El Sueño Igualitario

Recuperar la memoria de quienes soñaron con un mundo mejor para todos

 

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28 de marzo de 2005

 

SUMARIO

 

- La tabla de noticias

- La vida y la obra de Ramón Acín, recopiladas en un libro-DVD
- Aragón inicia en Salamanca su proyecto ‘Amarga Memoria’

- Almunia defiende la devolución de los “papeles” como medio para “dignificar” a los expoliados

- Nace "Emigrarte", una asociación para defender el retorno del patrimonio aragonés
- Jornada sobre “Memoria y patrimonio emigrado”. Villanueva de Sijena, 2 de abril

- Inaugurada en Zaragoza la exposición “El exilio de los niños”

- El Ayuntamiento de Alcañiz recomendará el cambio de nombre del colegio Emilio Díaz

- El cambio de nombre del IES Primo de Rivera divide a profesores y padres en Calatayud

- El colegio Primo de Rivera de La Almunia estudia también cambiar su denominación

- El Tormillo cambia el nombre a la calle de Franco y la dedica a Joaquín Costa
- Moción de CHA para la actualización del nombre del Parque Primo de Rivera en Zaragoza

- Propuesta para que un parque de Zaragoza se llame “Crónica del Alba”

- El ciclo de cine 'Los anarquistas' del Festival de Huesca viaja este año a América Latina
- “Enterrar a los muertos”: el misterio de José Robles, por Ignacio Martínez de Pisón  
- La reconstrucción de memoria: sobre el libro de Martínezde Pisón, por Víctor M. Juan Borroy

- La caída del Seminario de Teruel: un episodio de la Guerra Civil teñido de polémica, por Luis Rajadel

- “Las ilusiones perdidas”: una serie de Eugenio Monesma sobre la represión contra los republicanos
- La DPZ edita un libro sobre la primera alcaldesa de la II República

- María Domínguez, un símbolo rescatado del olvido

- Teruel, ni abnegada ni martir. Un posible museo de la Guerra Civil, por Alfonso Casas

- La Comarca de Monegros creará un centro de interpretación sobre la Guerra Civil

- La memoria histórica, una memoria necesaria, por José Ramón Villanueva Herrero

- El comienzo de la Guerra Civil en Albalate del Arzobispo, por José Manuel Pina Piquer

- Rivera-Bernad: industrialización y caciquismo en Albalate del Arzobispo, por José Manuel Pina Piquer

- La Azucarera del Bajo Aragón y la crisis del sector en La Puebla de Híjar, por Román Sierra Barreras

- Los bombardeos de Híjar, por José María Maldonado

- La adopción de Híjar por el caudillo Franco, por Cándido Marquesán Millán

- Un carlista gestó en Zaragoza el archivo de la Guerra Civil, por Ramón J. Campo

- La ficha de Sender en el Archivo de Salamanca

- Estados Unidos medió ante Franco para la liberación de Maurín, el líder del POUM
- Fermín Galán y Ramón Acín, procesados por masones después de ser fusilados
- Luis Buñuel también tiene su ficha en Salamanca

- El exilio de los artistas aragoneses, por Manuel García Guatas

- “La Concordia” (1892), Órgano de la Concentración Republicana Alto-Aragonesa, por Bizén d’O Río

- “La Redención del Obrero” (1869). Periódico oscense dedicado a la clase trabajadora, por Bizén d’O Río

- Federica Montseny: la indomable ministra ácrata. Dos visitas a Zaragoza, por Sergio del Molino

- Tres curas aragoneses (En el centenario de José Ramón Arana), por Antonio Losantos Salvador

- Francisco Nájera: un boxeador español en la estepa rusa, por Sergio del Molino

- Un ex maqui vivió ocho meses como un topo en Bronchales, por Luis Rajadel

- Vicién, en la Guerra Civil, por Manuel Benito

- Aurea Cuadrado Alberola, una libertaria de Ontiñena

 

- El Gobierno declara de utilidad pública la ampliación del Archivo de Salamanca

- España solicita poder acceder a los fondos de archivos franceses relacionados con el exilio

- Presentado en Madrid el libro de la Comissió de la Dignitat

- El historiador Paul Preston recibe el Premi Internacional Ramon Llull
- Antonio Artero: de la Filmoteca Nacional a los “papeles de Salamanca”

- Los “papeles” en la inauguración del curso de la Universitat Oberta de Catalunya, por Antoni Strubell i Trueta

- Camiones de noche, por Antoni Strubell i Trueta

- La ARMHC recuerda las obligaciones del Estado en materia de personas desaparecidas

- El Gobierno preparará una Ley de Recuperación de la Memoria

- El gobierno vasco garantiza su apoyo a la Sociedad Aranzadi para la recuperación de la memoria

- Hormigón para el olvido: el Riu Sec de Castelló, por María Isabel Peris

- El Senado aprueba la ley mejora de pensiones para los niños de la guerra

- AGE y afarIIREP ante la nueva legislación de los derechos de los niños de la Guerra

- La Normandía catalana. El conseller en cap inaugura la primera ruta de la batalla del Ebro
- Un Memorial Democrático en Cataluña, por Paul Preston

- De l’exili a la resistència 1939-2005. Camí del Nord o del Canigó GRT-83

- El último viaje de Quico Sabaté. El CEID Mas Clarà visita los lugares donde estuvo

- Gurs etapa en la Marcha por la Paz. Porzheim-Gernika, del 23 de febrero al 26 de abril

- 7 de mayo. Reunión de brigadistas británicos e irlandeses en la Terra Alta

- El Gobierno prepara un programa para conmemorar a los republicanos exiliados

- Ginebra celebra una exposición sobre la protección del patrimonio artístico en la Guerra Civil

- Una exposición recuerda los bombardeos en Barcelona y Madrid
- Congreso de historia “Mujeres, libres y libertarias”. Madrid, 6 al 8 de mayo

- “El pont de la solitud”, evoca a los prisioneros que construyeron la línea de Val de Zafán

- La Biblioteca Valenciana revisa la labor de la editorial antifranquista Ruedo Ibérico  

- Publicadas las fotografías de “Finezas” de los fondos de la Biblioteca Valenciana

- “Els lluitadors”, el ambiente del Alcoi republicano y revolucionario

- “Franquisme i repressió. La repressió franquista als Països Catalans”

- Les Milícies Antifeixistes Alpines de Catalunya

- “Mes enllà del camp de batalla”: la memoria de la cueva-hospital de La Bisbal de Falset

- Entrevista con Angela Jackson, autora de “Mes enllà de la batalla”

- La Generalitat quierer quitar los nombres franquistas de Lleida
- Los últimos vestigios del franquismo en Cataluña

- La polémica por la presencia de símbolos franquistas en las Terres de l’Ebre

- EU-Entesa pide que el Consell valenciano elimine los símbolos franquistas en espacios públicos

- La Pobla de Vallbona retirará uno de los últimos símbolos franquistas de Valencia
- El Centro de Estudios y Documentación de las Brigadas Internacionales estrena página web y publica un libro

- La llegada de los republicanos españoles a la Argentina, por Dora Schwarzstein                       
- Las minas de oro de Rodalquilar (Almeria) durante la II Republica Española, por Francisco Hernández Ortiz

- Las últimas horas del alcalde que cambió Palma de Mallorca

 

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La tabla de noticias

 

Cien mujeres del siglo XX

UNED Barbastro

Cien mujeres de diferentes épocas del siglo XX, y sus respectivas historias, han sido seleccionadas por el Consejo de la Mujer de la Comunidad de Madrid, para la exposición conmemorativa que se presentó en la Sala Francisco de Goya, en el Centro de la UNED, desde el 22 de febrero hasta el 11 de marzo. María Dolores García Guatas, concejal de la Mujer, subrayó durante la inauguración oficial que “la muestra ofrece ejemplos importantes de mujeres que destacaron por diferentes razones, por su singularidad o por la particularidad de sus obras en épocas adversas”. La exposición se enmarca en el ciclo “Mujeres en primera línea”, desde el 23 de febrero hasta el 15 de marzo, iniciado en el Aula Magna de la UNED con la conferencia “La mujer como maestra. La conquista en un espacio social”, a cargo de Víctor Juan Borroy, profesor de la Universidad de Zaragoza. En cincuenta paneles, se da a conocer la historia de cien mujeres distribuidas entre diferentes épocas, desde Alfonso XIII hasta la democracia actual. El ciclo selecciona veinte nombres propios desde 1900 a 1930, durante el período comprendido de Alfonso XIII hasta la dictadura de Primo de Rivera, entre ellos la barbastrense Teresa Claramunt y Creus (1862-1931) cuya historia era casi desconocida y se descubre gracias a esta exposición; de 1931 a 1939, desde la II República hasta la Guerra Civil, con veintiún nombres; tres décadas, 40-50-60, que abarcan toda la dictadura franquista, entre los años 1939 a 1975. La cuarta parte de la exposición, incluye mujeres protagonistas durante las décadas 70-80-90, desde la transición política hasta la democracia.

 

Romance de ciego

Ángeles de Irisarri

La escritora Angeles Irisarri ha ganado el quinto premio de novela histórica Alfonso X El Sabio, con la obra Romance de ciego , donde cuenta la historia de una familia de banqueros en la Zaragoza de finales del siglo XIX y principios del XX. El premio fue fallado la noche del viernes y el jurado eligió como finalista Las lágrimas de Karseb , la primera novela de Julio Murillo. El premio lo convoca la Caja de Castilla-La Mancha y Ediciones Martínez Roca, del Grupo Planeta. La zaragozana Angeles De Irisarri, que presentó la que es su vigésimo segunda novela Romance de ciego bajo el seudónimo de Leticia-Marieta, manifestó que ha invertido dos años de trabajo en esta obra, donde sitúa a una acaudalada familia de banqueros en el número 3 de la plaza de la Constitución de Zaragoza, hoy en día plaza de España. Explicó que en esta obra aparecen la confrontación de clases sociales que había en aquella época y los acontecimientos e inventos que marcaron el final del siglo XIX, como el ferrocarril, la luz eléctrica, el teléfono o el cine, y cómo los vivían aquellas personas que los conocían por primera vez.

 

Alianzas del PCE

Del 5 al 7 de mayo se desarrollarán en el Salón de Actos de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid las Jornadas “Políticas de alianza y estrategias unitarias en la historia del PCE” organizadas por la Sección de Historia de la Fundación de Investigaciones Marxistas. manubue@yahoo.es  fim@nodo50.org

 

Sender

IEA

El 21 de febrero se presentaron en Zaragoza tres nuevas ediciones críticas de Ramón J. Sender: Casas Viejas (1933), Siete domingos rojos (novela) (1932) y Los cinco libros de Ariadna (1957), publicadas en la colección "Larumbe. Clásicos Aragoneses", que codirigen Fermín Gil Encabo, Antonio Pérez Lasheras y Ángel San Vicente Pino. La presentación, organizada por el Centro de Estudios Senderianos (IEA) y Prensas Universitarias de Zaragoza, correrá a cargo de Ignacio Martínez de Pisón, José Domingo DueñasPatricia McDermott, preparadores de estas ediciones junto con el fallecido José Miguel Oltra, el hispanista Frank Lough y historiadora Julita Cifuentes. Con la presentación de estos tres libros de Ramón J. Sender, el Centro de Estudios Senderianos desea conmemorar el 104º aniversario del nacimiento del universal escritor de Chalamera.

 

Mauthausen. Corànica gràfica

El 4 de marzo tuvo lugar en Perpiñán (Francia) la inauguración de la exposición de fotografías de Francesc Boix titulada “Mauthausen. Crònica gràfica” organizada por la Casa de la Generalitat de Catalunya en esta ciudad con la colaboración del Museu d’Història de Catalunya y la Amical de Mauthausen. Asimismo el 16 de marzo se presentará el documental “Francesc Boix, un fotògraf a l’infern” dirigido por Llorenç Soler y producido por Área de Televisió.

 

Papeles de Salamanca

Ateneo de Madrid

El Ateneo de Madrid aprobó una declaración institucional, en la que se pide que se dé satisfacción a las demandas de la Generalitat de Cataluña sobre la documentación depositada en el Archivo. Esta institución comparte "el reconocimiento del derecho que asiste a la Generalitat" para recuperar los fondos documentales e insta a quienes lo han convertido en arma política a "mantener una actitud de respeto hacie las víctimas". En un acto celebrado el 14 de febrero, en el Ateneo de Madrid, participó Imma Albó, miembro del Secretariat de la Comissió de la Dignitat y bibliotecaria del Museu d'Arqueologia de Barcelona.

 

Bombardeos sobre Sagunto

“Bombardeos sobre Sagunto 1937-1939” http://es.geocities.com/sagunto1937_1938/index.htm . Este sitio Web tiene como objetivo dar a conocer los trágicos sucesos acaecidos en la población de Sagunto (Valencia) durante el periodo que comprende desde el primer ataque de la aviación nacional en marzo de 1937 hasta el mismo mes de 1939. No es un sitio dedicado exclusivamente a la Aviación Legionaria o a la Legión Condor sino su función es proporcionar datos sobre su acción en una población muy castigada al ser uno de los focos de producción de armamento más importantes del Mediterráneo y de la zona bajo control republicano tras la caída de Euskadi en la Campaña del Norte de 1937.

 

Bombardeo de Benassal

El cronista oficial de la villa de Benassal (Castellón), Pere-Enric Barreda, mantiene una página web sobre el bombardeo de la población por el ejército franquista a finales de mayo de 1938.

http://www.geocities.com/Athens/Acropolis/2864/bomba.htm

 

Símbolos en Belchite

Belchite comenzará durante las próximas semanas a sustituir los símbolos franquistas por otros adaptados a la actualidad, en cumplimiento en un acuerdo de las Cortes de Aragón. En concreto, la iniciativa parlamentaria, que aprobaron PSOE, PP, CHA, PAR e IU, solicitaba al Gobierno de Aragón que sean sustituidos de los municipios aragoneses los nombres de calles, plazas y otro tipo de distintivos que recuerden a personas o acontecimientos ligados a la sublevación militar que provocó el inicio de la Guerra Civil en España, así como al régimen franquista posterior.

 

CDBE

Batalla del Ebro

Gandesa

Ha quedado inaugurada en Gandesa una nueva entidad, que complementará la infraestructura que sobre la Batalla del Ebro ha venido desarrollándose en los últimos tiempos en torno a la ciudad de Gandesa y la comarca de la Terra Alta, en la provincia de Tarragona. De caracter estrictamente privado, se trata del CDBE (Centro de Documentación sobre la Batalla del Ebro), que como su nombre indica, intenta ser un centro o archivo, donde los estudiosos a la BdE puedan encontar sistematizados copia de muchísimos de los documentos que, repartidos por los distintos archivos del país, resultan de difícil acceso y consulta. Asimismo cuenta con una biblioteca temática, medios de reprografía y una sala de investigadores. Su promotor es Francisco Cabrera. Información: cdbe@hotmail.com o el teléfono 977 42 13 71

 

Joaquín Costa

Graus

El Ayuntamiento de Graus celebró el 8 de febrero en la Casa de Cultura una mesa redonda conmemorativa del 94 aniversario de la muerte de Joaquín Costa. La mesa, titulada “2008, el agua, Costa y las exposiciones universales”, contando con la presencia del director general de la sociedad para la organización de la Expo 2008, Jerónimo Blasco, el presidente de la Cámara de Comercio de Huesca, Antonio Ruspira, el co-autor del libro “Aragón y las exposiciones”, Jesús Martínez Verón y el alcalde, Ramón Miranda.

 

CIDER

Argelès-sur-Mer

El Centre International de Documentation et d’Etudes sur la Retirada (CIDER) de Argelès sur Mer (Francia) ha editado el número 10 de su boletín “CIDER Infos” correspondiente al mes de febrero. Puede solicitarse su envío en la dirección cider@mairie-argeles-sur-mer.fr y en el sitio web de Argelès  http://www.argeles-sur-mer.com

 

Maestrazgo

Campos nazis

El Centro de Estudios del Maestrazgo Turolense ha publicado en su boletín “Baylías” número 1 un artículo titulado “Soldados del Maestrazgo desaparecidos en los campos de concentración nazis” cuyo autor es Juan Manuel Calvo Gascón. Corresponde básicamente al contenido de la conferencia impartida en los II Encuentros en el Paraíso celebrados en Cantavieja entre el 29 de septiembre y el 4 de octubre del pasado año, dirigidos por el periodista Antón Castro.

 

Fortanete

Maquis

El Centro de Estudios del Maestrazgo Turolense prepara para el 28 de mayo una excusión en Fortanete titulada “Al campamento del maquis” situado en la GR-8 en dirección hacia La Iglesuela del Cid.

 

Estatua de Franco

Zaragoza

La Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados ha aprobado, con la abstención del PP, una proposición no de Ley de IU-ICV en la que la Cámara Baja insta al Gobierno a que "con carácter prioritario y urgente", contemple en la Comisión Interministerial sobre la situación de las víctimas de la guerra y del franquismo, la retirada, durante el presente curso académico militar, de la estatua ecuestre de Franco situada en la Academia General Militar de Zaragoza. Esta iniciativa, que partía de un texto de Izquierda Verde (IU-ICV), fue acordada a través de una enmienda con el PSOE. Otras iniciativas parlamentarias anteriores fueron rechazadas argumentando que Franco había sido el primer director del centro.

 

Papeles de Salamanca

Tarazona y El Moncayo

El consejo comarcal de Tarazona y El Moncayo aprobó con los votos a favor del PSOE, CHA, PAR y Colectivo de Convergencia una propuesta del grupo nacionalista para solicitar al Patronato del Archivo General de la Guerra Civil de Salamanca "la devolución de todos los documentos pertenecientes a los ayuntamientos, comisiones gestoras y consejos municipales de Aragón confiscados entre 1936 a 1939".

 

Odón de Buen

El Consell de Mallorca ha anunciado que organizará un acto de homenaje al naturalista aragonés Odón de Buen y del Cos, natural de Zuera, nombrado Hijo Adoptivo de la isla el pasado año.

 

Víctimas del franquismo

Congreso

Convergència i Unió retiró, tras debatirla en el Congreso, una proposición de ley para compensar a las víctimas del franquismo. Jordi Jané anunció la decisión después de que Ramón Jáuregui (PSOE) se comprometiera a que el proyecto de ley sobre estas compensaciones que prepara el Gobierno estuviera listo para el 30 de junio. Jané retiró la enmienda tras conseguir que todos los grupos apoyasen que, antes de dicha fecha, se debata el proyecto, con el consenso y la firma de todos los grupos. CiU, dijo Jané, "no tiene intención de colgarse ninguna medalla unilateral". Manuel Atencia (PP) se mostró dispuesto a aceptar un acuerdo para ofrecer una reparación a las víctimas de la lucha por las libertades y la transición a la democracia. Joan Tardà (ERC) hizo una cita personal de "asesinados", encarcelados y torturados en los últimos años del franquismo y el inicio de la transición. Fuente: El País

 

El Muletón

Teruel

La revista “El Muletón”, boletín de la Asociación Batalla de Teruel (Abate) dedicada a divulgar aspectos poco conocidos de la Guerra Civil en la provincia, deja de editarse tras 12 números, según anuncia el último número -el decimosegundo-, que acaba de salir a la calle. Esta publicación, de la que se tiraban 1.500 ejemplares, ha conseguido una buena acogida por el público. Además de distribuirse en los quioscos de la ciudad, se enviaba a suscriptores de otras ciudades. Alfonso Casas, de Abate, explicó que la revista desaparece por el agotamiento de sus realizadores aunque la aceptación ha sido excelente y la financiación está garantizada. La entidad editora se plantea la posibilidad de sacar a la calle un sólo número al año con más contenidos y otro formato, coincidiendo con las Jornadas sobre la Guerra Civil.

 

Regiones Devastadas

Zaragoza

El Palacio de Sástago acogerá entre marazo y abril de 2006 una exposición sobre las “Destrucciones de la Guerra Civil en Aragón y reconstrucción posterior a cargo de Regiones Devastadas”, dentro del convenio de colaboración suscrito por la Delegación del Gobierno en Aragón, la Diputación de Zaragoza y la Universidad de Zaragoza para la investigación de los archivos de la Delegación del Gobierno.

 

La Retirada

Latour-bas-Elne

El próximo 9 de abril se inaugura una exposición fotográfica en Latour-bas-Elne (Francia) en homanaje a los republicano exiliados tras la Retirada. Se mantendrá hasta el 17 de abril y el mismo día 9 tendrá lugar igualmente una conferencia con la participación de responsables de la ACVGRE (Association des Anciens Combattants et Victimes de Guerre de la République Espagnole). La organización corre a cargo de la Association Le Galbe.

 

Mujeres en pie de guerra

Monzón

Dentro de los actos “Día Internacional de la Mujer” programados desde la concejalía de la Mujer del Ayuntamiento de Monzón durante este mes de marzo se proyectó el 12 de marzo la película–documental “Mujeres en pie de guerra”. Al finalizar hay una charla coloquio con Susana Koska, directora de la película y Loquillo, conocido artista del pop español y compañero sentimental de la cineasta, encargado de los textos y voz de la banda sonora. Es un documental que recoge testimonios y que se ha ido haciendo conforme se recogían fondos.

 

Aragonesas del 36

Graus

Del 7 al 13 de febrero estuvo en la Casa de Cultura de Graus la exposición fotográfica Aragonesas del 36, del Seminario Interdisciplinar de Estudios de la Mujer.

 

Papeles de Salamanca

Valencia

La diputada de IU por Valencia, Isaura Navarro, comunicó ayer el aplazamiento del debate de la proposición no de ley que reclama la devolución de los papeles de Salamanca -que ayer tenía que ser debatida en la comisión de Cultura del Congreso- ante la posibilidad de negociar con el PSOE al respecto. Navarro evitó así que su iniciativa fuera rechazada, pues el PSOE tenía previsto abstenerse y el PP iba a votar en contra. La proposición volverá a ser debatida en marzo, junto con una iniciativa parecida impulsada por el PNV. Navarro explicó ayer que, por el momento, "el PSOE no muestra demasiada predisposición a que vuelvan los papeles de Salamanca", y advirtió: "El tema es lo suficientemente importante como para abrir un periodo de negociación". La diputada de izquierdas ha mantenido contactos con el portavoz socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, que por el momento "no han dado resultado". La diputada apuntó que el País Valenciano no puede ser "menos que Cataluña" y recordó que más 200 ayuntamientos, las universidades valencianas y la Comisión por la Dignidad reclaman los documentos. "El PSOE habría de entender que no es posible generar este tipo de discriminaciones", dijo Navarro, quien recordó que la Comunidad Valenciana "es la que más documentos privados tiene requisados y ésta es una cuestión que tendría que ser tenida en cuenta". Fuente: El País

 

Día del Holocausto

IU ha presentado una iniciativa en las Cortes de Aragón en la que insta a la DGA a que se dirija al Gobierno central para que la declaración del 27 de enero como Día oficial de la memoria del Holocausto incluya una referencia a los republicanos españoles.

 

Ramón y Cajal

Jaca

Hasta el día 3 de marzo estuvieron abiertas al público en la Casa de la Cultura María Moliner de Jaca dos exposiciones que llevan por título “Ramón y Cajal: la aventura del conocimiento” y “La difusión didáctica de su obra científica”. Este sábado se presentará en Jaca el libro “Santiago Ramón y Cajal: altoaragonés universal”, de Emilio Ubieto. La muestra titulada “La difusión didáctica de su obra científica”, cedida por Elvira Rocha, pretende hacer llegar al público no especializado lo más significativo de la obra neurocientífica de Santiago Ramón y Cajal. Consta de una serie de paneles de una temática concreta y fácil de ser comentada. Elvira Rocha, Catedrática de la Universidad de Barcelona, dio una conferencia sobre esta exposición para los alumnos de secundaria de los centros educativos de Jaca en la Casa de la Cultura “María Moliner”. Y asimismo Elvira Rocha volvió a pronunciar esta conferencia sobre “La difusión didáctica de la obra de Ramón y Cajal”, dirigida al público en general en la Casa de la Cultura “María Moliner”. También se presentó el libro “Santiago Ramón y Cajal: altoaragonés universal”, de Emilio Ubieto.

 

Mujeres en pie de guerra

Huesca

'Mujeres en pie de guerra' inauguró la quinta Muestra de Cine Realizado por Mujeres que se proyectó en Huesca. La directora Susana Koska presentó un documental con ocho testimonios de mujeres que vivieron muy directamente un siglo XX lleno de hechos importantes. Una visión poco conocida hasta ahora de historia con sentimientos, mujeres que lloraron a sus hijos muertos, pero también levantaron barricadas y arriesgaron su vida. “Mujeres en pie de guerra” es “el testimonio de ocho mujeres que recuperan una parte de la historia a partir de lo cotidiano”, explica Susana Koska, directora del documental que abrió ayer en Huesca la muestra de cine realizado por mujeres. Las vivencias en femenino de la dictadura, desde la guerra civil a la muerte de Franco, en un documental de la época comprendida entre 1936 y 1973. Son experiencias de la revolución, la posguerra, resistencia francesa o militancia clandestina. La directora habla de una “coral donde historia y sentimientos se mezclan, con un tono lleno de intimidad y feminidad”. La intención fue siempre “recoger el sentir femenino”. La cinta pertenece a un proyecto global, con banda sonora de Loquillo y el aragonés Gabriel Sopeña, y la pintura del gallego Fernando Pereira. Tres de los temas que aparecen son versiones y el resto, originales. La idea es recoger en un libro las entrevistas de forma íntegra, y por otra parte las canciones de Loquillo y Sopeña.

 

IES Primo de Rivera

Calatayud

La asociación de padres de alumnos del Instituto de Secundaria Miguel Primo de Rivera de Calatayud no está dispuesta a que cambien el nombre del centro y ya ha recogido 800 firmas contra dicha propuesta que partió del claustro de profesores del centro. Esta diatriba, que ha enfrentado a la APA con el claustro de profesores no parece inquietar en exceso a los propios padres de los alumnos ya que a la asamblea donde se votó la toma de posición respecto al posible cambio de nombre del centro, sólo acudieron treinta de los algo más de cuatrocientos padres. Los resultados, eso sí, fueron claros. Según informó Efe , veintisiete asistentes votaron a favor de mantener la denominación del nombre que ya lleva 75 años, mientras que sólo tres lo hicieron en contra.

 

Sender

IEA

“Casas Viejas”, “Los cinco libros de Ariadna” y “Siete domingos rojos” son textos de Ramón J. Sender recuperados para la colección Larumbe del Instituto de Estudios Altoaragoneses. Se presentaban en Huesca y Zaragoza tres de los títulos menos conocidos de Sender, mezcla de literatura y reportaje. El IEA, con la Universidad de Zaragoza y el Gobierno de Aragón realizan desde hace cuatro años estas ediciones críticas con muchos apuntes a pie de página. La presentación simultánea de tres libros de un mismo autor es un fenómeno inusual, y más si se trata de un escritor fallecido. Pero “la buena literatura no pasa nunca, y más si apela a las conciencias y dice cosas interesantes”, dice José Domingo Dueñas, editor de “Casas Viejas”. Ramón J. Sender firmó este título, junto a “Los cinco libros de Ariadna” y “Siete domingos rojos”, últimos ejemplares de la colección Larumbe del Instituto de Estudios Altoaragoneses. Tres libros poco conocidos de la vasta producción literaria del escritor y periodista de Chalamera. Los tres tienen “un trasfondo antropológico y social difícil de encontrar ahora, además de seguir siendo de rabiosa actualidad, incluso a principios del siglo XXI”, asegura Dueñas, que es además coordinador del Centro de Estudios Senderianos y profesor de la Facultad de Humanidades de Zaragoza. “Siete domingos rojos” no se había vuelto a publicar en versión original desde 1932, ya que posteriores reediciones tenían grandes modificaciones. El libro traza las líneas maestras del anarquismo español en el periodo republicano y la edición actual ha sido preparada por José Miguel Oltra, José Domingo Dueñas y Francis Lough.

 

CIDER

Argelès-sur-Mer

La Jonquera i Argeles aviat començaran les obres per realitzar els dos centres dedicats a l'Exili: La Retirada i el Camp d'Argeles. El CIDER esta buscant fotografies de la Retirada, dels camps de refugiats españols, i  de les brigades internacionals. Igualment buscan llibres, diaris, revistes i documents d'aquest període. cider@mairie-argeles-sur-mer.fr

 

Santos Juliá

IEA

Huesca

'La idea del compromiso situando la obra al servicio de una idea política es una decisión que finalmente redunda en perjuicio de la independencia, de la autonomía y de la libertad del intelectual'. Así lo observa el catedrático y director del Departamento de Historia Social y del Pensamiento Político de la UNED, Santos Juliá, quien el 10 de marzo disertó en Huesca sobre “El compromiso de los intelectuales durante la República y la Guerra Civil Española”, presentado por José Domingo Dueñas. La presencia de Juliá se inscribe en los actos del Centro de Estudios Senderianos y el Instituto de Estudios Altoaragoneses. “No digo -matizó Juliá- que no haya momentos en que sea preciso comprometerse”, sino que, en circunstancias “normales, no catastróficas” canalizando ese compromiso a través de la creación, “llega un momento en el que el intelectual se ve atrapado en algo que limita su capacidad de crítica, de observación y de aportar desde una posición autónoma su punto de vista al debate público”. En mayor o menor grado, alcanzaron esa posición muchos de los jóvenes intelectuales de los años treinta, en el siglo XX. Hasta entonces, explica Juliá, “el intelectual se entiende como formando parte de una minoría selecta cuya relación con el público es la relación de quien vive autónomamente en su propio campo, que es el literario, artístico...”. Sin embargo, “las luchas de los años treinta derrumban esas certidumbres y entonces hay muchos intelectuales que sienten como una exigencia participar directamente en los combates ideológicos y políticos en torno a la crisis del liberalismo, el auge del fascismo, el avance del comunismo, el anuncio de la revolución...En todo ese mundo -agrega-, en esa tensión de ideas nuevas, el intelectual siente que debe poner su vida al servicio de alguna causa y entonces se transforma por completo la autopercepción que el intelectual tiene de sí mismo y de su obra”.

 

Salvador Seguí

Lleida

El Ayuntamiento de Lleida ha iniciado las obras para abrir una plaza en el centro histórico de la ciudad, en el solar que durante años ocupó la casa familiar de Salvador Seguí, el Noi del Sucre. El elemento más singular del espacio es el tratamiento que se dará a la pared medianera de la vivienda contigua que ahora dará a la plaza y que se tapará con placas prefabricadas y decoradas con la efigie de Seguí y con rosas rojas, símbolo de la Barcelona anarquista. La urbanización de la plaza, que durará cinco meses, contempla también la colocación de una fuente, bancos y arbolado, además de una placa conmemorativa. Salvador Seguí i Rubinat nació en 1886 en Tornabous (Urgell) y pasó la infancia en una casa de la calle de Tallada, a pocos metros del Mercat del Pla de Lleida, que fue derribada hace unos años con motivo de la rehabilitación del centro histórico. La Canadiense a principios del siglo XX se trasladó a Barcelona, donde desempeñó varios oficios y se distinguió como sindicalista. Fue encarcelado tras los alborotos del Teatro Condal, en 1907, y participó en la Semana Trágica de 1909. Seguí fue uno de los impulsores del primer congreso de la Confederación Nacional de Trabajadores (CNT), la organización anarquista más activa de la época. En 1917, promovió una huelga general indefinida, en colaboración con UGT, que se saldó con 70 muertes en toda España y que le costó varios meses de prisión. Su liderazgo en el movimiento anarcosindicalista llegó en 1919, con motivo de la huelga de La Canadiense, en la que se logró el reconocimiento de la jornada de ocho horas. Murió asesinado en Barcelona en 1923.

 

Exiliados en Francia

Los días 26 y 27 de febrero se celebraron en Saint-Cyprien (Francia) las jornadas “Memoria y desmemoria. Los Republicanos Españoles: de los campos de concentración de Francia a los campos de exterminio Nazis... (Olvidos, fragilidad y sombras de las conmemoraciones)” organizadas por AGE (Archivo Guerra y Exilio).

 

El Seminario de Teruel

Los hermanos Milagro y Fernando Llorens Casani son los autores del libro “Héroes o traidores. Teruel, la verdad se abre camino” sobre las memorias del capitán Fernando Llorens Pérez-Casariego, militar que estuvo al mando de la llamada Batería Fantasma que desde el Seminario de Teruel repelía los ataques del ejército republicano. Tras la rendición de la ciudad fue acusado de traición y cobardía por el ejército nacional al igual que lo fueron el resto de los responsables militares de la plaza al mando del coronel Domingo Rey d’Harcourt. Una vez apresado evitó el fusilamiento arrojándose desde el tren que les conducía presos a Puigcerdá.

 

Fusilados en Paterna

Convertida en la mayoría de los casos en un siniestro lugar de paso para cientos y cientos de republicanos que serían fusilados en Paterna pocas horas, días o semanas después, la prisión del monasterio de San Miguel de los Reyes fue protagonista durante años de la represión franquista. Del día a día, de dentro de sus paredes y de esas miles de historias de vida truncadas quedó una espléndida colección de imágenes que ahora la dirección del centro ha cedido a una asociación de vecinos de Manises para que pueda mostrarlas. Por ello, la sede de la AVV Sant Francesc -un barrio con, paradójicamente, varias calles con nombres franquistas- se ha convertido durante una semana en un pequeño homenaje a los republicanos represaliados, bien a través de la exposición fotográfica que cuelga de sus paredes como a través de conferencias, visitas a lugares significativos de la represión o proyecciones de películas. Si en las primeras ediciones fueron los maquis o la educación en la República, este año toca el capítulo más amargo: las prisiones, los campos de concentración o trabajo y los fusilamientos masivos. Ordenadas temáticamente, las fotografías del archivo de San Miguel de los Reyes fueron realizadas por el fotógrafo de la prisión a instancias de la dirección de entonces y muestran desde grandes concentraciones de presos obligados a saludar con el brazo en alto o a desfilar en formación desde el patio hasta sus celdas o camiones, hasta conciertos de la banda y el coro, en muchas ocasiones, dedicados a sus propios carceleros, autoridades franquistas o eclesiásticas. La exposición se enmarca dentro de las IV Jornadas sobre Recuperación de la Memoria Histórica “La represión franquista” celebradas en Manises del 24 al 27 de febrero y organizadas por Amics de Manises, Amalgama Ciudadana, la Asociación de Vecinos del Barrio San Francisco y el Club Montaña Manises.

 

Historia de los sindicatos

Aragón

La Fundación Sindicalismo y Cultura, institución cultural de valores solidarios promovida por CCOO-Aragón y que preside Jorge Arasanz, iniciará este año la elaboración de un ‘memoria oral’ de la historia del sindicatos en la Comunidad Autónoma, para cuya elaboración se pedirá el testimonio de los fundadores y afiliados veteranos del sindicato en Teruel, informó el director de la fundación, Antonio Martínez. La labor se complementará con un segundo trabajo de catalogación de todos los fondos documentales del sindicato a lo largo de sus más de 25 años de existencia. La fundación, que hizo su presentación en Teruel, organizará también a lo largo de 2005 el VI Encuentro de Investigadores del Franquismo, actividad en colaboración con la Universidad de Zaragoza y en la que se darán cita algunos de los principales historiadores españoles. En este mismo ámbito, la fundación tiene prevista la publicación de un estudio sobre Protesta Obrera y Oposición al Franquismo, dirigido por el profesor de la Universidad de Zaragoza Alberto Sabio. También este año celebrará el 20 aniversario de proyecto de reconstrucción de Morillo de Tou.

 

Fosa de Manresa

El Ayuntamiento de Manresa ha organizado un acto solemne de reconocimiento a los 296 soldados enterrados en la fosa militar de Manresa. El acto tendrá lugar el domingo 3 de abril, a la 1 del mediodía, en el Cementerio de la ciudad. La lista con los nombres y apellidos de los soldados republicanos enterrados en Manresa –procedentes de diversos lugares del Estado español- se dio a conocer el mes de abril de 2004 y se puede consultar en la web siguiente: http://www.guiamanresa.com/fossa Comissió d’Homenatge als Soldats de la Fossa Militar de Manresa. Información: missatgeweb@telefonica.net

 

José Sánchez Rosa

El Instituto de Enseñanza Secundaria Los Remedios acogió la presentación del libro La tiza, la tinta y la palabra. José Sánchez Rosa, maestro y anarquista andaluz (1864-1936), escrito por José Luis Gutiérrez Molina, una obra muy especial que ha sido coeditada por las empresas editoriales Tréveris y Libre Pensamiento. La figura sobre la que versa esta publicación es la de Sánchez Rosa, nacido en Grazalema en 1864 y asesinado en Sevilla en 1936, quien fue un divulgador del ideal anarquista y un prolífico escritor. En su época y desde la Sierra de Cádiz, este gaditano emprendió una tarea de difusión cultural y lucha social a finales del siglo XIX y el primer tercio del XX, siendo el creador de la organización regional andaluza de la CNT. Sobre su trayectoria personal y pública gira el libro de José Luis Gutiérrez, especialista en la historia de los movimientos sociales gaditanos, o también del colectivo empresarial de Cádiz.

 

Mujer en la II República

Rolde

La revista “Rolde” ha publicado dentro de su monográfico 111-112 correspondiente a enero-junio de 2005 un trabajo de Julita Cifuentes y Pilar Maluenda sobre la situación de la mujer en la II República.

 

Carrillo

La memoria silenciada

Monzón-Barbastro

Las conferencias del ex secretario general del Partido Comunista de España, Santiago Carrillo, previstas en un principio en Barbastro y Monzón los días 13 y 14 de enero, y que fueron aplazadas para los días 3 y 4 de marzo, han sido aplazadas indefinidamente por motivos de salud del conferenciante. Dos citas enmarcadas en el curso “La memoria silenciada”, que ha venido desarrollándose en las últimas fechas en Monzón y Barbastro, organizado por los Centros de estudios del Cinca Medio y Somontano, UNED de Barbastro y CPR de Monzón, y los Ayuntamientos de ambas localidades. El curso pretende ser un reconocimiento a todas aquellas personas que sufrieron la represión de la dictadura franquista. En el curso, han participado como ponentes investigadores, profesores y escritores como Eladio Romero, Enrique Vicién, Manuel Benito, Víctor Pardo o Irene Abad.

 

Unidad Cívica por la República

Se ha constituido la Asociación Unidad Cívica por la República-Aragón como representante de la Asociación Unidad Cívica por la República de ámbito estatal creada en Septiembre del 2.002. Su finalidad es contribuir al estudio, reflexión y divulgación de los principios y valores republicanos. Por otra parte desea colaborar en el recuerdo de lo que supuso el periodo republicano. ucr_aragon@hotmail.com

 

Museu d’Història de Catalunya

Willy Brandt

El Museu d'Història de Catalunya va rendir homenatge fins al 27 de febrer el qui va ser canceller socialdemòcrata alemany i premi Nobel de la pau Willy Brandt (1913-1992). L'exposició, ordenada cronològicament, mostra a través d'imatges, documents i textos la seva trajectòria política i personal. Sota el títol de Willy Brandt. Vida i obra, l'espai expositiu es subdivideix en onze apartats que ressegueixen la seva biografia, aprofundint en la relació que aquest polític va tenir amb l'Estat espanyol. Entre març i juny del 1937, Brandt va presenciar com a corresponsal la Guerra Civil a la capital catalana, ciutat que, segons ell, va ser "un autèntic laboratori polític i escenari d'una lliçó trista de la desunió de l'esquerra davant l'embat del feixisme". El seu nom original era Herbert Ernst Frahm, però se'l va haver de canviar quan el 1933 la dictadura nazi el va obligar a fugir a Noruega. Desposseït de la nacionalitat alemanya pel règim nacionalsocialista, va col·laborar activament amb la resistència durant tota la Segona Guerra Mundial.

