La Librería de El Sueño Igualitario

Les_fossoyeurs_d_57c9880dd3.jpgCazarabet conversa con...   Raymond San Geroteo, autor de “Les fossoyeurs de la seconde Republique espagnole” (Cairn)

 

 

 

 

Raymond San Geroteo “desentierra” a los verdugos y enterradores de la Segunda República Española desde un minucioso libro de investigación.

 

 

Cazarabet conversa con Raymond San Geroteo:

 

-Raymond ¿cómo fueron, cómo era el perfil de los principales “enterradores” de la II República?

No cabe duda que la Republica fue asesinada. La derecha española, la monarquía Alfonsina y la Carlista, los terratenientes, la aristocracia y el clero dieron cita en este país al fascismo internacional  para que nunca salieran más los brotes de consciencia que salían por las calles de todas las ciudades españolas. Ellos llevaban las armas que mataron a la Republica española y por supuesto son los asesinos. Luego, Francia y Gran-Bretaña les dieron el visto bueno, no solo fueron testigos del asesinato de la Republica, sino que también les facilitaron la tarea; no faltan argumentos para denunciar la complicidad, la hipocresía, la demagogia, el cinismo ni las traiciones de ambas democracias que firmaron y respetaron hasta el final el acto de No-Intervención, sabiendo clarísimamente que los países fascistas entregaban aviones, armas pesadas y tropas de choque al bando fascista español. La traición es, en este aspecto, más indigna, más amenazadora y más mortífera que cualquiera de las armas entregadas por Hitler o Mussolini.   

 

-Unos la señalaron, otros la hirieron, otros la mataron y otros la enterraron…a la República había muchos hombres y mujeres que la querían y que la abrazaron, pero, verdaderamente, había muchos intereses en contra de ella, ¿no?

No se puede meter en el mismo saco a Francia y al Reino Unido. Aunque parte de los pueblos británicos, el sindicato Trade-Union y los laboristas, sostenían la Republica española, la izquierda británica tras una lucha interna permitieron que los conservadores y el primer ministro Chamberlain facilitaran la victoria de los franquistas. Pruebas no faltan en archivos para demostrarlo como esta carta escrita el 5 de septiembre del 36 por Winston Churchill “Me alegro que los Nacionalistas españoles avancen. Los otros solo pueden morir sentados. Esto es horrible, pero es mejor para la seguridad de todos que los comunistas sean aplastados.” En Francia el análisis es diferente, León Blum, socialista y jefe del gobierno, quiso, los primeros días del conflicto, ayudar a la República española y mandó unos cuantos aviones honrando parte del tratado firmado entre ambos países en el año 35 (la mayoría de los aviones poco eficaces por ser del año la tana). El pacifismo integral de muchos intelectuales como de su entorno político, la presión de los británicos, las luchas políticas contra la extrema derecha francesa y también en contra de su propio bando, hicieron que Blum se quedara atrincherado, en una posición de neutralidad imposible de sostener cuando la problemática geopolítica mundial era Guerra o Paz y que la paz era imposible ya que los nazis y los fascistas preparaban una guerra total.   

 

-Y esos intereses eran manipulados y hacían e hicieron que muchas gentes se dejaran arrastrar y no la defendiesen y el silencio, la “no acción”, también fue una manera de enterrar a la II República, ¿no es así?

Los pueblos franceses y británicos temían otra guerra europea. La primera guerra mundial dejó millones de muertos en las trincheras francesas y todos,  obreros e intelectuales, decían o mejor dicho gritaban! eso nunca jamás! Cuando estalló la guerra de España, ni Dios quería entonces intervenir, salvo unos cuantos socialistas y radicales y los comunistas. No cabe duda que hubo manipulación política; los responsables de ambos países democráticos decidieron no intervenir en España contando a sus pueblos el cuento de calleja “solo es un conflicto entre españoles y no tenemos que meternos en el asunto”. Olvidándose de recordar que no había quien parara el pangermanismo y la voluntad de venganza de Hitler, ya escrita diez años antes (su libro Mein Kampf publicado el 18 de julio de 1925). Los gobiernos democráticos ya sabían cuánto la contienda española sería la primera etapa de una guerra europea que los Alemanes estaban preparando tras la humillación del tratado de Versalles, firmado en el año 1920. El jefe de gobierno no está al mando para contar cuentos pero para anticipar y gestionar el futuro. Desgraciadamente todos los líderes se callaron y, asustados, culparon a todos, primero a las izquierdas españoles por el caos social anunciado, a los soviéticos por meterse en el conflicto cuando vieron a los fascistas entregar toneladas de armas y aviones a los facciosos, a las izquierdas francesas que se solidarizaron con el frente popular español. Está comprobado que, en los años 35 et 36, Francia y Reino Unido tenían bastantes armas y una potencia mayor para deshacer el nazismo ya que en esos tiempos por la cuestión austriaca Italia no sostenía la política alemana. 

