ello se lo quitaban de su boca para dárselo al compañero que estaba peor que él.

-¿La metodología de trabajo tuya cómo es?; ¿cómo la llevas a cabo y explícanos si la varias de un libro a otro…?

-No, no tengo reglas. Me dejo llevar por los documentos. Ellos son, a través de las fechas de cada uno, los que me van llevando al personaje y, como he dicho en alguna de las preguntas anteriores, son los documentos los que discurren en paralelo a la Historia que está acaeciendo en esa misma fecha del documento. Documento y personaje van unidos a la historia que se está contando y que está sucediendo en ese mismo momento por los diferentes sitios que se encuentre el personaje o los personajes si son varios los que se estudian como ha sido mi caso en este último libro.

-¿Y ahora qué porque seguro que ya estás pensando en alguna investigación más, quizás desde otra perspectiva, pero…?

-Efectivamente, estoy pensando en otra perspectiva. La perspectiva a corto, y seguro que a largo plazo también, es la de no escribir más libros. En ocho años he escrito 13 libros. “Los 13 de la fama” –les llamo yo, parafraseando aquel episodio de Francisco Pizarro, cuando fue a conquistar el imperio inca, dijo aquello de, haciendo una raya con su espada en el suelo, “… el que quiera que me siga”. Solo 13 hombres de armas le acompañaron. Aquellos fueron llamados “Los 13 de la fama”, lo mismo que yo he bautizado a mis publicaciones.

Voy a descansar, a saborear mi vida, a disfrutarla, a leer lo que yo quiera, a hacer viajes que me encantan, a conocer gentes y ciudades que siempre quise… En definitiva a vivir los muchos o pocos años de vida que me queden. Escribiré artículos más o menos grandes para revistas (ya me están pidiendo trabajos para dos “Cuatrovientos” y “Rayuela” y también estoy escribiendo para “Farua”).

Libros no, a no ser –que lo veo difícil-, que cayera una historia que mereciera la pena ser contada. También a dar conferencias a los alumnos de los Institutos que así me lo demanden o a la presentación de mis libros allá donde sea menester. Por lo pronto tengo dos viajes a la vista: Normandía (por segunda vez) y el norte de Portugal (Oporto y alrededores).

 

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ARTÍCULOS:

 

Mercedes Núñez Targa. Historia de una carta. María Torres Celada, José Sedano Moreno et alt. Actas de las Jornadas homenaje “As mulleres galegas republicanas asesinadas e represaliadas”, celebradas en Tui en abril de 2016. Memoria e Sentimento. Tui (Pontevedra): Levada Libre. 2016.

 

 

“Los bailes de La Alpujarra”, por María Aragón Sáez, José Sedano Moreno et alt. en “Actas del III Congreso de Folclore Andaluz: Danza, Música e Indumentaria Tradicional”. Centro de Documentación Musical de Andalucía. Almería, 1990. pp. 269-274

 

 

La infamia nazi. Velezanos en los campos de concentración y exterminio. En REVISTA VELEZANA, núm. 22. Vélez-Rubio (Almería): Ayuntamiento de Vélez-Rubio (Almería). 2003.

En línea en:

https://www.academia.edu/7670619/LA_INFAMIA_NAZI._VELEZANOS_EN_LOS_CAMPOS_DE_CONCENTRACI%C3%93N_Y_EXTERMINIO.

 

 

Los niños expósitos de Berja (1803-1923): aproximación histórica a este fenómeno de pobreza y marginación social. Revista FARUA núm. 12. Almería: Centro Virgitano de Estudios Históricos (CVEH) del Ayuntamiento de Berja (Almería). 2009.

En línea en:

https://www.academia.edu/7210543/Los_ni%C3%B1os_exp%C3%B3sitos_de_Berja_1803-1923.

http://www.elgaleote.com/archivos/Expositos_de_Berja_sXIX.pdf.

 

 

Bajo la sombra de cuatro banderas. Aventuras y desventuras del 'mercenario' de la supervivencia Francisco José Más Pérez (1937-1945). Revista FARUA núm. 13. Almería: CVEH. 2010.

En línea en:

https://www.academia.edu/7210542/Bajo_la_sombra_de_cuatro_banderas._Aventuras_y_desventuras_de_Francisco_Jos%C3%A9_M%C3%A1s_mercenario_de_la_supervivencia.

http://www.elgaleote.com/archivos/Bajo_la_sombra_cuatro_banderas.pdf.

 

 

Los 'quintos' de Berja en la segunda mitad del siglo XIX. Fallecidos de la comarca de La Alpujarra como consecuencia de su participación en la guerra de Cuba (1895-1898). Revista FARUA núm. 14. Almería: CVEH. 2011.

En línea en:

https://www.academia.edu/7210541/Los_quintos_de_Berja_en_S_XIX._Muertos_alpujarre%C3%B1os_en_la_Guerra_de_Cuba_1895-1898.

http://www.elgaleote.com/archivos/Los_quintos_de_Berja_s.XIX.pdf.

 

 

La azucarera de Adra en 1938. Sesenta y dos intensos días de epistolario republicano en torno a un telegrama y a un millón de pesetas. Revista FARUA núm. 15. Almería: CVEH. 2012.

