El 7 de
enero de 1915 se firmó la Leyde Riegos del Alto Aragón y el Estado
asumió la responsabilidad de la ejecución de la obra. El proyecto tenía
su núcleo central de almacenamiento de agua en una presa de ceerca de
cuatro kilómetros de longitud, de materiales sueltos, levantada en la
zona de La Sotonera. Miles de obreros fueron en aluvión buscando trabajo
y hubo que crear colonias para ellos y sus familias. La situación
política precia a la Guerra Civil generó en ambeinte de tensión que
condujo a relevantes revueltas sociales. Durante el período de la guerra
y los primeros años de postguerra se produjo un importante parón en las
tareas, que fueron reanudadas en 1944. En 1963 se terminaba la presa y
en 1968 la reserva de agua llegó a alcanzar su cota máxima.
La
memoria de aquellas gentes que contribuyeron a forjar la historia de la
construcción a forjar la historia de la construcción del embalse de La
Sotonera todavía sigue viva, a pesar de que muchas voces quedaron
silenciadas bajo las aguas del pantano o en los secanos baldíos.