 

FOSSOYEURS-(2).jpg-Pero lo de estos países fue una táctica, simple y llanamente de pura geopolítica, revestida y disfrazada de hipocresía…Es que, a menudo, da la impresión de que  no les importaba nada ni España ni los españoles y españolas…ni la pérdida de derechos o libertades, ¿no?

Para los británicos la cosa estaba clarísima, su estrategia geopolítica dictaba una neutralidad táctica e incondicional basada sobre dos factores correlacionados. Primero, frente al riesgo del bolchevismo que amenazaba Paris y Madrid, la victoria de los insurrectos era deseable. Por otra parte el otro límite infranqueable era la situación política en Gran-Bretaña donde los laboristas y los sindicalistas apoyaban a los republicanos. Los intereses británicos superaban toda clase de problema y lo prioritario era salvaguardar el Imperio (25% de la población mundial). Impusieron entonces una política sistemática de apaciguamiento. Los franceses  tuvieron que tragarse la boina para mantener la amistad franco-británica necesaria, pacto firmado el siglo anterior cuando se repartieron el mundo africano. Los pueblos sufrieron al ver sus hermanos españoles morir solos, muy solos, defendiendo sus libertades. Ni los llantos de Blum, ni las luchas de los comunistas, de unos pocos socialistas y  radicales que exigían la entrega de armas a La Republica no lograron dar la vuelta a la tortilla. Las políticas de los gobiernos de Chamberlain y de León Blum fueron un contra modelo de gestión de los conflictos armados. Nunca, ambas potencias dudaron de sus estrategias, por eso no respetaron los estatutos de la SDN (Sociedad De Naciones) que estipulaban el derecho de ayudar a un país miembro agredido por una rebelión destacada.   

 

-Aunque solo que pudieron sí que hicieron negocio con la guerra y el sufrimiento de unos y de otros.

Los negocios fueron tremendos no había ninguna bala que los parara. Como ejemplo, solo daré el informe dictado por Juan Monjo March, él dijo el año 1962: “en las dos guerras mundiales los Ministerios de Defensa británico y alemán hicieron grandes negocios con mi tío Don Juan March”. Este hombre, que unos admiran todavía, entrego en la guerra del Rif miles de fusiles à Abd El-Krim, el enemigo de su patria, y financio las tropas facciosas en el año 36.  El golpe de estado fue apoyado masivamente de forma militar por Hitler y por Mussolini. Estas potencias no venían a salvar un pueblo moribundo, no, ellas venían para imponer una ideología y a probar sus armamentos preparando así  las conquistas anunciadas.

 

-Los países que firmaron el “pacto de no-intervención”, también fueron de los que llevaron pala y pico en el entierro de la República, ¿no?

Ésta es la base de mi tesis. La verdad es que estas dos democracias, Francia y Gran-Bretaña, no tuvieron ninguna oposición de parte de los otros 25 países europeos que firmaron la No-intervención y en lo que se refiere a Alemania e Italia, el dicho comité era para ambos países un formidable escondite donde nada se decidía. Francia tenía miedo de la extrema derecha que se manifestaba más que nada en contra de la ayuda a la Republica, gritando por la calles de París “mejor Hitler que Blum y que el Frente Popular”. Desgraciadamente estas dos democracias, finalmente cómplices del fascismo por motivos diferentes, no vieron otro remedio para salvar una paz imposible que ganar tiempo y por eso se sacrificó a nuestra Republica antes de abandonar tantos otros pueblos indefensos: checoslovacos y polacos, con los que Francia tenía una convención de asistencia. La muerte de la Republica española fue el símbolo desgarrador de una quiebra colectiva, la del ideal democrático europeo.     

