La Librería
El Sueño Igualitario
 
La última novela del zaragozano Martínez de Pisón
 
 
 
Se puede adquirir al precio de 20 euros a través de 
La Librería de El Sueño Igualitario
cazarabet@telefonica.net
 
384 páginas
13 x 23
 

Tras la Guerra Civil, Franco instauró un régimen de exterminio en el que el miedo apabulló a la población, según Ignacio Martínez Pisón, quien en “Dientes de leche” recorre 50 años de historia española a través de secretos “pequeños y grandes” de una familia.

El autor del ensayo sobre el republicano José Robles “Enterrar a los muertos” y del guión de la película “Las trece rosas”, explicó que ahora “tocaba” hablar del bando rebelde y seguir ahondando en la guerra responde a su curiosida por la historia reciente del país. “Es un pasado vivo y las cicatrices aún no han cerrado. Hacía falta que los nacidos en los 60 demos una visión que aspire a la objetividad, que no a la neutralidad, porque para mí el lado de los buenos será siempre el de la República”, confiesa Martínez Pisón (Zaragoza, 1960).

En “Dientes de leche” narra la historia de una familia desde 1937, cuando Raffaele Cameroni llega a España con otros 80.000 fascistas italianos para luchar contra la República. “No vinieron por ideología. Eran unos muertos de hambre que querían salir de la pobreza. Además, muchos fueron extras obligados de las películas de Mussolini, por eso, cuando les derrotaron los republicanos en Guadalajara, sus generales se preguntaban cómo iban a ganar con figurantes”, rememora el escritor. Cameroni se enamora de una enfermera del hospital de Zaragoza, a donde iban la mayoría de heridos italianos y su historia y la de sus hijos corre paralela a la de la guerra, la posguerra y la democracia, punteado todo ello por la ocultación de pequeños y grandes “pecados capitales”.

“Es una novela sobre secretos. Los personajes están definidos por ellos y por cómo el autoritarismo -representado por Cameroni- invade su intimidad y expone sus ‘tesoros’, que no salen a la luz porque siempre es más importante lo que ocultamos que lo que declaramos”, asegura. En esa ocultación está la clave del miedo de algunos personajes, abrumados por la responsabilidad de expiar una culpa que no es suya.

“Franco instauró hasta que Hitler perdió la guerra un régimen de exterminio en el que el miedo predominaba. Bastaba con un hermano anarquista muerto para ser sospechoso y verte obligado a dar constantes muestras de adhesión”, subraya el escritor para quien “no hacía falta ser culpable para sentirse culpable”.

La novela se llama así porque para la mujer de Cameroni los dientes de leche son como “piedras preciosas, que caen en su momento de mayor perfección” y la prueba de un pasado feliz. También quiere revivir el pasado, “recuperar a los muertos”, su hijo Alberto, que busca con sus fotos la huella de la felicidad, asunto que siempre ha cautivado a Martínez Pisón, quien habla de cómo las malas personas “hacen peores” al resto. En la historia late el fatalismo de las tragedias clásicas y la certeza de que el pasado siempre vuelve “para exigir que se rindan cuentas”.

El autor prepara una novela sobre un confidente de la policía política de Franco y espera que “Las trece rosas” gane el Goya al mejor guión original, trabajo del que está muy contento porque revela “elementos desconocidos” de aquella España.

Diario del AltoAragón