 

Joaquín Maurín

El Gobierno de Aragón ha publicado el libro "Joaquín Maurín o la utopía desarmada", escrito por la historiadora francesa Yveline Riottot, que abarca el período desde 1919 hasta 1936 de la vida de Maurín y, también de las luchas políticas en España. Esta primorosa edición, en libro de gran formato y con abundantes imágenes, constituye en sí misma un homenaje al creador del BOC y fundador del POUM. Pero tiene mayor importancia. En primer lugar, porque las 343 páginas de la obra de Riottot constituyen un estudio riguroso indispensable sobre Maurín y la izquierda revolucionaria española de aquellos años. Aunque hayan hecho falta ocho años desde la edición francesa, la espera ha merecido la pena porque el texto tiene la misma calidad pero va acompañado de una edición de lujo. Además debe reseñarse que el presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, efectúa la presentación del libro indicando que Maurín fue "una figura oscense clave en la política y en los movimientos sociales e ideológicos del siglo XX". Aprovechamos para comunicar a nuestros lectores que próximamente van a poder disponer en nuestra página web de una edición digital de los "Recuerdos" de Joaquín Maurín relativos a los episodios que condujeron y sucedieron a su presamiento por lo franquistas en 1936. Estos recuerdos irán precedidos de un texto de Wilebaldo Solano sobre "La tragedia de Joaquín Maurín". Fuente: Fundación Andreu Nin.

 

Bombardeo de Xátiva

Un año más Izquierda Republicana convocó a todas y a todos sus militantes y simpatizantes al acto público que se desarrolló el 13 de febrero en la explanada de la estación de ferrocarril de Xátiva para rendir homenaje a las víctimas inocentes del bombardeo de la estación por la aviación franquista.

 

Sant Boi de Llobregat

“Violència, guerra i repressió al Sant Boi dels anys 30”. Curset monogràfic d'història

- El 6 d'octubre de 1934

- La rebel·lió militar
- La violència política
- Santboians al front
- Derrota i victòria
- El cost humà d'una guerra
- El nou ordre

Aquests i d'altres temes col·laterals seran desenvolupats per Carles Serret i Bernús, responsable de l'Arxiu Històric Municipal de Sant Boi de Llobregat.

Sessions: Dies 13 i 14 d'abril, de les 19 a les 21 hores.

Lloc: Arxiu Històric Municipal - Museu de Sant Boi. Carrer Hospital, 9 (Can Torrents). Sant Boi de Llobregat - 08830

Activitat gratuïta. Tel.: 936.528.114

Places limitades, Inscripció telefònica prèvia (obligatòria).

 

Sant Boi de Llobregat

Il·lusió, desfeta i resistència, ERC a Sant Boi (1930-1945).
Exposició organitzada per ERC de Sant Boi.

L'exposició consta de 21 plafons amb fotografies i documents de Sant Boi, tot material inèdit cedit per famílies santboianes.

- Sant Boi als anys 30. Les esquerres catalanistes. El triangle separatista del Llobregat.
- Les visites d’en Francesc Macià. L’Ajuntament catalanista i d’esquerres. República!
- Els alcaldes republicans.
- Els primers anys de la República.
- Francesc Cambó i els Rabassaires.
- Els fets del 6 d’octubre de 1934.
- La guerra. Vilaboi. Les lleves.
- Mobilització: La Centúria Rafael Casanova.
- Final de la guerra i l’evacuació de Sant Boi.
- L’ocupació i les represàlies. Presons. Exili i resistència clandestina.

Lloc: Can Massallera. Carrer Mallorca núm. 30. Sant Boi de Llobregat

Data: 1 al 15 d’abril de 2005

Entrada lliure, Obert de 10:00h. a 22:00h

 

El Molar

Xerrada debat al Molar sobre la "Recuperació de la memòria històrica de Catalunya" amb la participació de Manel Perona, president de l'Associació per a Recuperació de la Memòria Històrica de Catalunya (ARMHC). Centre Obrer Recreatiu El Molar (Tarragona). 2 d'abril a les vuit del vespre.

 

Ripollet

El proper dijous 31 de Març a les 19 hores a la Sala d´Actes del Centre Cultural de Ripollet, la Comissió en Memòria de les Víctimes del Feixisme de Ripollet, organitza una xerrada sobre el tema de Les Fosses Comunes del Franquisme. A la xerrada ha confirmat la seva assistència en Eduard Pons Prades, de tots conegut, ex-maqui, periodista, escriptor-historiador. I també en Manel Perona President de l'ARMHC.

 

Segundo homenaje:

Recuperando memoria

Benetusser

Medio centenar de artistas, intelectuales y músicos procedentes de distintas comunidades autónomas se reunirán el 16 de abril en Benetusser (Valencia) para homenajear a los defensores de la democracia durante la Segunda República y a los que lucharon contra el Franquismo. El homenaje se enmarca en una fiesta para la recuperación de la memoria histórica, según informó a Efe Alfons Cervera, uno de los promotores de la iniciativa. El acto está organizado por el Ayuntamiento de Benetusser y cuenta con la colaboración de diversos colectivos cívicos, sindicatos y asociaciones. Cervera explicó que este encuentro tiene su origen en otro que tuvo lugar el 25 de junio del año pasado en Rivas Vaciamadrid promovido por su Ayuntamiento y organizado por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. En aquella ocasión participaron casi un centenar de artistas e intelectuales, entre ellos Pedro Guerra, Javier Alvarez, José Antonio Labordeta, Luis Pastor, Lluis Llach, Víctor Manuel, Ana Belén, Paco Ibáñez, Miguel Ríos, Luis Eduardo Aute, Almudena Grandes, Luis García Montero, Juan Diego y Benjamin Prado. Cervera indicó que 'el encuentro, que se desarrollará bajo el lema 'Recuperando la memoria: Homenaje a los republicanos', reunirá a unas doscientas personas nacidas antes de la proclamación de la Segunda República. Dijo que 'es un homenaje a los republicanos y republicanas que construyeron nuestra primera democracia y que han sido víctimas de la guerra, de la represión franquista y del olvido institucional'. 'Debemos realizar todos los esfuerzos posibles por reconstruir la Historia hasta darles, a ellos y a sus familias, el lugar justo que les corresponde', indicó Cervera. Entre los grupos y cantautores que participarán en este encuentro homenaje figuran Al Tall, Loquillo o Luis Eduardo Aute y entre los escritores Almudena Grandes, Isabel-Clara Simó, Luis García Montero y Susana Fortes, además de la actriz Pilar Bardem. http://memoriahistorica.org/modules.php?name=News&file=article&sid=92

 

La força de la Dona

Valencia

Desde el 8 de marzo se expone en la sede del PSPV (c/ Blanquerías, 4) en Valencia la muestra fotográfica “La força de la Dona” de Ismael Latorre Mendoza (Alginet, 1920). El artista fue un antiguo alumno del Instituto Obrero de Valencia y lleva haciendo fotos desde 1935.

 

Exiliados en París

Del 18 al 22 de abril tendrá lugar en el Colegio de España de París el Coloquio Internacional “París, ciudad de acogida. El exilio español durante los siglo XIX y XX”. http://asso.acer.free.fr/

 

Jornadas de Huelva

Del 1 al 3 de abril se celebrarán en Huelva las II Jornadas Memoria y Justicia: La represión en Huelva y en la Cuenca Minera, organizadas por la Asociación Memoria Histórica y Justicia. http://memoriahistorica.org/modules.php?name=News&file=article&sid=87 amhyja@eresmas.com

 

El Hospital Sueco-Noruego

Alcoi

El día 16 de marzo se presentó el libro "El Hospital Sueco-Noruego de Alcoi durante la guerra civil española", obra de Ángel Beneito Lloris. Este libro ha contado para su edición con la colaboración del Centro de Estudios y Documentación de las Brigadas Internacionales (CEDOBI), y es un muy buen trabajo en torno a la ayuda médica escandinava durante la guerra civil a la República en Alcoi. El acto tuvo lugar en la Escuela Politécnica Superior de Alcoi (el antiguo hospital durante la guerra), y contó con la presencia del autor junto a diversas autoridades.

 

Brigadas Internacionales

Elche

Los días 28 y 29 de abril tendrán lugar en Elche unas conferencias en torno a las Brigadas Internacionales. Contarán con la presencia del presidente de la International Brigade Memorial Trust, Jack Jones, y con el prestigioso historiador Gabriel Jackson. La Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales (AABI) en Madrid llevará para esas fechas su exposición itinerante a Elche.

 

Monumento a la Legión

Zaragoza

Eliminar el monumento a la Legión situado frente al Parque de Atracciones es una de las propuestas de un total de 28 que la Asociación de Vecinos La Paz y el colectivo Imagina han presentado al Ayuntamiento de Zaragoza para que sean tenidas en cuenta antes de que se apruebe definitivamente el proyecto de uso y gestión de los montes de Torrero. "Se trata de un vestigio franquista presidido por un busto de Millán Astray, algo que hiere la sensibilidad del ciudadano y contradice los valores democráticos", apuntan.

 

Gandesa

Batalla del Ebro

El Centro de Estudios de la Batalla del Ebro, informa que el sábado 9 de abril a las 13:00, inaugurará la exposición fotográfica "Gandesa, punto clave de la Batalla del Ebro. Un año de las Brigadas Internacionales" del libro editado en Madrid el año 1937 por el "Comisariado de propaganda de las Brigadas Internacionales" considerado como uno de los pocos ejemplares que existe en España. www.fut.es/~cebe

 

Bibliotecas de Barcelona

Mujeres 1936-39

Aquest mes de març, en què s’escau el Dia de la Dona Treballadora (dia 8), el cicle ‘L'aventura de llegir’, que cada mes programa Biblioteques de Barcelona es va dedicar a les dones que van viure la guerra del 1936-39. Un dels propòsits és de recuperar la memòria històrica i reivindicar el paper femení en la vida política i en la resistència antifeixista d'aquell temps. Durant aquest mes es van fer deu actes que combinaran col·loquis, documentals i recitals relacionats amb les vivències de les dones durant la guerra i la postguerra. La historiadora Mary Nash va obrir el cicle a la biblioteca de Nou Barris amb una conferència sobre les dones que van tenir un paper destacat en la segona república espanyola. Nora Almada va parlar a la Biblioteca Guinardó-Mercè Rodoreda del llibre 'La voz dormida', en què Dulce Chacón recull la veu de dones que van lluitar contra la dictadura. Més actes destacats: l'espectacle teatral 'Dones assegudes, escoltant', a càrrec de Loredana Cozzi, el documental 'Mujeres en pie de guerra', també al Centre Francesca Bonnemaison, i el col·loqui 'Dona i exili', a càrrec d'Antonina Rodrigo, que va parlar de la duresa de l'exili en clau femenina a la Biblioteca Poble-sec-Francesc Boix. L'escriptora Teresa Pàmies va tancar el cicle amb una conferència sobre les dones de la seva generació. Durant tot aquest mes es van poder visitar les exposicions 'Entre l'exili i l'art. Una trajectòria', amb pintures de Victòria Pujolar, i 'Dones del 36', a la biblioteca Poble-sec-Francesc Boix, totes dues relacionades amb l’experiència femenina de la guerra.

 

Jornadas de Jerte

Del 1 al 3 de abril se desarrollarán las V Jornadas de Estudio sobre la Resistencia Antifranquista en Jerte (Cáceres), organizadas por la Asociación de Jóvenes de la Comarca del Jerte. http://www.nodo50.org/jertejoven/   jertejoven@nodo50.org

 

Papeles de Salamanca

Cortes de Aragón

Puede consultarse en la web de las Cortes de Aragón la transcripción del debate y votación de la Proposición no de ley sobre la documentación aragonesa de Salamanca aprobada en diciembre pasado. D.S.C.A. Plenos 36 en PDF

 

 

Sumario

 

 

 

La vida y la obra de Ramón Acín, recopiladas en un libro-DVD

 

Fuente: Heraldo de Aragón

 

Emoción y satisfacción fueron los sentimientos que impregnaron ayer el acto de presentación del libro-DVD "Ramón Acín. La línea sentida", dirigido y coordinado por Emilio Casanova y Jesús Lou, que reunió a familiares del desaparecido artista y representantes institucionales, en la Diputación de Huesca.

El acto fue mucho más que la presentación de un interesante y exhaustivo trabajo de recopilación sobre la vida y obra de Ramón Acín (Huesca, 1888-1936). Constituyó todo un homenaje a su memoria y a la de su hija Katia, recientemente fallecida e incondicional impulsora del proyecto de Casanova y Lou.

Emotivas y cariñosas palabras tuvieron hacia los Acín tanto el presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, como el de la Diputación Provincial, Antonio Cosculluela. Éste recordó la vinculación que el poliédrico artista tuvo con la institución, que le becó para ampliar estudios, mientras que Iglesias aludió a él como hombre de "desbordante" personalidad, "sólido" pensamiento y "espíritu apasionadamente libre".

Emilio Casanova se detuvo en glosar la figura de Ramón Acín, al que se refirió como "personaje excepcional e injustamente desconocido". Habló del Acín pedagogo, periodista y polígrafo, animador social y activista político y artista para señalar que "el resto de sus facetas y su trágico final han oscurecido su peso como artista". No obstante, para Casanova "no puede explicarse un Acín sólo pintor o sólo pedagogo porque un análisis estanco empobrece la perspectiva de la magnitud de una vida profundamente rica".

El libro-DVD "Ramón Acín. La línea sentida" en un trabajo que recopila la práctica totalidad de documentos existentes en torno al intelectual y artista oscense que fue fusilado en agosto de 1936 junto a las tapias del cementerio de Huesca "por los enemigos de la libertad" como dijo Casanova.

Este DVD para ordenador, contiene dos bloques. Uno de ellos permite navegar por la biografía actualizada de Ramón Acín, por su evolución artística, su obra periodística, así como adentrarse en una miscelánea que contiene entrevistas, vídeos y diversos documentos. El segundo bloque contiene una base de datos de más de 5.300 documentos facsímiles recogidos durante un proceso de investigación que ha durado tres años y que evitará a los investigadores tener que acceder a las fuentes originales. El soporte digital hace posible también descargar los documentos e imágenes en inmejorables condiciones de calidad.

Ramón García Bragado Acín, nieto de Ramón Acín e hijo de Katia, agradeció el trabajo y se mostró doblemente emocionado porque, según dijo era el primer homenaje a Ramón Acín "sin Katia", aunque desde la pantalla interactiva llegaron su imagen y sus palabras grabada hace algún tiempo para este proyecto.

En "La línea sentida" han intervenido, además de los citados Emilio Casanova y Jesús Lou, Vicky Calavia y Rubén Pérez; Víctor Pardo Lancina (en su mayor parte), José Domingo Dueñas y Manuel Benito han redactado los textos de las distintas biografías, y el cuidadoso diseño gráfico del libro-DVD ha correspondido a Fernando Lasheras.

 

 

La vida y la obra de Ramón Acín, en 5.300 documentos

 

Fuente: El Periódico de Aragón

 

El Gobierno aragonés y la Diputación de Huesca han editado un disco-libro en el que se recopila la práctica totalidad de documentos existentes en torno al intelectual y artista oscense de la primera mitad del siglo XX Ramón Acín (1888-1936), fusilado a comienzos de la guerra civil española por su adscripción anarquista.

 

A la presentación oficial de la edición asistieron el presidente aragonés, Marcelino Iglesias, la consejera de Cultura, Eva Almunia, el presidente de la Diputación de Huesca, Antonio Cosculluela, el alcalde oscense, Fernando Elboj, así como familiares de Ramón Acín, entre los que se encontraba su nieto Ramón García-Bragado Acín, quien anunció la creación de una Fundación con el objetivo de preservar y divulgar la obra de su abuelo.

 

Titulado La línea sentida , en alusión a una reseña sobre la obra de Ramón Acín publicada en 1931 por el crítico Manuel Abril en la revista Blanco y Negro , el disco libro incluye un DVD con un programa interactivo que realiza un completo recorrido visual a través de la trayectoria personal y artística del intelectual oscense y recopila alrededor de 5.300 documentos.

 

El DVD, cuyos contenidos fueron detallados por el investigador Emilio Casanova, autor junto a Jesús Lou del proyecto, presenta una biografía actualizada de Ramón Acín, así como reproducciones facsímiles de sus artículos periodísticos, dibujos, caricaturas, esculturas, cartas, apuntes o fotografías familiares. Además, se incluye alrededor de cien obras de Ramón Acín, descubiertas por sus familiares en el desván de una antigua residencia ubicada en el municipio de Pobla de Montornés (Tarragona).

 

Casanova explicó que para la elaboración del disco-libro, se realizó una búsqueda "intensa" por hemerotecas y archivos de distintas partes del país. Añadió que el DVD incluye entrevistas filmadas a personas relacionadas con Ramón Acín y su entorno social, y entre ellas la realizada a una de sus hijas, Katia Acín, recientemente fallecida y depositaria del legado artístico de su padre.

 

El nieto de Ramón Acín valoró a su vez la iniciativa llevada a cabo con la edición y reveló su intención de colgar en Internet los documentos incorporados en el disco libro a fin de difundir la obra de su abuelo.

 

Por su parte, Marcelino Iglesias valoró una iniciativa que "servirá para recordar su vida y obra y redescubrirlas para las nuevas generaciones, porque no sólo su obra, sino su propio pensamiento de personas libres como Ramón y Katia Acín son un ejemplo", y se refirió a Ramón Acín como "una personalidad desbordante junto a un pensamiento muy sólido y un espíritu apasionadamente libre".

 

 

Presentado el DVD “La línea sentida de Ramón Acín”

 

Fuente: Diario del AltoAragón

 

Un total de 5.300 documentos recopilados en un DVD interactivo para PC titulado 'La línea sentida' recoge todos los aspectos de la vida y obra del artista e intelectual oscense Ramón Acín, fusilado en 1936 por su vinculación a la CNT y posturas revolucionarias y anarquistas. Con este trabajo, dirigido por Emilio Casanova y Jesús Lou, y patrocinado por el Gobierno aragonés y la Diputación de Huesca, se recupera del olvido un personaje 'excepcional', que sin embargo es para muchos altoaragoneses un gran desconocido.

La memoria colectiva deja fuera de su esfera, en demasiadas ocasiones, a personas y acontecimientos cuando, por el contrario, deberían ocupar lugares de privilegio. Éste ha sido el caso del oscense Ramón Acín, pintor, escultor, dibujante, periodista, pedagogo, escritor, movilizador social, anarquista y un revolucionario, que murió fusilado por defender la libertad.

Para recuperar su figura “para siempre” del olvido, un equipo de profesionales liderado por Emilio Casanova y Jesús Lou ha diseñado un libro-disco, que incluye un programa para ordenador en formato DVD sólo para PC, con todos los aspectos de su vida y obra, a través de 5.300 documentos escritos o gráficos. El proyecto ha contado con el patrocinio del Gobierno aragonés y la Diputación Provincial de Huesca.

Este material interactivo, un prodigio técnico, documental y de diseño que se sustenta sobre tres años de intenso trabajo, se desarrolla bajo el título “La línea sentida”, frase recogida en un comentario de arte realizado por el crítico Manuel Abril en la revista Blanco y Negro, cuando Ramón Acín expuso en el Ateneo de Madrid (1931).

 

 

El autor de las pajaritas, un desconocido en Huesca

Las pajaritas de Ramón Acín se han convertido con el paso del tiempo en una seña de identidad de Huesca. Sin embargo, Acín es un gran desconocido para muchos oscenses.

Ramón Acín nació un 30 de agosto de 1888 y desde muy pequeño mostró gran afición por la pintura. El pintor Félix Lafuente fue su maestro. Publicó ilustraciones en prensa, se hizo cargo de la sección Notas humorísticas en el Diario de Huesca, donde firmaba con el seudónimo de “Fray Acín”, publicó viñetas políticamente comprometidas, fundó el periódico semanal “La Ira”, que con el tiempo fue clausurado...

Gracias a una pensión de la Diputación de Huesca, amplió sus estudios artísticos en Madrid, Toledo y Granada. Fue profesor de Dibujo en Huesca, delegado sindical del Alto Aragón en la CNT, conferenciante, escultor, escribió artículos que le valieron la cárcel.

 

 

Un homenaje cálido y sencillo
 
El presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Antonio Cosculluela, destacó ayer la libertad de pensamiento de Ramón Acín, que le hacía ser un hombre incómodo, y el presidente de Aragón subrayó su “sensibilidad extraordinaria” y abogó por la necesidad de que se conozca su figura fuera de las fronteras aragonesas. La presentación ayer de un DVD interactivo sobre la vida y obra del intelectual oscense derivó ya desde sus inicios en un “sencillo y cálido” homenaje a esta figura tan importante del siglo XX.

La presentación de un DVD interactivo sobre la vida, obra y personalidad de Ramón Acín, celebrada en la sede de la Diputación de Huesca (DPH), se convirtió, como manifestara el propio presidente de la institución anfitriona, Antonio Cosculluela, “en un sencillo, pero caluroso homenaje” al artista e intelectual oscense.

Antonio Cosculluela, que fue el primero en tomar la palabra, lamentó que el acto no se hubiera podido celebrar hace sólo unos meses, antes de que falleciera Katia Acín, hija del artista. Cosculluela recordó la relación de Ramón Acín con la Diputación, que en 1913 le concedió lo que hoy llamaríamos una beca para que pudiera ampliar su formación artística en Toledo, Madrid y Granada. El presidente de la DPH destacó, además, que era un hombre crítico, cuya libertad de pensamiento le convertía en un ser incómodo, y deseó que sea recuperado para siempre del olvido.

Si Antonio Cosculluela fue la autoridad encargada de abrir el turno de discursos, el presidente del Gobierno aragonés, Marcelino Iglesias, se ocupó del cierre. Iglesias inició su alocución calificando el acto de “entrañable”, aludió a la presencia de los descendientes de Ramón Acín en la salas y calificó al intelectual oscenses como “una figura tan importante de principios del siglo XX”.

 

 

Una fundación privada se encargará de gestionar la obra de Ramón y Katia Acín

 

Los hijos de Katia Acín van a constituir la Fundación Katia y Ramón Acín para preservar y divulgar la obra de su madre y abuelo. Así lo hizo público ayer Ramón García-Bragado, durante el acto celebrado en la sede de la Diputación Provincial de Huesca para presentar el libro-disco sobre su abuelo.

García-Bragado explicó las razones que han movido a la familia a tomar esta iniciativa. “En el intento de vivir sin Katia, nos tenemos que inventar algo para que esté con nosotros. Nos hemos decidido a no dejarle marchar, como hizo ella con sus padres”, indicó.

Agregó que, mientras ella vivió, “no había duda de quién representaba la figura de Ramón Acín” y, a partir de ahora, la fundación asumirá este papel.

 

 

CNT-Huesca denuncia la presentación elitista del DVD

Fuente: CNT-Huesca.

Desde nuestra organización sindical hemos tenido conocimiento a través de la prensa de la presentación de un libro-DVD sobre Ramón Acín, activo militante de CNT-Huesca fusilado el 6 de agosto de 1936 por defender sus ideales anarquistas.

 

En el acto de presentación, organizado por las entidades editoras del libro-DVD (la Diputación de Huesca y el Gobierno de Aragón), estuvieron representadas diversas instituciones aragonesas, con presencia de altos cargos políticos.

El acto estaba vetado al público en general, pues para asistir a él era necesario haber recibido una invitación expresa. Tras la presentación, un ágape pagado con dinero público precedió a las sesiones fotográficas para que "los de siempre" aparezcan en los periódicos.

Resulta irónico que quien compartió su vida con el pueblo trabajador oscense sea homenajeado por aquellos que vetan la presencia de ese mismo pueblo en el evento, algo que Ramón Acín jamás hubiese consentido.

Confederación Nacional del Trabajo.
CNT-Huesca.

Huesca-Info
Página web: http://www.llaveinglesa.com/alra
Correo-e: huescainfo@llaveinglesa.com

 

 

Sumario

 

 

 

Aragón inicia en Salamanca su proyecto ‘Amarga Memoria’

 

Fuente: Tribuna de Salamanca

 

La consejera de Educación Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón fue la encargada de confirmar en su comparecencia del pasado 10 de febrero en el Senado, delante de todos los responsables de Cultura de las comunidades autónomas y de la propia titular de la cartera cultural en España, Carmen Calvo, la intención del Gobierno de Aragón de crear un proyecto, denominado ‘Amarga Memoria’.


Este proyecto se inició a finales del pasado año 2004 gracias al impulso otorgado por la Dirección General de Cultura del gobierno aragonés. Además de miembros de este departamento, también participan en el mismo un profesor de Historia de la Universidad de Zaragoza y dos estudiantes de la misma institución académica, los que se encuentran al frente de esta investigación que pretende ser un referente fundamental para la recuperación de la memoria de la Guerra Civil en la comunidad aragonesa.

Según fuentes de la Dirección General de Patrimonio y Educación del Gobierno de Aragón, entre las funciones principales con las que contará el proyecto será la selección de toda la documentación perteneciente a Aragón del periodo comprendido entre 1936 y 1939. Estas mismas fuentes confirmaron a TRIBUNA que se trata de observar qué tipo de documentación existe de Aragón en centros como el Archivo de la Guerra Civil de Salamanca y, de esta forma, poder microfilmarla y poder trasladarla a Zaragoza.

Los trabajos

 

A comienzos del presente año, fueron tres las personas enviadas por el gobierno aragonés a la capital salmantina para trabajar en el Archivo de la Guerra Civil de la ciudad. El trabajo, aún inconcluso, se desarrollará todavía durante varios meses más porque en el centro documental salmantino existen un total de 145 cajas pertenecientes a Aragón. De ellas, a principios del mes de febrero apenas se habían podido revisar una docena de las mismas. Resultado de las investigaciones efectuadas por los expertos enviados desde tierras aragonesas, se ha podido comprobar que la mayor parte de la documentación perteneciente a esa Comunidad Autónoma se refiere a legajos militares sin que, por elmomento, se hayan encontrado legajos donde se guarde información relacionada con particulares, aunque tampoco se descarta que aparezca en alguna de las cajas que todavía quedan por revisar.

Objetivos


La intención aragonesa es crear una amplia base de datos en la que aparezcan todos y cada uno de los nombres de los desaparecidos durante el periodo de la Guerra Civil. De este modo, el deseo del gobierno aragonés es recoger todos los documentos impresos, sonoros e incluso audiovisuales de la Comunidad Autónoma correspondientes con este periodo de la Guerra Civil y, además, protegerlos y ponerlos en valor. De esta forma, se contemplaría un proyecto que reforzaría los centros de interpretación de la Guerra Civil existentes en Belchite, en Teruel y en la localidad zaragozana de Fuendetodos.

 

 

Sumario

 

 

 

Almunia defiende la devolución de los “papeles”

como medio para “dignificar” a los expoliados

 

Fuente: Aragón Press

 

La consejera de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, Eva Almunia, ha participado en el debate que sobre política archivística ha celebrado la Comisión General de las Comunidades Autónomas del Senado, a petición del PP. Almunia ha defendido la devolución de los archivos a las asociaciones e instituciones que las reclaman como medio para “devolverles la dignidad” perdida. El Gobierno aragonés ha anunciado además su intención de volver a enviar archiveros a Salamanca para continuar con el "rastreo" iniciado en diciembre.


La consejera Almunia ha defendido la política de devolución de los papeles del archivo de Salamanca emprendida por el Gobierno socialista como un acto de valentía. “Han tenido que pasar 25 años para que el Gobierno de Zapatero ponga fin a estas reivindicaciones”, ha señalado.

Eva Almunia ha querido recordar que la incautación de documentos de instituciones díscolas con el régimen fue una práctica que “salpicó a todas las provincias”. “Todas las Comunidades Autónomas tenemos mucho que ver y qué decir sobre el archivo”, ha dicho la consejera, en relación a los papeles que se reivindican desde Aragón. Sin embargo, durante su discurso, Almunia ha evitado en todo momento particularizar el conflicto con referencias territoriales.

De hecho, Almunia ha criticado duramente a quienes han querido identificar el conflicto “con reclamaciones territoriales que nada tienen que ver con el asunto que nos ocupa.” Para Almunia, la incautación de los archivos de la Generalitat supone una práctica “ilegal e ilegítima” que vulneró los derechos de asociaciones e instituciones legalmente constituidas antes del estallido de la Guerra. “Todavía hay quien utiliza este archivo como foco de enfrentamiento”, ha lamentado.

Ante la aparente “ausencia de crispación” que asegura el paso de una generación desde el fin de la Dictadura, a juicio de la consejera, ha llegado el momento de “dar un salto, de dejar atrás la división y el enfrentamiento y buscar acuerdos que nos permitan desarrollar la identidad y la autonomía como pueblo”.

Aragón, ha recordado, fue escenario de alguno de los frentes más sangrientos de la Guerra Civil. “Sólo la devolución de lo requisado puede devolver la dignidad de los expoliados. Reparar la memoria histórica para repararla y dignificarla no sólo es una obligación de las instituciones sino un derecho de todos los aragoneses”, ha asegurado.

Almunia ha recordado que el fin último de la incautación de estos papeles no respondía a “la necesidad de crear un Archivo, sino que fue un instrumento de represión política”: “un botín de guerra”, como lo definió el portavoz catalán Josep Piqué (PP), hoy ausente. Almunia ha definido el archivo de Salamanca como “el archivo de los vencidos, no de la Guerra Civil”; razón por la cual los españoles debemos, a su juicio, “buscar el significado común que tiene para todos”, de manera que sirva para “recuperar la memoria conjunta de la represión y para resarcir los daños causados por el enfrentamiento”.

Finalmente, la consejera ha leído el acuerdo que las Cortes de Aragón sellaron por unanimidad de todos los grupos para respaldar la reclamación de los fondos documentales incautados por el régimen franquista con motivo de la Guerra Civil, depositados en el Archivo de Salamanca. Una reclamación de la que no puede ser partícipe el Gobierno aragonés, ya que el estallido de la guerra impidió su constitución, como ha subrayado la consejera.

Almunia ha asegurado que las muevas tecnologías (microfilmación, scaneado, etc.) son un instrumento que relega este conflicto a una “polémica ficticia”. La consejera ha añadido que “el interés de Aragón por recuperar su pasado con dignidad viene de lejos”; si bien es ahora el momento de “cerrar heridas simbólicas”. Almunia ha recordado el esfuerzo realizado desde Aragón para impulsar el centro de interpretación de la Guerra Civil, en Robres (Huesca), la recuperación parcial del viejo pueblo de Belchite o el desarrollo de un proyecto como “Amarga memoria”, que pretende ser un centro de estudios que complemente el Archivo General de la Guerra Civil.

 

 

Aragón revisará todo el Archivo de Salamanca para buscar sus papeles

 

Fuente: Heraldo de Aragón

 

 El Ejecutivo aragonés volverá a enviar a Salamanca expertos para analizar qué papeles hay de Aragón en el archivo nacional. Los expertos ya habían realizado una primera expedición al archivo, en la que analizaron 24 de las 145 cajas de la sección Político Social de Aragón. Sin embargo, llevan ya más de un mes sin trabajar, ya que su contrato caducó el 31 de diciembre. La situación se está arreglando ahora y el Departamento de Educación y Cultura está tramitando una nueva asistencia técnica con la que solventar la situación actual y abordar de manera definitiva el inventariado de los documentos aragoneses que fueron sustraídos en la Guerra Civil.

Se cumple así una de las conclusiones del informe realizado por dos de los investigadores enviados, que califica de "necesario y urgente" la organización del fondo documental y el inventariado de todas la cajas aragonesas.

Pero además, el informe advierte de que será necesario revisar cajas de otras Comunidades Autónomas, "especialmente" las de Cataluña y Valencia. Esto podría suponer un conflicto con la Generalitat, que trasladará los originales de sus 507 cajas a Cataluña cuando el Gobierno apruebe la ley que ha previsto.

Sobre este asunto debatió precisamente ayer el Senado. La ministra de Cultura, Carmen Calvo, planteó a todos los consejeros autonómicos del ramo su opinión sobre el futuro del archivo y se mantuvo en su postura de devolver su parte a Cataluña.

Por la parte aragonesa, la consejera de Educación y Cultura, Eva Almunia, calificó la controversia como "ficticia polémica". Además, legitimó las diferentes reivindicaciones que han surgido de ayuntamientos y de la Generalitat. "El archivo recoge la incautación ilegal e ilegítima de unos documentos que fueron utilizados como instrumentos de información en la persecución y condena de personas, asociaciones, partidos e instituciones desafectadas al Movimiento Nacional". A pesar de esto, insistió en la idea de que la DGA no tiene capacidad jurídica para reclamar. De todas formas, sí hizo una declaración de principios: "Desde el Gobierno de Aragón nos resistimos a quedar al margen de esa recuperación de la memoria histórica por el simple hecho de no existir como institución hasta 1982". Almunia se mostró partidaria de la unidad de archivo al afirmar: "La microfilmación y la digitalización permiten mantener la necesaria unidad de archivo".

También explicó el proyecto llamado "Amarga Memoria" en el que está trabajando su departamento, que quiere "recuperar y analizar la documentación e información de la Guerra Civil"

 

 

 

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Nace "Emigrarte",

una asociación para defender el retorno del patrimonio aragonés

 

Fuente: Heraldo de Aragón

 

Varios colectivos altoaragoneses han impulsado la Plataforma Ciudadana de Aragón para la Dignidad del Patrimonio Emigrado, "Emigrarte", que nace con el objetivo de "abrir un nuevo camino y crear una conciencia ciudadana" sobre este asunto, así como convertirse en "foco de información y reivindicación, porque todo habrá que hacerlo. Ya sabemos cómo están las cosas, todo parece terminado pero nunca acabamos de ver el final", afirman sus impulsores, en referencia a los numerosos litigios -tanto religiosos como civiles- pendientes de resolución y referidos a bienes y documentos aragoneses que se encuentran lejos de sus lugares de origen por diversos motivos.

A la nueva plataforma, que se constituirá formalmente el próximo 2 de abril en el transcurso de una jornada sobre "Memoria y patrimonio emigrado" en Villanueva de Sijena, se han adherido hasta el momento la Asociación Cultural Quio (Sariñena), la Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (APUDEPA), los Centros de Estudios de la Ribagorza y el Somontano, el Ayuntamiento sijenense y Cuadernos de Cazarabet, de Mas de las Matas (Teruel).

"Habrá más asociaciones, pero lo que queremos es sumar muchos ciudadanos de Aragón con nombres y apellidos", explica Nacho Alcalde, presidente del Centro de Estudios somontanés. En este sentido, Alcalde considera que "es fundamental que se involucre a la ciudadanía, que no vivamos a expensas de lo que las instituciones nos quieran decir porque tienen su trabajo que hacer pero muchas veces hay que empujarlas", ya que "hasta la fecha parece que nos invitan a estar callados y no tocar estos temas". En su opinión, "hay que debatirlos y pelearlos".

De hecho, el presidente del Centro de Estudios del Somontano se muestra convencido de que "cuando la decisión eclesiástica (sobre el patrimonio de la parte oriental del Alto Aragón depositados en Lérida) sea definitiva, veremos cómo en Cataluña va a haber reclamación civil de esos bienes".

Además, Alcalde llama la atención sobre el hecho de que entre "los papeles" de Salamanca, cuya devolución ha pedido la Comunidad vecina, "hay muchos de Aragón", arrastrados por las tropas republicanas en su retirada, "y no-sotros queremos los que nos corresponden. Cosas como ésas son las que vamos a reclamar".

Asimismo, "Emigrarte" se ofrece como "vehículo de resolución de problemas", colaborando en la búsqueda de bienes que han sido robados a sus propietarios.

José María Plaza, presidente de la Asociación Cultural Quio, señala que "tenemos que continuar teniendo la memoria viva sobre ese patrimonio, a través de conferencias, manifestaciones...". Los impulsores de la iniciativa consideran que todos estos son objetivos alcanzables "pero no dejarán de ser trabajosos".

 

 

Sumario

 

 

 

Jornada sobre “Memoria y patrimonio emigrado”

Villanueva de Sijena, 2 de abril

 

Programa

Salón Municipal de Actos de Villanueva de Sijena

 

10,30 h. Apertura de las Jornadas, a cargo del Alcalde de Villanueva de Sijena, Alfonso Salillas

 

10,40 h. Breve introducción a varios problemas de patrimonio:

Alcaldes de Villanueva de Sijena (Alfonso Salillas) y de Berbegal (Miguel Ángel Puyuelo)

 

11,00 h. Debate ¿qué es patrimonio emigrado? ¿qué podemos hacer l@s ciudadan@s?

- Daniel Zabala (arquitecto de la Diputación Provincial, Comisión de Patrimonio de Huesca)

- Javier Díaz (editor de Cuadernos de Cazarabet, de Mas de las Matas)

- María Antonia Antoranz (historiadora, Consejo asesor de Apudepa)

- Antonio Naval Mas (profesor de Historia del Arte, autor del libro “Patrimonio emigrado”)

Moderador: Nacho Alcalde (Presidente del Centro de Estudios del Somontano)

 

13,30 h. Conclusiones y presentación de la Plataforma, a cargo de Ángel Gayúbar (Vicepresidente del Centro de Estudios Ribagorzanos)

 

14,00 h. Clausura, a cargo de José María Plaza Sáez, Presidente de la Asociación Cultural Quio de Sariñena y Monegros

 

14,15 h. Comida

 

16,30 h. Visita al Centro Interpretación de Miguel Servet y al Monasterio de Sijena

 

emigrArte

 

Plataforma Ciudadana de Aragón para la Dignidad del Patrimonio Emigrado

 

Esta plataforma está en proceso de creación, por lo tanto, todas las entidades públicas y privadas, asociaciones y particulares que lo deseen podrán adherirse a la misma el mismo día de las Jornadas o dirigiéndose a la Asociación Cultural Quio

(974570737@telefonica.net)

 

 

COLABORAN:

Asociación Cultural Quio (Sariñena),

Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (APUDEPA)

Ayuntamiento de Villanueva de Sijena

Centro Estudios de la Ribagorza

Centro Estudios del Somontano

Cuadernos de Cazarabet (Mas de las Matas)

 

 

La comida será en La Bodega de Villanueva de Sijena. Precio 10 euros.

Inscripciones para las jornadas y la comida en

Asociación Cultural Quio

correo-e: 974570737@telefonica.net

teléfono: 974570737

_________________________________________

 

Cuando hablamos de patrimonio emigrado o expoliado, sobre todo en estas últimas fechas, parece que nos estemos  refiriendo, casi en exclusiva, a la larga lista de bienes que fueron sacados de las parroquias altoaragonesas que formaban parte del obispado de Lleida. Pero no es el único.

 

La herencia que recibimos de nuestros antepasados, unas veces por ignorancia, otras por motivos difícilmente justifi cables, la hemos ido dejando atrás en jirones, la hemos ido perdiendo poco a poco o nos ha sido sustraida.