 

 -Después tampoco se ganó nada, aunque el nazismo alemán y el fascismo italiano se viese apabullado en Europa, ¿no es así?

En Europa en los años treinta unas cuantas ideologías se desarrollaron; ellas querían hacer tabla rasa del pasado. Por esos muchos ciudadanos lucharon contra los antiguos imperios o contra unas sociedades inertes y agotadas y en eso, ser comunista, anarquista o fascista era, para ambos, ser de su tiempo, luchando por otro mundo mejor sin ningún compromiso. No voy hacer aquí la amalgama entre las motivaciones de unos y de otros. Lo preciso es que el fascismo ganó la primera etapa de tantos enfrentamientos v España cayó en el bando de los asesinos. Por eso lamento que la liberación de los fascismos europeos se quedara parada al pie de los Pirineos. Es una vergüenza que las democracias que derrotaron a los fascismos dejasen Franco terminar, en los años 50, su labor de erradicación de los valores republicanos, eliminando miles y miles de personas. La guerra fría ya había empezado y las verdades republicanas las enterraron las democracias, porque no se podía ni hablar de esto, ni viajar a España. Además, tal una petición de indulto del régimen franquista, la policía francesa organizó la operación Bolero-Paprika el 7 de septiembre del año 1950, para deshacer la principal base antifranquista de Francia; de las 404 personas identificadas como peligrosas, fueron arrestados y expatriados 277 españoles y 59  personas de otras 9 nacionalidades europeas. Los republicanos exiliados acabaron siendo apátridas y los que quedaron en España, los que no fueron asesinados, unos parias marginados.

 

-Más bien ganó la dictadura porque a los países ganadores de la contienda ya les iba bien un portaviones, además con la situación geográfica de España para los

Claro que gano la dictadura. Franco fue  nombrado centinela anticomunista. Es para morirse de risa si no fuese la cosa tan triste. Los gobiernos democráticos apenas hablaban a Franco en los años 50. Las democracias tenían muy mala consciencia por tener hambrientos y mal cuidados ciento de miles de refugiados españoles en unos cuantos campos de concentración. Ellos se levantaron para luchar contra los nazis; miles murieron por la libertad de los franceses; luego, participaron en la reconstrucción del país…

 

-Crees que los afectos a la República pecaron un poco de “confiados”; acaso no veían que militares, alta burguesía sobretodo, terratenientes, clero y grandes intereses no iban a dejarse “dominar” por las clases media y bajas..

No cabe la menor duda. En el año 1931, muchas manifestaciones con cientos de miles de personas, mujeres, hombres y niños se desarrollaron pacíficamente por todas las ciudades de España, esto tranquilizaba a los políticos más allá de lo razonable. Los políticos que encabezaban el país pensaban que esto era un seguro definitivo en contra de los partidarios del absolutismo del siglo pasado. Nadie quiso ver ni medir los riesgos pero el desafío potencial de la reacción existía.  Otros querían una vez por todas enfrontarles en las urnas o en la calle. Militares, alta burguesía, terratenientes, clero y grandes intereses sabían lo frágil que sería una primera democracia en España. Ellos seguían pensado como lo pensaban sus antepasados que solo puede ser una corta experiencia; por eso convenía dejar el pueblo jugar unos días para luego mandar la tropa y sacudir al pueblo. Tras encarcelamientos, torturas, y si es necesario fusilamientos ellos pensaban ganar, como siempre así fue, unos diez años de tranquilidad. 

 

FOSSOYEURS-(1).jpg-Y se manipuló  la historia porque la historia la escriben los que la ganan…y así andamos. ¿Qué nos puedes reflexionar?