En línea en:

https://www.academia.edu/7210544/La_Azucarera_de_Adra_en_1938._Sesenta_y_dos_d%C3%ADas_de_interminable_correspondencia_epistolar_republicana_en_torno_a_1_000.000_pesetas_y_un_telegrama.

http://www.elgaleote.com/archivos/Azucarera_Adra_1938.pdf.

 

 

Un roquetero en el 'infierno' de Dante: Mauthausen. Boceto inacabado, en gris sobre fondo azul, de Emilio Cañadas Rendón (1920-1941). Revista FARUA núm. 18. Almería: CVEH. 2015.

En línea en:

https://www.academia.edu/15083475/_Un_roquetero_en_el_infierno_de_Dante_Mauthausen._Boceto_inacabado_en_gris_sobre_fondo_azul_de_Emilio_Ca%C3%B1adas_Rend%C3%B3n_19201941_._Texto_reducido._Publicado_en_la_revista_Farua_No_18_2015._Prueba_de_imprenta_.

http://www.deportados.es/canadas_historia.

http://www.elgaleote.com/archivos/UnRoqueteroEnElInfiernoDeDante56.pdf.

http://www.todoslosnombres.org/content/materiales/roquetero-en-el-infierno-dante-mauthausen-boceto-inacabado-en-gris-sobre-fondo.

http://www.todoslosnombres.org/sites/default/files/sedano_moreno_jose_-_emilio_canadas_rendon.pdf.

 

 

Un pasaje para el 'tren fantasma'. Un virgitano en la 'Noche y Niebla' de Dachau: Lorenzo González Salmerón (1912-1988). Revista FARUA núm. 19. Almería: CVEH. 2016.

En línea en:

https://www.academia.edu/31818682/_UN_PASAJE_PARA_EL_TREN_FANTASMA._UN_VIRGITANO_EN_LA_NOCHE_Y_NIEBLA_DE_DACHAU_LORENZO_GONZALEZ_SALMER%C3%93N_1912-1988_.

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http://deportados.es/gonzalez_historia.

http://www.todoslosnombres.org/content/materiales/pasaje-para-el-tren-fantasma-virgitano-en-la-noche-niebla-dachau-lorenzo-gonzalez.

http://www.todoslosnombres.org/sites/default/files/tln_inv_sedano_moreno_lorenzo_gonzalez_salmeron.pdf.

 

 

'Haciendo la luna' en la 96ª Brigada Mixta del Ejército Popular de la República. 'Largas cambiadas' y 'A porta gayola' de Manuel Campos Padilla (1910-1978). Revista FARUA núm. 20. Almería: CVEH. 2017.

En línea en:

https://www.academia.edu/36699299/_HACIENDO_LA_LUNA_EN_LA_96_BRIGADA_MIXTA_DEL_EJERCITO_POPULAR_DE_LA_REPUBLICA._LARGAS_CAMBIADAS_Y_A_PORTA_GAYOLA_DE_MANUEL_CAMPOS_PADILLA_1910-1978_.

 

 

José Barón Carreño. 19 de agosto de 1944. 'París bien vale una…', la primera víctima por la liberación de París ese día. 12 de julio de 2015.

En línea en:

https://www.academia.edu/15058181/JOS%C3%89_BAR%C3%93N_CARRE%C3%91O._19_DE_AGOSTO_DE_1944_PAR%C3%8DS_BIEN_VALE_UNA..._LA_PRIMERA_VICTIMA_POR_LA_LIBERACI%C3%93N_DE_PAR%C3%8DS_ESE_D%C3%8DA.

http://www.todoslosnombres.org/content/biografias/jose-baron-carreno.

http://www.buscameenelciclodelavida.com/2015/08/la-primera-victima-por-paris.html.

http://experimentwithperspectives.blogspot.com.es/2015/08/the-first-victim-for-paris-la-primeravictima-for-paris.html?showComment=1440324565977#c2155451925073270348.

http://memoriarepressiofranquista.blogspot.com.es/2015/08/ateneorepublicano-begica-josebaron.html.

http://www.todoslosnombres.org/content/noticias/pantin-francia-homenaje-jose-baron-carrenoalmeriense-muerto-en-la-liberacion-paris#sthash.mt8wA515.dpuf.

http://memoriarepressiofranquista.blogspot.com.es/2015/08/agosto-de-1944-paris-bien-vale-unala.html.

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http://www.elgaleote.com/archivos/BARON_Expte.Fotos_1944.08.pdf

 

 

Luis Camacho Ferre. De Vilanova i la Geltrú (Barcelona) a Ternberg (kommando de Mauthausen), pasando por Almería. Verano de 2010.

En línea en:

https://www.academia.edu/12407745/LUIS_CAMACHO_FERRE._DE_VILANOVA_I_LA_GELTR%C3%99_BARCELONA_A_TERNBERG_KOMMANDO_DE_MAUTHAUSEN_PASANDO_POR_ALMER%C3%8DA.

http://www.todoslosnombres.org/sites/default/files/tln_jose_sedano_moreno_-luis_camacho_ferre.pdf.

https://studylib.es/doc/7815119/luis-camacho-ferre-de-vilanova-y-la-geltr%C3%BA-a.

http://www.deportados.es/camacho_historia.