 

Para bien o para mal, por ignorancia o, simplemente, haciendo gala de una autoridad entonces omnímoda, los obispos leridanos acumularon una serie de documentos -como el archivo de Roda de Isábena-, muebles e imágenes religiosas e incluso restos prehistóricos, que enriquecieron los fondos museísticos de sus diócesis y de los que, a pesar de su más que probada propiedad aragonesa, se empeñan en no devolver, apoyados por diversos estamentos institucionales.

 

Lo que empezó con la desamortización de Mendizábal, cuando comisarios mandados por el gobierno recorrieron una buena parte de nuestros pueblos requisando cuadros, retablos o muebles que hoy se pueden contemplar en el Museo Arqueológico Nacional, lo culminó la contienda de 1936, que supuso otra fase en la pérdida irremediable de una parte de este legado histórico, en buena parte destruido, pero también en otra hábilmente escamoteado por personas o entidades que supieron hacer su ganancia en ese río revuelto.

 

Los “papeles de Salamanca” son otro aspecto de ese patrimonio emigrado o expoliado cuya ausencia sufre esta tierra. Seamos conscientes de que esta documentación, sólo parcialmente conservada y depositada en el Archivo General de la Guerra Civil, constituye un legado inalienable de los ayuntamientos a quienes les fue arrebatado. Las Cortes de Aragón han aprobado una iniciativa en este sentido, pero es fundamental que se genere un estado de opinión pública similar al que en Cataluña o Valencia ha impulsado la Comisión de la Dignidad, aglutinante de la sociedad civil que reclama el derecho a la restitución.

 

Si conseguimos que la sociedad aragonesa se conciencie de este derecho que nos asiste, se favorecerá el trabajo de nuestros investigadores en el Archivo de la Corona de Aragón. Conseguiremos, en fin que, por una vez, la palabra patrimonio adquiera su pleno sentido: legar a nuestros descendientes lo que nos dejaron nuestros antepasados. Es la hora de los ciudadanos, de la necesaria movilización, de la información y de mover conciencias, de devolvernos como pueblo nuestras pertenencias históricas, materiales e inmateriales, religiosas y civiles. El simple hecho de plantearlo nos ilusiona y reverdece nuestras raíces.

 

¡Qué regrese a su lugar de origen lo que es nuestro y que lo haga con dignidad!

 

 

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Inaugurada en Zaragoza la exposición “El exilio de los niños”

 

Fuente: El Periódico de Aragón

 

El presidente de la Fundación Pablo Iglesias y exvicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra se acercó a Zaragoza para presentar, en el hotel Reino de Aragón, su libro Cuando el tiempo nos alcanza. Memorias (1940-1982) e inaugurar la exposición El exilio de los niños , acerca de la experiencia que tuvieron estas víctimas de la Guerra civil española.

 

Como la propia Fundación asegura, esta muestra trata de una llamada de atención y motivo de reflexión para las actuales generaciones, así como un reconocimiento histórico a esos hombres y mujeres que vivieron durante su niñez o adolescencia el drama de una expatriación forzosa.

 

El acto de presentación, presidido por el presidente aragonés, Marcelino Iglesias, contó también con la presencia del presidente de la Fundación Francisco Largo Caballero, Antón Saracíbar; el presidente de Caja Duero, Julio Fermoso, y el rector de la Universidad de Zaragoza, Felipe Pétriz. La inauguración tuvo lugar en la sala de exposiciones del Paraninfo, en la plaza Basilio Paraíso.

 

La muestra ya ha recorrido varias ciudades españolas, y recala ahora en Zaragoza para permanecer, en principio, hasta el 15 de mayo.

 

 

Los niños de la Guerra

 

Fuente: El Periódico de Aragón  (Jesús Membrado)

 

La exposición El exilio de los niños que se inauguró en nuestra ciudad, después de haber recorrido otras ciudades españolas, es una muestra del excelente trabajo que hacen las fundaciones Largo Caballero y Pablo Iglesias por recuperar la memoria histórica de una etapa de la que, durante muchos años, no podía ni hablarse.

 

La guerra civil, su posguerra, el exilio, las ideas, han sido tabúes durante demasiado tiempo porque hablar e incluso pensar eran ejercicios peligrosos. Tanto nos llegamos a contagiar que, hasta hace muy poco tiempo, lo políticamente correcto para la izquierda pasaba más por la amnesia de esa época que por la memoria. Recuperarla es imprescindible, porque construir el futuro sin retrovisor puede hacernos perder perspectivas imprescindibles.

 

La comisión para la recuperación de la memoria histórica, presidida por la vicepresidenta primera del Gobierno, es un paso importante. El trabajo que se está llevando a cabo desde numerosas fundaciones, estudiosos e investigadores sobre las gentes y los hechos de entonces, también. Pero muestras como la que desde hoy hasta el próximo día 15 de mayo vamos a poder ver en el Paraninfo de Zaragoza mostrándonos la cruda realidad de los efectos de cualquier guerra, de la nuestra, es fundamental.

 

Porque de entre los cientos de miles de víctimas que hubo en la guerra, los niños, como casi siempre, fueron los principales perjudicados, no sólo porque muchos perdieron a sus seres queridos, sino por el alejamiento al que se vieron obligados conforme el avance del frente hacía necesaria la evacuación de la población civil. Fueron víctimas de los bombardeos, de la hambruna, de las penurias de la guerra, que en demasiadas ocasiones incluía la perdida de padres, madres y seres queridos, y lo fueron de nuevo aquellos a los que a esas desgracias, se sumó la obligación de dejar sus pueblos y ciudades para vivir en un nuevo país, alejados de sus familiares, si quedaban, en un entorno extraño, en el que, a veces, también era extraño el idioma.

 

Es la historia de los niños de la guerra, de esos miles de españoles que de la noche a la mañana pasaron a ser ciudadanos soviéticos, mexicanos, belgas, daneses o franceses; a los que, de repente, se les arrebató la infancia y se quebró su inocencia y fueron condenados a vivir una vida para la que, en principio, no estaban destinados.

 

Cerca de 33.000 niños fueron evacuados durante la guerra, de los que una parte se convirtieron en exiliados forzosos tras su finalización. Fueron niños evacuados, exiliados, desterrados, expatriados, refugiados o acogidos, que hoy, ancianos, siguen llamándose a sí mismos, niños de la guerra.

 

No hay duda de que la guerra dejó muchas huellas y muchas deudas. Sobre la primera, el tiempo las va cicatrizando y con la colaboración de todos será más rápida y definitiva.

 

Entre las deudas, hay muchas, son difíciles de reponer, pero no imposible. Y aquí hay una muestra. El pasado 24 de febrero se aprobó, por unanimidad, en el Congreso de los Diputados, la ley por la cual se reconoce una prestación económica a los ciudadanos de origen español desplazados al extranjero durante su minoría de edad como consecuencia de la guerra civil.

 

La cuantía de la prestación aprobada es el equivalente a la pensión de jubilación contributiva para mayores de 65 años sin cónyuge a cargo, que en 2005 supone 6.900 euros al año, es decir se añade a la pensión que venían percibiendo lo que resta hasta alcanzar dichas cantidades.

 

También se garantiza a los beneficiarios residentes en el extranjero la cobertura de asistencia sanitaria, en el caso de que estén excluidos de la misma o el contenido y alcance de sus derechos se considere insuficiente.

 

Actualmente hay un total de 543 posibles beneficiarios de esta medida, residentes en el extranjero y 60 que residen en España y no tienen pensiones contributivas del sistema de la Seguridad Social.

 

El coste total de las medidas es de 3.200.000 millones de euros aproximadamente. Difícil es saldar la deuda con ellos, pero esta medida tiene como objetivo hacer frente a las necesidades de un colectivo que precisa cubrir necesidades esenciales. No es la primera vez que se toman medidas parecidas. En el año 1993 el gobierno socialista también estableció la pensión asistencial a los niños de la guerra. Tras el paréntesis de los últimos ocho años, nuevamente un gobierno socialista ha vuelto a reencontrarse con aquellos que nunca debieron irse.

 

 

La memoria de los 'niños de la guerra'  

 

Fuente: El País   (Juan  Cruz)

 

Abre en Zaragoza una exposición sobre los menores exiliados mientras sus padres luchaban

 

Recorre España una experiencia escalofriante: la de los niños de la guerra, los que se fueron al exilio mientras sus padres batallaban entre 1936 y 1939. Esa exposición, organizada por la Fundación Pablo Iglesias y la Fundación Largo Caballero, se abrió en 2003 en Bilbao, de donde salieron más niños afectados por la contienda, y ha seguido la ruta de algunos de los lugares de los que salieron muchas de las 32.000 criaturas que buscaron en otros lugares del mundo el calor que aquí se les había interrumpido. Tras verse en Barcelona, Salamanca, Sevilla, Badajoz, Valencia y Gijón, hoy se abre la exposición en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, y el 23 de mayo la exposición Los niños del exilio se podrá ver durante un mes en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

 

"Son pequeños, morenos, personitas de pelo lacio y negro y ojos expresivos y felices. Les encanta bailar y cantar... Es imposible no quererlos". Algunos niños de la guerra que fueron del País Vasco a Inglaterra no habían podido ser repatriados al término de la Guerra Civil; y ése fue el reclamo con que incitaba a su adopción la institución británica que los había acogido.

 

"Es imposible no quererlos". Testimonios así, en los que el escalofrío se junta a la ternura, festonean esta exposición excepcional, a la que acompaña un catálogo en el que distintos historiadores y especialistas ponen en perspectiva aquel drama, que aún hoy trata de restañarse con una legislación que quiere restituir a esos niños, que ya son ancianos, el afecto que tuvieron suspendido en años decisivos de sus vidas.

 

En la exposición Exilio, que organizó a solas en 2002 la Fundación Pablo Iglesias, había un objeto singular, una cuna que sobrevivió a la tragedia del exilio y que sirvió de habitación a uno de esos niños de la guerra. Como si saliera de esa cuna, esta nueva exposición trata de recuperar objetos, fotografías y testimonios que el paso del tiempo no ha desprovisto de dramatismo. Acaso estos versos de uno de aquellos niños, Fabio Morábito, reflejan el tamaño de la ausencia: "Mi verdadero lujo / es este: haber nacido / donde no he de volver jamás".

 

Y una confesión de uno de aquellos transterrados, el novelista Miguel Salabert, explica la primera impresión de aquel despojo: "Las primeras noticias que tuve de los hombres fueron las bombas". Y la también novelista Josefina Aldecoa, la autora de Los niños de la guerra, hace así la crónica de aquel instante: "De pronto, una mañana estalló la catástrofe. El mundo se desplomó. Todo comenzó a derrumbarse a nuestro alrededor y los niños asistimos despavoridos al final de nuestra infancia".

 

La evacuación de los niños se inició sobre todo a partir de los bombardeos de Gernika y de Durango; además de la URSS, que es el lugar que siempre se cita como si hubiera sido el único sitio al que se destinó esta diáspora, países como Bélgica, Francia, Inglaterra, Suiza y Dinamarca se aprestaron a recibir a los niños amenazados, muchos de los cuales acudieron acompañados por instructores, y fueron recibidos, en muchos sitios, por cuáqueros. Uno de aquellos instructores fue Luis Portillo, exquisito profesor vasco que a pesar de la penuria en la que hubo de vivir siempre acudía a sus obligaciones con su único pantalón de dril planchado meticulosamente. Años después, Portillo sería el padre de Michael Portillo, ministro conservador británico... México, presidido entonces por Lázaro Cárdenas, abrió sus brazos a una emigración infantil que desató años después esta reflexión a uno de aquellos niños, el poeta Luis Rius: "Era demasiado temprano para que al llegar a México fuéramos ya, como nuestros padres, españoles; y demasiado tarde para poder ser mexicanos".

 

Eran "personitas" a las que no había más remedio que querer, pero sufrieron episodios gravísimos de desarraigo y de desafecto, e incluso protagonizaron algaradas, en México y en Inglaterra sobre todo, como consecuencia de la rabia que les produjo un viaje tan indeseado. Uno de los testimonios más categóricos en este sentido está recogido en el catálogo y es de Macrina García, que comenzó su peregrinaje en la URSS: "Nos fastidió toda la vida. Toda la vida de niños pensando en España, que éramos españoles... (...) Nosotros siempre fuimos distintos en todos los lados, para los rusos toda la vida fuimos españoles; para los españoles, cuando íbamos, éramos los rusos; para los cubanos, hispanosoviéticos; ahora vamos a España y somos los cubanos".

 

Alfonso Guerra, presidente de la Fundación Pablo Iglesias, desgrana como símbolos algunos de los objetos que están en la muestra como metáforas de aquel desarraigo: las canicas con las que algunos de aquellos niños jugaron por última vez en su país; la aguja que guardaba una niña porque fue la que hizo su madre con las púas de una alambrada; cartas de parientes que nunca se vieron de nuevo; muñecos de trapo; carteles extraordinarios... Y entre esos carteles se ve uno que el mismo Guerra le señaló al lehendakari Ibarretxe cuando los dos veían la exposición en Bilbao: es un local de Londres, y los niños de la guerra habían escrito, para un acto de 1942: "Gora Euskadi Askatuta - Viva España".

 

Guerra, que ha hablado con incontables niños de la guerra, resume así ahora el sentimiento que les domina: "Ningún resentimiento. España les emociona, es gente muy positiva a la hora de enjuiciar a su país, son unos grandes sentimentales". La muestra, dice, es una reparación y una advertencia: "Muchos niños hoy en el mundo son también niños de la guerra". A ello dedica un capítulo Manu Leguineche en el catálogo de la exposición, y abre su texto con unos versos de un niño de la guerra en Palestina: "Sonríe, padre, / dame la mano. En las claras aguas del Jordán / lavemos la sangre / que ha corrido en vano. / Estoy cansado de llorar, padre".

 

Es imposible no quererlos.

 

 

Prohibido olvidarlos

 

Fuente: El Periódico de Aragón

 

"Ningún niño empezó jamás una guerra. Y sin embargo, cada vez que estalla un conflicto bélico es la infancia la que más lo sufre, atrapada sin remedio en un mundo de adultos". Con este mensaje y una fotografía en la que Robert Cappa retrata el rostro de una pequeña poco antes de abandonar España comienza el recorrido por la exposición El exilio de los niños . Una muestra que recupera la memoria de los 33.000 menores que se vieron abocados a dejar el país en soledad durante la Guerra Civil, además de otros 70.000 que lo hicieron con sus familias.

 

Hasta el próximo 15 de mayo podrá contemplarse en el edificio del Paraninfo, tras haber pasado por Bilbao, Barcelona, Salamanca, Sevilla, Badajoz, Valencia y A Coruña antes de su cierre, que se celebrará en Madrid. Durante un año y medio, las fundaciones Francisco Largo Caballero y Pablo Iglesias siguieron la pista de algunos de estos afectados en los principales destinos de sus viajes: Francia --20.000 niños--, Bélgica --5.000--, Gran Bretaña --4.000--, la antigua Unión Soviética --2.900--, México --455--, o Suiza --450--, entre otros.

 

El resultado es un conjunto de 300 piezas, en su mayoría inéditas, entre las que destacan instantáneas tomadas por celebridades de la talla de Cartier Breson, además del propio Cappa, y una larga lista de entrañables objetos de algunos de los niños. "Muchos de ellos, al ver la exposición, contactan con nosotros y agradecen que se dé a conocer su historia. Además, trabajan en colectivos para ayudar a los menores que hoy son víctimas de las guerras", apunta la comisaria de la muestra, María José Millán.

 

A lo largo de doce espacios se pueden contemplar escenas captadas en España y en los distintos países de acogida, así como un vídeo con imágenes de la Filmoteca Española. Hasta una treintena de instituciones y numerosos particulares han cedido sus materiales para crear una muestra que pretende "recuperar el pasado y ofrecer conclusiones para el presente", subraya el presidente de la Fundación Francisco Largo Caballero, Antón Saracíbar.

 

Un pequeño traje de miliciano con una pistola de madera, un muñeco de Popeye disfrazado de falangista, el vestido de una niña que murió entre las bombas, cuadernos de colegio escritos en Francia, fragmentos de explosivos que cayeron sobre Guernica, dibujos realizados por varios niños al patrón del buque Winnipeg , fletado por Pablo Neruda para el traslado de 2.000 pequeños a Chile...

Esos son algunos de los efectos que acompañan a las instantáneas, aunque los diminutos zapatos de Ramiro Cañizo, un español afincado en México, cobran un protagonismo especial. "Con ellos cruzó la frontera francesa. Siempre pregunta a ver si han gustado a la gente" , señala Millán.

 

Y entre los documentos más estremecedores, la carta de despedida de José Gómez De Miguel a su esposa y su hija Victoria, escrita con admirable entereza en la prisión provincial de Santander en 1938 poco antes de morir a manos de las tropas franquistas. "(...) No tengo nada de qué arrepentirme si no es el no haber huido y confiar en que que quien como yo tenía una vida honrada le respetaran (...) Sólo os repito que no tenéis motivos para avergonzaros delante de nadie. ¡Que rehagáis la vida! ¡No os amilanéis! Os abraza con todo el cariño de que es capaz vuestro esposo y padre, que seguirá pensando en vosotras". Casi nada.

 

 

 

Sumario

 

 

El Ayuntamiento de Alcañiz

recomendará el cambio de nombre del colegio Emilio Díaz

 

Fuente: Diario de Teruel

 

El Ayuntamiento de Alcañiz propondrá al Consejo escolar el cambio de nombre del colegio Emilio Díaz, según acordó el Pleno por mayoría. Los votos de los concejales de PSOE, IU y CHA frente a los seis votos en contra del PP y la abstención del PAR permitió que la moción presentada por los socialistas saliera adelante. La denominación de la calle General Cebollino será también sustituida, después del acuerdo unánime de todos los ediles, que coincidieron en la conveniencia de hacer desaparecer los nombres en vías públicas de militares de la última contienda civil.

La pertenencia a Falange Española de Díaz, que fue durante 15 años alcalde de la ciudad, así como de otros organismos del Movimiento, fueron los argumentos esgrimidos por el grupo socialista para presentar su propuesta y los de IU y CHA para respaldarla.

Por el contrario, la portavoz del PP, Yolanda Vallés, -grupo que votó en contra- recordó que “Emilio Díaz dedicó grandes esfuerzos para Alcañiz y toda la ciudadanía”, y enumeró algunos proyectos que se pusieron en marcha durante su mandato: conversión del Mercado de Abastos en municipal; inauguración del Hospital provincial de Alcañiz (ahora comarcal), etc. Asimismo, Vallés señaló que “fue una corporación democrática -en 1979-la que fijó el nombre del actual colegio público”.

A partir de esta iniciativa, el concejal que representa al Ayuntamiento en el Consejo Escolar trasladará esta propuesta al citado órgano, quien tiene la competencia para decidir si acepta la propuesta aprobada el lunes por el Pleno.


 

Polémica en Alcañiz por el nombre franquista del colegio público

 

Fuente: Heraldo de Aragón

 

El grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Alcañiz someterá a debate en el próximo pleno una propuesta para solicitar el cambio de nombre del colegio "Emilio Díaz" y de la calle del General Cebollino alegando que en ambos casos se trata de dos personas vinculadas con la dictadura franquista. Sin embargo, desde el Partido Popular se sostiene que ésta no es una competencia municipal.

Tal y como puso de manifiesto el portavoz del PSOE, Ángel Lacueva, la intención es solicitar al consistorio que, a través del representante municipal en el consejo escolar, se proponga la sustitución de la denominación del centro educativo "por otra que no hiera susceptibilidades". De hecho, "hay padres que pueden sentirse ofendidos por que el colegio lleve el nombre de una persona que no representa valores de libertad, democracia o progreso". En este sentido, la concejala socialista María Luisa Vicente indicó que no se puede entender que se mantenga este nombre y subrayó que "no fue una persona relevante como se está diciendo" porque "esos méritos no son aceptables en una sociedad democrática". Según recordó, Emilio Díaz fue alcalde durante quince años en la época de la dictadura franquista y "pertenecía a esa oligarquía que defendió sus intereses de clase". "El nombre de un colegio debe servir de ejemplo y referencia para los alumnos, que en este caso no ocurre", destacó Lacueva. En la moción socialista se incluye que Díaz "era plenamente consciente y partícipe de su ideología, de la que fue su máximo representante en el Bajo Aragón".

En este sentido, se expone que "si un maestro imparte su clase en un centro educativo que lleva el nombre de una persona que ha defendido valores contrarios a la democracia, le resulta muy difícil explicarles principios democráticos a sus alumnos" y además "no es fácil para un maestro explicar que su colegio o la calle en la que juegan llevan el nombre de personas cuyo único mérito es el de haber sido partícipes y acordes de un determinado régimen.".

Yolanda Vallés, concejala del PP, indicó ayer que esta decisión corresponde al consejo escolar y, por lo tanto, no es una competencia del Ayuntamiento.

Del colegio "Emilio Díaz", situado en la Ronda de Caspe, depende también el edificio educativo que, hasta hace dos años, se denominaba "Juan Lorenzo Palmireno", ubicado en la avenida de Aragón. Este centro celebra este año su veinticinco aniversario y a él asisten 716 alumnos de Infantil y Primaria.

Su director, Francisco Azagra, señaló que "personalmente no he apreciado una demanda o preocupación de la comunidad educativa que haga pensar en el cambio de nombre", una propuesta que nadie ha solicitado durante los nueve años que lleva al frente del equipo directivo. En cualquier caso, la competencia de la modificación del nombre depende exclusivamente del consejo escolar.

De hecho, el nuevo colegio de la margen izquierda, conocido como el de la calle Morella, que abrió sus puertas en el curso 2003 está todavía pendiente de un nombre oficial. Desde el consejo escolar se ha aprobado por unanimidad el que pase a denominarse "Juan Sobrarias", un relevante humanista del siglo XVI. El director del centro, Juan Segura, explicó que esta propuesta se ha remitido al Ayuntamiento para que "dé su visto bueno antes de enviarla a la dirección provincial de Educación del Gobierno de Aragón". Según adelantó, esta iniciativa irá acompañada de documentación que avale la elección de este personaje. Alrededor de doscientos alumnos cursan sus estudios en este colegio que, el curso pasado, dependió también del "Emilio Díaz" y que, desde este año, funciona ya como un centro independiente.

Por otra parte, la moción socialista incluye también la petición directa al consistorio para que adopte las disposiciones necesarias para eliminar el nombre de la calle dedicada al general Cebollino. En este sentido, según apuntó el portavoz de este grupo municipal, ésta es la única vía de España que tiene esta denominación.

Lacueva puso de manifiesto que este personaje "fue un militar franquista que participó activamente en la toma de Alcañiz durante la Guerra Civil". El portavoz socialista destacó que según los historiadores en 1944 Emilio Díaz, que entonces era alcalde de la ciudad, le rindió un homenaje dedicándole esta calle. General Cebollino es la vía que une la Avenida de Aragón con la calle Blasco. Vicente destacó que "no pretendemos crear tensiones sino todo lo contrario".

 

 

 

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El cambio de nombre del IES Primo de Rivera

divide a profesores y padres en Calatayud

 

Fuente: El Periódico de Aragón

 

La iniciativa de un grupo de profesores del instituto de Secundaria Primo de Rivera de Calatayud para cambiar el nombre al centro sigue adelante, a pesar de la oposición de la Asociación de Padres de Alumnos (APA) y del ayuntamiento, que ha secundado la postura de esta asociación.

 

Fuentes del centro informaron ayer a la agencia Efe que la comisión creada para estudiar nombres con los que rebautizar este centro de enseñanza había seleccionado en una reunión interna ocho posibles denominaciones.

 

Entre éstas figuran nombres como Río Jalón, Justicia de Aragón, Juan Carlos I, Segeda (yacimiento arqueológico de la comarca) o el grabador bilbilitano Juan Cruz Melero.

 

En total se han preseleccionado ocho posibles denominaciones, sobre las que se pretende ir trabajando a partir de ahora para someterlo a la consideración del consejo escolar en una próxima reunión.

 

La iniciativa que ha partido y que sigue adelante con el respaldo del claustro de profesores cuenta, sin embargo, con el rechazo de los padres de alumnos y del Ayuntamiento de Calatayud, que decidió unirse a la posición de la APA en una sesión de la Junta de Gobierno Local celebrada hace unos días.

 

La presidenta de esta asociación, Isabel Sánchez, mostró ayer su "sorpresa" tras conocer por los medios de comunicación que se había reunido la comisión formada por los profesores para seguir adelante con el proceso de cambio de nombre del centro.

 

La representante de los padres de alumnos explicó que la semana pasada, ante el consejo escolar, un miembro de la APA notificó la oposición de esta asociación al proceso que se ha emprendido y pidió que quedara paralizado.

 

Isabel Sánchez indicó que desde la dirección del centro nadie les ha informado de los pasos que se siguen dando, a pesar de que ayer mismo estuvo en el instituto.

 

La presidente de la APA recordó asimismo que la asamblea de la asociación votó hace un par de semanas en contra de que se cambie la denominación del centro, "ya que se conserva desde su fundación hace 75 años". Asimismo, Sánchez señaló que ya se han recogido más de 800 firmas en la ciudad a favor de que se mantenga el nombre histórico del instituto.

 

Representantes de la asociación de padres y alumnos mantendrán una reunión hoy con el alcalde bilbilitano, Fernando Martín, para abordar este asunto. Además, la APA ha enviado cartas al Gobierno aragonés para concertar una reunión con el inspector de zona de la consejería de Educación, a fin de expresar el rechazo a esta iniciativa que ha surgido de un grupo de profesores del instituto Primo de Rivera.

 

 

El consistorio hace campaña a favor del nombre del instituto Primo de Rivera

 

Fuente: El Periódico de Aragón

 

Quienes quieran evitar que el instituto Miguel Primo de Rivera de Calatayud cambie su denominación o, dicho de otra forma, los que prefieran que el centro siga llevando el nombre del que fuera el líder de la dictadura española entre 1923 y 1930 ya pueden estampar su rúbricas en el ayuntamiento bilbilitano.

 

Los formularios para la recogida de firmas contra esta modificación --en la imagen de arriba-- se encuentran disponibles en los mostradores de las oficinas municipales. Según explicó la edil de Educación, Isabel Uriol, la asociación de padres de alumnos planteó la posibilidad de colocar allí sus impresos reivindicativos y no vieron inconvenientes para cederles este espacio. "Igual que se ha hecho en otras iniciativas ciudadanas", puntualizó la edil.

 

La campaña contra la modificación del nombre del centro se inició una vez que el consejo escolar aprobó por mayoría, a instancia del profesorado, crear una comisión para buscarle una nueva denominación. Aunque la edil bilbilitana de Educación reconoció la legitimidad de este órgano para proponer alternativas al nombre actual --la decisión final depende de la DGA--, también señaló que el ayuntamiento va a apoyar la posición de la APA por entender que "representa mejor a los vecinos de Calatayud".

 

Uriol aseguró que el mantenimiento del nombre es una cuestión de "costumbre", sin lectura política. "Los alumnos han llamado a este centro siempre así y ahora cuesta cambiar. Si al menos estuviera motivado por una reforma grande tal vez resultaría más factible", señaló.

 

En este sentido, la edil aseguró que la mayoría de los bilbilitanos prefiere "mantener el nombre actual" y puso como ejemplo las más de mil firmas recogidas hasta el momento en contra del cambio, algunas de ellas acopiadas en el propio consistorio. Sin embargo, ni el APA ni el consistorio han puesto a disposición de quienes respalden este cambio otro formulario para que también dejen constancia de ello.

 

 

La APA estudia ir a los tribunales para defender el nombre del Primo de Rivera

 

Fuente: El Periódico de Aragón

 

La Asociación de Padres de Alumnos (APA) del instituto Primo de Rivera de Calatayud está dispuesta a llegar a los tribunales si prospera la iniciativa de cambiar la denominación "histórica" del instituto. Así de contundente se manifestó ayer la presidenta de esta asociación, Isabel Sánchez, en un comunicado donde responsabilizó además a "un grupo de profesores del centro" de promover esta campaña.

 

Por su parte, el director del instituto, Angel Domínguez, señaló a este diario que no son sólo los profesores quienes desean cambiar el nombre del centro --aunque reconoce que la iniciativa partió del claustro el pasado 30 de junio-- ya que la decisión de buscar un nombre alternativo al actual fue tomada por el consejo escolar. Según Domínguez, éste órgano se mostró favorable a dicho cambio con los votos pertinentes de todos los sectores educativos.

 

De este modo se constituyó una comisión integrada por todas las partes implicadas para buscar una nueva denominación, la cual se ha reunido en dos ocasiones, aunque sólo han acudido los representantes del profesorado y del alumnado.

 

En cuanto a la opinión de los padres y las madres de los alumnos, el director del Primero de Rivera señaló que existen posiciones en ambos sentidos. "Si bien es cierto que la APA en asamblea se pronunció contra el cambio de nombre, no es menos cierto que sólo 27 personas votaron en ese sentido, lo que supone aproximadamente un 3% de los padres y madres del alumnado del centro", señaló Domínguez.

 

Otra de las campañas promovidas por la APA ha sido la recogida de firmas en la ciudad que, según Isabel Sánchez, ha permitido obtener la rúbrica de unos mil vecinos que se oponen a que desaparezca la denominación actual. La asociación también ha anunciado que, si sigue adelante la iniciativa, convocará movilizaciones para expresar su rechazo y que está "dispuesta a recurrir a los juzgados como último recurso".

 

A todo ello hay que sumar, según explicó la presidenta de la APA, las cartas que se han enviado a la consejera de Educación, Eva Almunia, al presidente del Gobierno aragonés, Marcelino Iglesias, y al Justicia de Aragón, Fernando García Vicente, explicando su versión.

 

En estas misivas se destaca que el nombre del instituto "ha vivido con repúblicas, con socialistas, con centristas y, sobre todo y hace ya 26 años, con la democracia", según manifesto Isabel Sánchez a la agencia Efe . Una lista donde no aparecen ninguna de las dos dictaduras que ha soportado este centro, la franquista y, aunque sólo unos meses, la que le dio y le sigue dando nombre.

 

El ayuntamiento se posiciona a favor de la denominación actual

 

La Junta de Gobierno Local de Calatayud, en sesión del 21 de febrero, acordó apoyar a la Asociación de Padres de Alumnos del IES Miguel Primo de Rivera en su decisión de mantener el actual nombre de dicho centro. El acuerdo fue adoptado por mayoría de cinco votos de los representantes del grupo municipal popular y la abstención del único representante socialista.

En la misma reunión ordinaria se resolvió facultar a la Alcaldía para la realización de las actuaciones necesarias en el cumplimiento de este acuerdo y comunicarlo a la consejera de Educación, Cultura y Deporte así como al Servicio Provincial de Educación de la DGA.

 

 

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El colegio Primo de Rivera de La Almunia

estudia también cambiar su denominación

 

Fuente: El Periódico de Aragón

 

El colegio Miguel Primo de Rivera de La Almunia, ha iniciado también los trámites, al igual que su tocayo de Calatayud, para cambiar de nombre. El último consejo escolar de este centro aprobó por mayoría casi absoluta, con la única abstención del concejal que representaba al ayuntamiento de la Almunia de Doña Godina --gobernado por el Partido Popular al igual que sucede en Calatayud-- dirigirse al consistorio de la localidad con la intención de modificar la denominación del colegio.

 

Según reconoció el presidente de la asociación de padres (APA), Javier Díez, el deseo casi unánime de todos los sectores del centro es cambiar su nombre y para ello, una vez que se propongan las nuevas denominaciones, van a elevar su propuesta al consistorio. Díez señaló que se van estudiar alternativas "que no tengan lecturas políticas". Hace varios años en el consejo escolar ya se discutió esta posibilidad, aunque en aquel momento no se llegó a producir el cambio por falta de acuerdo.

 

Un colegio público donde sí se sustituyó esta misma denominación fue en Calatorao, situado al igual que La Almunia en la comarca de Valdejalón. En mayo del 2001, aprovechando su remodelación, el colegio Primo de Rivera pasó a llevar el nombre del comisario europeo de Medio Ambiente, Domingo Jiménez Beltrán, natural de la localidad.

 

Pero quizá el proceso de modificación más polémico hasta ahora ha sido la que ha saltado durante las últimas semanas en Calatayud en torno al cambio de la denominación del instituto bilbilitano homónimo.

 

Mientras el director del centro, Angel Domínguez, defiende la legitimidad de la propuesta del claustro de profesores --ratificada por el consejo escolar--, para iniciar los trámites tendentes a la modificación del nombre, la presidenta de la APA, Isabel Sánchez, ha amenazado incluso con llegar a los tribunales para que no sea así. Igualmente, el ayuntamiento bilbilitano se mostró partidario de mantener el nombre actual en la Junta Local de Gobierno del pasado 21 de febrero.

 

 

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El Tormillo cambia el nombre a la calle de Franco

y la dedica a Joaquín Costa

 

Fuente: Heraldo de Aragón

 

El pleno del Ayuntamiento de Peralta de Alcolfea aprobó por unanimidad el cambio de denominación de una calle del núcleo de El Tormillo dedicada tras la Guerra Civil al general Franco para rebautizarla con el nombre del escritor y político aragonés Joaquín Costa.

El pleno extraordinario, en el que se alcanzó el acuerdo unánime, fue convocado por el alcalde de Peralta de Alcofea, Francisco Andrés (PP), aunque la iniciativa fue planteada inicialmente por el grupo socialista, en minoría en la corporación, que ya reclamó formalmente la convocatoria de una sesión el pasado mes de diciembre para decidir el cambio de nombre de la calle.

Tras la sesión, la portavoz del PSOE en el consistorio, Marta Liesa, valoró el acuerdo adoptado, pero destacó a renglón seguido que el equipo de gobierno municipal del PP se opuso a la solicitud de pleno extraordinario hecha por su formación a finales del año pasado y planteó realizar con carácter previo una consulta popular entre los vecinos de El Tormillo para conocer su opinión.

La edil señaló que, ante la decisión de la Asociación de Vecinos de El Tormillo de rechazar el encargo de realizar una consulta popular entre sus socios, el alcalde de Peralta de Alcofea decidió, el pasado jueves, convocar una sesión plenaria extraordinaria a iniciativa propia para favorecer el cambio de designación de la calle cuestionada.

La concejal socialista agregó que el alcalde le explicó con posterioridad al pleno que la decisión de convocar una sesión extraordinaria para lograr el acuerdo fue tomada tras una reciente visita al núcleo de El Tormillo, con cerca de un centenar de habitantes, en la que verificó la existencia de posturas contrarias al cambio de nombre de la principal vía pública de dicha población.

El alcalde confirmó que, tras la decisión de celebrar el reférendum, "consultamos con la gente que se podía oponer al cambio de nombre, entre los vecinos del pueblo, y estuvieron de acuerdo en que se hiciera el cambio. Y así ha sido, en el pleno se ha adoptado el acuerdo por unanimidad".

Aunque en un principio la propuesta era sustituir el nombre de la calle Generalísimo Franco por la denominación de calle Mayor, finalmente se ha optado por llamarla Joaquín Costa. "Los concejales del grupo socialista pedían que se pusiera el nombre de calle de Mayor, pero calle Mayor no ha sido nunca", aseguró ayer Francisco Andrés.

Al primer edil le parece más adecuado el nombre de Joaquín Costa para la calle. "Como se están haciendo los nuevos regadíos de El Tormillo, en memoria de Joaquín Costa, promotor de la política hidráulica de Aragón, le hemos puesto a la calle su nombre", señaló.

 

 

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Moción de CHA para la actualización del nombre

del Parque Primo de Rivera en Zaragoza

 

Fuente: Chunta Aragonesista

 

Entre los muchos equipamientos ciudadanos de los que actualmente disfruta el Distrito Universidad, se encuentra el mayor parque de nuestra ciudad, denominado popularmente como Parque Grande. Auténtico pulmón verde por extensión de Zaragoza, se ha convertido en punto neurálgico de reunión, paseo y entretenimiento de muchas generaciones de zaragozanos y zaragozanas que sienten este espacio como uno de los rincones emblemáticos con los que cuenta nuestra ciudad. Además, por su estratégica situación (junto al Palacio de Congresos) en el centro de Zaragoza, es un importante reclamo de atracción turística.

 

Por ser precisamente un lugar de esparcimiento ciudadano, de encuentro intergeneracional, de atracción turística, por acoger manifestaciones artísticas y por ser un buen ejemplo de naturaleza urbana, resulta curioso comprobar que, tras setenta y cinco años de historia cumplidos el pasado año, se siga manteniendo tras el cambio de régimen político y la llegada del periodo democrático, la denominación de Parque Miguel Primo de Rivera; siendo además los propios ciudadanos de nuestra ciudad los que, conocedores de esta denominación anti-democrática, utilicen de forma expresa y cotidiana la de Parque Grande.

 

Lamentablemente, la historia de España en época contemporánea se inauguró con una guerra que marcó el inicio de las tensiones entre los partidarios de la democratización del país y los enemigos de las libertades (constitucionalistas frente a absolutistas, liberales frente a carlistas, demócratas frente a primoriveristas, republicanos frente a franquistas). Tan dolorosa historia, además de explicar tensiones que han llegado hasta nuestros días, se resume en enfrentamientos, guerras civiles, exilios, odios, represión, etc..

 

Tras la muerte del General Franco y, con el régimen constitucional vigente esas tensiones han sido superadas en gran parte y la práctica totalidad de la población ha optado por vivir en paz y tolerancia, sean sus ideas conservadoras o progresistas, monárquicas o republicanas, centralistas o nacionalistas. Esta situación nos ha permitido dejar de ser "diferentes" y ser un Estado homologable a cualquier otra vieja democracia de Europa. Por cierto, a este respecto no hay que perder de vista que es imposible encontrar en Alemania, Francia, Holanda o Gran Bretaña (por poner sólo unos ejemplos) homenajes en el nomenclátor a personajes relacionados con el fascismo (como es el caso que nos ocupa) o el nazismo (como es el caso del régimen franquista posterior). Ninguna dictadura es ni ha sido buena. Sólo hay distintos grados en su nivel de represión.

 

Ese esfuerzo conjunto de la sociedad no debe verse empañado rememorando en nuestras calles, plazas, colegios, puentes, parques o cualquier otro edificio o equipamiento público con denominaciones que avergüenzan a los demócratas y que resultan difíciles de explicar en nuestros días.

 

Pero algo está cambiando. Recientemente las Cortes Generales han aprobado la retirada de la estatua del General Franco de la Academia General Militar de Zaragoza, hasta en Belchite se están empezando a plantear seriamente el pasar página (y milenio) y rebautizar las calles de esta población, atendiendo de esta manera a una proposición no de ley aprobada por las Cortes de Aragón por el que insta al Gobierno de Aragón a que traslade a los ayuntamientos de los municipios aragoneses la opinión del Parlamento aragonés favorable a desarrollar las acciones pertinentes tendentes a conseguir que, en los municipios en los que persistan nombres de calles y plazas, placas, grabados, bustos o estatuas, que nos recuerdan personas o acontecimientos ligados a la guerra civil española y al régimen franquista posterior, sean sustituidos por otros más acordes con la democracia y el estado de derecho (aprobado por unanimidad de todos los grupos políticos con representación en las Cortes de Aragón y de la cual se adjunta copia).