Todos sabemos que la historia de España la escribieron los vencedores aunque fuese el único país del mundo que ganaron los malos, los fascistas. Poco a poco, unos cuantos historiadores están borrando lo escrito, descubriendo archivos españoles, rusos y unos cuantos privados. Pero también creo que muchos se han despertado y liberado del silencio impuesto por el franquismo y por la transición democrática que dicto el punto final absurdo e ilegal a los españoles.

 

Dedicas el capítulo central del libro a las trece verdades revisadas y reexaminadas en torno a la República; las que tú,  a tu manera de ver y  reflexionar crees que debes repensar y ahondar en la reflexión. ¿Qué nos puedes decir, aunque sea brevemente, sobre esos trece puntos?

Tengo presente que muchos temas históricos dividen hoy los españoles, no por no tener suficientes justificaciones documentadas, que las hay, sino porque los detractores temen sacar los trapos sucios y poner en riesgo a unos cuantos que tienen las riendas del poder. Para ser más claro, mantener la supervivencia del pasado silenciada es protegerse de hechos y de crímenes no condenados y rechazar con fuerza los valores republicanos. ¡Por favor, que estamos en el siglo XXI! Que 80 años nos separan de los hechos y no veo en que las verdades históricas puedan afectar a la sociedad o a la economía, ni siquiera a tantos españoles que votan a la derecha.

 

-Hemos hablado mucho de los que tumbaron la República, quizás más bien mirándolo desde fuera. Pero ¿qué pasa si lo miramos desde dentro, desde los partidarios a la propia República?

Esto es une fase clave de mis reflexiones. La causa principal de la victoria de los facciosos no pueden ser los episodios, aunque muchos condenables, de unos cuantos hechos como las tensiones entre partidos políticos, la reforma agraria y la colectivización parcial de la economía, la tentativa de revolución social, el anticlericalismo,  la influencia creciente del partido comunista, las exigencias autonómicas, la debilidad del presidente Azaña, el autoritarismo de Juan Negrín durante el segundo mandato, ni siquiera las violencias libertarias del verano 36, ni las exacciones de las checas comunistas y de los otros partidos que también las había, ni las violencias de los chicos de Éroles en Barcelona condenadas por la propia CNT, ni los hechos de Paracuellos donde Carillo se distinguió, ni el asesinato de Andreu Nin, ni los hechos de mayo del 37. Puede esto sorprender a más de alguno. Son hechos probados que tiene uno que comentar y quizás unos cuantos condenar, son ante todo las consecuencias de siglos de obscurantismo, de avasallamiento, de divisiones, de precariedad y de violencias que los insurrectos fascistas, clericales y monárquicos se apoderaron para intentar volver al absolutismo de ayer, poniendo en marcha un estrategia coercitiva a ejemplo de otras países totalitarios europeos. Negar esta afirmación es abrir la caja de pandora y dar  voz a los que afirman que la guerra fue perdida por tales razones y reconocer que ya no queda nada por decir, que todo estaba dicho ya e invitar cada cual a pasar a la etapa siguiente, es decir a la transición democrática. Es negarse a exhumar el cadáver de la República española asesinada, es olvidar que la muerte de la República española fue el símbolo desgarrador de la quiebra colectiva del ideal democrático europeo. 

 

-¿Hasta qué punto los Hechos del 37 marcaron un antes y un después?; ¿hasta qué punto “se pagó” , de alguna manera, la ayuda recibida por la URSS?

