Dos originales estudios sobre museología
![]() |
![]() |
| 472 páginas 16 x 22 cm | 176 páginas 16 x 22 cm |
| 40 € | 22 € |
|
El
turismo se ha convertido en uno de los principales motores de la
expansión del museo como institución, invadiendo y condicionando la
planificación museológica, la creación de nuevos centros y su ubicación,
la planificación interpretativa del territorio o la orientación
turística de los proyectos y los discursos museológicos, que están
tendiendo a la singularización, esto es, a la creación de imágenes de
marcas turísticas. El público turístico tiene cada vez más peso en el
número de visitantes de los museos. El turismo es, asimismo, la
principal motivación para la actual extensión del museo-franquicia o
para la proliferación de museos locales. Es, sin duda alguna, por el
turismo y por sus posibilidades de regeneración económica por lo que el
museo está viviendo los que tal vez sean sus mejores tiempos, pues nunca
como hoy han existido tantos museos, nunca han sido tan visitados y
nunca se ha creído tan firmemente en las posibilidades de la cultura en
general y de los museos en particular. Este obra es una suerte de manual de turismo cultural dirigido a un público con interés general sobre este tema, aunque de forma muy especial a los museólogos. En sus páginas se aporta un importante caudal empírico en este campo y se afrontan —por primera vez de forma global— las relaciones del museo con el turismo cultural examinándolas desde una múltiple perspectiva: histórica, geográfica, económica, comercial, social, política y técnica. Esta aproximación no es solo interdisciplinar, sino, sobre todo, crítica, para lo cual el autor se basa en los criterios de sostenibilidad, conservación y rentabilidad social, así como en los principios de una todavía mal definida museología crítica, a cuyo desarrollo pretende contribuir. Todo ello para llamar la atención sobre los altos niveles de improvisación, desconocimiento e incluso demagogia que subyacen en la planificación museológica en curso y para señalar las vías de investigación y las líneas de actuación que podrían emprenderse para mejorar tales deficiencias. |
El
museo, como entidad singular que es, se articula como un espejo
multiforme, y los museos, el conjunto de museos, como un calidoscopio
(de la memoria) irrepetible donde se reflejan nuestros anhelos, nuestros
sueños, nuestros abismos. Un crisol donde se materializan unas
contingencias reseñables y otras no muy edificantes, en una dinámica en
la que la paradoja, la apariencia —que no siempre concuerda con la
realidad— y el artificio juegan un destacado papel. El presente trabajo se centra en cuatro componentes básicos de cualquier operación museística —espacio, objeto, sujeto y relación entre objeto y sujeto—, entendiéndolos como eslabones de una articulación mucho más compleja. Repasarlos obliga en ocasiones a utilizar un lenguaje irónico, pero ese tono no responde a un posicionamiento de sesgo negativo o pesimista por parte del autor, sino que es la consecuencia de constatar que en el mundo de los museos, junto a evidentes logros y avances, hay también muchos despropósitos. Por ello, conviene rascar un poco en sus glorias, y más en sus miserias, y hacerlo desde un punto de vista desapasionado y desprovisto de falsos voluntarismos; de lo contrario, sería fácil caer en una falsa autocomplacencia, cuando no en un error de bulto.
|
Se pueden adquirir a través de
c/ Plana Sancho, 17
44564 - Mas de las Matas (Teruel)