 

Por todo lo anteriormente expuesto, se presenta la siguiente:

 

MOCIÓN

 

La Junta Municipal Universidad en su reunión ordinaria del mes de febrero de 2005, ha acordado instar al Ayuntamiento de Zaragoza a que de forma general, retire los símbolos caducos de anteriores regímenes antidemocráticos de nuestra ciudad, y de forma concreta, en lo que afecta a este distrito, a que proceda a actualizar de manera inmediata la denominación de Parque Miguel Primo de Rivera, por herir sensibilidades, por dañar la imagen de la ciudad, por el propio desuso de la denominación oficial, porque debería haberse hecho en su momento y por entender que una ciudad democrática, además de serlo, tiene que parecerlo para que, de este modo, los ciudadanos de Zaragoza perciban cómo se consolida el estado de derecho que tanto nos ha costado alcanzar.

 

 

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Propuesta para que un parque de Zaragoza se llame “Crónica del Alba”

 

Fuente: El Periódico de Aragón

 

De bien nacido es ser agradecido. Así lo entienden los miembros de la Asociación de Vecinos de La Paz y por eso han propuesto que el futuro parque de Cala Verde se denomine Crónica del Alba , en honor a la novela del autor aragonés Ramón J. Sender en la que aparecen descritos lugares emblemáticos del barrio.

 

El pleno de la Junta Municipal de Torrero acordó trasladar la propuesta al Ayuntamiento de Zaragoza junto con otro nombre, el de Miguel de Cervantes, planteado por los vocales del PSOE. Ahora son los miembros de la Comisión de Cultura quienes tienen la última palabra. Si dicen sí a la propuesta, ésta se trasladará al pleno municipal para someterse a votación.

 

La elección de Crónica del Alba no es casual. En esta novela, Sender describe las tardes de verano en Torrero. En sus páginas, se hace alusión a la Quinta Julieta, el Canal Imperial de Aragón o el Barranco de la Muerte, estos últimos signos de identidad del barrio por excelencia.

"Con este nombre contribuimos a promocionar la literatura aragonesa frente al de otros autores o denominaciones más generales que ya han tenido reconocimiento en otros puntos de la ciudad, como es el caso de Miguel de Cervantes que ya cuenta con una calle céntrica en Zaragoza", apuntó Antonio Gracia, miembro de la asociación de La Paz y vocal de Chunta Aragonesista en la junta de distrito.

 

Si finalmente el consistorio acepta llamar al parque Crónica del Alba, será el segundo espacio público en memoria del autor aragonés puesto que en el barrio de la Bombarda ya existe una calle denominada Ramón J. Sender.

 

El parque susceptible del cambio de denominación es el conocido hasta ahora como Cala Verde. En septiembre se aprobó el proyecto de construcción del nuevo espacio verde, en el que se introdujeron algunas propuestas formuladas por los ciudadanos.

 

Recientemente se sacó a licitación y en las próximas semanas se reunirá la mesa de contratación para abrir las plicas y adjudicar los trabajos, que se realizarán en dos años y están valorados en 1,8 millones de euros.

 

 

 

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El ciclo de cine 'Los anarquistas' del Festival de Huesca

viaja este año a América Latina

 

Fuente: Diario del AltoAragón

El ciclo de cine “Los anarquistas”, que fue presentado en la pasada edición del Festival de Cine de Huesca, hará un recorrido por diferentes ciudades de América Latina. Durante la primera mitad del año será presentado en las cinematecas Brasileira, do MAM de Río de Janeiro, del Caribe, de La Paz (en Bolivia) o Nacional de Ecuador, entre otras, así como en la Filmoteca PUC de la capital de Perú, o el centro Cultural español de Montevideo, en Uruguay.

Además, en la segunda mitad del año el ciclo viajará a la Cinemateca Nacional de Venezuela, en Caracas; la Cinemateca de Cuba, la Filmoteca de UNAM en México, la Universidad de Campinas en Brasil, la Universidad de Sao Paolo y al Centro Colombo Americano de Medellín.

La CNT, el Sindicato Único de Espectáculos Públicos y demás grupos anarquistas fueron hasta 1937 fuente de títulos como los que proponen para esta retrospectiva.

 

Entre ellos están largometrajes como “Aurora de esperanza” (Antonio Sau Olite, 1937), “Barrios bajos” (Pedro Puche, 1937) o la comedia “Nuestro culpable así”, de Fernando Mignoni, 1037, junto a diversos cortometrajes como “Nosotros somos así”, “La silla vacía” o “Barcelona trabaja para el frente”.

 

 

Angel Garcés: “El cine no bélico es clave para entender la vida de retaguardia”

 

Fuente: Diario del AltoAragón

 

Ángel Garcés, del comité de dirección del Festival de Cine de Huesca

El cine no bélico durante la Guerra Civil española refleja “un momento muy importante” de la vida en la retaguardia, retazos de celuloide que tomaron forma en un periodo clave de la historia de este país y que Ángel Garcés quiso recuperar a través de un ciclo proyectado primero en Huesca y que ahora recorre medio continente latinoamericano. El ciclo se centra en producciones -largos y cortometrajes- realizados bajo las directrices de la CNT, el Sindicato Único de Espectáculos Públicos y demás grupos anarquistas.

Entre los años 1936 y 1939 se realizaron en la zona republicana entre 340 y 350 producciones audiovisuales de las que unas cien eran de factura anarquista y elaboradas entre los años 36 y 38. De estas últimas sólo cinco de ellas eran largometrajes. Estos datos son aportados por uno de los representantes del comité de dirección del Festival de Cine de Huesca, Ángel Garcés, quien subraya la importancia de estas producciones para conocer cómo era la vida en la retaguardia.

Un cine que, señala, abarca géneros muy diversos, y en los que se plasman “sus ideas anarquistas, su concepto revolucionario y su defensa de las libertades”.

Largometrajes como “Aurora de Esperanza”, de Antonio Sau Olite, “Barrios Bajos”, de Pedro Puche, o la comedia “Nuestro culpable” de Fernando Mignoni, forman parte de los títulos rescatados, tal vez del olvido, por Ángel Garcés a través de un ciclo, ya proyectado en el marco del Festival de Cine de Huesca, el pasado año, que viaja ahora por América Latina. La iniciativa de organizar este ciclo se remonta a las jornadas que sobre literatura y Guerra Civil en Huesca se celebraron en el Instituto de Estudios Altoaragoneses y donde a Garcés, participante activo de aquel encuentro, le surgió la inquietud de mostrar en la capital oscense la producción cinematográfica de los anarquistas. El cine de tiempo de la guerra, pero sin que se abordara el tema bélico. Puestos en contacto con la Fundación Anselmo Lorenzo -propietaria de los derechos de estas producciones- y en colaboración con las correspondiente filmoteca española, se programó este ciclo al que le acompañó la edición de un libro titulado “El cine anarquista, el inicio de una ilusión”, de Óscar Peyrou. La presencia de un programador bonaerense en el Festival fue el hilo conductor sobre el que se fundamenta la presencia de esta retrospectiva en buena parte de América Latina.

 

 

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“Enterrar a los muertos”: el misterio de José Robles

Ignacio Martínez de Pisón 

 

Fuente: El País

 

En el invierno de 1916, José Robles Pazos tenía 19 años y estudiaba Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid. En una excursión a Toledo en un vagón de tercera clase, entabló conversación con un norteamericano apenas un año mayor que él. Hablaron de pintura y de poesía, y luego fueron juntos a admirar El entierro del conde de Orgaz.

 

Que entre ellos surgiera la amistad era cuestión de tiempo. Compartían la afición a los viajes y las inquietudes culturales, y si Pepe Robles estaba tratando de mejorar su inglés, lo mismo intentaba John Dos Passos con su español. También los aproximaban los ambientes académicos en los que ambos se movían: la Residencia de Estudiantes, el Centro de Estudios Históricos…

 

En un ensayo de los años cincuenta, el norteamericano diría de su amigo español que era “un hombre vigoroso, escéptico, de espíritu inquisitivo”, y más tarde lo describiría en sus memorias como un hombre irónico y hasta mordaz, dispuesto a reírse de cualquier cosa, un excelente conversador cuyo desenfado le hacía más afín al espíritu de las novelas de Baroja que al de sus amigos de la Institución Libre de Enseñanza. Sólo el asesinato de Robles durante la Guerra Civil española interrumpiría esa amistad.

 

Desde 1920, año en el que Pepe Robles fue admitido como profesor por la Universidad Johns Hopkins, hasta el estallido de la contienda, la amistad entre ambos no había hecho sino robustecerse, alimentada por los habituales encuentros en sus casas y por una intensa relación epistolar.

 

El español vivía en Baltimore con su mujer y sus dos hijos, pero tenía por costumbre pasar en Madrid las largas vacaciones universitarias. Para embarcar en el transatlántico que debía llevarles a los puertos de Vigo o El Havre, los Robles viajaban de Baltimore a Nueva York, y allí se alojaban en el apartamento de Dos Passos. Ya en Madrid, Pepe, siempre que podía, disfrutaba de su pasatiempo favorito: las tertulias de café.

 

De las muchas que entonces existían, la que más frecuentaba era la de la Granja del Henar, en la calle de Alcalá. En ese café, por el que asimismo se dejó ver Dos Passos en algunas de sus estancias en España, compartía Robles velador con escritores como Valle-Inclán, León Felipe o Ramón J. Sender.

 

También en el viaje de regreso recalaban los Robles en el apartamento neoyorquino de Dos Passos. En él coincidían a veces con Maurice Coindreau, padrino de la hija menor de los Robles, Miggie, y traductor de Valle-Inclán al francés. No es aventurado suponer que fue durante alguno de esos encuentros cuando Robles y su mujer, Márgara Villegas, concibieron la idea de traducir a Dos Passos al español.

 

A finales de la década, el matrimonio Robles consagró buena parte de su tiempo a esa labor. Mientras Pepe trabajaba en Manhattan Transfer, su novela más emblemática, Márgara lo hacía en Rocinante vuelve al camino, recopilación de textos en los que el norteamericano recreaba sus primeros viajes por España.

 

¿Qué fue de Robles Pazos? Cuando el ejército se sublevó en julio de 1936, se encontraba nuevamente de vacaciones en Madrid, y no dudó en solicitar un permiso temporal de la Johns Hopkins para permanecer en el país y ponerse al servicio del Gobierno legítimo. A su condición de ferviente republicano se unía su vasto conocimiento de idiomas (sabía incluso algo de ruso, que había estudiado para leer a los clásicos rusos en su idioma), y eso hizo que pronto fuera designado intérprete de uno de los más destacados consejeros militares enviados por la URSS, el general Vladímir Gorev.

 

La sede principal de los militares soviéticos estaba instalada en el hotel Palace. En cuartillas con membrete de ese hotel escribió Robles a su jefe en el departamento de Lenguas Romances de la Johns Hopkins un par de cartas en las que trataba de tranquilizarle sobre la situación de la República: “No se crea las exageraciones de la propaganda fascista. Estamos bien y la cosa se va a arreglar”.

 

A principios de noviembre, el Gobierno republicano se trasladó a Valencia. Entre el aluvión de evacuados y funcionarios que le acompañaba estaban Robles y los suyos, que en un primer momento fueron alojados en casa de una familia de la ciudad. Pepe prestaba ahora sus servicios como traductor en la Embajada soviética, instalada en el edificio del hotel Metropol, y, fiel a sus costumbres, después de comer solía acudir al Ideal Room, el café de la calle de la Paz en el que se daban cita muchos de los intelectuales y artistas de paso por la ciudad.

 

Entre ellos estaba Francisco Ayala, quien en sus memorias recuerda que, una tarde de comienzos de diciembre, José Robles faltó a su tertulia y nunca más se le volvió a ver. La imagen que se le quedó grabada al escritor granadino fue la de una angustiada Márgara Villegas que, de la mano de sus dos hijos, iba “de un sitio para otro, preguntando, averiguando, inquiriendo, siempre sin el menor resultado”.

 

La angustia de la mujer estaba más que justificada: pronto supo que su marido había sido acusado de traición a la República y encerrado en la Cárcel de Extranjeros, junto al Turia. Márgara obtuvo autorización para visitarle en dos ocasiones, y de ambas visitas volvió con mensajes tranquilizadores: todo era producto de un simple error, había que dejar que la investigación siguiera su curso, las cosas acabarían arreglándose.

 

El primogénito de la pareja, Francisco Coco Robles Villegas, trabajaba ya en la Oficina de Prensa Extranjera, y en una de las cartas dirigidas a los colegas de su padre en la Johns Hopkins escribió: “Nadie, ni el Ministerio de Estado ni en la Embajada rusa, ha encontrado razones concretas para este ridículo arresto”.

 

La inquietud de la familia, sin embargo, crecía con el paso del tiempo, y, para cuando averiguaron que Robles no se encontraba ya en la Cárcel de Extranjeros, la alarma era absoluta. Como su nuevo paradero permanecía en secreto, por Valencia empezaron a circular rumores contradictorios. La confirmación, todavía oficiosa, de su muerte la recibió Coco de su jefe en la Oficina de Prensa.

Debía de ser un día de finales de febrero o principios de marzo de 1937, y esa misma tarde Coco, desolado, se lo dijo a su madre y a su hermana.

 

No mucho después, en abril, John Dos Passos llegó a Valencia para colaborar con Ernest Hemingway en el guión de la película Tierra española. Como era habitual entre los intelectuales extranjeros que colaboraban con la propaganda republicana, lo primero que hizo fue acudir a la Oficina de Prensa para presentar sus credenciales. Nada más entrar, un inconsolable Coco Robles salió a su encuentro y le informó de lo ocurrido.

 

La consternación del escritor norteamericano resulta fácil de imaginar: las últimas noticias que tenía de su amigo español (al que, “conociendo su saber y su sensibilidad, consideraba indispensable para el documental”) eran anteriores a su desaparición. Esa consternación, por otro lado, no estaba exenta de un punto de incredulidad. También de esperanza: al fin y al cabo, la muerte de Pepe seguía sin tener una confirmación oficial.

 

Los Robles habían sido expulsados del piso por la familia valenciana que les había acogido y ahora vivían en un modesto piso de barrio. Dos Passos se apresuró a visitar a Márgara, que le recibió desesperada y enferma. Su inopinada aparición fue para ella una última esperanza a la que agarrarse.

 

Siendo él quien era, un escritor célebre, un acreditado activista de izquierdas, las autoridades tendrían que proporcionarle todas esas informaciones que a ella le habían sido negadas una y otra vez: ¿por qué se había detenido a su marido, qué cargos había contra él, si era cierto o no que había sido ejecutado?

 

El novelista salió de allí con el compromiso de averiguar lo sucedido, y al día siguiente logró hablar con el ministro Álvarez del Vayo, que declaró sentir “ignorancia y disgusto”. ¿Ignorancia sobre el caso Robles, que había sido uno de los temas habituales de conversación entre los intelectuales desplazados a Valencia?

 

Las investigaciones de Dos Passos prosiguieron en Madrid, donde viajó para reunirse con el equipo de la película. Recurrió allí a todos los viejos amigos y conocidos que ahora gozaban de alguna influencia. Nadie, sin embargo, supo darle noticias precisas sobre el paradero de Robles, y Dos Passos, que todavía albergaba la esperanza de que estuviera preso y no cesaba de revisar listas, sospechaba que a su alrededor se estaba urdiendo una conspiración de silencio y mentiras.

 

Algún tiempo después recordaría que sus constantes indagaciones disgustaban a varias de las personas con las que colaboraba en Tierra española: “¿Qué es la vida de un hombre en un momento como éste? No debemos permitir que nuestros sentimientos personales nos dominen…”. Entre esas personas se encontraba, sin duda, Hemingway. La antigua amistad entre ambos estaba a punto de romperse.

 

A Madrid acababa de llegar otra amiga de Dos Passos, la escritora estadounidense Josephine Herbst. También ella había pasado por Valencia, donde confidencialmente le habían confirmado la muerte de Robles. Por su testimonio sabemos que, si tanto en Valencia como en Madrid esa misma confirmación le había sido negada a Dos Passos, era por miedo al posible efecto propagandístico.

 

Las autoridades que en su presencia habían alegado ignorancia estaban, en consecuencia, al corriente de todo, y sólo esperaban que el novelista se marchara de España sin descubrir la verdad. Pero Dos Passos había realizado muchas indagaciones y daba ya por seguro que Robles había sido asesinado por una brigada especial a las órdenes de la NKVD, la policía secreta de Stalin.

Hemingway, que sabía de la muerte de Robles por boca de Josephine Herbst, quiso informarle personalmente. Lo hizo ese mismo día en el transcurso de una fiesta en un cuartel de las Brigadas Internacionales. Fue entonces cuando la ya frágil amistad entre ambos terminó de romperse, por la escasa sensibilidad que Hemingway demostró hacia el dolor humano: aquello era una guerra, ¿qué importaba la vida de un hombre?

 

En palabras de la propia Herbst, Dos Passos “odiaba la guerra en todas sus formas, y sufrió en Madrid no sólo por el destino de su amigo, sino también por la actitud de cierta gente que se tomaba la guerra como un deporte”. ¿Cabe una alusión más transparente a Hemingway, al que la contienda había proporcionado la ocasión perfecta para el exhibicionismo y la jactancia?

 

Francisco Ayala recoge el rumor según el cual a Robles lo habían matado debido a que “algún comentario hecho por él al descuido en la tertulia del café dejó traslucir una noticia, por lo demás anodina, que sólo a través de un cable cifrado podía haberse conocido”. Dos Passos nunca dio credibilidad a esa hipótesis, pero es cierto que su amigo era un “hombre que sabía demasiado”.

 

La reciente desclasificación de los archivos de Moscú ha revelado que los planes de la URSS para aplastar a las otras fuerzas revolucionarias (la CNT y el POUM) están documentados desde el comienzo de la colaboración rusa con la República, y existe, por ejemplo, un informe del propio Vladímir Gorev en el que se dice que “una lucha contra los anarquistas resulta absolutamente inevitable”. Robles tenía por fuerza que conocer esos planes.

 

Eso, unido a su condición de no comunista, bastaba para hacerle sospechoso a ojos de los servicios secretos soviéticos. Que hubiera cometido o no alguna indiscreción en el Ideal Room podía resultar irrelevante, y Dos Passos se marchó de España con una certidumbre: a Robles no lo habían asesinado porque hubiera hablado, sino para que no hablara.

 

El ‘caso Robles’ provocó en Dos Passos un viraje ideológico que sería ya definitivo. Su repentino anticomunismo le alejaría además de muchos de los que hasta entonces habían sido sus amigos, y especialmente de Hemingway. El enfrentamiento entre ambos novelistas a propósito de la Guerra Civil no tardó en desplazarse a sus escritos, y puede decirse que se mantendría en ese ámbito durante el resto de sus vidas.

 

E incluso que les sobreviviría en sus obras póstumas: si en Century’s Ebb, aparecida a los cinco años de la muerte de Dos Passos, se recrean varios episodios de la guerra española que tienen a Hemingway como discutible protagonista, París era una fiesta, publicada tres años después del suicidio de Hemingway, incluye un despiadado retrato de un escritor al que llama “el pez piloto”, y que, por supuesto, no es otro que Dos Passos. De él dice, entre otras cosas: “No hay modo de pescarle, y sólo a los que confían en él se les apresa y se les mata”.

 

La alusión a Robles es evidente. El recuerdo de su asesinato, que en 1937 había motivado la ruptura de su amistad, acompañó a ambos escritores hasta el final.

 

‘Enterrar a los muertos’, el libro de Ignacio Martínez de Pisón donde cuenta la historia de José Robles, ha sido editado por Seix Barral

 

 

Ignacio Martínez de Pisón: «En 1936, parte de la izquierda renunció al pacto de la verdad»

 

Fuente: http://www.abc.es/abc/pg050218/actualidad/cultura/libros/200502/18/ignacio_martinez_pison.asp

Ignacio Martínez de Pisón advierte que esta historia no precisa adjetivos: «Los hechos hablan por sí mismos...». Sus protagonistas: John Dos Passos, el escritor más celebrado de la «Lost Generation», amante de una España de alma anarquista. José Robles: traductor, vive a caballo entre Baltimore y Madrid. Son amigos desde 1916. La esposa de Robles, Márgara Villegas, vertió al español el libro de viajes por España del americano, «Rocinante vuelve al camino», y el propio Robles prologó y tradujo «Manhattan Transfer». Ambos títulos vieron la luz en la izquierdista editorial Cénit de Giménez Siles. Cuando estalla la guerra, el liberal José Robles se pone al servicio de una República que con Negrín caerá bajo la férula de Stalin. Detenido en Valencia, es asesinado por los servicios secretos soviéticos. Dos Passos intentará esclarecer la muerte del amigo en medio de una conspiración de silencio que le enemistará con otros escritores, como Ernest Hemingway...
-Es la historia de una amistad.
-He querido destacar la vertiente humana: lo que supuso para Dos Passos el fusilamiento de su amigo por los servicios secretos soviéticos.
- Un episodio similar al de Andreu Nin y una conspiración de silencio de algunos intelectuales de izquierda.
-Todo se subordinaba a un eslogan: «Primero ganar la guerra». Se decía que difundir las miserias del bando republicano era dar cartuchos al enemigo. El asesinato de Robles se ligó a la represión contra el POUM, pero no coincide en el tiempo. La izquierda rompió con el pacto de defender la verdad.
-El estalinismo asesinaba y difamaba a sus víctimas. Cuando se preguntó dónde estaba Nin, los comunistas contestaban «en Salamanca o Berlín»...
-Joris Ivens, director de la película «Tierra española», con argumento de Ernest Hemingway, siguió siendo víctima de la intoxicación informativa: hasta su muerte creyó que Robles era un traidor que pasaba información al enemigo mediante señales luminosas, lo que no es más que una calumnia. Hemingway se enemistó con Dos Passos...
-¿Y Alberti?
-Mientras Dos Passos investigaba la muerte de Robles, Alberti era recibido por Stalin y a su vuelta alababa sin mesura al «Padrecito» Stalin. A diferencia de otros republicanos, Alberti no sufrió la represión. La consideración de su poesía se benefició del prestigio del comunismo. La responsabilidad del escritor debe ser la verdad y no la fidelidad a una ideología.
-Robles era leal a la República. ¿Qué hizo para que le mataran?
-Se insinuó que se había ido de la lengua en alguna tertulia de café, pero Dos Passos comprobó que su amigo era discreto y sabía lo que se jugaba. Lo más plausible es que fue víctima de las luchas internas entre la inteligencia militar y los servicios secretos soviéticos, la NKVD.
-Todavía esá por hacerse el recuento de las víctimas de la represión estalinista en zona republicana.
-No entiendo por qué no se investiga a fondo. Hasta ahora todo lo que denunciaban quienes padecieron la represión estalinista, desde George Orwell a los poumistas Víctor Alba o Wilebaldo Solano, era desacreditado. En España el antifranquismo no ha entendido aún el desprestigio del comunismo: no se ha llegado a aceptar que todos los totalitarismos son iguales.
-Volvamos a Dos Passos. Con la Guerra Civil perdió a su mejor amigo y rompió con Hemingway.
-Dos Passos fue un gran escritor de los años veinte y treinta, un hombre de izquierdas que describía críticamente el mundo en que vivía. Pero a partir de 1937 todo lo que escribe suena a rectificación. Pasó media vida creando una obra y otra media desdiciéndose. Es un rehén de sí mismo. Dos Passos salió derrotado de la Guerra Civil española. Mantenerse fiel a la memoria de Robles y ser honesto le hizo enemistarse con la intelectualidad norteamericana. Pasó de celebrado escritor a francotirador anticomunista. Llegó a creer que el comunismo dominaría el mundo. La muerte de Robles pesó mucho en esa visión. Vivió una época en que la democracia burguesa parecía tener los días contados ante el empuje del nazifascismo y el estalinismo.


 

Martínez de Pisón investiga un asesinato en la guerra civil

Fuente: El Periódico de Catalunya

Ignacio Martínez de Pisón, novelista, ocasional guionista de cine, se ha distanciado de estos trabajos para escribir sobre la vida y la muerte de un hombre desconocido en España, víctima del totalitarismo, en este caso comunista, asesinado en Valencia en 1937. Enterrar a los muertos (Seix Barral) tiene como protagonista a José Robles Pazos, profesor de literatura, traductor de Manhattan Transfer, de John Dos Passos, y fiel servidor de la república española. Una lealtad traicionada.


Martínez de Pisón (Zaragoza, 1960) supo de la existencia de José Robles a través de la lectura de John Dos Passos: Rocinante pierde el camino, de Héctor Baggio, libro que describe la relación del escritor norteamericano con España y en el que Robles es sólo un personaje secundario. Pero al autor le intrigó su oscura muerte, hasta el extremo de iniciar una investigación sin saber muy bien hasta dónde iba a llegar. Leyó a historiadores, se sumergió en la literatura que generó la guerra civil, rastreó la amistad de Robles y Dos Passos y confirmó que el asesinato del primero fue la causa de que el segundo desertara de su filocomunismo para convertirse en un conservador, en ocasiones radical. Cuando la investigación quedó atascada, tuvo un golpe de suerte: localizó en Sevilla a la hija de Robles que completó parte de la historia. Sólo entonces Martínez de Pisón decidió escribir Enterrar a los muertos.

DEFENSA DE LA REPÚBLICA

 

Robles era profesor de la universidad Johns Hopkins de Baltimore, EEUU, cuando la guerra civil le cogió junto a su familia --mujer y dos hijos-- en Madrid, de vacaciones. "Podía haber regresado a sus clases --comenta Martínez de Pisón--, pero optó por quedarse en España y colaborar en la defensa de la república". Fue traductor de ruso en el Ministerio de Defensa y ese trabajo le costó la vida. Desapareció en Valencia y el libro demuestra que fueron los comunistas, cumpliendo órdenes de los servicios secretos soviéticos desplazados en España, quienes le detuvieron y asesinaron. El Gobierno de la república nunca confirmó la muerte ni informó a la familia de lo que había ocurrido.

 

"Es posible que, como traductor, Robles fuera intermediario de información que los soviéticos querían mantener en secreto y pagó caro ese conocimiento --explica--; su muerte fue el prólogo de la purga que, poco después, sufrieron los miembros del POUM". El libro de Martínez de Pisón -- autor de Carreteras secundarias, María bonita y El tiempo de las mujeres-- sigue el proceso de la amistad entre Ernest Hemingway y Dos Passos, rota por la diferente interpretación que ambos hicieron de la guerra civil española, y es también un documentado repaso literario de las pugnas ideológicas que generó la contienda. El escritor no quiere que se interprete su obra como un "libro anticomunista", pero sí insiste en que vivimos un tiempo de comprensión que debe permitir "analizar con objetividad a los dos bandos de la guerra civil".

 

 

Un estudio profundiza en la vida intelectual de Valencia en la Guerra Civil

 

Fuente: http://www.panorama-actual.es/noticias/not162875.htm

 

El estudio de Martínez de Pisón describe la vida del escritor y traductor español José Robles, amigo íntimo del novelista estadounidense John Dos Passos, y las circunstancias en que se produjo su asesinato en Valencia.

El autor zaragozano afirmó que "José Robles fue detenido en Valencia en diciembre de 1936 y fusilado en algún lugar cercano a la ciudad en febrero del año siguiente".

Martínez de Pisón recordó que para reconstruir cómo era la vida en Valencia durante el año en el que la ciudad fue capital de la España republicana recurrió a dos libros colectivos publicados medio siglo después: "Valencia, Capital de la República" y "Valencia capital cultural de la República.

También trabajó sobre una "curiosa" novela de Esteban Salazar Chapela titulada "En aquella Valencia" y con los testimonios que otros escritores han dejado en sus libros de memorias.

"Que yo sepa, no existe una monografía que recree cómo fue la Valencia de aquellos meses: qué cambios se operaron en la ciudad, que personalidades españolas y extranjeras pasaron por ella o de que manera los propios valencianos vivieron una situación excepcional", prosiguió Martínez de Pisón.

"Algún día un estudioso se decidirá a trabajar sobre ello y estoy seguro de que no podrá ignorar la repercusión que en su momento tuvo la injusta ejecución de un republicano honesto como fue José Robles", continuó.

El argumento del libro de Martínez de Pisón gira en torno al asesinato de Robles, que generó un gran debate y al que se han referido, a menudo de forma incorrecta, muchos de los principales historiadores de la contienda.

José Robles y John Dos Passos se conocieron a finales de 1916, y su amistad solo se interrumpió por la muerte de Robles en 1937.

Traductor al castellano de la novela "Manhattan Transfer", Robles era un republicano ferviente que en julio de 1936 no dudo en ponerse al servicio del gobierno legítimo. Algún tiempo después, fue detenido en Valencia por los servicios secretos soviéticos y desapareció.

John Dos Passos no supo de su asesinato hasta abril de 1937, cuando se encontraba en España para colaborar con un documental de propaganda republicana.

Empeñado en averiguar la verdad, Dos Passos se trasladó a Valencia, donde encontró "una tupida conspiración de silencio y mentiras", Lo que entonces entrevió, acabaría "por determinar su evolución ideológica y provocó la ruptura de su vieja amistad con Hemingway, que por aquellos días también se encontraba en esta ciudad".

Ignacio Martínez de Pisón nació en Zaragoza, en 1960. Es licenciado en Filología Hispánica e Italiana y reside en Barcelona desde 1982.

Colaborador asiduo de diversos medios de comunicación, es autor de las novelas La ternura del dragón, Nuevo plano de la ciudad secreta, Carreteras secundarias, María bonita y El tiempo de las mujeres.

 

 

 

Sumario

 

 

 

La reconstrucción de memoria: sobre el libro de Martínez de Pisón

Víctor M. Juan Borroy

 

Fuente: Heraldo de Aragón

 

Enterrar a los muertos nace de la lectura de centenares de libros, de la búsqueda reposada en notas de prensa, de la consulta minuciosa de epistolarios, diarios y memorias, de las visitas a archivos y de conversaciones con algunos de los protagonistas de este relato. Sólo así ha sido posible reconstruir una historia que había sido varias veces mal contada. Ignacio Martínez de Pisón (Zaragoza, 1960) recrea con la maestría y el sosiego de los narradores que saben que han conquistado la complicidad del lector desde las primeras palabras, la desaparición y muerte de José Robles Pazos. Con un dominio absoluto del lenguaje y del ritmo de la escritura, el autor, sin darse ninguna importancia, nos invita a acompañarle en su investigación, en las conjeturas y en las hipótesis que le permiten, finalmente, devolvernos la verdad. Este libro admite varias lecturas y, quizá, la más hermosa sea la de la amistad entre el escritor norteamericano John Dos Passos y José Robles, intelectual vinculado a la Institución Libre de Enseñanza, pensionado por la Junta para Ampliación de Estudios, profesor del Instituto-Escuela y traductor al castellano de Dos Passos, a quien conoció en 1916.

 

Desde 1920 Robles Pazos formaba parte del claustro de profesores de la Universidad de Johns Hopkins (Baltimore). Pasaba las largas vacaciones estivales en España cultivando su pasión por las tertulias madrileñas que le permitieron conocer a Valle-Inclán, León Felipe, Alberti o a Ramón J. Sender. En julio de 1936 la vida quedó detenida por la sublevación del general Franco. José Robles prefirió el riesgo y las privaciones del Madrid sitiado a la tranquilidad de su vida universitaria en Baltimore y se puso al servicio de la República. Por su dominio del inglés y sus conocimientos del ruso, fue traductor de los consejeros militares soviéticos. Se trasladó con el gobierno de la República a Valencia, y una noche de diciembre un grupo de desconocidos se lo llevó de su casa. Su mujer, Márgara Villegas, y sus hijos Francisco y Miggie, tardaron varios meses en tener la confirmación oficial de la muerte de José Robles a manos de agentes de la policía secreta soviética. No lo mataron por ser un delator como aceptaron, entre otros, Hemingway o Rafael Alberti. Como si la condena confirmara la acusación, Robles Pazos fue asesinado para hacer de él un traidor.

 

Cuando Dos Passos llegó a España a principios de 1937 hizo cuanto pudo por salvar la vida de José Robles. La relación entre Dos y Robles es un canto a la amistad mantenida más allá de lo conveniente, del tiempo y de la muerte. Dos Passos sabía que su denuncia del totalitarismo estalinista le valdría la enemistad de los comunistas norteamericanos y que encontraría innumerables dificultades en su carrera literaria. La muerte de José Robles fue la causa del inicio del viraje ideológico que distanciaría a Dos Passos del comunismo. Discrepancias sobre la guerra de España –y como telón de fondo lo que había pasado con Robles- le supuso romper definitivamente su amistad con Hemingway.

 

Junto a la historia de Robles, de Dos Passos, de Hemingway, de Nin o de Orwell, Ignacio Martínez de Pisón ofrece una certera crónica de la incertidumbre de la vida cotidiana durante la guerra, de la arbitrariedad de las muertes o de la sinrazón del totalitarismo. Y para terminar, revela un último detalle que refleja cómo se extendió el olvido. No ha dejado de reeditarse la versión que José Robles Pazos hizo de Manhattan Transfer, pero en las reediciones posteriores a 1984, Robles Pazos fue convertido en Robles Piquer. Paradójicamente, el nombre de quien defendió la República terminó confundido con una de las familias más influyentes del franquismo victorioso.

 

Como todos los grandes libros, Enterrar a los muertos es una invitación a seguir leyendo. Al fin y al cabo, leemos por la promesa que los libros encierran de acercarnos, entre otras cosas, a la de aventura, a la emoción, al pensamiento, a la pasión o a la vida. Imprescindible

 

 

 

Sumario

 

 

 

La caída del Seminario de Teruel,

un episodio de la Guerra Civil teñido de polémica

Luis Rajadel

 

Fuente: Heraldo de Teruel

 

Los hijos del capitán que mandaba el último reducto franquista de Teruel en 1938 ultiman un libro basado en el diario del militar para acabar con la “leyenda negra” que empañó la rendición de la plaza al ejército republicano.

 

“Con cuatro días sin comer ni beber las tropas, como no ignoran, han hecho que el desfallecimiento físico haya ascendido a desfallecimiento moral a pesar de las sanciones duras impuestas. Trescientos cincuenta muertos y más de setecientos heridos y con unos pocos combatientes y unas ruinas evocadoras a última hora son el resultado de una defensa épica de la que me siento orgulloso. Esto se ha terminado. Abrazos para todos”. Se trata del último parte emitido desde la guarnición que resistía en el Seminario de Teruel el asedio de las tropas republicanas.

 

Era el 8 de enero de 1938. Lo firmaba el capitan de artillería Fernando Llorens, máximo responsable del reducto franquista. Su diario de operaciones sirve de base al libro “Héroes o traidores.

 

Teruel, la verdad se abre camino” que están a punto de sacar a la calle sus hijos, Milagro y Fernando. La rendición del Seminario supuso la única pérdida de una capital de provincia a manos del ejército republicano, un hecho que nunca terminó de digerir el mando franquista. Milagro y Fernando Llorens afirman que su libro “quiere acabar con la leyenda negra que rodea la rendición de Teruel y también rehabilitar el nombre de tantas personas que murieron y de las que durante

muchos años sólo se pudo hablar a media voz”. La pérdida de la capital turolense fue entendida como una traición por Franco, que no dudó, una vez acabada la Guerra Civil, en procesar a los responsables de la guarnición –algunos ya fallecidos como el comandante militar, Domingo Rey d'Harcourt-, entre ellos Llorens. Milagro, que oyó hablar de Teruel desde la infancia, explica que el principal soporte para su relato procede de los diarios escritos por su padre y otros militares ‘nacionales’, como los oficiales Alfonso Fernández de Córdoba o Manuel Cerdá, que permanecían inéditos. Llorens asumió el mando de las tropas del Seminario porque su superior, el coronel Barba, “estaba prácticamente ciego”.

 

La hija del capitán recalca que su libro “refleja los hechos contados por sus protagonistas”. Además de los testimonios personales, ha consultado archivos, hemerotecas y partes de guerra. En su diario, el capitán recuerda que, durante el asedio, la constatación de que su vida podía terminar en cualquier momento le impulsó a reflejar todo lo que ocurría en “pequeños trozos de papel, generalmente residuos de sobres de cartas y hojas rotas y sucias de periódicos”. Llorens explica que, ante la situación de hambre, sed y falta de medicinas para atender a los soldados y a los cientos de civiles refugiados en el Seminario, no tuvo más alternativa que rendirse. Relata la destrucción del enorme caserón –incluida su voladura parcial mediante una mina-, el hambre, la muerte de civiles por inanición y los esfuerzos republicanos por doblegar la resistencia. “Se rindió -dice Milagro- porque en el edificio había muchos refugiados, entre ellos ancianos y niños, que, de otro modo, hubieran sucumbido”.

 

La incorporación de Llorens a las columnas de presos del ejército republicano marcó el inicio de un calvario que no terminó con la guerra. Una vez finalizada la contienda, se vio inmerso en un procesamiento judicial por supuesta traición. “Fue -explica su hija- un consejo de guerra horroroso que duró más de un año”. Finalmente, el asunto fue sobreseído, pero Milagro recuerda con dolor “la injusticia” sufrida por su padre y “todos sus compañeros”.

 

 

El responsable de la “batería fantasma”

 

Fernando Llorens escapó del fusilamiento junto a Rey d’Harcourt al arrojarse de un tren

 

El capitán de artillería Fernando Llorens, que durante el sitio al Seminario asumió el mando de la guarnición que lo defendió, arrastraba una dilatada experiencia en el frente de Teruel. Fue el responsable de una batería que cambiaba de emplazamiento con mucha frecuencia para intentar desconcertar al enemigo y dar la impresión de que la dotación artillera era mayor de la que realmente existía. Esta itinerancia le valió el nombre de “batería fantasma”. El empuje republicano

provocó el repliegue de las tropas franquistas al interior de la ciudad con dos centros de resistencia principales, el Gobierno Militar y el Seminario. Llorens tenía por entonces 32 años. Se había formado en la Academia de Segovia y se consideraba un militar de vocación.

 

Siempre defendió la labor del jefe militar de la plaza, el coronel Domingo Rey d’Harcourt, y justificó la rendición ante la situación insostenible de los sitiados. Fue procesado junto con D’Harcourt por traición una vez acabada la guerra al entender Franco que Teruel debería haberse convertido en un segundo e imposible Alcázar de Toledo. Una vez apresado junto con los militares que rindieron el Seminario, fue trasladado a distintas prisiones republicanas. En Albentosa fue juzgado y condenado a muerte. Se libró tres veces de pelotón de fusilamiento, la última cuando se arrojó del tren que le conducía junto con Rey d’Harcourt a Pont de Molins (Gerona) -donde, además del coronel, moriría el obispo de Teruel Anselmo Polanco-. Salvó la vida y, una vez terminada la guerra, se incorporó a la vida civil como ingeniero industrial. Murió en 1975 dejando escrito el diario que ha servido de base al libro que ultiman sus hijos.