Los hechos de mayo 37 fueron una locura más, impactaron la sociedad catalana y asustaron al gobierno. Lucha callejera muy sensible pues en ambos lados quedan heridas y en ambos lados sobreviven unas cuantas leyendas y patrañas en las mentes de los antagonistas. La rebelión de mayo de 1937 no marcó un antes y un después en el marco político, las sensibilidades políticas de antes, pendiente y después de la contienda quedaron en su sitio; y más, hoy día, cuántos hijos de republicanos en España o en exilio, han quedado como petrificados contando lo que sus padres les contaron, sin buscar la mínima legitimidad de lo vivido realmente. Frente a esta situación que humildemente trato de exponer con una rigurosa perspectiva temporal, me resulta insoportable cuanto las izquierdas, por discrepancias y rencillas, por resentimientos históricos que deberían estar prescritos no son capaces de sobrepasarlo. Lo que está claro es que Barcelona revivió la semana trágica de 1907, fue el mismo sobresalto popular espontáneo tan arriesgado, tan irreflexivo y por fin tan deshecho. Y en este sentido esto no fue como a veces se afirma una guerra civil en la guerra de España. Centenares de muertos para nada. Hubo al final unidad firmada con la sangre de muchos compañeros. Estos acontecimientos fueron un paréntesis cruel que van a marcar a las familias pero no van a modificar el rumbo de la contienda pues los combatientes seguirán la lucha dos años más con, es cierto, muy pocas victorias. Pero en esto sí que hubo más tarde un antes y un después. La situación militar, social y moral abrió la brecha latente y dividió los republicanos en dos bandos, pero no, como se suele decir, entre comunistas y los otros. Socialistas y republicanos negrinistas, comunistas e incluso anarquistas partidarios de la resistencia (resistir es vencer) por un lado y socialistas encabezados por Prieto y Besteiro, republicanos azañistas y una mayoría de anarquistas  por otra parte, todos partidarios de acabar con un guerra sangrienta y perdida, favorables a una mediación franco-británica, se enfrentaron. Fractura inútil e ilusoria que ambos partidos debilitados nutrían cuando Franco exigía la rendición incondicional.

La ayuda soviética es otra cosa; el gobierno de Negrín tenía muy pendiente la dicha ayuda, pues sin ella la contienda hubiera terminado muy pronto. Yo sé que muchos reducen la guerra de España a los desafíos y exacciones entre comunistas y anarquistas. Que los estados mayores de ambos partidos no se respectaban, que  en ambas partes hubo  asesinatos, todo el mundo lo sabe. Que el PCE quiso acabar con el POUM, claro que sí. Las órdenes de Stalin eran de acabar con los trotskistas aunque el POUM fuese de orden comunista libertario, en eso hacia competencia al PCE oficial. Puedo decir aquí para acabar con este tema que ningún aparato político era blanco o negro eran todos muy grises. Pero insisto por última vez, estos hechos han perjudicado por supuesto la vida social de la República, son hechos ciertamente insoportables porque reales, pero son causas relativas y en análisis geopolítico, inoperantes. La causa principal de la muerte de la República fue el abandono de las democracias y la No-Intervención de Léon Blum que dejó la joven República desarmada.

 

200902191363.jpg-Franco fue un dictador fascista que supongo que lo hubiese tenido muchísimo más difícil de no haber contado con la ayuda de la Alemania de Hitler y de la Italia de Musolini. ¿Hasta qué punto crees que estos dos países hicieron por mover la balanza hacia el lado fascista?

Ningún historiador responsable niega hoy la voluntad que animaba la derecha española y el clero, fieles a sus pasados absolutistas, de aplastar el movimiento republicano en cuanto se pudiera. Recuerdo aquí el golpe de estado fallido de Sanjurjo en 1932, los contactos del Rey de España en el exilio y los carlistas negociando unas cuantas veces con Mussolini para que fuera el mayor proveedor de armas de guerra y esto durante el Bienio conservador republicano. Sin la ayuda masiva de los dos países citados y el dinero de Juan March, Franco no hubiese ganado la guerra. También se puede decir que sin la intervención fascista europea, la URSS tampoco hubiera ayudado a la Republica. Sabemos todos que el golpe de estado no fue, las primeras semanas, un éxito para los facciosos; ganaron la guerra tras 988 días de combates frente a unas fuerzas republicanas más eficaces, más unidas en los diferentes frentes que lo que cuentan unos tantos detractores. Las fuerzas republicanas luchaban contra una potencia de fuego y una fuerza mecánica fascista que a partir de la primavera del 37 eran mucho más potentes.  La ayuda de la URSS fue importante pero no regular. Stalin pensaba muy justamente que solo las democracias vecinas podrían intervenir y deshacer los rebeldes. Stalin fue el asesino de miles y miles de rusos y eso nadie nunca lo podrá olvidar pero en lo que se refiere a la guerra de España, nunca tuvo el proyecto de conquistarla como está ya comprobado; tampoco en Grecia cuando los comunistas del EAM-ELAS intentaron tomar el poder, Stalin no levantó ni siquiera un dedo para ayudarles. No voy a comentar otra vez la responsabilidad de las democracias y principalmente de Francia y del Reino Unido, pero en cada análisis salen a lucirse sus incapacidades e incompetencias en periodo de guerra.  