 

 

Del Mandylion Acheiropoieton a la Sabana Santa. Vicisitudes históricas y otras reflexiones. Semana Santa de 1999.

En línea en:

https://www.academia.edu/7638870/Del_Mandylion_Acheiropoi%C3%A9ton_a_la_Sabana_Santa._Aproximaci%C3%B3n_hist%C3%B3rica_a_la_S%C3%A1bana_Santa.

http://www.elgaleote.com/archivos/Del_Mandylion_a_la_Sabana_Santa.pdf.

 

 

El Santo Oficio y sus 'mil demonios': visiones y pesadillas de su sombra en La Alpujarra. Aproximación histórica a la Inquisición española. Otoño 2011.

En línea en:

https://www.academia.edu/18791600/EL_SANTO_OFICIO_Y_SUS_MIL_DEMONIOS_VISIONES_Y_PESADILLAS_DE_SU_SOMBRA_EN_LA_ALPUJARRA._APROXIMACI%C3%93N_HIST%C3%93RICA_A_LA_INQUISICI%C3%93N_ESPA%C3%91OLA.

 

 

La familia Cortés García (Pechina-Almería/El Prat del Llobregat-Barcelona). 8 de marzo de 2004.

En línea en:

https://www.academia.edu/7671385/LA_FAMILIA_CORT%C3%89S_GARC%C3%8DA._PECHINA_ALMER%C3%8DA_PRAT_DEL_LLOBREGAT_BARCELONA_.

 

 

Aquel día, 70 años antes, en Oradour-sur-Glane (Francia), la sangre de Purchena corrió por sus calles. 6 de junio de 2014.

En línea en:

https://www.academia.edu/7640535/PURCHENA_Y_ORADOUR_SUR_GLANE_pdf.

 

 

Mauthausen: viaje de ida al 'Infierno'. Manuel Quesada Olmos (Porcuna -Jaén-, 02.01.1903/Gusen I -kommando del kl Mauthausen. Austria-, 18.09.1941). Julio de 2014.

En línea en:

https://www.academia.edu/8529593/Mauthausen_Viaje_de_ida_al_infierno_._MANUEL_QUESADA_OLMOS.

 

 

Agustín López Rozas. De la Peña de Martos a Austria. Aquella noche de Reyes en Mauthausen. Julio de 2014.

En línea en:

https://www.academia.edu/15107055/AGUST%C3%8DN_L%C3%93PEZ_ROSAS._DE_LA_PE%C3%91A_DE_MARTOS_A_AUSTRIA._AQUELLA_NOCHE_DE_REYES_EN_MAUTHAUSEN.

 

 

Mauthausen: viaje, de ida y vuelta, al 'Infierno'. Benito Garrido Bellido. Septiembre de 2014.

En línea en:

https://www.academia.edu/8529644/Mauthausen_Viaje_de_ida_y_vuelta_al_infierno_._BENITO_GARRIDO_BELLIDO.

http://www.todoslosnombres.org/sites/default/files/tln_sedano_moreno_-mauthausen_viaje_de_ida_y_vuelta_benito_garrido.pdf.

 

 

De La Axarquía a Mauthausen. Juan Gutiérrez Perea. Agosto de 2014.

En línea en:

https://www.academia.edu/8270096/De_La_Axarqu%C3%ADa_a_Mauthausen._JUAN_GUTI%C3%89RREZ_PEREA.

https://docplayer.es/82552198-Juan-gutierrez-perea-de-la-axarquia-a-mauthausen-jose-sedano-moreno.html.

http://www.todoslosnombres.org/sites/default/files/tln_inv_sedano_moreno_gutierrez_perea_0.pdf.

http://www.deportados.es/cont/docs/gutierrezperea.pdf.

 

 

Antonio Muñoz Zamora. KL Mauthausen 90.009. Trovador de sueños, juglar de libertades. Mi amigo. In memoriam. Verano de 2010.

En línea en:

http://www.buscameenelciclodelavida.com/2016/05/antonio-munoz-zamora-trovador-de-suenos.html.

https://www.academia.edu/7645307/ANTONIO_MU%C3%91OZ_ZAMORA.

http://www.elgaleote.com/archivos/Antonio_Munoz.pdf.

 

 

Cristóbal González Romero. Del olivar de Cárchel (Jaén) a la cantera de Gusen (Kommando del campo de concentración nazi de Mauthausen -Austria-). Mayo de 2010.

En línea:

http://www.todoslosnombres.org/content/biografias/cristobal-gonzalez-romero.

http://www.todoslosnombres.org/sites/default/files/tln_bio_gonzalez_r mero_cristobal_carchel_jaen.pdf.

 

 

Conversaciones desde el ‘Infierno’ entre Amadeo Sinca Vendrell, Dante Alighieri y yo. Febrero/marzo 2017.  

En línea en:

http://www.elgaleote.com/archivos/Conversaciones_desde_el_Infierno_(Jose_Sedano).pdf.

 

 

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