 

Los supervivientes recuerdan el hambre, la sed y los piojos

El edificio se convirtió en un montón de ruinas tras el asedio

 

Salvador Ibáñez soportó las penurias del asedio al Seminario con sólo tres años, mientras que Pedro Luis García, convaleciente de una herida en un hombro, formó parte de la guarnición a los 17 años. Pedro Luis García Combatió en la defensa del Seminario durante la Guerra Civil “Estalló una mina y la enfermería se hundió con los heridos dentro” Pedro Luis García tenía 17 años cuando se inició el asedio. Había recibido una ráfaga de ametralladora entre el hombro y el pecho y estaba en la enfermería del Seminario, en el primer sótano. Tampoco aquel era un sitio seguro en el fragor de los combates. Los republicanos abrieron una mina bajo el edificio en el que se había concentrado la resistencia franquista y dinamitaron los cimientos. García recuerda perfectamente aquel momento. “Era el 28 de diciembre -relata-. La explosión hundió el piso de la nave en la que estábamos los heridos. De la cama situada a mi derecha hasta el fondo de la sala todos murieron sepultados, pero yo pude salir de allí por mi propio pie”. La situación en el reducto ‘nacional’ era desesperada. Sólo había azúcar y garbanzos para comer y lo peor era la escasez de agua. “Para beber, calentábamos la nieve en nuestros platos -había nevado y se registraban temperaturas extremas, de hasta 20 grados bajo cero-”. Como estaba herido, su única aportación a la defensa del Seminario consistió en cargar los fusiles que disparaban los soldados. Finalmente, el 8 de enero los últimos focos de resistencia se rindieron y los heridos fueron evacuados a Valencia. Una vez recuperado de sus lesiones, se reincorporó a la lucha, pero esta vez en el bando republicano como asistente personal de un teniente coronel. La guerra le dejó como secuela nueve heridas y una bala incrustada en el hombro. Su única duda sobre la rendición de Teruel radica en la actitud de las tropas que llegaban en su auxilio y que el 31 de diciembre, con la ciudad evacuada por los republicanos, no dieron el paso decisivo para socorrer al Seminario. “Vimos en el Pinar a los ‘nacionales’ con sus banderas y pensamos que estábamos salvados”. Sin embargo, sorprendentemente, el ejército franquista desaprovechó aquella ocasión de oro e hizo inevitable la rendición de la ciudad. “Vi cómo le cortaban una pierna a una mujer. La recuerdo con la extremidad amputada. Como sólo tenía tres años y medio, me dejaban ir por todo el edificio.

 

Pasaba mucho tiempo en la enfermería viendo cómo curaban a los heridos”, relata Salvador Ibáñez, uno de los cientos de civiles que durante la ofensiva republicana sobre Teruel buscaron refugio en el Seminario, que terminó convertido en una ratonera. El recuerdo más grabado en su memoria es “el hambre, que me dejó desfallecido hasta el punto de perder el habla, y los piojos; ya no me cabían más encima”, recuerda con precisión a pesar de los 67 años transcurridos.

 

Salvador estaba al cuidado de su hermana, de diez años. Días antes del asedio, recibió un disparo en el brazo y precisaba atención médica. Sus padres estaban muy lejos, en Valencia. De simpatías izquierdistas, tuvieron que huir en los primeros momentos de la Guerra Civil para evitar los fusilamientos extrajudiciales que llenaron de cadáveres los pozos de Caudé. Ante el avance republicano, el pequeño Salvador y su hermana dejaron su pueblo, Villaspesa, y se cobijaron en el Seminario. A medida que el asedio se alargaba, las provisiones escaseaban y, en especial, el agua. “Bebíamos un agua de color rojizo, como de arcilla. Cuando íbamos a buscar nuestra ración, un vasito por persona y día, teníamos que protegernos de los disparos”, relata.

 

También tiene frescas las imágenes de destrucción. “Cuando atacaba la aviación, nos metíamos en una cueva que hacía de refugio”, dice. Debido a su corta edad, se alojó en la planta baja, con las mujeres. En el piso superior, hasta que quedó arrasado con los bombardeos, estaban los hombres. Su único alimento consistía en garbanzos tostados y azúcar, del que había una buena provisión. Sacos de este producto se usaron para taponar el boquete abierto por la explosión que derribó la puerta del Seminario. Cuando el edificio se convirtió en una ruina y los mandos optaron por la rendición, Salvador no tenía fuerzas ni para hablar. Le subieron a un camión y lo evacuaron a Valencia, donde los dos hermanos pasaron el resto de la guerra tras reencontrarse con sus padres.

 

 

Una victoria muy celebrada por la prensa republicana

 

“La Verdad”, órgano del Partido Comunista, celebra la conquista de Teruel en su edición de diciembre de 1937, cuando todavía resistían los últimos reductos franquistas: “Grandiosa victoria de las armas republicanas. El ejército popular conquista Teruel. La población civil recibe a las tropas al grito de ‘¡Viva la República!’”

 

La República sólo conservó la ciudad durante un mes

 

El Seminario se rindió a las tropas republicanas el 8 de enero de 1937. La posterior contraofensiva franquista logró recuperar la ciudad -la única capital de provincia tomada por la República- el 21 de febrero. La inyección de moral que supuso la conquista para el ejército gubernamental se convirtió, al final, en una rémora.

 

LAS HELADAS  -20

 

La Batalla de Teruel se libró en un invierno particularmente crudo. El termómetro alcanzó, según algunos testimonios, los 20 grados bajo cero.

 

 

La presentación de “Héroes o traidores”, en el Seminario

 

Milagro y Fernando Llorens, autores del libro “Héroes o traidores. Teruel, la verdad se abre camino”, proyectan presentar este documentado trabajo sobre la Guerra Civil en el Seminario, escenario central de los hechos narrados. La fecha prevista para la presentación es el próximo 14 de abril.

 

De centro para la formación de sacerdotes a hostal El Seminario Conciliar dejó de usarse hace años para la formación de sacerdotes y, tras una importante reforma, se ha reconvertido parcialmente en un hostal de dos estrellas. Otra zona de este voluminoso inmueble, reconstruido tras la Guerra Civil, se usa como residencia sacerdotal. Tiene, en total, 100 habitaciones.

 

Un museo de la Guerra Civil

 

La Diputación Provincial mantiene contactos con la Universidad de Barcelona para elaborar un proyecto museístico de la Guerra Civil en Teruel. El vicepresidente primero de la institución provincial, Ángel Gracia, explicó que, entre los expertos que participarán en el trabajo, figura Joan Santacana, profesor de museología que participó en las IV Jornadas sobre la Guerra Civil, organizadas el pasado mes de noviembre por la Asociación Batalla de Teruel (Abate). Gracia explicó que el convenio podría firmarse este mismo mes. Santacana explicó en su intervención en las Jornadas que un museo atractivo debe ser riguroso, pero huir del aburrimiento. Gabriel Cardona, historiador, resaltó por su parte las grandes posibilidades de Teruel como sede del primer museo sobre la Guerra Civil por su relevancia durante el conflicto y por los numerosos vestigios materiales -trincheras, búnqueres y lápidas, entre otros restos- que se conservan de aquel periodo.

 

 

 

Sumario

 

 

 

“Las ilusiones perdidas”:

una serie de Eugenio Monesma sobre la represión contra los republicanos

 

Fuente: Diario del AltoAragón

 
Cuando los países europeos invadidos por fuerzas fascistas lograron sacudirse esta opresión, los republicanos españoles albergaron la esperanza de que España seguiría el mismo camino. En cambio, ninguna potencia acudió en auxilio de los dos países que conforman la península ibérica. El título “Las ilusiones perdidas” de la serie que está montando el director Eugenio Monesma alude directamente a este momento histórico, pero abarca el periodo entre 1939 y 1953.

Eugenio Monesma está montando una serie que ha titulado “Las ilusiones perdidas”. Se trata de diez capítulos, de una hora de duración cada uno, que tratan de la historia de España, desde el año 1939 a 1953. Es la crónica de aquellos personajes que sufrieron la represión del franquismo en aquellos momentos, contada a través de unos 105 testimonios. Es la memoria de todos los republicanos que habían perdido la guerra y sus diferentes destinos.

Para hacer el montaje, la Productora Pyrene de Eugenio Monesma cuenta con el patrocinio del Departamento de Cultura del Gobierno aragonés.

El tema central musical de la serie es una composición de la Ronda de Boltaña, una adaptación de la “43 División”, que es la Bolsa de Bielsa. También hay piezas de Joaquín Pardinilla con guitarra.

 

Comienza el primer capítulo con final de la guerra y el exilio a Francia, cómo se vivía, cómo fueron recibido los españoles, los campos de refugiados, otros destinos del exilio como México o Rusia, los campos de trabajo galos, la invasión francesa y el regreso a España.

 

El segundo se dedica a la “España de Franco”, que incluye la postguerra española dirigida por los militares, el somatén, la depuración que tenía que sufrir muchos a su regreso al país y los avales que precisaban para reinsertarse en la sociedad.

 

Eugenio Monesma explica a este periódico que se cuenta también la vida de aquellos que tuvieron que echarse al monte, los huidos, el servicio militar, el control fronterizo, la fuga de los judíos y los guías.

 

El tercero entre en el mundo de la resistencia y el maquis. Después de que los alemanes invadieran Francia, recuerda Eugenio Monesma, “algunos españoles se incorporaron a la resistencia para luchar contra los nazis. Se formó el maquis, donde la mujer tuvo mucho protagonismo, se hicieron sabotajes y muchos fueron enviados a campos de exterminio”.

 

Mientras, como se relata en el cuarto capítulo, en España se continuaba manteniendo un cierto nivel de lucha. Había batallones de trabajadores que estaban construyendo monumentos como el Valle de los Caídos y en estos menesteres empleaban a los republicanos que no tenían delitos de sangre. “Se aprovecha para hablar también de la situación de las cárceles españolas y de la Unión Nacional, que se formó en Francia con el fin de realizar incursiones de lucha en el interior de España”, prosigue relatando Eugenio Monesma.

 

La Pirenaica y los campos de exterminio

 

La invasión del Valle de Arán se aborda en el quinto capítulo, que se inicia con una aproximación a Radio España Independiente “La Pirenaica”, que emitia desde Rumanía. Eugenio Monesma logró entrevistar a Ramón Mendezona, ya fallecido, que en aquel momento fue su director.

 

El documental recorre la vida en los campos de exterminio, la liberación de Francia y los preparativos para la reconquista de España. “Éste es un capítulo muy importante de la posguerra –explica Monesma-, porque, una vez que el Ejército americano había entrado en Francia y había despachado a los alemanes, los españoles que habían ayudado a los franceses, americanos e ingleses esperaban contar con su ayuda para invadir España, que junto con Portugal eran los dos únicos países con fascismo. De ahí el título de la serie, “Las ilusiones perdidas”.

 

Este quinto capítulo concluye con la invasión del Valle de Arán y el refuerzo de las fronteras.

 

El final de la guerra en Europa es el inicio del capítulo seis, que se completa con la línea “P”, una línea estratégica defensiva que se estableción en el Pirineo, el cambio de estrategia y las infiltraciones.

 

El siguiente capítulo incide en la actividad guerrillera y sus estrategias para la supervivencia. “Caminaban de noche, se escondían en cuevas, tenía su forma de vida en el monte para no ser sorprendidos...”. La lucha interior, los atentados contra Franco, los enfrentamientos armados, la guerra fría, las contrapartidas y las denuncias, las represalias... Todo ello desemboca en el noveno capítulo, que se dedica a la guerra fría. “La ONU decidió apoyar a Franco ante el miedo a que se instalara el comunismo en España o una República con una ideología de izquierdas”, señala Monesma. “Llegó una represión muy fuerte y empezó el final de las guerrillas”, añade refiriéndose ya al último capítulo, donde se habla también de las ejecuciones, las cárceles y el rehacer de la vida en España, entre otros asuntos.

 

Eugenio Monesma nunca, hasta ahora, ha encontrado el momento de cerrar esta serie. Hace cinco años montó dos capítulos, que se presentaron en unas jornadas sobre el exilio organizadas por la Diputación Provincial de Huesca. Lo que en principio iba a ser un total de cinco capítulos fue aumentando cuerpo, entrevista a entrevista, hasta culminar en los diez actuales, fruto de varias modificaciones del guión original.

 

“La serie va a ser la voz de aquellos que no la tuvieron en aquellos años”, concluye Eugenio Monesma, feliz por ver culminado, posiblemente, el trabajo más importante de su carrera profesional.

 

 

Quince años de trabajo

Han sido quince años de trabajo intenso y novedoso, en cuanto a la gran cantidad de gente entrevistada. En 1989 se comenzó a recopilar los primeros testimonios. Un 80-90 por ciento de los protagonistas ya han fallecido. Ahora es un tema muy en boga, pero por aquellas fechas pocos hablaban de la guerra civil española.

“Empezamos a recoger testimonios de protagonistas que ya estaban muy mayores de toda España. Comenzamos con Joaquín Arasanz Villacampa, de Barbastro, grabamos a algunos enlaces que ayudaban a los guerrilleros...”, explica Eugenio Monesma. También accedieron a hablar con el director y su equipo Joaquín Boix, jefe de la Brigada Político-Social en Huesca, Jesús Capud de Graus, Fernando Fuster, de El Grado, Solans de Bielsa, José Gistau “Barranco” del Valle de Chistau y otros personajes hasta un total de 105.

Eugenio Monesma ha realizado ya 1.500 documentales, desde que comenzó a trabajar con su cámara en 1979. Ahora, tiene previsto viajar a Canarias para rodar otros 70, en seis islas salvo la Palma, donde ya ha grabado más de una docena. Los derroteros profesionales le llevarán también hasta Montes de Toledo, donde tiene otros compromisos.

 

 

Sumario

 

 

 

La DPZ edita un libro sobre la primera alcaldesa de la II República

 

Fuente: Aragón Digital

 

La Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) ha presentado esta mañana la edición facsímil del libro “Opiniones de Mujeres”, una recopilación de las conferencias pronunciadas por la que fuera primera alcaldesa de la II República, María Domínguez, que gobernó el municipio zaragozano de Gallur en 1932, y fue fusilada en 1936 en Fuendejalón.

 

Como ha explicado el presidente de la DPZ, Javier Lambán, “esta publicación se inscribe dentro de la programación para conmemorar el 25 aniversario de las primeras elecciones municipales democráticas”. “Tampoco es casualidad que se presente en vísperas de la constitución oficial del primer Consejo Sectorial de la Mujer, ya que el libro se identifica con la reivindicación del feminismo y la lucha por la igualdad de género”, ha continuado Lambán ha señalado que se trata de una “reivindicación de la generación de la II República y de los valores por los que lucharon”. “Paradigma de mujer comprometida y asesinada en el 36, y posteriormente al ser silenciada, es una obligación cívica de las instituciones de estos tiempos hacer un homenaje a esta mujer y a su generación”, ha asegurado.

 

“Este libro es una manera de compensar ese silencio que muchas mujeres de la República tuvieron que aceptar y sufrir”, ha comentado la co-autora, Julia Cifuentes. “Tenemos un cariño especial a María, ya que durante los casi 10 años de búsqueda e indagación hemos encontrado datos que apuntan la excelente persona que era. Se atrevió a romper muchos tabúes y moldes, pues era una campesina casi analfabeta, y cuando todo lo que era salir de esta situación era una ofensa para la sociedad masculina, logró lentamente un lugar elevado en el ámbito intelectual y político”, ha explicado.

 

Del mismo modo, la otra autora de la obra, Pilar Maluenda, ha definido la figura de Domínguez como “un símbolo”, porque “representa a ese buen número de mujeres que lucharon mucho por salir de su ambiente de origen y conseguir una educación que casi era imposible en la época”.

 

Por su parte, la presidenta de la Asociación de Mujeres María Domínguez, Pilar Domeque, ha señalado que “aunque tarde, ha sido profeta en su tierra”, y ha destacado la importancia de que se pusiera su nombre al colegio de Gallur, “pues es algo que le hubiera hecho mucha ilusión porque siempre luchó por la igualdad de los niños y las niñas, y, en su corto mandato, por sacar dinero para construir colegios dignos donde los chicos pudieran conseguir una educación de calidad”. 

 

 

La DPZ realiza una edición facsímil de "Opiniones de mujeres", el libro de la primera alcaldesa de la República

 

Fuente: Heraldo de Aragón

 

En la madrugada del siete de septiembre de 1936 tres hombres y una mujer descendieron de un camión en la localidad de Fuendejalón. Sabían lo que les esperaba: una muerte a tiros en la tapia del cementerio. La mujer era María Domínguez Remón y durante muchos años su figura ha estado oscurecida por el olvido. María Domínguez fue, entre julio de 1932 y febrero de 1933, alcaldesa de la localidad de Gallur, la primera mujer que ejerció una alcaldía en la Historia de España. Pese a sus humildísimos orígenes campesinos alcanzó un alto nivel intelectual, fue periodista, conferenciante, maestra... Las historiadoras Julita Cifuentes y Pilar Maluenda descubrieron su nombre hace 15 años, cuando trabajaban para "El pasado oculto", un clásico de la historiografía sobre la guerra civil en Aragón. Y poco a poco han ido dibujando los perfiles de un personaje singular e inclasificable, que se agiganta conforme se van teniendo más datos sobre su figura. Mientras las historiadoras avanzan en el proyecto de escribir una biografía de ella, han preparado la edición facsímil -auspiciada por la Diputación Provincial de Zaragoza y con la coordinación de Ricardo Centellas- del único libro que se le conoce: "Opiniones de mujeres (conferencias)", publicado originalmente por la madrileña Editorial Castro en 1933 o 1934.

 

“Descubrimos el libro en el Archivo de Salamanca -asegura Julita Cifuentes-. Y luego hemos ido encontrando algunas entrevistas en HERALDO DE ARAGON y en otros medios de

comunicación nacional de principios de siglo”. A ello han ido sumando rastreos de documentación en diferentes archivos y entrevistas con algunos de los que fueron sus alumnos y con gentes que la conocieron e incluso que la vieron momentos antes de morir.

 

María Domínguez Remón nació en Pozuelo de Aragón el 1 de abril de 1882. Tuvo la típica infancia campesina de la época, pero siempre manifestó un interés desmedido por leer, por saber, y encontró cierta complicidad en su padre. “No hay que mitificarla, porque no fue

diputada o ministra, ni Margarita Nelken ni Clara Campoamor -apunta Pilar Maluenda-. El valor de su figura reside en que fue una mujer de origen humilde que, gracias a un esfuerzo sobrehumano, alcanzó un techo intelectual increíble”. Se casó, o la casaron, con tan sólo 18

años. Y fue un matrimonio desgraciado. Tras siete años de maltratos y humillaciones, se fugó a Barcelona. El marido, despechado, la denunció por abandono del hogar. “El paso por la ciudad

condal tuvo que ser fundamental en su trayectoria -subraya Pilar Maluenda-. Allí amplió su formación y entró en contacto con las ideas republicanas. Pero motivos familiares la obligaron a volver y pronto dejó claro que quería ser independiente: con el dinero obtenido trabajando en Barcelona como criada se compró una máquina de hacer medias. Era una mujer muy fuerte y le echó muchas agallas. En el pueblo de sus padres tuvo que aguantar las críticas de mucha

gente. Incluso la llamaron zorrón, simplemente por el hecho de estar separada”.

 

Un socialismo popular y pacífico

 

María Domínguez no se amilanó, continuó ampliando conocimientos. A los 32 años decidió enviar un artículo a “El País”, que se lo publicó, y ello le animó a enviar colaboraciones al “Ideal de Aragón”, órgano de expresión del Partido Republicano Autónomo Aragonés, del que fue columnista habitual entre 1916 y 1919. Le surgió la posibilidad de trabajar como maestra en Mendiola, un pequeño caserío de Navarra y, con el correr del tiempo, también Caparroso. En

el 22 quedó viuda, libre para volver a contraer matrimonio. Pero se lo pensó bien y acabó casándose con Arturo Romanos, un amigo de la infancia comprometido con su tiempo y vinculado al socialismo. Se fue a vivir con él a Gallur donde, a los pocos meses, empezó a pensar que era una localidad idónea para que prendieran las ideas socialistas. Organizó la sección local de la UGT, envió artículos al semanario “Vida nueva”, se ganó un sólido prestigio de mujer tolerante, pacífica, progresista. Así que cuando en 1932 el gobernador civil se vio obligado a solucionar la crisis política y social de Gallur, en la que hubo el asesinato de un vecino, pensó en ella para la alcaldía. “Nunca militó en el PSOE, y el socialismo que construyó no era, en absoluto, revolucionario -apunta Julita Cifuentes-. El suyo era un socialismo muy

popular. Para ella, la única solución posible a los conflictos era el diálogo, la calma, la pacificación. Por eso se pensó en ella para alcaldesa”. Y Pilar Maluenda añade: “Estuvo en el cargo desde julio del 32 a febrero del 33. Hizo muchas cosas y se ganó muchas antipatías. Como creía en el valor de la educación, buena parte de sus esfuerzos se centraron en intentar que la localidad tuviera unas escuelas dignas”. No pretendió nunca la notoriedad política y, por ello, bandonó el cargo sin ruido. Luego llegó la publicación de “Opiniones de mujeres”, la guerra civil y la muerte. Una fundación rememora hoy su figura en Gallur. Y la DPZ acaba de reeditar su libro. “Hay muchos hombres y mujeres excepcionales en el Aragón de la II República -concluye Julita Cifuentes-. Y es un deber rescatarlos del olvido. Es lo que hemos intentado con María Domínguez”.

 

“Nuestro sitio está en las filas de la democracia”

 

“Las mujeres no debemos engañarnos, ni engañar a nadie; nuestra liberación es obra de nosotras mismas. Nuestro sitio está en las filas de la democracia, que es la que ha de concedernos todos nuestros derechos. España ha entrado en una nueva Era, y nosotros hemos de ir al par de ella para que este periodo evolutivo no retroceda, porque sería el mayor daño que podíamos causarnos. Si sabemos aprovechar las enseñanzas que el pasado nos dio, y las lecciones que el presente nos ofrece, habremos labrado el porvenir y la humanidad será dichosa cuanto pueda serlo. Muchos son los problemas que este periodo de evolución ha de

resolver. La escuela, la propiedad, el individuo y hasta el clima cambiarán en la forma y en el fondo. La conciencia colectiva dará un nuevo carácter a las costumbres y la paz y el amor están llamados a ocupar el lugar preeminente que les corresponde. La mujer, en la nueva sociedad, gozará de todos los derechos, al igual que el hombre, y se verá en pie, la frente erguida y con dignidad. Su educación será completa conforme a sus condiciones intelectuales;

podrá escoger o rechazar a su albedrío aquello que le parezca bueno o malo, será activa,

educada, llenando así el vacío que siente su alma por la carencia de conocimientos que quiso y no pudo adquirir. También tendrá completa libertad para elegir un compañero, y verificará su unión guiada por el amor, porque siendo libre, no tendrá que esperar a ser solicitada, sino que podrá, sin menoscabo de su dignidad, ser ella la que solicite al hombre. No será la esclava, porque podrá desligarse cuando el hombre la quiera rebajar a la condición de tal”.

 

De la conferencia “La mujer en el pasado, en el presente y en el porvenir”

 

 

Sumario

 

 

María Domínguez, un símbolo rescatado del olvido

 

Fuente:  http://www.elcuartoespacio.dpz.es   (Esther López Chamorro)

 

“Primera alcaldesa de la República, valor legítimo, autodidacto, voluntad indomable, tenacidad ejemplar, clarísima percepción de los problemas, escritora, ciudadana y apta para su misión de árbitro de conciencias”. Así reza la primera página de “Opiniones de Mujeres”, un compendio de conferencias pronunciadas por María Domínguez, alcaldesa de Gallur en los años treinta, que cuenta con 64 páginas de prólogo de la joven y brillante abogado y periodista Hildegart Rodríguez, cuya turbulenta y breve historia personal ha sido objeto de libros y películas.

 

La edición facsímil de este volumen promovida por la Diputación de Zaragoza permite rescatar esta joya bibliográfica. En la nueva “entrega”, las historiadoras Julita Cifuentes y Pilar Maluenda realizan una espléndida semblanza biográfica de esta mujer, cuyos restos descansan al pie de un ciprés del cementerio de Fuendejalón, tras ser fusilada en 1936.

 

María Domínguez es una de las pocas firmas femeninas en los periódicos nacionales de principios del siglo XX. Pero, a diferencia de sus ilustres contemporáneas, con quienes pudo compartir ideas en pro de la igualdad entre clases y sexos, no desembocó en ellas desde una cómoda cuna de clase burguesa ni desde refinados colegios donde una educación igualmente machista era más fácil de recibir que aquella otra casi inexistente para las gentes del campo.

 

María vivió otra época pero, ¿cuántas mujeres de hoy en día pueden verse reflejada en ella?. Los malos tratos han existido siempre. Ella los padeció pero no los asumió y abandonó a un marido impuesto, siendo perseguida por ello y, por supuesto, tachada por sus propios vecinos de libertina. Trabajó duro en las labores más ingratas para salir adelante y descubrió que aguantaría ser siempre pobre pero no analfabeta, porque la cultura le salvaría a ella, como al resto, de la humillación, viniese ésta de cualquiera que quisiera ejercer su supremacía en virtud de cualquier pretexto. Primero aprendió a leer, luego estudió y más tarde opinó y escribió, al tiempo que luchaba por una enseñanza pública digna. Se granjeó la admiración de muchos, -incluídos hombres- y logró transmitir su mensaje hasta las gentes del campo y los obreros. Atacó a la Iglesia como símbolo del desprecio a la mujer y llegó a regentar el Ayuntamiento de Gallur porque representó la honestidad, la capacidad de trabajo, el talante y el compromiso social. Defendió la República como sistema garante de las libertades y como instrumento transformador de la sociedad.

 

Demasiadas osadías para una mujer en las primeras décadas del siglo XX. Finalmente pagó con su vida como otros muchos y durante décadas ha sido silenciada. Como mujer, como representante municipal -ahora que celebramos un cuarto de siglo de democracia local–, como defensora de la igualdad y la justicia y como símbolo de los valores del Cuarto Espacio zaragozano hoy vuelve a ocupar un lugar de honor entre nosotros, aunque ya en 1999 la Diputación Provincial de Zaragoza le concedió a título póstumo su medalla de Santa Isabel.

 

 

 

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Teruel, ni abnegada ni martir. Un posible museo de la Guerra Civil

Alfonso Casas

 

Fuente: Diario de Teruel

 

La Guerra Civil española (1936-1939) ha sido, sin lugar a dudas, el hecho más destacado de nuestra historia contemporánea. La conformación de la España actual depende en gran medida de los acontecimientos que se sucedieron a partir del golpe militar del 18 de julio de 1936 o, tal vez para ser más exactos, desde la proclamación de la II República el 14 de abril de 1931.

 

 El conflicto español fue seguido en todo el mundo con vivo interés, a la espera de que la victoria se decantara finalmente por uno de los dos contendientes. Y en este escenario, inmenso y trágico, vino a tener un papel destacado una pequeña ciudad aragonesa que, pronunciada en todos los idiomas posibles, suscitó la atención de la opinión pública internacional. Banderitas de papel se clavaron con alfileres sobre mapas de la Península Ibérica, rectificando continuamente las líneas marcadas por los avances y retrocesos de ambos ejércitos.

 

No creo que ningún otro hecho haya proporcionado a Teruel la repercusión internacional que tuvo en aquel momento y, aún hoy, todavía puede verse el nombre de esta ciudad vinculado a la guerra civil en los lugares más remotos e insospechados del planeta.

 

Aquel hecho trágico, pero rico en enseñanzas, no tiene ningún espacio integral que explique sus acontecimientos. Mientras algunos se niegan, perpetuando un debate concluso hace tiempo, a restituir documentos que fueron incautados a sus legítimos propietarios, nadie en este país se ha preocupado hasta la fecha de levantar un espacio museográfico en el que se recupere la memoria colectiva de la Guerra Civil.

 

Valorando los “beneficios” de este proyecto, deberíamos comenzar la lista por la deuda moral que tenemos con nuestros antecesores, con su sacrificio y su sufrimiento, y porque ese reconocimiento lleva implícito el repudio de los que pudiendo haber obrado de otra manera, lo hicieron con inquina y con mala fe. Al mismo tiempo estaríamos proporcionando una fuente inagotable de enseñanza, un reflejo permanente de un hecho histórico no tan lejano capaz de proporcionar una excusa pedagógica para fomentar valores, tan evidentes como en ocasiones soslayados, como la democracia, la libertad, la paz, el pluralismo,… No menos importante sería esa función balsámica que produce el enfrentarse con el pasado de una manera decidida, con el ojo crítico que merecen nuestras propias conductas y la generosidad de la que son acreedoras las conductas ajenas. Sin duda, esto mejoraría nuestra calidad democrática.

 

Desde un punto de vista material, la creación de un museo general de la Guerra Civil de proporciones adecuadas a la temática que debe contener, sería un elemento turístico de primer orden, de notable interés nacional e internacional, que revitalizaría Teruel y su comarca, poseedora de restos de la batalla propicios para la creación de itinerarios, de pequeños centros de interpretación en los pueblos que circundan la ciudad. Un museo con las últimas tecnologías, interactivo, capaz de acoger distintos fondos, de consolidar la gran biblioteca de la Guerra Civil, de organizar congresos, de convertirse en centro cultural de vanguardia. Las posibilidades son muchas.

 

Teruel debe prescindir definitivamente de títulos que la sumen en la abnegación y el martirio para buscar su propio reto de modernidad y desarrollo. Teruel merece que este proyecto, que otros proyectos, se hagan realidad, levantando expectativas, generando ilusiones. La fortuna sonríe a los audaces y la audacia consiste en anticiparse a los demás. No perdamos esta oportunidad. No perdamos ninguna oportunidad. No perdamos esta batalla.

 

           

               

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La Comarca de Monegros

creará un centro de interpretación sobre la Guerra Civil

 

Fuente: http://www.franjadigital.com/informacion.asp?ref=9868


Se celebró en los locales sociales de la ciudad monegrina de Robres, una conferencia coloquio a cargo del periodista oscense Victor Pardo Lancina, titulada “ Patrimonio y Guerra civil en los Monegros”. La conferencia, que más bien, por la intervención del público, fue una charla –coloquio estaba organizada y convocada por Manuel Conte Laborda, el Presidente de la Comarca de los Monegros.

Con una asistencia de alrededor de 150 personas, interesadas en la historia y el patrimonio de las tierras monegrinas, el conferenciante fue desgranando de forma erudita y con todo detalle, el rico patrimonio que contiene Monegros, y en especial Sariñeña, Robres y la Sierra de Alcubierre, en cuanto vestigios de la guerra civil se refiere, en los históricos acontecimientos que supusieron de julio hasta septiembre de 1936 el avance de las milicias anarquistas de Durruti y Ascaso hacia Zaragoza y Huesca, y el posterior estancamiento del frente en estos parajes. Con este motivo y a través de fotografías el conferenciante fue exhibiendo los complejos sistemas de trincheras que todavía se conservan, cercanos a la posición de San Simón, el aeropuerto militar de Sariñena, y las numerosas grutas y cuevas, utilizadas por las tropas, así como búnkeres que en buen estado se encuentran en otros lugares de la comarca.

La charla fue seguida de una cena con todos los participantes en la conferencia y un posterior coloquio, muy animado, que se desarrolló con todos los asistentes al preguntar éstos al conferenciante numerosas dudas y aclaraciones sobre los acontecimientos vividos en la comarca durante la guerra civil y sus protagonistas, entre los que se destacó la presencia de Goerge Orwel en aquel frente, las brigadas del POUM y el histórico y legendario dirigente anarquista Buenaventura Durruti, e incluso más delante de Santiago Carrillo.

Finalizó el acto con unas interesantes palabras del Presidente de la Comarca, que remarcó la importancia de conservar la memoria histórica de los pueblos, sobre todo en orden a desvelar la verdad sobre lo sucedido, y anunció, como novedad, todo un ingente Plan para reconstruir el patrimonio y vestigios de nuestra guerra civil en la Comarca, en especial en las posiciones de la Sierra de Alcubierre, Sierra de Robres y aeropuerto de Sariñena, creando para ello un gran centro de interpretación (probablemente en Robres) y museo al aire libre en las tierras que contemplaron la aventura bélica de Orwel y Buenaventura Durruti.

 

 

 

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La memoria histórica, una memoria necesaria.

En homenaje a las víctimas de la dictadura franquista y del holocausto nazi

José Ramón Villanueva Herrero

 

Fuente: Rujiar V (Miscelánea del Centro de Estudios del Bajo Martín – Año 2004)

 

En julio de 1936 la sublevación militar fascista se alzaba en armas contra la legalidad democrática representada por la República Española, una forma de gobierno elegida libremente y que representaba los ideales de libertad, progreso y emancipación social. Con todo ello acabaron los insurrectos desatando, desde el primer momento del golpe militar, una represión dura e implacable. Tras la derrota de la España leal a la República, los vencedores se ensañaron de forma inmisericorde con los vencidos: los que no se exiliaron,  sufrieron una larga noche de asesinatos[1], represalias, humillaciones.

 

Con la muerte del dictador y el inicio de la transición democrática, comenzó, aunque tímidamente, un proceso de dignificación moral de las víctimas republicanas olvidadas que, hoy, después de 25 años de normalidad constitucional, todavía no se ha concluído.

 

NO PUDIERON CON LA MEMORIA DE LOS VENCIDOS.

 

En estos últimos años hemos empezado a oir hablar de la necesidad de recuperar la "memoria histórica" de estos dramáticos hechos, de recordar esa historia olvidada, a veces de forma intencionada y perversa, esas historias, esos testimonios que removían nuestras conciencias. Todo ello nos recordaba el deber moral de reivindicar a las víctimas republicanas, aquellos paisanos nuestros asesinados durante aquella sangrienta guerra civil y la no menos trágica dictadura franquista, sin olvidar tampoco a los republicanos que murieron en los campos de exterminio nazis. Pedro Pablo García nos ofrece una definición acertada de lo que es la memoria histórica:

"es un recuerdo colectivo, una evocación volcada hacia el presente del valor simbólico de las acciones colectivas vividas por un pueblo en el pasado. La memoria histórica es una acción que preserva la identidad y la continuidad de un pueblo, es no olvidar lo aprendido, muchas veces con sangre, es el camino de no repetir errores pasados..."[2].

 

Este tema, que tanta polémica despierta en determinados sectores, que de forma interesada quieren ocultar (como han hecho hasta ahora) la infamia que la represión fascista significó, debemos no obstante interpretarlo como "los primeros síntomas de que la sociedad española comienza a enfrentarse con la madurez necesaria a la revisión de su pasado reciente"[3].

Recordemos que, toda sociedad democrática necesita incorporar esos recuerdos, por trágicos que sean, a su patrimonio histórico: así ocurrió en su día con Alemania tras la caída del nazismo, o en Francia a la hora de tratar el tema del colaboracionismo con el ocupante alemán durante la II Guerra Mundial. De este modo, el afrontar de cara el tema de la represión y, consecuentemente, el de la dignificación de las víctimas republicanas que, al contrario de lo ocurrido con los "caídos por Dios y por España", siempre habían sido olvidadas, tiene un efecto positivo puesto que "así se curan las heridas, así se consolida la democracia y así se construye una sociedad en que los derechos humanos y el respeto a las víctimas sea el punto de partida"[4].

 

Por todo lo dicho, este compromiso ético nos insta a adoptar una actitud que, si bien debe de estar libre de odios y rencores, asuma sin complejos una defensa militante de los valores de la verdad, la libertad y la justicia. En definitiva, una visión de la historia que combata frontalmente el espectro del revisionismo neoconservador, cuando no reaccionario, y las armas que éste emplea: el olvido y la manipulación intencionada de los hechos históricos.

 

UNA LENTA RECUPERACIÓN

 

La Guerra Civil española ha generado en los últimos años una numerosa bibliografía, la cual, desde planteamientos progresistas, quería frontar la página más triste de nuestra historia. Al auge citado de publicaciones, no ha sido ajeno Aragón. De hecho, la edición en 1992 del libro El pasado oculto: fascismo y violencia en Aragón (1936-1939) bajo la coordinación del turolense Julián Casanova, supuso todo un hito a la hora del despertar de nuestra memoria histórica aragonesa. Posteriormente, trataron este mismo tema diversas monografías de historia local: por citar solamente las más recientes y próximas, resultan de obligada referencia el libro de José María Maldonado Alcañiz, 1938: el bombardeo olvidado (Zaragoza, Biblioteca Aragonesa de Cultura, 2003) o, centrados en la comarca del Bajo Martín, la obra de Cándido Marquesán Millán La Segunda República en Híjar: el fracaso de una ilusión (Híjar, Centro de Estudios Hijaranos, 2001) o el libro de José Manuel Pina Piquer De ilusiones y tragedias: historia de Albalate del Arzobispo (Albalate del Arzobispo, Ayuntamiento, 2001), y también las páginas que le dedica Alberto Sabio Alcutén en su obra A las puertas de la memoria. La historia local en Samper de Calanda (1850-1970) (Samper de Calanda, Ayuntamiento, 1997).

 

A nivel provincial, especialmente meritoria resulta la labor de despertar la conciencia colectiva ciudadana llevada a cabo por la Fundación Pozos de Caudé[5], desde la cual, con encomiable tenacidad, reivindica la memoria de los 1.005 republicanos turolenses que allí fueron asesinados durante el verano de 1936. A partir de la labor de esta Fundación, se empezaron a movilizar diversos colectivos y familiares con el fin de identificar diversas fosas y tumbas. A su vez, Pablo Marco Sancho, autor y editor de un libro sobre la represión fascista en Calamocha (Los crímenes olvidados, 2003), promueve una Asociación de Damnificados de las víctimas de la guerra civil y la dictadura en la comarca del Jiloca. Tampoco debemos olvidar la existencia de la Asociación Batalla de Teruel (ABATE)[6], así como la ingente labor que desarrolla Javier Díaz Soro, quien desde Mas de las Matas, publica en edición digital El sueño igualitario, donde se recogen multitud de noticias, informaciones, testimonios y bibliografías relacionadas con temas republicanos, la posterior dictadura y represión franquista, así como también, sobre diversas iniciativas en la línea de recuperar la memoria histórica de los vencidos.

 

Junto a todas estas publicaciones e iniciativas, se empezaron a movilizar diversos colectivos y familiares de las víctimas, sobre todo a partir del la aparición de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), la reivindicación de la memoria histórica de las víctimas de la represión fascista, se ha ido abriendo paso en diversos foros[7]. En consecuencia con lo dicho, en estos años se empezó  a hablar de fosas comunes, de sus exhumación e identificación. Significativo fue el acuerdo adoptado por unanimidad[8] por parte del Pleno del Consejo de la Comarca del Bierzo el 21 de diciembre de 2000 a favor de la recuperación de la memoria de los 13 republicanos fusilados en una fosa existente en el pueblo leonés de Priaranza del Bierzo. Tras este histórico acuerdo, promovido en gran medida por la ARMH, logrado por la total unanimidad de los representantes políticos y los vecinos de la población, "sin la más mínima expresión de revanchismo o venganza", se exhumaron los restos de las víctimas: era la primera fosa común que se abría en España, era el primer paso para recuperar la memoria histórica, razón por la cual el caso de Priaranza se convirtió en todo un símbolo y un modelo a seguir para otras localidades y comarcas españolas. Por su parte, el Consejo de la Comarca del Bierzo, era rotundo al afirmar las motivaciones que le habían impulsado a aprobar la referida moción:

"Queremos salir al paso de algunas voces, aunque mínimas, que han querido ver en esta actuación un interés en remover viejas heridas, según sus propias palabras. Nada más lejos de la intención de todos los que hemos colaborado en este caso, y creemos que la historia hay que conocerla en profundidad para que no se repita, ya que las heridas bien curadas, por mucho que se remuevan, nunca volverán a sangrar"[9].

