En enero de 1999 conseguimos que dos realizadores aragoneses (Ángel Gonzalvo y Julián Martín) aceptasen la invitación de Alcorisa para proyectar en nuestra Sala su último trabajo, “Calvos anónimos”. Este cortometraje ha sido presentado en diferentes certámenes y festivales, y en el II Certamen de Cortometrajes Aragoneses obtuvieron el Premio a la Mejor Fotografía.

Con la Sala Alcor 82 repleta de público, tuvimos ocasión de conocer sus opiniones y sus proyectos y fue allí mismo, sobre el escenario y delante de más de quinientas personas, donde lanzamos el desafío de llevar a cabo en Alcorisa una muestra de cortos aragoneses. Era una idea que llevábamos acariciando desde hacía varios años y pensamos que este era un buen momento para llevar a cabo este proyecto.

Tanto Ángel Gonzalvo como Julián Martín se pusieron en seguida a nuestra disposición, y de ese modo fue como decidimos iniciar los trabajos. La existencia de la Asamblea de Cineastas Aragoneses fue un motivo más para ilusionarnos y pensar que todo podía ser.