 

-Pero aquí en este país y en esta guerra entre compatriotas tiene mucha importancia el poder y el cerco de la Iglesia: antes, durante y después de la guerra, ¿no lo ves así?

Permíteme recordar que esto no solo fue una guerra entre compatriotas sino el primer acto de la Segunda Guerra mundial. La guerra civil duro solo unos días y se internacionalizo enseguida, pues cerca de 200 000 extranjeros lucharon con los fascistas españoles y 35 000 más provenientes de 51 países diferentes, se integraron en las Brigadas internacionales para ayudar a la República. Dicho esto tengo que apuntar que la cruzada católica estuvo escrita ya por los Canovistas el siglo precedente, lucharon en contra de los efectos nocivos de la  Constitución liberal de 1876. En eso, los Borbones y sus émulos, entendieron perfectamente la nocividad de una democracia. Todo estaba escrito y la iglesia unos días después del alzamiento dio a los sublevados el nivel y el objetivo que les faltaba, la Guerra sería a partir de ese momento una cruzada contra los infieles laicos y los rojos. La iglesia católica pasó entonces de chivo expiatorio de la República a una estructura activa en colaboración total con los que organizaban las sacas, las torturas y las ejecuciones. Luego se adaptó a las evoluciones de la sociedad pero jamás pidió perdón a millones de españoles espoliados, represaliados o asesinados.  

 

-Además fueron la escusa utilizada para que el Pacto de No Intervención no se moviese a favor de la República…la Iglesia utilizó a sus muertos (que los hubo) a sus templos expropiados y a algunos saqueos como “chantaje emocional” a cambio de la violación, por muchos años, de los DDHH y del derramamiento de más sangre.

Está claro que la Iglesia católica utilizó a sus muertos como chantaje emocional. Los primeros meses de la guerra los pueblos europeos, la comunidad cristiana y los políticos fueron afectados y críticos, denunciando los saqueos y los asesinatos republicanos tras el golpe de estado fascista. Pero después del dicho verano sangriento, las cosas se aclararon porque los fascistas mataban sin contar, librándose a ciertas atrocidades. Sus crímenes sí que hacían parte de la estrategia de los sublevados, definida por el Director, el general Mola. El gobierno republicano impotente nunca avaló las exacciones contempladas en su campo. Por eso no comparto la tesis de algunos hombres de la transición que susurran que los dos bandos se han pasado y que para vivir juntos habrá que soportar algunas injusticias. La iglesia católica española llevaba en los primeros tiempos del franquismo una cruz gamada en el corazón y sus oraciones ensalzaban al fascismo.      

 

-El exilio debe ser la personificación de una soledad indescriptible, ¿no?; ¿qué nos puedes comentar?

Los republicanos lucharon por las libertades de los españoles y acabaron en el exilio. Fueron dos veces derrotados. Dejaron ahí sus familias, sus amigos, sus tierras y sus luchas, y en el exilio, tirados en campos de concentración, se levantaron para luchar contra el nazismo y luego se callaron porque las democracias habían decidido que valía mejor dejar a Franco en el trono de España que intentar apoyar una democracia irresoluta, pero también callaron para permitir a sus hijos crecer y ganarse la vida en este país de acogida. Nosotros los hijos, aunque la República francesa, nos ha dado muchísimo (otra cultura, otra vida, otra Republica y reconocimiento), llevamos adentro los sufrimientos y resentimientos de nuestros padres: frustraciones e  injusticias, sus represaliados y sus muertos. Sí, sí, solos, muy solos se han quedado muchos años. Ahora han fallecido y nosotros no vamos a desarmar hasta que todas las verdades escondidas no salgan a la luz del día.    

 

-Recordar y escribir de aquello es una manera de desenterrar la memoria que, también, indudablemente, fue enterrada, es así?