 

Con la apertura de la fosa de Priaranza, no sólo se rompía un tabú, un tema hasta entonces intocable, sino que se iniciaban diversas iniciativas en la línea de la recuperación de la memoria histórica. De este modo, la ARMH compareció ante el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas de la ONU (Nueva York, 20 agosto 2002), recordando allí cómo, en aquella fecha, todavía había a lo largo de las tierras de España más de 30.000 cuerpos no identificados que permanecían en fosas comunes como consecuencia de la represión fascista.

 

Al mismo tiempo, la ARMH aprovechaba para recordarle a la ONU que "la transición española a la democracia se llevó a cabo dejando al margen la responsabilidad internacional de todo Estado de investigar las violaciones graves y sistemáticas de los derechos fundamentales"[10]. En este punto, debemos recordar cómo estos crímenes quedaron impunes mediante la Ley 46/1977, de 15 de octubre, según la cual quedaban amnistiados los culpables de "todos los actos de intencionalidad política, cualesquiera que fuera el resultado, tipificados como delitos realizados con anterioridad al día 15 de diciembre de mil novecientos setenta y seis" (art. 1. a)[11]. Como vemos, sobran los comentarios.

 

Pero volvamos a la ONU. En la citada comparecencia de la ARMH, ésta instaba al organismo internacional a que instase a España,

 "el cumplimiento de sus obligaciones en materia de derecho internacional y termine con el trato discriminatorio continuo que sigue afectando a los sobrevivientes de las víctimas negándoles el derecho a la verdad y a la justicia"

 

Consecuentemente, además de demandar del Estado Español la exhumación judicial de los restos, así como su adecuada identificación[12], en su punto 3º, la ARMH exigía igualmente que, "el Estado disponga de las medidas de reparación y dignificación de las víctimas y termine con la discriminación y falta de igualdad de trato a los familiares", así como en otra demanda de absoluta justicia:

"Creemos que dichos familiares tienen derecho a una dignidad que aún hoy no pueden disfrutar cuando todavía existen placas y monumentos oficiales que ensalzan como "libertadores" a los autores de violaciones gravísimas, masivas y sistemáticas de los derechos humanos y de las Convenciones de Ginebra sobre el derecho humanitario".

 

LOS PRIMEROS APOYOS INSTITUCIONALES

 

A partir de esta fecha, diversas iniciativas parlamentarias han tenido lugar. Recordemos que, para el caso de Aragón, a propuesta de Chunta Aragonesista (CHA), las Cortes de Aragón aprobaron una disposición tendente a la supresión de los símbolos y la toponimia urbana franquista de todas las poblaciones de nuestra Comunidad Autónoma[13]. Igualmente debemos de aludir a que la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados, en la simbólica fecha del 20 de noviembre de 2002, aprobaba una proposición "Sobre el reconocimiento moral de las víctimas de la represión y asesinatos del régimen franquista, por defender la libertad y profesar convicciones democráticas", a partir de diversas proposiciones previas de los  Grupos Parlamentarios de Izquierda Unida, PSOE y Mixto.

 

A este histórico pronunciamiento del Congreso de los Diputados de España, hay que añadir el Homenaje a las víctimas del franquismo que allí tuvo lugar el 1 de diciembre de 2003 con objeto de "impedir el olvido y la desmemoria" y que fue apoyado por todos los grupos políticos del arco parlamentario a excepción del Partido Popular.

 

Hechos como los indicados propiciaron el que diversos parlamentos autonómicos aprobasen mociones y declaraciones institucionales en esta misma línea de repudiar el franquismo y de dignificar a las víctimas causadas por éste. Así ocurrió con el Parlamento de Asturias (con el voto en contra del Partido Popular), en el Parlamento Foral de Navarra (con la abstención de la Unión del Pueblo Navarro), y también en el Parlamento Regional de Murcia. Por lo que a Aragón respecta, el 9 de diciembre de 2003, la Fundación Bernardo Aladrén, vinculada a la Unión General de Trabajadores, compareció ante la Comisión de Peticiones y de Derechos Humanos de las Cortes de Aragón, presidida precisamente por Ángel Tomás, diputado socialista y actual alcalde de Urrea de Gaén. Allí, la referida Fundación presentó un documento con idénticos objetivos que los anteriores, el cual fue aprobado por unanimidad por todos los grupos parlamentarios presentes: PAR, CHA, PSOE e, incluso, el PP[14]. Tras este trámite parlamentario, es de esperar que, próximamente, el Pleno de las Cortes de Aragón apruebe una declaración institucional en reconocimiento y reparación moral de las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura franquista.

 

A nivel local, diversas poblaciones aragonesas han ido recuperando la memoria de las víctimas olvidadas y despreciadas de la guerra y la dictadura, aquellas que nunca figuraron en ninguna lápida situada en un lugar destacado de los edificios públicos o religiosos, aquellas víctimas que por no tener, no tenían ni tan siquiera una sepultura digna, un lugar donde sus familiares los pudiesen recordar. Casos flagrantes como la fosa común del cementerio soriano de Ágreda, convertida en vertedero de basuras y bajo la que yacen varios republicanos aragoneses que allí fueron asesinados, y tantos y tantos lugares que salpican nuestros pueblos y nuestras conciencias. Algunos pueblos han recuperado su memoria, como es el caso de, entre otros, los municipios zaragozanos de Mallén o Torrellas, otros están en camino de recuperar esta parte dolorosa de nuestra historia. Así, por ejemplo, el Ayuntamiento de Sabiñánigo acordó recientemente ubicar en su término municipal un monumento en recuerdo de los muertos en la comarca del Alto Gállego durante la Guerra Civil. Para el mismo, Izquierda Unida propone un texto tan rotundo como evidente:

"A los civiles muertos en nuestra Comarca con motivo de la Guerra Civil Española, para que sean el permanente recuerdo de la inmoralidad de las guerras y de la necesidad de defender los valores democráticos"[15].

 

Además de todo lo dicho, debemos recordar que, el pasado 11 de junio de 2004, Irene Khan, secretaria general de Amnistía Internacional se entrevistó con el Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ocasión que aprovechó para solicitarle "que recupere la memoria, la dignidad y los restos de la víctimas olvidadas de la Guerra Civil y el régimen de Franco". Consecuentemente, Amnistía Internacional pedía al nuevo Gobierno de España, además de la reapertura de las fosas comunes, la compensación a las víctimas y a sus familiares y la restauración de su reputación, el que el Gobierno,

 "debería facilitar los recursos para que los gobiernos locales exhumen los cadáveres de las fosas de la Guerra Civil siguiendo la normativa internacional[16], para los casos de desaparecidos".

 

En esta linea, el Gobierno de Rodríguez Zapatero, frente a las inhibiciones de los ejecutivos conservadores anteriores, dio un paso adelante en este empeño por medio del Real Decreto 1891/2004, de 10 de septiembre, por el que se creaba una Comisión Interministerial para el estudio de la Guerra Civil y del franquismo[17]. Dicha Comisión deberá de elaborar un Informe sobre los derechos reconocidos hasta la fecha a las personas que, por su compromiso con la democracia, fueron objeto de actuaciones represivas desde el inicio de la Guerra Civil hasta la plena restauración de las libertades. En base a este documento, se redactará próximamente un Anteproyecto de Ley que regulará las medidas oportunas para la completa rehabilitación moral y jurídica de los afectados. En este último aspecto, debemos recordar que resulta imprescindible la anulación, de forma inmediata, de todos los procesos de Consejos de Guerra y de tribunales militares o civiles y demás de decretos, que se utilizaron en su día para condenar a las víctimas de la dictadura franquista: la anulación del Consejo de Guerra que condenó a muerte a Lluís Companys, presidente de la Generalitat de Cataluña, sería todo un símbolo, pero que debe de ser seguido por el de los que afectan a miles de republicanos, conocidos o anónimos.

 

Consecuentemente, los poderes públicos deben desarrollar una política de regeneración integral (moral, social, jurídica y económica) de las personas que fueron víctimas de estos crímenes. Por ello, resulta de toda justicia que, ahora, el Estado adopte ya, sin más dilaciones, políticas públicas destinadas a promover el legado de la memoria histórica de las víctimas  de la Guerra Civil y la dictadura franquista.

 

Por todo lo dicho, y ante esta esperanzadora actitud, ante este nuevo talante para afrontar esta deuda pendiente de la democracia española, debemos considerar que, aunque con excesivo retraso, las instituciones del Estado asumen, finalmente, un compromiso moral que ya no podía ser aplazado por más tiempo. Y es que nunca es tarde para reparar los errores de la historia, los errores de nuestra, en demasiadas ocasiones, dramática y triste historia.

 

LOS MÁS OLVIDADOS: LAS VÍCTIMAS DEL HOLOCAUSTO NAZI.

 

Si las víctimas del franquismo han sido objeto de tantos olvidos, menosprecios y silencios que sólo actuaciones como las anteriormente indicadas empiezan a reparar, más dramático, todavía, resulta el caso de los millares de republicanos españoles que fueron asesinados en los campos de concentración nazis.

 

Debemos recordar brevemente cómo, tras el fin de la Guerra Civil y la consiguiente derrota de la España leal a la República, miles de miembros del Ejército Popular se refugiaron en Francia. Allí, en vez de la libertad, encontraron las alambradas de los campos de prisioneros de Argeles, Barcarés, Saint Cyprien, etc. Al iniciarse unos meses después la II Guerra Mundial, la mayor parte de ellos se vieron obligados a incorporarse a las Compañías de Trabajadores Extranjeros o se unieron posteriormente a la Resistencia[18], cayendo en manos del ejército alemán cuando éste ocupó Francia en mayo de 1940.

 

Los prisioneros republicanos españoles fueron agrupados en campos de concentración ("Stalags") a la espera de que el gobierno de Franco indicase a sus amigos nazis qué se debía de hacer con ellos. El dictador decidió abandonar a su suerte a estos miles de compatriotas y, desposeyéndolos de la nacionalidad española, quedaron convertidos en "apátridas", a la vez que el régimen hitleriano los calificó como "rojos españoles peligrosísimos"[19]. Su dramático destino quedó sellado en la entrevista que Serrano Súñer tuvo con Hitler el 25 de septiembre de 1940. En ella, Serrano Suñer, cuñado de Franco y ministro de la Gobernación del régimen y presidente de la Junta Política de FET-JONS, acordó la entrega de los republicanos españoles a la Gestapo para ser deportados a un campo de concentración donde debían de realizar trabajos forzados hasta el límite de sus fuerzas. Mariano Constante, en una reciente entrevista recordaba la indignación y rabia que ello produjo entre los presos republicanos, sobre todo cuando "hemos descubierto que Franco les dijo [a los nazis] que no quería que ningún español saliera vivo y también quería que nos explotaran trabajando"[20].

 

En consecuencia, los republicanos españoles fueron deportados a su nuevo y fatal destino: el campo de concentración de Mauthausen (Austria). Allí fue a parar el grueso de los más de 10.000 republicanos deportados, aunque otros grupos fueron enviados a otros campos de concentración de triste recuerdo: Bergen-Belsen, Buchenwald, Dachau, Flossenburg, Ravensbruk o al castillo de Hartheim, en donde fueron objeto de macabros experimentos y operaciones.  En todos estos lugares, convertidos en auténticos infiernos de inhumanidad y violencia extrema, hallaron la muerte miles de republicanos españoles en el más absoluto anonimato[21].

 

El campo de concentración de Mauthausen, situado a 20 km. de la ciudad austríaca de Linz, se creó el 8 de agosto de 1938, por las mismas fechas en que la República agonizaba en plena batalla del Ebro, y funcionó hasta el 5 de mayo de 1945, fecha en que fue liberado por las tropas norteamericanas. Durante esos años, se estima que en Mauthausen y en su campo auxiliar de Güsen,[22] fueron asesinadas o murieron como consecuencias de las condiciones infrahumanas y los trabajos forzados, entre 120 y 150.000 personas, de las cuales, no menos de 7.000 eran republicanos españoles[23].

 

Sobre este tema, y centrado en la comarca del Bajo Martín, Pascual Ferrer ya publicó en esta misma revista un artículo ciertamente emotivo[24]. En el mismo, nos ofrecía un listado de 17 republicanos de la comarca asesinados en Mauthausen-Güsen, indicando su localidad de origen, así como el lugar y fecha de su muerte[25]. Hemos de tener presente no obstante que el listado de deportados aragoneses que, en base a diversos testimonios familiares y documentales, se ha ido incrementando gradualmente. De este modo, el fatídico listado, iniciado en su día con los nombres de 110 republicanos aragoneses asesinados por la barbarie nazi, tras su última actualización, ocurrida el 15 de noviembre de 2003, ha llegado ya a registrar a 830 deportados procedentes de Aragón, "exterminados la mayor parte de ellos en el campo de Güsen, lugar de siniestra memoria, anejo al campo de Mauthausen"[26], lo cual nos indica que se debieron en gran número a consecuencia del agotamiento extremo y las enfermedades que padecieron en los campos nazis.

 

En consecuencia, al listado que nos ofrecía Pascual Ferrer en el artículo anteriormente citado, habría que añadir 5 deportados nuevos procedentes del Bajo Martín, lo cual elevaría el número a un total de 22 víctimas. Este sería el caso de 3 republicanos de Albalate (Manuel Aula Martín, Agustín Barceló Escartín y Fermín Casorrán Clavería), uno de Urrea (Angel Gálvez Fernández), así como el hijarano Blas Meseguer Molíns[27], que, según este nuevo listado, murió asesinado en Dachau. En los nuevos datos obtenidos, como vemos, se incluyen igualmente, algunos de nuestros paisanos que murieron en Dachau[28], así como, en algunos casos, las fechas de nacimiento de las víctimas: el más joven era el urreano Agustín Sesé, que tenía 25 años, y el mayor, José Arnas, de Albalate, acababa de cumplir los 34 años de edad cuando murió en Güsen.

 

En el nuevo listado, y en lo referente a sus lugares de procedencia, el mayor número de las víctimas eran naturales de Albalate (9 en concreto),  entre ellos los hermanos Lerón Félix (Rito y Pedro) y los también hermanos Malimana Blesa (José y Enrique). Le siguen los 6 republicanos de Híjar (al añadirse al listado el nombre de Blas Meseguer Molíns),  y los 5 deportados procedentes de Urrea: en el caso de Agustín Sesé Lafaja, mientras en unos documentos figura como muerto en Güsen, en otros aparece como muerto en el mismo campo de Mauthausen. También citamos los casos de Joaquín Ibáñez Elhombre, de Samper, y de Antonio Tejedor Gea, de Azaila, que ya aparecían en el listado de Pascual Ferrer al que ya nos hemos referido en ocasiones anteriores.  Finalmente, y hasta la fecha, no hemos localizado ningún republicano natural de Castelnou, Jatiel, La Puebla de Híjar o Vinaceite.

En consecuencia con todo lo dicho, la relación, a fecha de hoy, de vítimas del nazismo procedentes de los pueblos de la Comarca del Bajo Martín quedaría como sigue:

 

LISTA ACTUALIZADA DE CIUDADANOS DE LA COMARCA DEL BAJO MARTIN

MUERTOS DURANTE EL HOLOCAUSTO NAZI

 

 

nombre y apellidos

pueblo de

origen

fecha

nacimiento

fecha

muerte

campo de exterminio

MANUEL AULA MARTÍN

ALBALATE

 

18-04-1941

GÜSEN

PEDRO LERÓN FÉLIX

ALBALATE

 

14-09-1941

GÜSEN

RITO LEÓN FÉLIX

ALBALATE

 

29-10-1941

GÜSEN

MANUEL LUCEA GRACIA

ALBALATE

 

9-12-1941

GÜSEN

JOSÉ ARNAS GARRALAGA

ALBALATE

21-11-1907

17-12-1941

GUSEN

JOSÉ MALIMANA BLESA

ALBALATE

24-08-1911

15-01-1942

GUSEN

ENRIQUE MALIMANA BLESA

ALBALATE

15-07-1915

22-07-1942

GUSEN

AGUSTÍN BARCELÓ ESCARTÍN

ALBALATE

 

08-11-1942

DACHAU

FERMIN CASORRAN CLAVERÍA

ALBALATE

 

08-11-1942

DACHAU

ALEJANDRO MEMBRADO BENAQUE

HIJAR

 

16-04-1941

GUSEN

BLAS ESTEBAN TURON

HIJAR

 

25-10-1941

MAUTHAUSEN

LUIS VALENCIA LAHOZ

HIJAR

 

01-11-1941

GUSEN

JOSÉ MONZÓN MALLOR

HIJAR

 

06-11-1941

GUSEN

JOSE BELTRAN LORENZO

HIJAR

 

20-11-1944

GUSEN

BLAS MESEGUER MOLINS

HIJAR

 

08-11-1942

DACHAU

TOMAS GRACIA LAFAJA

URREA

 

03-04-1941

GUSEN

MANUEL ALBALATE SOBRADIEL

URREA

 

31-08-1941

GUSEN

BLAS ALBALATE PEQUERUL

URREA

 

04-12-1941

GUSEN

AGUSTÍN SESÉ LAFAJA

URREA

24-03-1917

18-02-1942

MAUTHAUSEN?

ANGEL GALVEZ FERNANDEZ

URREA

 

30-09-1941

GUSEN

ANTONIO TEJEDOR GEA

AZAILA

 

10-01-1942

GUSEN

JOAQUIN IBAÑEZ ELHOMBRE

SAMPER

10-10-1909

23-01-1942

GUSEN

 

 

LAS LECCIONES DE LA HISTORIA

 

Dos cosas nos deben de quedar claras a la hora de referirnos al tema del holocausto nazi en general, y por lo que se refiere al caso de los deportados republicanos españoles en particular:

1º.- que la barbarie nazi realizó actos criminales de lesa humanidad que causaron la muerte a millones de personas inocentes, entre ellas a más de 7.000 republicanos españoles. En el caso de estos últimos, la responsabilidad complice Franco y del régimen de Vichy queda fuera de toda duda.

2º.- frente a las voces "revisionistas"[29] que quieren hacernos creer (siempre desde posturas afines a la extrema derecha) que el holocausto no existió,  o que no tuvo la magnitud sangrienta que es de sobra conocida, debemos de tener presente que se trata de un hecho histórico riguroso e innegable. Las pruebas sobre el mismo son abrumadoras: los nazis, con su meticulosidad germánica, dejaron constancia de sus crímenes en numerosa documentación escrita (que no pudieron destruir ante su inminente derrota) en la que constan los nombres de las víctimas, sus lugares de procedencia, la fecha y lugar de su muerte, etc. Toda esta información ha sido recopilada pacientemente por la Federación de Deportados, la cual ha sido entregado al Archivo Histórico de Salamanca.

 

Ante tanta barbarie, ante tanto olvido, no nos cansaremos en repetir la necesidad de reivindicar la memoria de las víctimas. Al mismo tiempo, como ya apuntamos al referirnos a la Guerra Civil, se deben adoptar medidas que, además de reafirmar la conciencia cívica democrática, impliquen de forma decidida a nuestras instituciones. De forma global, podríamos agruparlas en tres apartados:

reparaciones económicas. En este sentido, el Parlamento alemán (Bundestag) ha creado, mediante ley, una Fundación dotada de fondos que administran órganos dependientes de la ONU y que ha empezado a tener efecto desde agosto de 2000, tras la aprobación previa de la Ley de 13 de julio de 2000 de Víctimas del Antisemitisno. De igual modo, el gobierno de Francia aprobó, el pasado 27 de julio de 2004, un decreto para indemnizar a los huérfanos de los deportados o ejecutados durante la Segunda Guerra Mundial, el cual afecta tanto a franceses como extranjeros, esto es, incluye a los republicanos españoles[30].

reparaciones morales. Resulta imprescindible que, en España también, se lleven a cabo iniciactivas conmemorativas que, a modo de "alerta colectiva", despierten nuestra conciencia ante cualquier rebrote o amenaza fascista. Es por ello que, debería de fomentarse la apertura de museos sobre el tema ; de igual modo, sería necesario que se erigiesen monumentos en honor de las víctimas españolas del Holocausto. Todo ello resulta absolutamente imprescindible para recordar la memoria de aquellos olvidados republicanos españoles, que lucharon hasta el final para que las generaciones futuras nunca más sufrieran el horror que el fascismo supuso.

 

Emociona pensar cómo en la ciudad francesa de Carcasonne se inauguró el 21 de febrero de este año 2004 un monolito en memoria de los 53 refugiados españoles republicanos allí inhumados, el cual está situado cerca del campo de refugiados de Bram, figura, el primero de todos, un hijarano. se trata de Luis Alloza Sesé, muerto allí el 25 de octubre de 1940 a los 38 años de edad[31]. Si los republicanos españoles tienen su monumento y su recurdo en Francia, ¿por qué no lo van a tener en su tierra natal?.

 

Aunque todavía queda mucho camino que recorrer para la plena rehabilitación moral e histórica de los deportados, es de justicia reconocer igualmente que algunos pasos se han ido dando en la dirección correcta. Digamos que, ya en el año 1991, la ciudad oscense de Fraga celebró unas Jornadas en Conmemoración del 46º aniversario de la liberación de los campos de concentración nazis. Coincidiendo con las mismas, el 28 de abril de dicho año se inauguró en el Parque de la Pinada un monumento a los hijos de la comarca del Bajo Cinca exterminados por el nazismo en cuyo texto se podía leer: "La Ciudad de Fraga y la Comarca del Bajo Cinca a sus hijos muertos en los campos nazis en la lucha por la libertad".

 

También hallamos ejemplos a nivel local que deben de ser destacados. En este sentido, recordemos cómo el Ayuntamiento de Calanda asumió con valentía esta cuestión a principios del año 2003: no sólo acordó suprimir la simbología y la toponimia urbana franquista de la población bajoaragonesa, sino que, simultáneamente, un nuevo monumento recordaba a los deportados republicanos de Calanda asesinados por el nazismo.

 

A nivel institucional debemos destacar un hecho especialmente significativo: el 23 de abril de 2002, Mariano Constante, símbolo permanente de la lucha contra el nazismo,  recibía la Medalla de Oro a los valores humanos del Gobierno de Aragón. Con esta distinción, se reconocía su papel como "ejemplo vivo de la lucha del hombre contra la intolerancia y por conseguir un mundo en el que los seres humanos podamos convivir en paz"[32]. De igual modo, el Gobierno de Aragón quería hacer extensivo el homenaje "a los aragoneses que fueron víctimas de los campos de exterminio nazis".

 

Tras este reconocimiento del Gobierno de Aragón, tan importante como simbólico, debería de ser el punto de partida para impulsar multitud de iniciativas comarcales y locales en la línea apuntada por el referido Decreto. Ya hemos aludido a los meritorios ejemplos de Fraga o de Calanda, pero no es suficiente. Cada comarca, cada ciudad, cada pueblo, debería recordar a sus deportados, a los más olvidados de los olvidados, a los perdedores de la Guerra Civil que encontraron la muerte en Europa continuando la lucha contra el más brutal de los fascismos: el nazismo hitleriano. El momento resulta, además,  especialmente oportuno puesto que, en mayo de 2005, se cumplirá el 60º aniversario de la liberación por parte de las fuerzas aliadas de los campos de exterminio nazis. Sería una buena fecha para que las autoridades comarcales y municipales del Bajo Martín se planteasen la posibilidad de erigir, en el lugar que estime oportuno, un monumento colectivo a todos los deportados. Ahí queda la propuesta, el tiempo nos dirá si, aunque con demasiados años de tardanza, se les hace justicia a nuestros paisanos.

 

Otro compromiso que deberíamos de demandar de nuestras instituciones y, en concreto del Gobierno de Aragón es que, teniendo en cuenta el valor de la educación de la juventud en sistema democrático para evitar en el futuro rebrotes de intolerancia o de fascismo, sería necesario que los libros de texto hiciesen mención expresa a la represión franquista y al holocausto nazi, así como a todo lo que ello supuso (dictadura, fosas, cárceles, deportaciones, etc.). En esta misma línea, las instituciones, cada una en su respectivo ámbito (nacional, regional, comarcal o local), deberían de promover políticas educacionales tales como: apoyar proyectos culturales, exposiciones, publicaciones de libros, elaboración de audiovisuales, así como sitios en Internet, que ayuden a crear y a difundir los valores de la memoria histórica de las víctimas.

 

En un memorable artículo de José Antonio Martín Pallín, magistrado del Tribunal Supremo, titulado "Sin pasado no hay mañana"[33] nos recordaba a todos que, después de 25 años de democracia constitucional en España, los poderes públicos deberían de dar una salida conjunta a las víctimas olvidadas de la dictadura franquista y, por extensión, del holocausto nazi. Ahí queda el reto.

 

Si estas líneas han servido para reafirmar nuestro compromiso ético como ciudadanos libres y también recordar el que deben de asumir nuestras instituciones a favor de aquellos paisanos nuestros que lo dieron todo soñando con una España democrática y progresista, estas líneas habrán cumplido su misión.

 

 

ANEXO:

TEXTO DE LA COMPARECENCIA DE LA FUNDACIÓN “BERNARDO ALADRÉN” ANTE LA COMISIÓN DE PETICIONES Y DERECHOS HUMANOS DE LAS CORTES DE ARAGÓN

 

Zaragoza, 9 de diciembre de 2003

 

En primer lugar querría agradecer personalmente y en nombre de la Fundación “Bernardo Aladrén” la oportunidad que nos brinda esta Comisión y las Cortes de plantear nuestras reivindicaciones ante la más alta instancia representativa de todos los aragoneses.

 

La Fundación “Bernardo Aladrén” comparece ante la Comisión de Peticiones y Derechos Humanos con un planteamiento que pretende dar solución a una situación de injusto olvido histórico, y que sin duda contará con su simpatía y respaldo institucional: lograr el reconocimiento de todos los aragoneses represaliados durante la guerra civil y la posterior dictadura franquista.

 

Nuestra Fundación quiere recoger de esta forma el testigo histórico de sus antecesores: los aragoneses que entre 1936 y 1939 dieron su vida por defender el legítimo régimen republicano, y que posteriormente fueron asesinados como consecuencia de la represión que los historiadores se han encargado de recordarnos, y que en Aragón tuvo una de sus caras más crueles y sangrientas.

 

La deuda histórica que a nuestro entender se tiene con todos esos aragoneses nos llevó a la creación de esta Fundación que lleva por nombre el de uno de esos represaliados durante las primeras jornadas de la Guerra Civil. Bernardo Aladrén, que ocupaba en estos momentos un cargo representativo como Teniente de Alcalde de Zaragoza, murió junto a las tapias del cementerio de Torrero durante los primeros días de la contienda.

 

Nosotros, como herederos de su testimonio, nos proponemos contribuir a la recuperación de la memoria histórica de todos los desaparecidos en esos años. La memoria es el nuevo imperativo moral, decía Adorno, para que la historia no se repita. Desde nuestra Fundación estamos empeñados en recuperar del olvido, de recoger testimonios, en reivindicar personajes y en hacer por fin justicia con todos ellos, porque creemos que ha llegado el momento, y que nadie puede negarse objetivamente a reconocer los hechos ocurridos hace ya más de 60 años, y mucho menos en estos momentos en que las razones que motivaron el olvido han desaparecido, y la sociedad española ha manifestado sobradamente su afán por saldar esa deuda histórica contraída.

 

Aragón tiene un compromiso pendiente con su propia historia, con las víctimas y represaliados de la España leal a la República. Somos conscientes de que había que buscar el momento oportuno para ello y, por ello, este tema se obvió durante la Transición. Ciertamente fueron priorizadas otras cuestiones, especialmente la consolidación democrática, orillando cuestiones como ésta para evitar mayores crispaciones sociales: se empezaba a salir de la dictadura y, con dificultades y limitaciones, se estaban sentando las bases de nuestra democracia actual.

Hasta ahora el sufrimiento no ha contado en el Derecho, en la política o en las teorías. Es siempre un problema: o se oculta o se exporta, y de esa forma la sociedad es feliz.

 

Las víctimas, una vez más las víctimas, tuvieron que asumir durante todos estos años un triple sacrificio: primero con la muerte de sus seres queridos durante la guerra; en segundo lugar, durante la dictadura, teniendo que estar callados sin poder reivindicar la memoria de sus familiares; y, por último, ya durante la democracia, cuando estos mismos tuvieron que resignarse a esperar a que se les reparase por tantos padecimientos, a fin de mejor consolidar el sistema democrático.

 

En el momento presente, tras 25 años de legalidad constitucional, impregnados de voluntad de convivencia por parte de toda la sociedad y consolidada la democracia, ha llegado el momento de que la ciudadanía y, desde luego las instituciones aragonesas, asuman la inaplazable necesidad de efectuar un reconocimiento moral, un homenaje público, que desde hace tanto tiempo merecen las víctimas de una tragedia que nunca debió de ocurrir. Es un elemental deber cívico que no se puede eludir: después de demasiados años de injusticia, olvido y silencio, este reconocimiento, aunque tardío, es un acto de absoluta justicia. Reivindicar la memoria histórica es un signo de calidad democrática, constituye una manifestación de libertad.

 

La demanda de este homenaje a las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura franquista, lejos de abrir viejas heridas, en una sociedad ya madura como la actual, debe suponer una profundización en nuestros valores democráticos, en la convivencia más justa y respetuosa de ideas. Además, el conocimiento honesto y veraz de lo sucedido en épocas pasadas, por dramáticos que estos hechos sean, nos debe permitir extraer las lecciones que a todos nos enseña la memoria histórica: nos reafirma en lo injustificado e inmoral de toda violencia, de toda imposición, de toda guerra. Nos reafirma en la defensa de nuestras convicciones democráticas. Nos hace, en suma, cada vez más ciudadanos conscientes y libres en una sociedad cada vez más abierta, tolerante y, por encima de todo, plenamente libre. Hay que repensar la política, la ética y la historia con la mirada de las víctimas.

 

Por todo lo dicho, queremos reivindicar públicamente la memoria de todos aquellos hombres y mujeres que durante la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista fueron asesinados, encarcelados, humillados o que tuvieron que exiliarse por su defensa de la libertad, el progreso y la justicia social en las tierras de España. Su muerte y su sacrificio merecen nuestro sincero reconocimiento y homenaje.

 

Consecuentemente, consideramos que, en estas fechas que se celebra el 25º aniversario de la Constitución Española, es el momento de proponer ante las Cortes de Aragón que éstas, tras los oportunos debates, aprueben una Declaración Institucional en recuerdo, homenaje y reparación moral para con todas aquellas personas que, en Aragón, fueron asesinadas, represaliadas o se vieron obligadas a exiliarse.

 

Estamos convencidos de que es el momento oportuno por multitud de razones. Entre ellas, quisiéramos destacar la idea de que la convivencia democrática actual se basa en la reconciliación y en la superación de funestas épocas pasadas pero, también, en la justicia que se debe y merecen las víctimas del franquismo.

 

En este sentido, nunca debemos olvidar que los valores de la verdad y la justicia, son y lo serán siempre, principios morales irrenunciables, tanto para la ciudadanía como para las instituciones democráticas que la representan. En consecuencia, los cimientos de nuestra sociedad no pueden basarse en amnesias históricas interesadas, sino en el reconocimiento veraz, valiente y sincero de lo que ocurrió en tan dramáticas circunstancias.

 

La verdadera justicia, la definitiva superación de las heridas sociales que causó la Guerra Civil y la dictadura franquista, sólo se logrará a partir del reconocimiento público de la verdad, con la reparación moral que merecen, desde hace tantos años, multitud de víctimas inocentes, con el sincero perdón, con la auténtica reconciliación, pero nunca sobre silencios cómplices u olvidos injustificables.

 

Por todo lo anterior, insistimos en pedir a los grupos políticos aquí presentes que estimen la necesidad de llevar a cabo este reconocimiento público mediante la figura que crean oportuna, y que a nuestro juicio podría concretarse en una propuesta que recoja las medidas que permitan concretar  y llevar a la práctica las reivindicaciones de los familiares de los desaparecidos, y que podría concretarse en algunos aspectos que, a nuestro juicio, son absolutamente prioritarios en este tema:

 

Una Declaración Institucional de  las Cortes en la que se reconozcan las atrocidades y asesinatos cometidos como consecuencia de la represión llevada a cabo durante la Guerra Civil y la dictadura en tierras aragonesas.

 

Una reglamentación de símbolos que esta establezca la supresión de todos los elementos (monumentos, placas conmemorativas, nombres de calles, etc) vinculados a la dictadura franquista y que todavía hoy pueden ser encontrados en nuestras calles y pueblos.

 

El establecimiento de ayudas encaminadas a la localización, exhumación e identificación de los cadáveres enterrados en fosas comunes. E igualmente, el establecimiento de una dotación económica por parte del Gobierno Autónomo para la agilización, gestión y trámite de las pensiones a que puedan tener derecho las víctimas o sus familiares.

 

La creación por parte del Gobierno de Aragón de una Comisión Interdepartamental, con la participación de las entidades y asociaciones interesadas, que reglamente, coordine, gestione y garantice todas las actividades que se aprueben en este sentido.

 

En los tristemente célebres Pozos de Caudé, donde fueron asesinados más de 1.000 republicanos turolenses, puede leerse a modo de epitafio: "Sólo moriremos si vosotros nos olvidáis", ya que, como expresaba entre sus ruinas un anciano de Belchite, "Si nos callamos, si les olvidamos, es como si los hubieran matado dos veces". Los testigos dicen la verdad, ellos ven lo que la historia y el tiempo ocultan. Por ello, frente al olvido, frente al silencio, ignorante o cómplice, demandamos de las Cortes de Aragón este compromiso ético, este reconocimiento moral para con las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura. De este modo, el Parlamento aragonés no sólo sellaría de forma solemne una reparación tan justa como ansiada, sino que haría honor a su historia, que, desde la Edad Media, se ha caracterizado por su firme defensa de los derechos y libertades de los aragoneses, de todos los aragoneses.

 

Muchas gracias.

 

 

Sumario

 

 

 

El comienzo de la Guerra Civil en Albalate del Arzobispo

José Manuel Pina Piquer

 

Fuente: Rujiar V (Miscelánea del Centro de Estudios del Bajo Martín – Año 2004)

 

Lo que empezó siendo un golpe de estado, una revuelta militar contra el gobierno legítimo de la república, degeneró en una sangrienta y vengativa guerra civil, ensayo bélico de lo que sería, pocos años después, la II Guerra Mundial.

 

Una de las razones por las que triunfó el alzamiento fue la extrema violencia con que fue acometido por los rebeldes y las contundentes amenazas dirigidas a quienes no secundaran el movimiento. El general Queipo de Llano, en uno de sus mensajes a la prensa, el 24 de julio, lo dejaba meridianamente claro:  “¿Qué haré? Pues imponer un durísimo castigo a esos idiotas congéneres de Azaña. Por ello faculto a todos los ciudadanos a que, cuando se tropiecen con uno de esos sujetos, lo callen de un tiro. O me lo traigan a mí, que yo se lo pegaré.” [34]

 

El general Mola podía llegar a ser aún más despiadado. En sus instrucciones de 25 de mayo decía: “ Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo.” Y continuaba el 19 de julio:  “Hay que sembrar el terror... dejar sensación de dominio eliminando sin escrúpulos a todos los que no piensen como nosotros...” [35] Para terminar con la siguiente guinda: “Yo veo a mi padre en las filas contrarias y lo fusilo.” [36]

 

Los dirigentes republicanos, por lo general, obraron con una actitud  radicalmente opuesta al salvajismo rebelde, aunque en muchos lugares, como en Albalate, nadie hiciera caso de sus palabras. El dirigente del PSOE Indalecio Prieto, desde las páginas de El Socialista, el 9 de agosto, intentaba parar la represión que ya había dado comienzo en territorio republicano: “Por muy fidedignas que sean las terribles y trágicas versiones de lo que está ocurriendo en tierras dominadas por nuestros enemigos... no imitéis esa conducta, os lo ruego, os lo suplico. Ante la crueldad ajena, la piedad vuestra... ante los excesos del enemigo, vuestra benevolencia generosa... ¡No los imitéis!”

 

Los ecos del movimiento armado llegaron enseguida a Albalate. Entre el 18 y el 19 de julio, ante las noticias que implacablemente iban circulando por el pueblo, las fuerzas republicanas se dieron cita en el ayuntamiento para tratar de oponerse firmemente a la situación. Por su parte, una sección de falange integrada por algunos vecinos se dirigió al cuartel de la Guardia Civil intentando sumarse activamente al alzamiento y ocupar la localidad como lograron hacerlo en localidades próximas como Alcorisa, Urrea e Híjar, tras ser declarado el estado de guerra por el comandante militar de Teruel. 

 

Casi simultáneamente, un gran número de personas encabezadas por el alcalde y los dirigentes políticos y sindicales de las fuerzas de izquierdas del pueblo se dirigen al cuartel y, sin llegar al enfrentamiento abierto, se apoderan de las armas allí almacenadas. También deciden hacerse con el control del polvorín, lo que les proporcionó unos inestimables medios de defensa que utilizarían enérgicamente durante los próximos días. Asimismo minaron con dinamita todas las entradas al pueblo por carretera pues esperaban rápidamente la respuesta de los sublevados al ser Albalate uno de los pocos pueblos del contorno que consiguió aislar, desarmar y ¿convencer? a las fuerzas del orden, haciendo fracasar el levantamiento, si bien la Guardia Civil manifestó que permanecía fiel a la República. Controladas las posibles amenazas, el pregonero hizo público el siguiente bando: “Por orden del señor alcalde, se pone en conocimiento de toda persona que quiera defender a la República que debe salir a la calle con la clase de armas que posea.” [37]

 

El día 20 de julio un avión rebelde sobrevuela el pueblo y lanza algunas bombas sobre la población ocasionando desperfectos en algunas casas, con el consiguiente susto; esto iba a servir como aviso de lo que se preparaba para el día siguiente. En efecto, la madrugada del día 21 comenzó realmente la guerra en el pueblo. El jefe de la 5ª Región Militar, general Cabanellas, se había sumado al golpe, entregando Zaragoza, ya para toda la guerra, a la zona nacional desde donde comenzaron a salir diversas columnas hacia distintas localidades refractarias a la sublevación con la intención de sofocar las posibles resistencias. Una de estas columnas, compuesta por falangistas, guardias civiles y militares se presentó ante el pueblo alrededor de las 6 de la mañana. Se habían construido barricadas y colocado obstáculos en la Casilla donde detuvieron a los atacantes tras haberles hecho frente, escalonadamente, en la Capellanía y el Morrongo. La dinamita del polvorín servía para fabricar bombas de mano caseras pero efectivas. La lucha duró varias horas y como reconocimiento ante tan enconada defensa el pueblo recibiría, poco después, el sobrenombre de “Luchador”. La diferencia en número y armamento en favor de los militares parecía presagiar una rápida rendición de sus oponentes; de hecho la mayoría de armas con que contaban los defensores eran alguna pistola aislada que no había podido ser requisada en los registros de  un año antes, escopetas de caza, las de los guardas municipales y unas pocas que habían conseguido en el cuartel de la guardia civil.  El ataque no prosperaba y los rebeldes reclamaron apoyo aéreo. Hacia las 7 de la tarde el mismo avión que, probablemente, había bombardeado el pueblo el día anterior, volvió a arrojar su cargamento, un total de 6 bombas, produciendo esta vez al menos dos muertos y el derrumbamiento parcial de varias casas. Una buena parte de la población se refugiaba, aterrorizada, en las bodegas mientras que otros muchos decidieron huir a los mases de los alrededores de la villa.

