Tlfs. 978 849970 - 686
110069
288 páginas
16,5 x 23 cm
Prólogo de Cesáreo Pérez González
Tiene en sus manos el lector un interesante libro, titulado "Vías de
Soria. Un viaje en el tren de la nostalgia", que ha sido elaborado por
Luis-Domingo López, un cántabro de la diáspora, via jero universal, de
mente abierta y reflexiva que se acercó a esta dura tierra castellana y
sintió que debía dar a conocer sus impresiones.
Con la decisión a que nos tiene acostumbrados, ha reflejado en un
manuscrito sus opiniones, vivencias y juicios sobre una tierra en
algunos casos olvidada pero siempre rica y sugerente. La visión que Luis
Domingo nos refleja en los distintos capítulos y párrafos de este libro,
es fresca, libre y no mediatizada.
Este libro, que es una importante obra de divulgación, es un juego de
relato y escondite literario, organizado para que nos conduzca a través
de la original idea de los seguimientos de los reco rridos de trenes por
distintos lugares, desconocidos en muchos casos para el narrador, pero
dando a los relatos del viaje una dinámica propia, sustentada en una
fuerte y positiva simpatía. Este recurso hace que tengamos una nueva
visión, sin duda interesante y novedosa, para aquellos interesados en
acercarse a conocer la provincia de Soria.
El libro tiene información actualizada y erudita, utilidad documental,
aportación literaria y testimonial. Tras su lectura se observa cómo
contrastan las narraciones que emanan de las visitas realizadas en el
duro invierno y las efectuadas en la alegre primavera. En sus párrafos
se esconden testimonios vivos que resaltan paisajes, ferrocarriles,
sociología, turismo, gastronomía. Tambiénse sugieren, como de pasada,
algunos lugares en los que pueden verse singularidades y curiosidades
que el autor resalta, como son hoteles rurales, locales, personas,
museos, yacimientos arqueológicos, estaciones de ferrocarril, que,
muchas veces, suelen pasar desapercibidas. En fin, un texto interesante
y entretenido que se añade al acerbo de la escasa literatura viajera
soriana.
En este itinerario convergen dos viajes distintos pero muy imbricados
para entender el nudo gordiano de la narración. Uno, el que hace con su
familia a lo largo de su vida (viaje nostálgico) y el otro, el que
realiza en su madurez por Soria (viaje secreto) que simboliza la
fascinación del narrador en un momento de su vida por una tierra que no
es la suya y de ahí su entusiasmo y fascinación por lo visto,
descubierto y visitado en las antiguas tierras de los celtíberos.
Luis pone fin a su narración con un apartado titulado "Un futuro para
Soria", donde el autor, posiblemente sin pensar en el detalle, deja ver
su "ilustración" al asimilarse a los viajeros ilustra dos, preocupándose
por la mejora del territorio y sus habitantes, indicando remedios y
deseos de evolución para esta tierra castellana.
Tenemos ante nosotros un libro con un interesante contenido, ameno,
realizado con amor por una persona que es "castellano viejo" por su cuna
y que por su profesión ha vivido, viajado y estu diado con cierta
profundidad los hábitats de distintas partes del mundo, donde el
ferrocarril y sus "vías" son el recurso y reflejo para que el autor
exprese su afecto y cariño al tren, que en este caso también es
conocimiento, pues sólo las realidades que discurren con nuestra
infancia son soporte para el equilibrio entre la razón, el amor y la
afición.
Generalmente, la literatura de viajes ha sido valorada y aprovechada con
mucho interés. En los anaqueles y estantes de las librerías bien dotadas
siempre ha ocupado lugar destacado. Esta literatura nos ha servido en
las distintas épocas históricas, bien como divertimento lector para
aficionados, bien como fuente documental para estudiosos o eruditos.
Sin duda, este libro de Luis-Domingo López será, por su singularidad,
uno de esos libros que todos queremos tener, una vez leído, muy a mano
en los estantes de nuestra biblioteca.