No solo es desenterrar la memoria, es que por fin la memoria cruce la historia para que todos tengamos casi la misma lectura de la historia contemporánea de nuestro país. Quiero convencer, locura de utopista, a los que nunca nos han querido, incluso a los que nos han odiado, y decirles que es conveniente no rechazarme antes de escucharme o de leerme. No me parece oportuno ni coherente afirmar que un paso hacia mi persona sería como un principio de contagio o peor el riesgo de hipotecar la herencia generacional.

¡Pero en qué siglo estamos, por dios ¡ Quiero ser accesible.   

  

 

 

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Les fossoyeurs de la seconde Republique espagnole. Raymond San Geroteo
522 páginas     15 x 24 cms.
25,00 euros
Cairn



Il y a quatre-vingts ans l'insurrection fasciste en Espagne avait provoqué un des événements les plus dramatiques de l'histoire européenne du XXe siècle. L'Europe d'après-guerre s'est construite sur une mémoire sélective qui, pendant la guerre froide, a passé sous silence les chapitres les plus embarrassants. Depuis, une nouvelle  génération d'historiens a ouvert d'autres pistes d'investigations.
Ils dénoncent en premier lieu les études réductrices qui ont tenté de légitimer le coup d’état, le considérant comme une contre-révolution déployée pour éliminer le radicalisme du mouvement ouvrier. Pourtant, cinq ans auparavant, quarante-huit heures avaient suffi aux peuples d'Espagne pour assurer pacifiquement le triomphe de leur République. Les républicains accusés de tous les maux, voyant s'éloigner une nouvelle fois l'émancipation promise depuis tant de générations, se dresseront contre la volonté de blocage social en s'opposant aux exactions sanglantes provoquées par une opposition réactionnaire.
La voie du réformisme, entravée par le putsch, provoquera des exactions révolutionnaires incontrôlées, de violentes répressions orchestrées par les rebelles puis 988 jours de guerre sans merci menés par le fascisme international contre la jeune République espagnole. Ces atrocités se dérouleront sous le regard des démocraties qui, pour retarder une guerre inévitable en Europe, s'abriteront derrière le pacte de Non-Intervention et, donnant l'Espagne républicaine en gage au fascisme, la condamneront à mort.


Raymond San Geroteo, l'auteur des Oliviers de l'exil, se risque ici au douloureux sujet d'un exil assumé.

Raymond San Geroteo est le 3 octobre 1944 à Montgermont (Rennes).
Retraité en Béarn depuis juillet 2005, il est aujourd’hui Directeur National en Nutrition animale et se réjouit d’avoir un coeur pour deux Cultures qui lui sont chères. Il est engagé dans un réseau national de recherches et d’échanges sur la Seconde République espagnole.

 

Sommaire

Prologue

Long et âpre chemin vers l’émancipation
Avant-propos
Les consciences engagées dans la lutte
Faire parler les sans voix
La désobéissance
La violence
Des Lumières à la République, un conflit annoncé
Les incontournables de l’Histoire
Les spécificités des peuples d’Espagne
Manipulations, Renoncements et Appropriations
Histoire écrite par les vainqueurs
Des légitimités pas trop légitimes !
Révisionnisme ambiant

Treize vérités rouvertes et réexaminées
l- Légitimité de la République
2- Le coup d’état du 18 juillet 36, acte réfléchi
3- Puissance de feu des Rebelles
4- L’importance capitale de l’action étrangère
5- Les nouvelles idéologies
6- La République restera démocratique
7- Le prétendu coup d’état communiste en 1936
8- Franco, un dictateur fasciste
9- Les intellectuels et la presse dans la guerre
10- Collusion : URSS/République espagnole ?
11- Les journées tragiques de Mai 1937
12- Negrín, leader controversé, grand homme d’état
13- L’inefficace SDN, la fallacieuse Non-Intervention

Qui a tué la République !
Crime fasciste et clérical
Complicités et perfidies britanniques
Démagogie, aveuglément et cynisme français

Écrire contre l’oubli, c’est écrire pour le monde
La solitude assumée d’un Espagnol très Français

Ne jamais se lasser de parler de leur Guerra

 

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