 

Pero la defensa no cedía. Los atacantes, ante la infranqueable barrera opuesta por un improvisado ejército popular compuesto por jóvenes en su mayoría, optaron por rodear la posición y subir hacia el pueblo por su flanco noroeste, por la Nevería, hasta llegar al calvario, promontorio rocoso desde el que se  divisa y controla toda la población, donde establecieron francotiradores al igual que en la ermita de Santa Bárbara. Ahora la situación había cambiado radicalmente pues la eficacia de los militares desde sus privilegiadas posiciones les permitía batir toda la población y así obligó a los republicanos a izar la bandera blanca en el campanario de la iglesia.

 

Esta primera refriega ocasionó 6 muertos entre los defensores, 2 guardias civiles entre los atacantes, y numerosos heridos en ambos bandos, según la mayoría de fuentes consultadas.

 

A las 9 de la noche el pueblo había caído en manos de los sublevados y se instauró un ayuntamiento provisional con Agustín Sauras al frente, quien ya había sido Primer Teniente de Alcalde por las listas Radical-Derechistas tras las elecciones municipales de 1933. Las primeras medidas son encarcelar a los elementos considerados más peligrosos para el mantenimiento del nuevo orden. Borrás indica que fueron 200 los detenidos, encerrados en la cárcel y en la plaza de toros,  y unos 300 los jóvenes que consiguieron huir al monte burlando la vigilancia de los sublevados. Otra de las medidas puestas en práctica fue disolver, el día 22 de julio, el Casino Independiente, transformándolo en casa de Falange Española Tradicionalista y de las JONS.

 

El alcalde, el socialista Jorge Pina, según Borrás  “...hombre digno entre los dignos...” que había dirigido, organizado y coordinado la defensa del pueblo, fue fusilado en compañía de otro militante anarquista quien había sido acusado de fabricar y lanzar bombas contra los atacantes. Este autor nos presenta en estos primeros momentos un panorama de solemnidad popular ciertamente conmovedor: “...el alcalde, que se había negado a salir del pueblo y esperó a los fascistas en el ayuntamiento, requirió para sí toda la responsabilidad y se negó a denunciar a nadie. Su entierro, en plena ocupación militar-falangista, se celebró civilmente y  fueron muchos los que se atrevieron a acompañarle hasta su última morada...”

 

Hay noticias de algunos actos de represión y violencia sobre los detenidos pero también  hay coincidencias en la elogiable y poco reconocida labor que ejerció Antonio Bernad, el que fuera candidato a diputado por el partido liberal, para evitar consecuencias peores en el nivel de represalias que algunos querían llevar a cabo con los detenidos.

 

Mientras tanto, las columnas de milicianos ya se estaban organizando en Barcelona, disponiéndose a partir hacia el frente de Aragón con la solidaria y revolucionaria intención de liberar la tierra aragonesa de la ocupación nacional pues la mitad de la región había quedado en poder de los golpistas. Entre el 23 y el 24 de julio comienzan a salir de la ciudad condal las primeras avanzadillas que merecen llevar el nombre de columnas pues anteriormente se habían formado algunos grupos cuya desorganización y abigarramiento eran la nota más destacada. La propaganda franquista insistió mucho en que una buena parte de esa tropa estaba formada por expresidiarios y gente indeseable que había sido puesta en libertad ante los acontecimientos del 18 de julio en Cataluña. También les acompañaban las milicianas, las famosas libertarias, cuya aportación a la guerra fue bien controvertida dentro de las filas republicanas. En lo que sí parecía haber acuerdo, desde todos los puntos de vista, era en la desorganización y ausencia de jerarquía y disciplina, al menos los primeros y más sangrientos meses,  contra la que tuvieron que luchar permanentemente los jefes y oficiales. “...Los que están al mando deben dar la orden de una operación y los milicianos deben reunirse para discutirlo. Cinco, seis y siete horas se perderán en deliberaciones y, cuando la operación quede finalmente decidida, el enemigo habrá alcanzado ya sus objetivos. Tales cosas le hacen a una reír y también llorar...” [38]

 

Las noticias que llegaban no eran especialmente agradables para los que formaban parte del bando nacional en Albalate. La sucesiva caída de varios pueblos del Bajo Aragón ante el implacable avance de los milicianos hizo temer una inminente caída en su poder de toda la comarca. De hecho, un buen número de las llamadas “personas de orden” fueron abandonando el pueblo los últimos días de julio en dirección a Zaragoza donde la situación parece que se había estabilizado y donde la 5ª División garantizaba medianamente la seguridad. Las noticias que llegaban al pueblo de las supuestas tropelías y masacres  protagonizadas por los “rojos” en los pueblos ya conquistados hicieron huir a la mayoría de las familias adineradas que, razonablemente, temieron seriamente por su vida.

 

El día 30 de julio el destacamento de la Guardia Civil de Albalate fue llamado a Teruel donde, al parecer, la situación de los sublevados era precaria. [39] A partir de ahora los republicanos van a tomar el control de la localidad. Los que habían huido tras la primera ocupación y se encontraban escondidos en los alrededores, comenzaron a bajar a la villa. A su vez y enterados de la noticia, algunos de los albalatinos integrantes de estas primeras columnas de milicianos se desplazaron al pueblo el día 31 de julio para preparar la ocupación. Para entonces no quedaba en Albalate ni rastro de fuerzas militares para oponerse a una nueva ocupación, esta vez más prolongada pues iba a durar 20 meses largos.

 

El día 1 de agosto de 1936 una columna formada por un carro de asalto, un camión con 30 hombres, dos coches directivos y otro camión en retaguardia, perteneciente a la Columna Ortiz, ocupó Albalate sin encontrar la menor oposición. Mandaba la columna el capitán García Miranda, uno de los hombres de confianza del propio Ortiz. [40]  Nada más llegar son informados de que se encontraban detenidas tres personas, dos en el castillo y una en el ayuntamiento acusadas, al parecer, de ser los responsables del fusilamiento del alcalde republicano ocurrida diez días atrás. García Miranda y dos personas más suben al castillo donde aún ondea una bandera blanca que inmediatamente es sustituida por otra de la FAI, colocada por dos jóvenes que se ponen a sus órdenes. En el castillo se encuentra también una mujer, de luto riguroso, con un pañuelo negro en la cabeza que grita y llora desconsoladamente; es la mujer del alcalde, Jorge Pina, con su hijo de nueve años, aquel que había salvado la vida de un niño de cinco, hijo de un guardia civil, pocos días antes de la sublevación. Dice en su crónica el corresponsal de Solidaridad Obrera, Martínez Rizo, que uno de los dos detenidos era el principal causante del fusilamiento. “Aquel hombre sería implacablemente fusilado, ignoro si lo ha sido ya; pero todo lo condenaba y quedó sentenciado. Nuestros amigos propusieron al Comité Local, siendo aceptada la proposición, el que le fuese entregada a la viuda y a sus cinco hijos el edificio propiedad del asesino de su esposo con todos sus muebles y enseres, además de los dineros necesarios, haciéndole, de momento, entrega de 500 pesetas... Al ver aquélla asegurado el porvenir de sus pequeños, se dulcificó la expresión de su rostro...”

 

Observamos cómo se veían a sí mismos los milicianos que ocupaban los pueblos del Bajo Aragón, uno tras otro: como auténticos liberadores de una población oprimida, dispuestos a ejercer el papel de vengadores de pasados ultrajes y a establecer la justicia popular. Pero la realidad iba a ser algo diferente a como la percibían algunos idealistas como el corresponsal de la “Soli”.

 

La ocupación del pueblo por los  milicianos iba a dar un giro copernicano en el desarrollo de la vida de sus habitantes. Tras el episodio del castillo, rotundamente revolucionario, los acontecimientos siguieron un orden casi matemático que ya se había repetido sistemáticamente en las anteriores localidades ocupadas. Se reúne a la población en la Plaza de la Iglesia y desde el balcón del ayuntamiento se informa del cambio radical que se acaba de producir en el pueblo. ¡Se acabó la explotación! A partir de ahora, todos compañeros y compañeras. El “tú” sustituye al “usted” y el “salud” al “adiós”. [41] Lleva la voz cantante el capitán García Miranda que, además, será el primer presidente del Comité Revolucionario que se formó el mismo día 1 de agosto, como máxima representación de la nueva autoridad existente en el pueblo ante el vacío de poder generado por la situación. Componen ese Comité las siguientes personas: Juan José Blasco Cabello, José Escartín Arnas, Delfín Andaluz Martínez, Justo Rodríguez Esteruelas, Manuel Gracia Pina, Justo Trullén Alcubierre, Agustín Clavería Pina y Pedro Félix Alcubierre. [42]  De ellos, los tres primeros habían sido concejales en el ayuntamiento formado tras las elecciones de febrero de 1936. A los pocos días, una vez encauzado y convenientemente adoctrinado, la jefatura de este primer Comité Revolucionario pasó a manos de uno de los más activos agitadores de la localidad, Juan José Blasco Cabello.

 

El capitán Miranda, como se le conoce en el pueblo, comienza a dar órdenes junto a los milicianos que le acompañan y una de sus primeras decisiones consiste en quemar cuantos objetos religiosos se encuentren en el interior de la iglesia así como en las casas particulares. Comienzan las hogueras en la plaza: papeles del ayuntamiento (archivos municipales, catastros, etc.) y enseres de las casas de los ricos que iban arrojando por las ventanas a la improvisada pira que había de purificar para siempre el antiguo régimen y sus símbolos más abyectos como los registros de propiedad o las imágenes religiosas.

 

Para entonces ya habían abandonado el pueblo los sacerdotes (salvo dos seminaristas que serán pronto fusilados), y la mayoría de los propietarios más significados (menos Antonio Bernad Gallego y Luis Tenías Escuin que también acabarán acribillados a balazos en el cementerio). “La carne de cura va a ir a perra gorda”, gritaban los más exaltados en una demostración visceral del odio máximo que sentía el anarquismo hacia una iglesia y un clero que sólo habían favorecido a los poderosos. Su convicción anticlerical era concluyente: “Los obispos y cardenales  han de ser fusilados. Los bienes eclesiáticos han de ser expropiados.” “Ellos se lo buscaron...” “Que a nadie le extrañe que las iglesias, reductos facistas por excelencia, hayan quedado reducidas a cenizas...” [43] El torbellino no alcanzó sólo a los obispos; en la provincia de Teruel murieron asesinados 103 sacerdotes. [44]

 

Las imágenes procedentes del interior de la iglesia comenzaron unas a arder y otras a rodar por la cuesta de las Losas abajo, en dirección al río, donde se prendió otra hoguera. Algunas acabaron en las aguas del Martín y otras, amontonadas, (“los santos encima de las santas”) fueron finalmente destruidas por el fuego. Entre estas tallas se encontraban las pertenecientes al magnífico retablo manierista de 1608, obra de Jáuregui, Viñola y Florent, así como las del no menos asombroso de San Pedro, de Juan Miguel de Orliens, realizado en 1619. El órgano del coro corrió la misma suerte y aún se recuerdan algunos, de niños, pitando por las calles con los restos de sus tubos, una vez desmantelado. Tampoco se libraron las ermitas de San José y la del Santo Sepulcro, que fueron profanadas y desmanteladas. Poco después le llegaría el turno al Santuario de la Virgen de Arcos donde, además de quedar semidestrozado en su interior, sufrió una de las más lamentables pérdidas materiales y artísticas de toda la guerra: la destrucción de la hermosísima imagen románica de finales del siglo XII de la Virgen de Arcos, patrona de la población.

 

Pero algún momento de debilidad debió tener el Comité impuesto por Miranda ya que, pocos días después de la ocupación, el día 11 de agosto, fue fulminantemente destituido al enterarse los jefes anarquistas de Híjar que aún seguían las monjas del convento de Albalate en el hospital “disfrazadas de enfermeras, infeccionando aquel lugar, digno del mayor respeto”. Martínez Rizo, el periodista del órgano de la CNT Solidaridad Obrera, escribió, refiriéndose a las monjas: “Ignoran estos avechuchos que si somos incapaces de fusilar mujeres, experimentamos un gran placer en estrangular brujas”.

 

Una de las primeras preguntas que hacían los milicianos revolucionarios al entrar en el pueblo era: ¿Hay aquí algún cura o persona de ideas contrarias que sobre? Muy pronto, iba a comenzar la “borrachera armada”. La sangrienta depuración que tuvo lugar en  Albalate durante los meses de agosto y septiembre, lo que se conoce como “terror caliente” en supuesta réplica a los  asesinatos y fusilamientos cometidos por los “nacionales” en Zaragoza, fue de una magnitud estremecedora.  La acción combinada de los milicianos y el Comité Revolucionario, canalizando viejos litigios, rencillas familiares y ajustes de cuentas, desencadenó una siniestra matanza de dimensiones insoportablemente actuales. Una matanza que difícilmente puede considerarse como represión “de clase”, ya que entre los asesinados había propietarios, seminaristas, médicos, labradores, jornaleros, hojalateros, carpinteros, carniceros, albañiles... hasta un mendigo. Los camiones y coches libertarios como la “Calavera” sembraron el terror entre las “gentes de orden” pero los que amenazaron, dieron listas y fueron a buscar a las víctimas a sus casas, a los campos y hasta a los cafés fueron los mismos vecinos que, en busca de la revolución total y envalentonados tras las pistolas de los milicianos (y a la vez temerosos de ellas) desataron el horror. En total fueron 43 los albalatinos que cayeron en los dos meses escasos en que se desató esta sangrienta represión. Todos ellos eran hombres, víctimas de una represión en la que no cayó ninguna mujer, dado el escaso papel que ésta representaba en una sociedad tan rotundamente machista. De cualquier modo, fueron seres humanos quienes sufrieron, directamente o como viudas y huérfanos, la inmensa catástrofe que asoló al pueblo aquel maldito y cálido verano en que el aroma de los crisantemos difícilmente lograba aplacar un insoportable olor a muerte. 

 

 

Sumario

 

 

 

Industrialización y caciquismo durante la restauración.

La sociedad eléctrica albalatina Rivera-Bernad

José Manuel Pina Piquer

 

Fuente:

 

José Manuel Pina Piquer es profesor de Historia del IES Valle del Huecha de Mallén

 

Los inicios de la industria eléctrica en Aragón

 

El inicio del desarrollo de la industria eléctrica en Aragón se remonta a la primera década de los años noventa del siglo XIX. Es en estos años cuando se encuentran las primeras referencias de creación de empresas productoras de electricidad en nuestra región. De las 10 centrales aragonesas con una potencia superior a 25 kw inauguradas entre 1893 y 1896, al menos la mitad utilizaba como fuerza motriz el vapor y el gas frente a las de fuerza hidráulica. Sin embargo, a partir de la expansión en la construcción de nuevas centrales desde finales del siglo XIX, éstas se vinculan por lo general al sistema hidráulico, que constituirá el sistema mayoritario en Aragón a principios del siglo XX frente al mayor peso que continuaba teniendo el vapor en el conjunto del territorio nacional.

 

La potencia instalada en las centrales aragonesas representaba en 1901-1904 alrededor del 4% del total español. En esos momentos destacaban dos sociedades zaragozanas, Electra Peral y la Compañía Aragonesa de Electricidad, así como la central de Estadilla, en Huesca, de Eléctricas del Cinca, ninguna de las cuales alcanzaba los 1.000 kw de potencia.

 

En los años siguientes las principales sociedades eléctricas zaragozanas fueron confluyendo hasta la construcción en 1910 de la nueva sociedad Eléctricas Reunidas de Zaragoza (ERZ). Junto al protagonismo que ERZ va a representar en el futuro de la industria hidroeléctrica asistiremos desde principios de siglo a la constitución de numerosas pequeñas centrales de consumo local y algunas de tamaño algo mayor y ámbito comarcal.

 

Frente a este amplio minifundismo empresarial hay que destacar la entrada en escena, desde los días de la I Guerra Mundial, en el aprovechamiento eléctrico de los recursos hidráulicos de la región a grandes grupos empresariales vinculados a las zonas más desarrolladas de la Península y con una mayor demanda eléctrica: capital vasco, catalán y madrileño. Así, la producción hidroeléctrica aragonesa experimentó un fuerte crecimiento durante la década de los años veinte y treinta con un ritmo muy superior al del conjunto español. De representar el 4,7% de éste a comienzos de los años veinte pasó a situarse en 1935 en el 17% de la producción eléctrica del país. Alrededor del 60% de esta producción se exportaba y el 40% restante se consumía en Aragón.

 

Tras la guerra civil y a lo largo de un periodo relativamente largo de tiempo, la mayoría de las pequeñas y medianas empresas hidroeléctricas aragonesas fueron absorbidas progresivamente, en su mayoría por ERZ, pasando a la condición de filiales.[i]

 

En este contexto debemos situar el nacimiento y desarrollo de una de estas centrales, la albalatina Rivera-Bernad, que nació como una pequeña empresa local pero que no tardaría en convertirse en la más importante de todo el Bajo Aragón, y una de las más prósperas e influyentes en el conjunto de la provincia e incluso de la región.

 

La central hidroeléctrica de Albalate

 

La Compañía Eléctrica Rivera-Bernad se fundó con un capital de 1.500.000 pesetas. La primera obra de la compañía consistió en la construcción de una presa con cemento y arena en el río Martín, unos 8 km aguas arriba de Albalate, y en la margen derecha se construyó la acequia para canalizar las aguas. Desde aquí hasta el embalse construido frente a la Central se realizaron una serie de túneles, viaductos y trincheras a lo largo de 3 kilómetros para lo que se emplearon más de 17.000 kg de dinamita y su coste económico ascendió a 193.571 pts.[ii]

 

La obra fue de una dificultad extrema debido a las características abruptas del terreno, justo en los Estrechos del Río Martín, zona privilegiada en la actualidad desde el punto de vista geológico y arqueológico por el descubrimiento en sus inmediaciones de abundantes pinturas rupestres. Estas mismas condiciones del terreno motivaron que a principios del siglo XX se aprovechara la ventaja que supone este estrechamiento natural para ubicar la central eléctrica, que se alimenta de las aguas conducidas por una acequia abierta en los laterales rocosos, perforados por túneles en algunos tramos.

 

En el emplazamiento determinado para construir la central se utilizaron 2.500 kg de dinamita para hacer una plataforma en la roca viva de 272 metros cuadrados. En la planta baja se dispuso la sala de máquinas, a 5 metros de altura sobre el cauce del río. Por encima de ella se edificaron dos pisos más que ocupaban los familiares y empleados de la central. En la sala de máquinas se instalaron dos grupos de turbinas acopladas a embragues elásticos a dos alternadores trifásicos que producen la corriente a 250 voltios para elevarla por medio de dos transformadores a 10.000 voltios. Cada una de las dos turbinas horizontales se construyó en la fábrica de Utebo y disponía de una fuerza de 1.000 caballos y 500 revoluciones. La producción de corriente era al principio de 1.000 kilovatios hora, llegando a 1.325 kw tras adquirir en agosto de 1925 la central eléctrica de Ariño.

 

El tubo que une el embalse con la central mide 60 metros de largo con una inclinación de 45 grados y el salto salva una altura de 34 metros. Hay una escalera por encima de la tubería para comunicar la casa central con el embalse de agua.

 

Desde la central se montaron cinco líneas para el transporte de la corriente eléctrica; una de ellas en dirección a Andorra, otra a Ariño y las otras tres que descendían hacia Albalate desde donde una salía hacia Lécera y otra en dirección a Urrea e Híjar. En total se instalaron 200 kilómetros de redes de alta tensión.

 

En 1905 se inauguró la puesta en marcha de la central y en un principio se dio luz a un total de 24 pueblos. Posteriormente el fluido eléctrico para alumbrado e industrias llegaba a las siguientes localidades:

Provincia de Teruel: Albalate del Arzobispo, Andorra, Alcorisa, Ariño, Berge, Molinos, Urrea, La Puebla de Híjar, Híjar, Samper de Calanda, Muniesa, Blesa, Azaila y Vinaceite.

Provincia de Zaragoza: Lécera, Belchite, Almonacid de la Cuba, Letux, Azuara, Codo, Lagata, Samper del Salz, Fuendetodos, La Zaida, Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Escatrón, Quinto, Pina de Ebro, Aguilar, Osera, Fuentes, Rodén, Mediana, El Burgo, Pastriz y La Cartuja.

 

Al principio no existían los contadores de corriente y la compañía instalaba una bombilla en la cocina y otra en el patio, a 125 voltios de intensidad. Además del suministro de alumbrado doméstico, se servía fuerza para uso industrial: la Sociedad Aragonesa de cementos Pórtland, por ejemplo, se nutría de ella. También se suministraba electricidad, entre otras industrias, a dos fábricas de botones, una fábrica de hilados, otra de chocolate y a la Nueva Fábrica de Hielo “La Polar”, instalada en Albalate. Esta fábrica vendía hielo diariamente a 0,10 pts. el kg gracias a una cámara frigorífica con una capacidad de 40.000 kg, que le permitía producir 5.000 kg al día. Todos los pueblos de la comarca se vieron beneficiados con la instalación de dicha fábrica, una de las pocas existentes por aquel entonces en Aragón.

 

La sociedad tenía contratada la luz con sus abonados a un tanto alzado; se pagaban 50 céntimos mensuales para lámparas de 5 bujías. Había quien tenía en su domicilio 24 lámparas y pagaba al mes 10 pesetas. Se decía por aquel entonces que si grande era la extensión de su red, inmejorable la calidad de la luz que suministraba: “...en la plaza de la iglesia hay varias lámparas de 1.000 bujías que dejan muy atrás todos los focos que hay en la calle Alfonso de Zaragoza...”[iii]. En 1922 se inauguró la instalación eléctrica de la iglesia de Albalate, costeada por la Compañía. Se colocaron nada menos que 10.000 bombillas en el interior del templo con lo que su aspecto era, por así decirlo, absolutamente deslumbrante. En 1924 la Compañía ya era la quinta empresa eléctrica instalada en Aragón.

 

Las ventajas y beneficios económicos y en términos de bienestar social que supuso la llegada de electricidad a los distintos pueblos fueron notables. El nombre de José Rivera, “don Pepe”, auténtica alma mater de la compañía, se extendió por toda la comarca acompañado de un prestigio y reconocimiento poco frecuentes. En Muniesa, por ejemplo, uno de los pueblos a los que había llegado la corriente eléctrica, se cantaba la siguiente copla:

Muniesa ya no es Muniesa

porque se ha vuelto ciudad

porque don Pepe Rivera

ha traído electricidad.

 

Muy similar a la que el jotero andorrano José Moreno cantó en 1905, el día de la inauguración del alumbrado en Andorra:

Andorra ya no es Andorra

se ha convertido en ciudad

porque el día Jueves Santo

han traido “letricida”[iv].

 

Debido al progresivo aumento de la demanda de corriente eléctrica la compañía Rivera-Bernad decidió construir una nueva central hidroeléctrica, denominada n.º 2, en la margen derecha del río. Un puente colgante, que todavía se conserva y que ha sido restaurado recientemente, cruzaba el río para conectar ambas márgenes. El salto de agua es sensiblemente inferior al de la central n.º 1 y su producción eléctrica, en consecuencia, fue muy inferior.

 

Si bien los mayores accionistas de la compañía eran José Rivera y Antonio Bernad, otras personas del Bajo Aragón contribuyeron con su capital a engrandecer y consolidar el poder de la empresa. En Andorra, en concreto, fueron algunos miembros de la familia Sauras (Jaboneros) los que se convirtieron en socios económicos de Rivera-Bernad.[v]

 

Con el paso del tiempo parece que algunos abonados de la Compañía Eléctrica manifestaban sus quejas en términos de calidad del suministro. Se decía que la luz era muy cara y deficiente, por lo que en 1926 un grupo importante de labradores de Andorra capitaneados por Isidro Abellán Alloza, “el Tío Isidro el Perdido” decidieron enfrentarse y hacer la competencia a Rivera montando una fábrica particular que produjera energía eléctrica competitiva. Isidro Abellán, uno de los agricultores más fuertes de la población, llegó a decir que acabaría con Rivera y le obligaría a ir en burro, pues el albalatino era propietario de uno de los primeros automóviles que circularon por las carreteras turolenses. Al parecer, la mayor parte de los labradores “enchufaron sus casas” a la corriente de Isidro Abellán, si bien el Ayuntamiento siguió fiel al compromiso que había contraído con la Compañía Rivera-Bernad, por lo que el alumbrado público siguió en su red. Ante semejante desafío la compañía recurrió al dumping interno, bajó el precio desde 2 pesetas por bombilla y mes, a 1 peseta. Casi tres años después, una avería en el motor y las pérdidas del negocio obligaron a abandonar al “tío Perdido” y la posición de monopolio de la compañía se reafirmó.[vi]

 

La central estuvo en funcionamiento activo hasta 1964. Posteriormente la Compañía Rivera-Bernad fue absorbida por Eléctricas Reunidas de Zaragoza. En 1988 realizó una gran reforma en la central n.º 1 que la modernizó y volvió a poner en servicio. Limpió las acequias y los túneles y se cambió la tubería vieja por una nueva y de mayor tamaño, rebajando a su vez 3 metros el piso para incrementar la altura del salto. En la actualidad su funcionamiento es automático y se utiliza con carácter de reserva para la red general de electricidad. Cuando la central no produce, el caudal de la acequia que desemboca en el embalse desagua en el río formando una llamativa y ruidosa cascada.

 

La expansión empresarial

 

Constituida la Compañía Eléctrica Rivera-Bernad, Sociedad en Comandita en 1901 y una vez asentada y consolidada su producción, que en un principio se dirigió fundamentalmente al consumo de Albalate y las zonas más próximas a la central, se decidió extender su radio de acción. Desde 1902 sus responsables comenzaron a poner en práctica el plan estratégico de la Compañía (pergeñado desde su fundación), cuya finalidad más ambiciosa en una primera fase consistía en llevar la corriente eléctrica a un total de 24 pueblos de las provincias de Teruel y Zaragoza. El 30 de agosto de 1904 el gobernador civil de Teruel otorgaba la concesión a la empresa albalatina.

 

Para llevar a cabo este plan de expansión eran necesarias una serie de actuaciones que pasaban por las correspondientes autorizaciones y operaciones de compra de terrenos por los que las diferentes líneas de tendido eléctrico iban a discurrir. A continuación narramos el desarrollo de las primeras fases de lo que sería con el tiempo un gran complejo industrial, a través de algunos documentos proporcionados por Javier Alquézar y procedentes del Archivo Provincial de Teruel que muestran el arduo, complejo, y en ocasiones taimado, proceso de puesta en marcha de esta particular aventura empresarial muy vinculada, como veremos, a algunas prácticas caciquiles que, si bien resultaban muy difíciles de probar, ya los responsables de la Administración por aquel entonces sospechaban.

 

El 1 de marzo de 1905, el Ingeniero Jefe del Distrito Forestal de Teruel escribe a Casto Santa María, Ingeniero Jefe de la 5ª Región de la Sección Facultativa de Montes de Zaragoza la siguiente nota:

“Del Proyecto de la Sociedad Rivera-Bernad quizá no saque Vd. nada en limpio pero de la relación de propietarios publicada en el Boletín puede Vd. deducir que tiene mucha tela que cortar pues todos los montes de todos los términos que atraviesa la red eléctrica son de la Hacienda y sin contar los de la provincia de Zaragoza. Fíjese usted bien y verá como la línea ocupa en esta provincia muchos kms. de montes de Hacienda; y sería una lástima que perdiera Vd. esas diez mil y pico de pesetas lo menos que de derechos debe Vd. percibir.”[vii]

 

En diciembre de ese mismo año, el mismo Ingeniero Jefe expone ante su superior sus primeras sospechas. La línea de transporte de energía eléctrica ocupaba 13.698 metros dentro del término de Albalate y en terreno de monte, distribuido en tres ramales. Desde la Jefatura de Teruel se había solicitado a la alcaldía de Albalate que informara respecto de los verdaderos linderos y cabida de los montes comprados por la Sociedad de Montes de Albalate, por los que pasan las tres líneas. Desde Teruel sospechan que algunos de esos montes sean públicos y se disfracen como adquiridos con anterioridad por personas privadas para esquivar el pago de las cantidades correspondientes, más fácilmente eludible a particulares que si se tratara de hacerlo a la Hacienda Pública. La Jefatura de Montes de Teruel exige la comprobación de todos estos datos sobre el terreno, sin cuyo requisito no se podrá autorizar el establecimiento de servidumbre de paso de corriente eléctrica ni mucho menos la ocupación de terrenos por los postes de los cables.

 

El alcalde de Albalate, Juan Rivera, padre de José Rivera, gerente y co-propietario de la Compañía Eléctrica Rivera-Bernad, contestó que la línea eléctrica no atravesaba monte público y que los montes de esta villa por donde cruza la línea son propiedad de la Sociedad de Montes de la misma, adquiridos en 1891.

 

El 18 de diciembre de ese mismo año el cabo del puesto de la Guardia Civil de Híjar, a requerimiento del Ingeniero Jefe de Zaragoza comunica que “por ninguno de los montes pertenecientes al ramo de la Hacienda y enclavados en la demarcación de este puesto colocan postes para conducir energía eléctrica toda vez que no pasa la línea por dichos montes”.

 

En marzo de 1906 se requirió la presentación de la escritura de compraventa de 22 de septiembre de 1891 de los montes en cuestión. Se trataba de dos fincas que pertenecieron a los propios de la villa de Albalate y pasaron al Estado desde que comenzaron a regir las leyes desamortizadoras de Madoz en 1855. En esta escritura figuraban como propietarios de estos montes algunos de los mayores terratenientes de Albalate, entre ellos Juan Rivera Jordana, alcalde de la localidad y padre, como dijimos, de José Rivera: y Nicasio Bernad Bernad, padre del otro propietario de la Compañía Eléctrica, Antonio Bernad, después de haber sido adquiridas en pública subasta por un intermediario, que después vendió los terrenos a los citados propietarios.

 

Pero con la mosca todavía detrás de la oreja, el Ingeniero Jefe de Teruel escribe a su superior, Casto Santa María:

“Me alegraré muchísimo que apriete bien las clavijas en el asunto montes comunes de Albalate pues presumo que deben haberse comido mucho terreno y de esa manera podrán apreciar las gentes la diferencia tan grande que hay entre el Cuerpo de Ingenieros y el de Ayudantes. En cuestión de ventas de montes en esta provincia ha habido horrores y entiendo debemos todos coadyuvar por el prestigio del Cuerpo... Y no le digo más.”

 

La acusación velada que se lanza sobre el Cuerpo de Ayudantes es grave. Más tarde incluso llega a precisarla y fundamentarla en términos de sospechas serias de la “permeabilidad” de algunos funcionarios de ese cuerpo a los requerimientos de determinados caciques de la zona.

21-3-1906

Del Ingeniero Jefe del Distrito Forestal de Teruel a Casto Santa María, Ingeniero Jefe de la 5ª Región de Zaragoza.:

“Me sorprende poderosamente el informe del ayudante (Quintín Fuertes) demostrando predilección por los particulares y siempre en contra del Estado y de los Ingenieros. Es vicio añejo en estos ayudantes que son nuestros Judas. Por conducta análoga tuve que echar de aquí a Batlle, íntimo amigo de Quintín Fuertes. En 25 años que llevo de servicio y habiendo tenido a mis órdenes a muchos ayudantes granujas, jamás he visto que se expulse del Cuerpo uno de ellos ni se les impongan correctivos. Como siempre caen del lado de D. Fulano les protegen muchos caciques. La línea atraviesa varios pueblos de la provincia y según la relación de montes enajenables de 1893 existían muchos montes en estos pueblos y a esto puede preguntarse ¿Cuándo y a quién se han vendido estos montes? A mi juicio debe vd. pedir se le autorice para depurar dónde están dichos montes, lo cual vd. podrá saber desde el momento en que replantee la línea eléctrica.”

 

Para no dejar ningún cabo suelto, desde la Jefatura de Montes de la Región se reclama de los diversos alcaldes por cuyos terrenos pasa la línea de tendido eléctrico que verifiquen exhaustivamente la propiedad de dichos terrenos, pues la sospecha del caso albalatino se hace extensiva a los demás pueblos. Así, los alcaldes de Belchite, Andorra, Samper de Calanda, Urrea, Lécera, Azuara, Almonacid de la Cuba, Letux y La Puebla de Híjar van aportando religiosamente información sobre la propiedad de los terrenos. Según los respectivos ayuntamientos, la mayoría de estos terrenos eran propiedad privada y era común en sus respuestas la siguiente frase: “en este pueblo no hay montes del Estado pues todos ellos fueron vendidos”, lo que, de ser cierto, podría dar idea de la magnitud de la Desamortización de Madoz en esta zona.

 

Muchas de estas respuestas no parecían satisfacer al Ingeniero Jefe de Zaragoza, pues llega a amenazar con multas a los alcaldes por supuesto abandono de su obligación de proteger los intereses de la nación:

5-4-1906

Del Ingeniero Jefe de la 5ª Región de Zaragoza al alcalde de Andorra.

“Espero de esa alcaldía que reconozca los linderos de los montes que son atravesados por la red eléctrica y dé cuenta del número de postes que atraviesan, en evitación de responsabilidades para esa alcaldía por su abandono en la defensa de los intereses de los vecinos sin que hasta la fecha se haya dado cuenta de la denuncia correspondiente.”

9-4-1906

Del Ingeniero Jefe de la 5ª Región al alcalde de Samper (otra carta igual a la del alcalde de Andorra).

“Que se practique reconocimiento del terreno que ocupa la red eléctrica ya que pueden ser partidas de Monte Común y cuente el número de postes... puede haber incurrido esa alcaldía en las responsabilidades por abandono de los bienes de propios que le están confiados y no haber presentado denuncia alguna de la servidumbre forzosa de paso...”

22-4-1906

Del Ingeniero Jefe de la Región al alcalde de Andorra.

“Gran desagrado ha producido al ingeniero que suscribe la evasiva contestación de esa alcaldía ... y como lo que se dice no se prueba, se hace presente a esa alcaldía:

1º - Que si en el plazo de 8 días no se remite a estas oficinas los datos que justifiquen que los montes enajenables que se mencionan fueron vendidos y adjudicados, se propondrá una multa de 17,50 ptas. al sr. Delegado de Hacienda y se dará cuenta de la conducta de esa alcaldía a la Dirección General de Contribuciones por el abandono en los bienes de propios de ese término, referentes a montes y parcelas de terrenos públicos.

2º - Que el fin que persigue el Ingeniero Jefe de la Región es defender los intereses del Estado y de ese Ayuntamiento contra los que se dicen dueños sin justificación alguna.

3º - Que por esa alcaldía se remita a estas oficinas un escrito manifestando que se permite a la Sociedad Rivera-Bernad hacer uso de la servidumbre de paso pero abonando el valor del terreno y daños causados al monte y parcelas que atraviese la red eléctrica.”

(Al alcalde de Samper se le dirigió la misma carta con fecha 24-4-1906)

 

Los documentos finales del expediente que nos ocupa parecen mostrar que el procedimiento se sustanció tras el pago, por parte de la empresa, de las correspondientes tasas a Hacienda, sin que sea posible determinar por la documentación el importe del supuesto fraude que los ingenieros denunciaban:

29-9-1906

De la Compañía Rivera-Bernad al Ingeniero Jefe de Montes de la 5ª Región, Zaragoza.

“Obra en nuestro poder su atenta del 26 de los corrientes con los presupuestos y tasación de las zonas ocupadas en los montes de la Hacienda. Damos nuestra conformidad a sus presupuestos que abonaremos a su orden pero nos permitimos dirigirle respetuosa súplica de rebaja en los mismos si es posible en atención a los cuantiosos desembolsos que lleva hechos esta Sociedad y a la pequeña suma que importa la tasación de las zonas que ocupamos en los montes de la Hacienda.”

 

Pero restaba una pequeña sorpresa, pues desde la Administración parece que se interpretó la anterior carta como un atisbo de presión para modificar la cuantía de las tasas establecidas:

4-10-1906

(Mismo remitente y destinatario)

“Nos ha sorprendido grandemente el contenido de su atenta de 1 de los corrientes porque indudablemente interpretó vd. torcidamente nuestra carta del 29 pasado. Le rogamos vuelva a leer dicha carta y verá como damos nuestra conformidad a sus presupuestos sin reparo, pues el decirle que si podía hiciera alguna bonificación no creemos sea motivo para molestarse vd. Estamos pues dispuestos a abonarle cuando y donde vd. disponga y agradecemos los ofrecimientos que como particular hace a esta Sociedad.”

 

La Administración encarnada en este caso por un alto funcionario, el Ingeniero Jefe de la 5ª Región, recelaba seriamente de la actitud y las pretensiones de los dirigentes de la compañía eléctrica. Su poder y firmeza frente a supuestas actuaciones caciquiles no puede trivializarse, según se deduce del tono casi de sumisión con el que responde al Ingeniero Jefe el que ya era considerado, aunque no había llegado a la cima de su poder, uno de los personajes más influyentes de todo el Bajo Aragón: José Rivera.

 

Los fundadores de la compañía: Bernad y Rivera

 

La compañía eléctrica Rivera-Bernad, sociedad en comandita, se fundó oficialmente en 1901, fecha en la que la Central Eléctrica comenzó a funcionar a pleno rendimiento, si bien un año antes, exactamente el día 7 de enero de 1900 ya había sido inaugurado en Albalate de forma provisional el alumbrado eléctrico.[viii]

 

Sus máximos responsables pertenecían a dos de las familias más poderosas del pueblo aunque, curiosamente, no estaban muy bien avenidos ni política ni personalmente. Por un lado se encontraba el liberal Antonio Bernad Gallego, que llegó a ser candidato a diputado en Cortes en 1916, siendo derrotado en aquellas elecciones por el conservador y todopoderoso, en aquel entonces, Rafael Andrade Navarrete. La preponderancia del partido conservador y los rígidos lazos de clientelismo caciquil existentes en las zonas rurales en plena Restauración quedan atestiguados por los resultados electorales que se produjeron en el pueblo. Los conservadores aleccionaron convenientemente a sus jornaleros y medieros para votar a un forastero pero correligionario, dando así la victoria al conservador Andrade, que obtuvo en Albalate 574 votos frente a los 400 que recibió Antonio Bernad de sus paisanos.

 

De profundas convicciones liberales, Antonio Bernad, mantenía una relación considerablemente tensa con el otro socio de la empresa, José Rivera, del que hablaremos más adelante. Años más tarde, durante la II República, las relaciones llegaron a enturbiarse tanto que pasaron a institucionalizarse a nivel político y en el pueblo se decía que los medieros de Bernad votaban a las izquierdas, en oposición a lo que hacían los de Rivera, de clara orientación derechista.          

 

Su talante de honradez y dignidad personal quedó demostrado pocos años más tarde, cuando en julio de 1936, tras la toma momentánea del pueblo por fuerzas rebeldes que apoyaban el golpe de estado que dio origen a la guerra civil, intervino personalmente para evitar las represalias que algunos pretendían llevar a cabo entre los elementos izquierdistas del pueblo, detenidos y encerrados durante unos días en la plaza de toros de Albalate. Pero de nada le iba a servir esta actuación cuando, un mes y medio más tarde, el día 1 de septiembre, fue fusilado en las tapias del cementerio, junto a 28 albalatinos más, por milicianos anarquistas de la Columna Ortiz, que habían tomado el pueblo días antes.

 

José Rivera, “don Pepe”

 

El otro socio de la Compañía era José Rivera Nolivós que, además, ejercía el puesto de gerente. Se trata del personaje, sin duda, más carismático y de mayor capacidad de liderazgo probablemente de la historia de Albalate. Nacido en 1869, era hijo de Juan Rivera Jordana y de Ceferina Nolivós Alquézar. Su padre era uno de los mayores terratenientes de la villa y ejerció como Diputado Provincial en 1884 y como alcalde de Albalate en 1880-85, 1887-94 y 1902-09. La tradicional endogamia de los grupos oligárquicos de Albalate y del Bajo Aragón había conformado una familia compuesta, además de los padres, por las dos hermanas de José; la mayor, Patrocinio, casada con el Diputado Provincial José Pascual Orna, y Consuelo, la menor, que había contraído nupcias con Matías Monzón, perteneciente a una de las familias más adineradas de Híjar. José Rivera no llegó a casarse.

 

Las esquelas que aparecieron en la primera página del diario zaragozano El Noticiero casi como noticia de cabecera y a seis columnas, recordando los fallecimientos de Juan Rivera (17-7-1910) y de Ceferina Nolivós (16-3-1916) nos dan idea de la importancia que se concedían a sí mismos estos personajes y la trascendencia social que tenían, inducida o realmente, para un pueblo como Albalate.

 

José Rivera llegó a la alcaldía del pueblo el día 1 de enero de 1912 y ocupó dicho cargo, en una primera fase, hasta el 2 de octubre de 1923, fecha en que fueron sustituidos todos los alcaldes tras la llegada de la Dictadura de Miguel Primo de Rivera. Finalizada ésta, volvió a ocupar nuevamente la alcaldía en febrero de 1930, puesto que ocupó hasta mayo de 1933 en plena II República cuando, a causa de los peligrosos acontecimientos que rondaban el horizonte, se decidió hábilmente a abandonar el cargo, que fue a parar a Bruno Peguero, que siguió fielmente las indicaciones del auténtico dueño de la situación en cuyas manos residía todo el poder, “don Pepe”.

 

El carisma del que gozaba José Rivera en el pueblo y fuera de él estaba fuera de toda duda. Su influencia traspasaba las fronteras municipales y su poder y buenas relaciones con los gobiernos que alternativamente se iban sucediendo se ponía de manifiesto en el temor que inspiraba en sus adversarios políticos, si bien su ideología resultaba brumosa y su capacidad de acomodación política era uno de sus signos distintivos. No obstante, su filiación “natural” era, lógicamente, conservadora. Él y Foz Grande eran considerados los dos leones del Partido Conservador en el distrito Híjar-Alcañiz; nombrar a Rivera, decía el diario Bajo Aragón, era nombrar al “coco”[ix]. En amplios sectores de la población albalatina era conocido como la “araña negra”.

 

En el primer bando que publicó como alcalde, el día 3 de enero de 1912, se esforzó en comunicar sus propósitos de, como buen conservador, “restablecer el orden público, un tanto desquiciado”. Desde el punto de vista político apenas tuvo adversarios en el pueblo que pudieran hacerle sombra de cara a una eventual derrota en las elecciones municipales y durante algún tiempo no existió ninguna oposición a su gestión. La misma prensa de la época así lo reconocía, cuando, por ejemplo, El Noticiero de 19-1-1913 afirmaba: “... Algo tiene Albalate que constituye la mayor causa de paz y mejoramiento urbano que disfruta y ese algo es el desapasionamiento por la política... Aquí puede decirse que todos piensan por igual y aman a Dios y al prójimo...” Ese mismo año de 1913 se eligieron los concejales por el artículo 29 (en caso de presentarse una sola candidatura, ésta quedaba proclamaba automáticamente sin necesidad de realizarse votación alguna). No hubo en este caso lucha política, pero sí dos años más tarde, en 1915, cuando los liberales pertenecientes al recién fundado Círculo Liberal, y con su paradójico socio Antonio Bernad a la cabeza, presentaron una firme oposición que, finalmente y a duras penas, fue vencida en las urnas por Rivera. De hecho, en este año de 1915 todos los pueblos del distrito de Híjar-Alcañiz eligieron a sus alcaldes y concejales por el artículo 29, salvo Híjar, Calanda, Alcañiz y Albalate y según las crónicas del periódico Tierra Baja, en estos dos últimos fue donde tuvo lugar la lucha más enconada.

 

El año 1922 en la cúspide de su gloria política, el Partido Conservador le había propuesto ser Diputado a Cortes. Los liberales, incluso, le ofrecieron su apoyo, con lo cual tenía el camino despejado, pero rechazó tal ofrecimiento afirmando: “... yo creo que cumplo mejor mi deber siendo alcalde de Albalate...”[x]

 

La labor municipal de Rivera al frente del ayuntamiento en sus años centrales como primer edil fue sumamente interesante, brillante para algunos. Él había llegado a la alcaldía como representante del Partido Conservador y con el respaldo de su buena gestión al frente de la prestigiosa y boyante Sociedad Eléctrica Rivera-Bernad y compañía. Entre 1912 y 1923 la labor de construcción y modernización de las infraestructuras de Albalate fue intensísima. ¿Todo el mérito del alcalde? Digamos que José Rivera, asentado en su posición económica dominante como co-propietario de una empresa en progresiva expansión y con grandes beneficios, y llevado de un poco habitual entusiasmo emprendedor, supo aprovechar el tirón económico, bastante generalizado aunque irregular, que supuso la Primera Guerra Mundial para un país neutral como España, al menos en sus primeros momentos, en los que el alza de precios agrícolas y de salarios industriales no habían sido aún engullidos por la inflación galopante de 1917. El respaldo que suponía la pujanza económica de la sociedad Rivera-Bernad, auténtico buque insignia de la economía albalatina, tuvo también mucho que ver en este periodo de “esplendor constructivo” en el pueblo.

 

Como todo hombre poderoso, Rivera estuvo rodeado continuamente de halagadores que le ensalzaban hasta elevarlo casi a la categoría de dios. Su reinado sobre la tierra llegó a adquirir tintes de monarquía teocrática. Fue nombrado “Hijo predilecto de la villa” y le fue concedida la Cruz de Beneficencia de primera clase a petición de una comisión formada en el pueblo. La prensa conservadora se mostró extraordinariamente servil con su persona, alabando hasta el encantamiento todas sus actuaciones:

“... Tiene toda la hidalguía de sus antepasados y además toda la cultura e ilustración que proporciona el haberse educado en el siglo de los grandes inventos... Si a esto se añade un corazón sencillo como el que posee don José, resultan figuras eminentes más y más cuanto mayor es su modestia... Porque Rivera es hombre que hace cuantos favores necesitan sus convecinos... Don José Rivera, culto abogado, es el hombre que se encarga con la misma facilidad de un perito de la dirección técnica de cualquier obra, por grande que sea... Sé que con esto heriré su modestia y bondad pero ¡perdone amigo Rivera, los periodistas tenemos que decir toda la verdad...!”[xi]

 

Sus detractores en Albalate eran muchos pero si en algo estaba todo el pueblo de acuerdo sobre la persona de Rivera era en su poder absoluto. Véase si no la jota que, inmejorablemente, cantaba en esos años el jotero albalatino Manuel Val el “Poco Pelo”:

“En el cielo manda Dios,

en la tierra aquel que pueda

y en el pueblo de Albalate

manda don José Rivera.”

 

La pléyade constructiva y reformadora de los tiempos en que José Rivera fue alcalde y dueño del pueblo sólo enmascaró una dificilísima situación para el campesinado que, esporádicamente, se veía favorecido por los jornales cobrados en algunas de las obras emprendidas por Rivera. Esta situación, no obstante, tenía poco de coyuntural, si bien se agravaba en periodos de recesión; la injusta condición del campesinado venía de mucho tiempo atrás. Fueron a todas luces engañosas las noticias que hacían referencia a una supuesta edad de oro en el pueblo de Albalate debida al “caritativo y misericordioso” Rivera.

Muchos años antes, en el siglo XVII, alguien ya había percibido lúcidamente la evidencia con la siguiente estrofa:

“El señor don Juan de Robles

de caridad sin igual

por amor hacia los pobres

quiso hacer un hospital...

pero antes hizo a los pobres.”

 

El día 2 de octubre de 1923, 19 días después del golpe de estado del general Primo de Rivera, el gobierno dictatorial cesa al alcalde y concejales del ayuntamiento, encabezado entonces y desde 1912 por José Rivera Nolivós. Es una de las primeras medidas que el programa político del general había prometido con el fin de terminar con el caciquismo en España y embarcar a la nación en nuevos rumbos presididos por el espíritu regeneracionista. Hermosas palabras pero sólo eso, palabras. Sólo palabras porque inmediatamente, el nuevo delegado gubernativo de Teruel, Antonio Molina, ofrece al cacique por excelencia nada menos que la dirección del recién creado en Teruel partido de la Unión Patriótica.[xii] Curiosa manera de combatir las prácticas caciquiles. El caso es que Rivera, no se sabe si en un alarde de visión política a largo plazo o simplemente por la más elemental precaución ante una situación aún no consolidada, rechaza ese “honor” y se aleja momentáneamente de la política.

 

La actividad política no vuelve al pueblo hasta el fin de la dictadura. El 28 de enero de 1930 se da por terminada esta etapa con la dimisión de Primo de Rivera. El nuevo gobierno del general Berenguer se propone restaurar el orden constitucional y restablecerá progresivamente la libertad de expresión y de organización política en una breve etapa de transición que se ha dado en llamar la “dictablanda” de Berenguer.

 

Con arreglo a la ley se constituyen en todo Aragón los nuevos ayuntamientos y en Albalate eso significa la vuelta a la escena política del incombustible Rivera. Desde finales de febrero de 1930, Albalate cuenta con una nueva corporación municipal, compuesta por una “selecta representación” de los hombres más adinerados del pueblo a cuya cabeza, y como alcalde-presidente, volvía a figurar José Rivera. Nunca había tenido el pueblo un ayuntamiento compuesto por personas de tanto poder económico, donde estaban presentes la oligarquía rural en estado puro, representada por terratenientes, industriales, comerciantes y grandes propietarios. Comienza aquí la segunda etapa de Rivera como alcalde de la villa, que durará hasta 1933.

 

Pocos meses después de su llegada a la alcaldía, José Rivera concedió una amplia entrevista al periódico La Voz de Aragón, donde vierte una serie de opiniones y manifestaciones en las que muestra un especial interés en hacer constar su alejamiento del régimen dictatorial, presentándose así como un demócrata de toda la vida. Se estaba fabricando la idea de “imprescindibilidad” de su persona, con lo que su imagen adquiría tintes casi milagreros. La ecuación Rivera = progreso estaba ya en la mente de muchos albalatinos y su concepción personalista del poder y de la actuación política le llevaron a manejar las riendas del ayuntamiento sin oposición alguna, ni siquiera de quienes, en principio, no pensaban como él.

“...Persevero en continuar mi obra emprendida en 1912. Aspiro a representar el progreso en Albalate en las próximas elecciones municipales si, como espero, consigo el apoyo de los más y aún de mis adversarios políticos previa consulta que haré en su día...”

 

Por último, el final de la entrevista es también sustancioso:

“... En cuestión social, que empieza a inquietar a este pacífico vecindario, me propongo intervenir con energía...”

 

La cuestión social. Albalate estaba empezando a dejar de ser un pueblo obediente al amo. Las primeras agrupaciones sindicales y de izquierdas comenzaban a hacer su aparición (UGT, Agrupación Republicana) y a contar cada vez con mayor número de adeptos ante la flagrante injusticia social que reinaba en la localidad. Eso le asusta a Rivera y sus actuaciones en esta materia, ya en época republicana, serán parte importante de su labor al frente del ayuntamiento.

 

Para poder profundizar en la psicología y en la conducta personal y política de un personaje de tan enorme trascendencia en la historia contemporánea de esta zona turolense como Rivera, nada mejor que leer una carta suya aparecida en el mismo ejemplar del periódico que le había realizado la anterior entrevista, La Voz de Aragón, con motivo de las fiestas patronales de 1930. En esta epístola se muestran algunos rasgos de su idiosincrasia, lo que nos ayuda a conocer mejor el comportamiento de un hombre de compleja personalidad a quien no hay que negar, en absoluto, una considerable dosis de genialidad ni tampoco un profundo y probablemente sincero amor por su pueblo.

“...La providencia ha hecho que “per accidens” me encargue de nuevo de los destinos de este pueblo, después de haber sido “barrido” en el año 1923 por el dictador. ¿Y qué voy a decir a los lectores de La Voz si el desenvolvimiento espiritual y material de Albalate va unido íntimamente a mi persona por haberlo representado y dirigido durante muchos años? Por este motivo, y dejando a un lado los temas administrativos que pudiera desarrollar y que no encuadran en un número dedicado a fiestas, me ocuparé de ellas.

Albalate del Arzobispo, el pueblo de mis amores, donde he nacido y vivido y el que guardará mis huesos -si mis herederos me guardan obediencia-, se dispone a celebrar sus fiestas... Su organización y sostenimiento están a cargo del ayuntamiento con la eficaz colaboración de una Junta de Festejos que creé hace muchos años y que aún sigo presidiendo, a pesar de la Dictadura. Las fiestas de mi pueblo; sí lector, las de mi pueblo, son las más sugestivas, las más bullangueras y las más clásicas de todos los pueblos del Bajo Aragón y de España. Aquí hay nobleza, hospitalidad, franqueza, buen humor, respeto al forastero y mucha alegría. El programa es sugestivo y atrayente, y todos los actos son amenizados con “gaita”.

De mujeres... ni una palabra más. Hay cada baturra, que visten ahora de señoritas por las malditas modas, que hace perder la cabeza al acólito más místico. ¡Hay que verlas en la plaza de la Constitución en una noche de fuegos y de gaita “empentando” (como ellas dicen) a los acordes de los bailables que ejecuta la banda militar del Regimiento del Infante y de la “gaita”! Mis convecinas prefieren la “gaita” a los bailables que ejecuta la banda, y creo que en parte tienen razón, pues su ritmo recuerda los clásicos bailes de antaño, iluminados débilmente por una monumental hoguera. ¡Que Dios les conserve la afición a la gaita!

Quedamos pues en que en mi pueblo hay mujeres muy guapas, simpaticonas, alegres, bailadoras con muy buen humor y con deseos de que vengan forasteros, por si “pican”. ¿Y los hombres? Dios me libre el omitirlos y no decir algo de ellos, sobre todo de los que tengan más de 25 años, lleven dos años de residencia y estén inscritos en el censo electoral, ante la perspectiva de tres elecciones sucesivas. Los baturros de mi pueblo, que tampoco visten de tales, como buenos aragoneses son un poquito brutos, pero un poquito nada más, y esto para justificar la procedencia, pero son nobles, disciplinados, de buen humor y excesivamente respetuosos con el forastero, y también les gustan las baturras y las que no lo son. Los forasteros que no hayan presenciado las fiestas no teman de ellos aunque se excedan en sus maneras de expansionarse. Tienen, como dejo dicho, un excesivo respeto al prójimo: al que “empentan”, lo convidan y comparten con él la alegría que se refleja en sus caras y su buen humor. Los hay, como decía el zapatero del cuento: “desde el rico charol hasta de becerra mate”.

Y no quiero ser más pelma. Como buen albalatino, como alcalde y como quieran, yo invito desde las columnas de este popular periódico a todos los albalatinos que residen fuera a que vengan a pasarlo con nosotros, y comerán pollos y buena magra, porque este año hemos recogido buena cosecha y estamos ricos. Hago extensiva esta invitación a todos en general, para los que, además de lo expuesto, los obsequiaremos con chocolate con picatostes o con farinetas con muchas chichorras, si lo prefieren.

Mi cordial saludo y mi más expresivo agradecimiento para el periódico La Voz de Aragón que nos ha honrado dedicando un número al pueblo más castizo del Bajo Aragón.

Para los de mi pueblo... buen humor, salud, pesetas y... lo otro.

El alcalde

José Rivera

 

Del artículo se pueden hacer los más variados comentarios, que cada uno puede elaborar a su antojo. Por lo pronto parecen no ser ciertas algunas acusaciones, seguramente malintencionadas, que atribuían a Rivera una actitud claramente misógina, ante el encendido retrato que en el artículo hace de la mujer albalatina destilando en él considerables dosis de lo que hoy llamaríamos machismo, entonces muy de moda, por otra parte. Un sentido del humor de dudoso gusto adereza el escrito que, en su conjunto, responde a la concepción que Rivera tenía de la sociedad en que vivía y de su función personal de salvapatrias como personaje irreemplazable y providencial en la historia de “su” pueblo.

 

Lo cierto es que este artículo no pasó desapercibido y originó un pequeño revuelo que trascendió los ámbitos políticos de Albalate para ser noticia en todo el Bajo Aragón. El 6 de octubre de 1930, el semanario alcañizano Renovación, que dirigía Luis García, de tendencia monárquica, conservadora y ultracatólica, publicó una dura crítica en contra de Rivera en el que se vertían algunas lindezas como las siguientes:

“... Esperábamos que aparecería en la prensa una protesta viril contra el sinnúmero de procacidades e irreverencias que en el artículo se insertan, pero o las albalatinas y albalatinos no se han enterado de los chistes de mal gusto y groserías que su alcalde escribe, o juzgan que el silencio y el vacío es lo único que el referido artículo merece. ¿Qué concepto tendrá el señor Rivera de la providencia para atribuirle operaciones “per accidens”?

...Irreverencia es decir a la Virgen de Arcos “castiza”, palabra muy común en lupanares y burdeles pero que aplicada a la Madre de Dios es blasfemia...

¿... Puede tolerar la mujer albalatina que se le atribuyan esos empentones y esas aficiones a la “gaita” que su alcalde desea que Dios les conserve...? Sin duda es dispensable su falta de piedad cristiana, su ignorancia en religión y su desconocimiento de la gramática en atención a su entusiasmo por la “gaita” de la que se siente enamorado, no queriendo separarla de su pluma...

... No quiere omitir a los hombres por temor a que no le den el voto en las elecciones pero como los elogios que de ellos hace es llamarlos brutos, creemos que sólo aquellos que se tengan por tales serán los que le votarán...

...Digno epílogo del artículo es su final en el que desea a Albalate salud, pesetas y... lo otro. ¿Qué será “lo otro”? Nosotros entendemos que será vergüenza. Eso es lo que sentirán los albalatinos después del artículo de su alcalde, porque:

Si el tonto que sirve fiel

a vuestro alcalde tuviera

otro tonto y este fuera

mucho más tonto que aquél

y escribiera en un papel

que roto y manchado fuera

y mil páginas hubiera

un artículo, este artículo

fuera sin comparación

mejor que el de P. Rivera.”

 

Yo no sé lo que pensaron y sintieron la mayoría de albalatinos acerca del artículo, pero lo cierto es que la crítica no le sentó nada bien al alcalde (se le califica subliminalmente de homosexual) y su contraataque fue fulminante. Reunido el ayuntamiento el día 26 de octubre se acordó por unanimidad: “... elevar una protesta al periódico Renovación por los injuriosos ataques de que ha sido objeto el alcalde de esta villa... ejercer las acciones criminales que procedan contra dicho periódico… organizar un acto de desagravio hacia la persona del señor Rivera, hijo predilecto de la villa, que le sirva de lenitivo en el pesar de que le ha hecho objeto el citado periódico...”

 

Un escrito con los acuerdos fue enviado al periódico La Voz de Aragón, donde se reflexionaba sobre la profunda injusticia de los ataques recibidos por Rivera y se pretendía identificar al alcalde con la totalidad de la villa, siendo ésta, según el ayuntamiento, la verdaderamente ofendida por el periódico Renovación:

“... El hecho es verdaderamente insólito y no puede quedar, aparte de las acciones que pueda ejercitar contra su hasta ahora desconocido autor, el señor Rivera, sin la protesta enérgica y viril de este honrado vecindario que ha sido herido en su honor alevosa, villana y cobardemente por las groseras injurias que ese periódico ha vomitado contra la persona de su benemérito alcalde-presidente...”[xiii]

 

La unión del pueblo, como una piña, en torno al alcalde, o al menos eso era lo que pretendían los miembros del ayuntamiento. Las hostilidades habían comenzado. Rivera no estaba acostumbrado a ser cuestionado ni censurado y muchísimo menos vituperado por la prensa, aunque esa prensa, paradójicamente, no estuviera tan alejada como pudiera parecer de sus planteamientos ideológicos. Fue este acontecimiento una especie de bautismo de fuego para un personaje que, imbuido de un mesianismo categórico, jamás había tolerado que se le llevara la contraria. Pero debía irse habituando a este tipo de reproches que, en el futuro, provendrían de otras ópticas políticas. Pronto soplarían vientos de libertad.

 

Tras el paréntesis que había significado la Dictadura, las elecciones convocadas para el día 12 de abril de 1931 suponían un claro referéndum sobre la monarquía. Se realizaron por sufragio universal de los varones mayores de 25 años y cerca del 70% participó en los comicios. La victoria en las ciudades de los partidos antimonárquicos coaligados en el Pacto de San Sebastián (fundamentalmente socialistas, republicanos y radicales, además de los nacionalistas vascos y catalanes) provocaron la caída de la monarquía y, sin derramamiento de sangre, el día 14 de abril, en primavera, nació la República.

 

En Albalate y en otros pueblos no se celebraron esas elecciones. El ya citado artículo 29 establecía que si en un lugar determinado se presentaban tantos candidatos como puestos de concejales, automáticamente se consideraban todos elegidos y proclamados, sin necesidad de realizar elecciones. Esto fue lo que aquí sucedió. Se ha interpretado que los lugares en los que se aplicaba el art. 29 eran tradicionalmente conservadores y muy influenciados por las estructuras caciquiles y donde no había realmente diversidad política, o al menos no tanta como para configurarse dos o más candidaturas en la legítima lucha electoral. Muy gráficamente pero también muy cruelmente, Azaña había llamado a estas localidades los “burgos podridos”, en frase no demasiado afortunada.

 

La única candidatura que se presentó en Albalate estaba compuesta, mayoritariamente, por elementos conservadores y afines a José Rivera, pero se incluyó en ella una minoría de lo que hoy llamaríamos oposición que, aparentemente, daba la sensación de ser una candidatura mínimamente consensuada y plural. La formaban en total ocho monárquicos de la derecha, dos monárquicos liberales y otros dos en representación de la Sociedad de Oficios Varios, es decir, de UGT, socialistas. Todos ellos quedaron nombrados concejales de una Comisión Gestora que estaría en vigor hasta las siguientes elecciones municipales, que se celebraron en abril de 1933. Quedaba así representado el municipio por las tres fuerzas políticas más significativas e influyentes del pueblo. Los conservadores, con el alcalde José Rivera a la cabeza y siete concejales que se situaban entre los mayores propietarios y terratenientes de la localidad además de algún comerciante. Los liberales, a la sombra del ex-candidato a diputado y socio de Rivera, Antonio Bernad, con una tendencia que venía a situarse en el centro político del ayuntamiento. En tercer lugar y a la izquierda, los socialistas como la fuerza en auge representante de una amplia masa de jornaleros y de un numeroso campesinado con pocas tierras y cuya subsistencia dependía de los arrendamientos y los contratos a medias (medieros) con los mayores contribuyentes.

 

El gobierno provisional de la nación de 1931 formado por republicanos, radicales y socialistas había emprendido una serie de reformas pero ahora era preciso convocar elecciones generales para elegir una asamblea constituyente que promulgara una constitución acorde con la nueva situación y así estabilizar el sistema desde el punto de vista institucional.

 

El alcalde José Rivera, en un alarde más de oportunismo político, se incorporó con todas sus fuerzas al Partido Radical de Alejandro Lerroux. Éste no era precisamente un partido conservador sino más bien de centro; de hecho el centro político de la república estuvo claramente identificado con el Partido Radical. Pero Rivera, analizando fría e inteligentemente la situación, consideró que seguir apareciendo como monárquico en un país que ya no creía en la monarquía y ante un pueblo que cada vez simpatizaba más con la estética republicana no era políticamente rentable y, de repente, se transformó en un ardiente defensor de la república, porque si el partido de Lerroux tenía una seña de identidad por encima de todas era su republicanismo irrenunciable. Había ocurrido el milagro; ¡ahora resulta que gobernaban el pueblo unos republicanos! Así fue. Rivera supo encauzar y aprovechar todo el torrente de ilusiones que despertaba la nueva legalidad y, encaramado en su alcaldía, se convirtió en el más ferviente de los republicanos.

 

Las elecciones del 28 de junio transcurrieron en un clima de absoluta calma. La participación a nivel estatal superó el 70%. En la provincia de Teruel se elevó hasta el 76,84% del censo y en el Bajo Aragón representó el 77,60%, lo que decía mucho del entusiasmo que había despertado el nuevo régimen y de las expectativas que se abrían para la población. Albalate dejó muy atrás esas cifras pues votó nada menos que un 92,27% del censo electoral, lo que constituía una participación sin precedentes. De un total de 1.178 electores, habían depositado su voto 1.087 personas, lo que quiere decir que sólo 91 albalatinos no quisieron o no pudieron votar.[xiv]

 

Las tres grandes candidaturas que se presentaban en el Bajo Aragón eran, por un lado, la Conjunción Republicana (CR), apoyada por el Partido Radical y la Derecha Liberal Republicana. Por otro lado, la Candidatura Republicana Popular (CRP), formación progresista que incluía entre sus filas a grupos y colectivos del republicanismo de izquierdas, como el Partido Radical Socialista. Por último aparecía el PSOE-UGT como la tercera candidatura con cierto respaldo popular. Los resultados en Albalate fueron los siguientes:

Conjunción Republicana - 65,44 %

Candidatura Popular Republicana - 32,53 %

PSOE-UGT - 0,49 %

Otros - 1,52 %

 

En el apartado de otros se incluían políticos independientes de muy variadas adscripciones políticas pero con un matiz común de conservadurismo monárquico.

 

La interpretación que puede darse a las elecciones en Albalate es doble. Por un lado, que un tercio de la población se había manifestado claramente hacia opciones de izquierda, siguiendo la estela de su líder en el pueblo, Mariano Burges. Por otro, que las elecciones las había ganado nítidamente José Rivera, que dobló en número de votos a la CPR, integrando y recogiendo todo lo que se ha venido llamando voto caciquil.

 

La CPR venció en todos los pueblos grandes del Bajo Aragón salvo en dos, Híjar y Albalate, donde tanto Esponera como Rivera ya se estaban frotando las manos. De hecho la CPR venció en el conjunto del Bajo Aragón con un 54,68 % y la CR obtuvo un 31,83 % de votos, la mitad de los cuales se los habían proporcionado en Albalate José Rivera y sus seguidores. Por ello, a partir ahora, José Borrajo, el jefe del Partido Radical en Teruel, va a tener en su máxima estima a nuestro José Rivera, pues era su baza electoral más segura y consistente en toda la provincia.

 

En noviembre de 1931, el gobernador civil de Teruel, Pomares, visitó Albalate, siendo recibido y ovacionado por una multitud de obreros. Se le ocurrió preguntar al gobernador si había algún problema en el municipio y la respuesta de Rivera fue majestuosa: éste es un pueblo tranquilo y no hay ni un solo obrero parado. Ante tal desfachatez se inició una ruidosa protesta por parte de la masa de campesinos allí presentes, contestando todos a una que no era verdad, ya que todos ellos eran obreros parados. El incidente fue cortado por el gobernador prometiendo atender sus peticiones. A la salida, en la plaza, llegaron a darse “¡mueras!” al alcalde y gritos contra el ayuntamiento[xv]. Por último, el gobernador recibió una representación de trabajadores de la tierra (UGT) y otra de la directiva Radical-Socialista que le presentaron sus quejas[xvi]. Era la primera vez que se exteriorizaban con tanto ímpetu los odios hacia una clase social que había ostentado todos los privilegios hasta el momento presente. Era lógico, pues, que la preocupación invadiera los ánimos de las gentes de orden ante tales muestras de rabia y resentimiento, que nada bueno presagiaban.

 

Más grave, si cabe, fue lo sucedido el día 24 de agosto de 1932, un acontecimiento que reflejaba bien a las claras la escalada de rencor y exasperación en una población que, mayoritariamente, se encontraba cada vez más desorientada y perpleja. Un grupo de obreros que asistían a la sesión municipal cerraron la puerta del salón del consistorio donde se celebraba la reunión y se fueron a por el alcalde, con la intención de tirarlo por el balcón. Rivera que, al parecer, intuyó el peligro, ordenó rápidamente que se volviera a abrir la puerta y pudo eludir, al entrar alguno de sus seguidores, la defenestración. El tumulto formado se convirtió en una borrascosa sesión de la que se pudo salir sin mayor problema.

 

Luis Alguacil, maestro nacional destinado en Albalate durante los años de la Dictadura de primo de Rivera, se había convertido, junto a Emilio Burges, en el catalizador de los descontentos y de las energías progresistas de una buena parte de los albalatinos. Había sido nombrado presidente de la Sociedad de Oficios Varios, integrada en UGT, y era el paradigma del idealista que toma partido por los más infortunados al comprobar las miserables condiciones de vida en que se debatían muchos jornaleros y campesinos sin tierras y sin futuro. Junto con Burges no había cesado de atacar y criticar la injusticia social existente en el pueblo y a quienes él creía que eran sus artífices y responsables. Una de sus críticas le costó un serio disgusto, pues en enero de 1933 fue procesado por llamar cacique a Rivera[xvii], siendo sancionado más tarde (en pleno bienio conservador, o radical-cedista) con la separación de su vida profesional durante un año, además de perder la plaza en propiedad de la escuela en la que estaba destinado[xviii]. Nunca jamás volvió por Albalate. Quien se oponía al amo sufría las consecuencias.

 

El 23 de abril de ese mismo año de 1933 se celebraron elecciones municipales en las que votaron aquellas localidades cuyos ayuntamientos se habían constituido tras los comicios de abril de 1931 por el artículo 29. Estas elecciones tenían algo especial; eran las primeras en las que participaban las mujeres. El sufragio universal, hasta entonces, no se podía considerar en toda su amplitud; a partir de ahora, la expresión “voluntad popular” tendrá mayor contenido que el que había tenido hasta entonces.

 

La candidatura radical obtuvo 5.577 votos y la coalición de izquierdas y liberales, 1.641 votos. José Rivera ya no se presentó a estas elecciones. Ya había tenido, al parecer, suficientes quebraderos de cabeza y decidió, con buen criterio, permanecer a la sombra de un equipo municipal que ya le había acompañado en anteriores consistorios. Además los constantes ataques que desde la izquierda venía recibiendo, siempre personalizados en la figura del cacique, aconsejaba políticamente desvincular al nuevo ayuntamiento de esa lacra social y política que significó el caciquismo durante tantos años en la historia del pueblo.

 

Cuando la crisis económica internacional estaba en su apogeo, España celebró las segundas elecciones generales de la República. El día 19 de noviembre acudía a las urnas alrededor del 67% del censo electoral, con una elevada abstención anarquista y una fuerte participación católica. En Albalate se siguió fielmente a la opción que marcaba y representaba José Rivera, el Partido Radical, integrado en la Candidatura Republicana, que obtuvo en este pueblo los mejores resultados de toda la provincia. Esta orientación electoral parece indicar todavía una manifiesta dependencia clientelar no exenta de acentuados resabios caciquiles (el número de albalatinas y albalatinos que directa o indirectamente trabajaban para Rivera, ya fuera en su compañía eléctrica, ya fuera en sus tierras, era muy numeroso).

 

No obstante, es de apreciar que Albalate mantiene la fidelidad de sus votantes de izquierda, a diferencia de lo que sucede en los otros pueblos, donde la Alianza de Izquierda se hundió totalmente.

 

En enero de 1936 el presidente Alcalá Zamora disolvía las Cortes y convocaba elecciones generales, tras el caso del estraperlo y otros escándalos financieros y sobornos que habían terminado por desprestigiar al gobierno de Lerroux. Los partidos de derechas obtuvieron en Albalate un total de 4.214 votos, el 53 %; los de centro 948 votos, 12 %; y las izquierdas agrupadas en el Frente Popular recogieron 2.806 sufragios que suponían el 35 %. No obstante, por coaliciones electorales o partidos políticos, la más votada fue evidentemente el Frente Popular por delante de la CEDA, de la ultraderechista Renovación Española y del Partido Independiente.

 

Fue la última victoria moral de Rivera en las elecciones de su pueblo. Cinco meses más tarde estallaba la guerra civil. Poco antes de la entrada de los milicianos en Albalate, el 1 de agosto de 1936, la mayoría de los propietarios albalatinos había huido a Zaragoza casi con el tiempo justo, pues en los saqueos a que fueron sometidas sus casas aún encontraron en alguna de ellas abundantes cantidades de dinero. Fueron desvalijados los domicilios de José Rivera y otros acaudalados propietarios. Alfonso Martínez Rizo, el periodista que acompañaba a los milicianos narrando para Solidaridad Obrera sus conquistas, llegó a exhibir, como un triunfo, la ropa del mismísimo Rivera: “... Enfrente del ayuntamiento había otra casa de otro fascista, también requisada. Mi americana, con la vida de campaña, está hecha una birria. En el guardarropa de aquel tío había numerosos trajes nuevos e intenté apoderarme de una americana que lucí todo el día. Pero por la noche volví a dejarla en su sitio y a recuperar la mía porque la otra era nueva y de muy buena tela pero cabíamos cuatro como yo”[xix].

 

Mientras tanto, la colonia albalatina en Zaragoza se había visto fuertemente incrementada tras la salida de la población de numerosas personas poco antes de la llegada de los milicianos. Enterados de la destrucción y saqueo del Santuario de Nuestra Señora de Arcos, José Rivera encargó a sus expensas a los prolíficos hermanos Albareda la realización de una nueva imagen. Durante la guerra fue instalada en el altar de los Desamparados de la citada iglesia de San Gil. Una vez terminada la contienda se instaló en el santuario y es la que hoy día podemos contemplar.

 

Terminada la guerra, el paso del tiempo iba a hacer volver las cosas, poco a poco, muy lentamente, a su cauce. Un cauce marcado por la reconstrucción del poder económico y social tradicional, el papel preponderante de la iglesia y del nuevo partido único Falange Española Tradicionalista y de las JONS, al que pertenecían todos aquellos que tenían alguna responsabilidad en el nuevo estado. En él no tuvieron cabida personalidades como José Rivera, ya de regreso en el pueblo, al ser desplazado el caciquismo por la doctrina falangista, de claras connotaciones fascistas en sus primeros tiempos. Los últimos años del que había sido el hombre más poderoso, admirado y temido de Albalate, transcurrieron serenos y tranquilos hasta que, medio ciego, aislado y alejado ya de todo poder político en el pueblo, murió el 7 de julio de 1943.

 

APÉNDICE

 

Relación de terrenos y propietarios de Andorra por donde atravesaba el tendido eléctrico de la compañía Rivera-Bernad.

Boletín oficial de la provincia de Teruel, 6 de noviembre de 1905

 

Monte del Saso

Campos de:

Salvador Miércoles, Isaac Miércoles, Mariano Galve, Francisco Arnas, Martín Félez, Matías Giner, Antonio Valero, Juan Budilla, Joaquín Loscos, José Adán, Sebastián Alloza, Antonio Valet, Martín Miércoles, Joaquín Tomás, Romualdo Catalán, Alejandrino Combot, Gregorio Cortés, Bernardino Nuez, Manuel Alloza, Manuel Ginés, José Gracia, Isidoro Avellán, Sebastián Lisbona, Isidro Ballonga, Fidela Gómez, Pedro Blasco.

 

Monte Estrecho de Andorra

Campos de:

Manuel Aced, Dionisio Abellán, Joaquín Bielsa, Secano de la Virgen.

 

Monte La Cerrada

Campos de:

Pedro Bielsa, Joaquín Félez, Valera Rita, Faustino Alloza, Sebastián Alloza, Nicolás Fatiga, Macario Abellán, Lucas Lorén, Mariano Villarroya, Pascual Alcalá, Vicente Cubero, Antonio Alquézar, Joaquín Galve, Francisco Palet, Manuel Catalán, Joaquín Obón, Sebastián Adán, Isidro Sauras, José Tomás, Macario García, Juan Manuel Félez, Manuela Balaguer, Felipe Bielsa, Macario Valero, José Villanueva, José García, Martín Montañés, Carmen Grau, Casimiro Valero.

 

 

Sumario

 

 

 

La Azucarera del Bajo Aragón y la crisis del sector

en La Puebla de Híjar durante la II República

Román Sierra Barreras

 

 

Fuente: Rujiar V (Miscelánea del Centro de Estudios del Bajo Martín – Año 2004)

 

La azucarera del Bajo Aragón fue fundada en 1912 en La Puebla de Híjar, construida en esta población por la presencia del ferrocarril y continuando una expansión de este sector en tierras aragonesas.

 

La instalación de la empresa fue sin duda el motor de transformación en todos los sentidos de la vida del municipio y de toda la comarca. Fue una transformación a nivel demográfico ya que La Puebla de Híjar se convirtió en un centro de atracción de población, ante una emigración a la ciudad que había comenzado poco antes.

 

A nivel económico fue una verdadera revolución, la agricultura tradicional dio paso a la especialización del sector  con el cultivo de la remolacha azucarera. Igualmente el ritmo de vida económica cambió radicalmente marcado por las pautas de este cultivo. Existió una proletarización del campesinado; los “poblanos” hasta aquel momento se dedicaban plenamente a las labores agrícolas, salvo una minoría que eran ferroviarios o se dedicaban al comercio. Desde la puesta en marcha un número importante se dedicaran plenamente como obreros azucareros, pero mayor será el número que tras la venta de la remolacha a la azucarera, trabajaban durante la campaña del azúcar. Es difícil determinar el cambio que significó la implantación de la azucarera en la vida cotidiana de los “poblanos” pero sin duda lo produjo.

 

Podemos llegar a pensar que las redes clientelares existentes hasta entonces y basadas sobre todo en relaciones emanadas por la posesión de la tierra, su trabajo y su usufructo, sufrieron una transformación e incluso pudieron llegar a desaparecer en gran medida, dando paso a una lucha de clases por el control político cuando el marco de las libertades lo permitió.

No parece descabellada esta idea a la luz de los hechos ocurridos durante la II República y la organización de un movimiento obrero fuerte. Aunque debemos resaltar que este movimiento obrero seguía teniendo objetivos relacionados con viejas aspiraciones campesinas. Por lo que debemos considerar esta doble realidad, representada sobre todo por el trabajador temporal de la fábrica.

 

Según algunos estudios la introducción de la remolacha como cultivo produciría un cambio social acompañando a una movilidad en la propiedad de la tierra[45].

 

Según esta explicación son tres las razones que lo produce:

 

Con la aparición del cultivo de la remolacha la industria azucarera absorbe parte de mano de obra jornalera repercutiendo en una merma de la oferta de fuerza de trabajo con su consiguiente elevación de precio a corto plazo.

 

Este cultivo exigía un mayor número de obra, no tenía grandes riesgos y tenía un gran valor añadido en bruto. Lo que lo hizo configurarse como el cultivo por excelencia del regadío. Esto provoca un cambio en las relaciones de producción entre el patrón y el aparcero, quien obtenía unos ingresos mucho mayores que con otros cultivos,