Portada-pueblos-de-coloniza.jpgCazarabet conversa con...   José María Alagón Laste, autor de “Los pueblos de colonización de la Cuenca del Ebro. Planificación territorial y urbanística” (Diputación de Huesca)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un libro muy, muy trabajado, de manera minuciosa, desde la pluma indagadora de José María Alagón Laste.

El libro está editado por la Diputación de Huesca.

La sinopsis del libro:

Los pueblos de colonización de la cuenca del Ebro: planificación territorial y urbanística, publicación redactada por José María Alagón, se centra en la historia del Instituto Nacional de Colonización (INC) y en su actuación completa en los pueblos de la cuenca del Ebro en cuanto disposición en el territorio y a su planificación y desarrollo urbanísticos.

El libro se ha articulado en tres capítulos sucesivos: el primero analiza la política de actuación y actividad desarrollada por el INC; el segundo el proceso de creación de los pueblos de colonización, su disposición en el territorio y modelos de asentamiento; y el tercer capítulo acomete un estudio del programa urbanístico.

Esta publicación nos adentra con detalle en el fenómeno social y demográfico de la colonización y en el papel de los nuevos pobladores que llegaron a este territorio desde diversos puntos geográficos en busca de oportunidades de futuro. Los movimientos poblacionales, consecuencia de una planificación política, son un ejemplo de cómo la actividad humana modela el entorno, el paisaje mediante actividades como la agricultura y la ganadería o la puesta en marcha de servicios, transformando desiertos territoriales y demográficos en tierra fértiles, con un modelo de vida que continúa representando un perfecto equilibrio entre sostenibilidad ambiental y social.

El libro viene desde un trabajo de Tesis. Nos hemos ido al Dialnet para “saber más” sobre esta Tesis:

Esta Tesis Doctoral comprende el estudio de la actividad desarrollada por el Instituto Nacional de Colonización (INC) a través de la Delegación Regional del Ebro, y, en concreto, en la zona del mismo nombre, dado que constituye un conjunto con una marcada entidad, y determina un panorama general de la actuación del INC en este territorio en materia de urbanismo, arquitectura y artes plásticas.

Por este motivo, tratamos, en primer lugar, de los antecedentes de la política de colonización desarrollada por el Instituto Nacional de Colonización, haciendo especial hincapié en el concepto y la definición de “colonización”; a la política de colonización llevada a cabo desde el siglo XI hasta 1936; y, después, al estado de las obras de regadío en la cuenca del Ebro hasta la llegada del INC.

Seguidamente, analizamos la política, el funcionamiento y la actividad del Instituto Nacional de Colonización. Para abordar su estudio, nos ocupamos del análisis de la política de colonización y de sus organismos; de las distintas sedes del INC (en especial, de los Servicios centrales y de las de la cuenca del Ebro); y del Servicio de Arquitectura.

A continuación, nos centramos en la actuación acometida por la Delegación Regional del Ebro en materia de planificación territorial, abordando el planteamiento de los pueblos por el INC, y la disposición en el territorio de los nuevos núcleos de la cuenca del Ebro, atendiendo a las distintas zonas regables que la conforman.

Posteriormente, desarrollamos los trazados urbanísticos de los núcleos de colonización de la cuenca del Ebro, estudiando primeramente el planeamiento urbano en su contexto histórico y su marco legislativo; después, la actividad del Instituto en el trazado urbanístico de los pueblos, para abordar a continuación los planes de ordenación y el desarrollo urbanístico de las poblaciones creadas en la cuenca del Ebro, organizadas en primer lugar por áreas regables y atendiendo a un criterio cronológico.

Después estudiamos los planteamientos y programas arquitectónicos, atendiendo al plan de edificación de los nuevos pueblos, y analizando, a continuación, las distintas tipologías arquitectónicas que los componen, siguiendo un criterio cronológico. Este programa abarca la arquitectura doméstica (viviendas de colonos, de obreros agrícolas, de empleados, de maestros, de médicos, de peritos agrícolas y de artesanos y comerciantes); la arquitectura civil pública (ayuntamientos, edificios sociales, edificios escolares, Hogares rurales de la Sección Femenina y del Frente de Juventudes e instalaciones deportivas); la arquitectura religiosa (iglesias y sus dependencias parroquiales y ermitas); la arquitectura proyectada para el desarrollo de actividades agrícolas, productivas e industriales (Hermandades Sindicales y casas-almacén sindicales, centros cooperativos, edificios destinados al almacenamiento y secado de granos y cereal, inmuebles para la cría y reproducción del ganado, mataderos e instalaciones para transporte de productos agrícolas y de pasajeros); la arquitectura militar (casas-cuartel de la Guardia Civil); la arquitectura del agua (fuentes, abrevaderos y lavaderos); y la arquitectura funeraria (los cementerios y sus edificaciones).

Por último, nos ocupamos del estudio del arte religioso en los pueblos de colonización de la cuenca del Ebro, abordando primero el contexto en el que se desarrolló, su normativa y su concepción artística y, después, los artistas autores de las mismas y las obras que se crearon para las iglesias de estas poblaciones, analizando las manifestaciones de pintura, pirograbado, escultura, cerámica, mosaico, vidriera, mobiliario litúrgico y artes del metal.

Esta Tesis Doctoral se cierra, finalmente, con un apartado de Conclusiones. Con todo ello, hemos pretendido definir, desarrollar y analizar el panorama sobre la actuación del INC en la cuenca del Ebro, contribuyendo al mismo tiempo al estudio conjunto del urbanismo, de la arquitectura y de las artes plásticas contemporáneas de los pueblos de colonización de esta zona.

El autor, José María Alagón Laste, y sus otros trabajos de investigación:

https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=2935698

En Papeles de Cazarabet nos hemos acercado a la colonización, os dejamos el enlace:

http://www.cazarabet.com/papeles/colonaragon.htm

 

 

 

Cazarabet conversa con José María Alagón Laste:

jose-maria-alagon-en-la-pla.jpg-José María, amigo, ¿qué es lo que te llevó a investigar sobre el fenómeno de la colonización en la Cuenca del Ebro?. ¿Hay o hubo algún incentivo qué te ha hecho os ha hecho investigar sobre esto?

-El punto de partida de mi investigación sobre la labor del Instituto Nacional de Colonización en la cuenca del Ebro debo situarlo en mi historia familiar, pues mis antepasados fueron colonos. Siendo un niño, pasaba horas escuchando a mis abuelos contar su llegada a San Jorge, que es el núcleo donde resido, y cómo fueron los primeros años de vida en esta población. Con el tiempo comencé la Licenciatura en Historia del Arte en la Universidad de Zaragoza, y cuando nos explicaron el arte de la posguerra, pregunté a una de mis profesoras si estudiaríamos los pueblos de colonización. Su respuesta quizá fue uno de los incentivos que me llevó a comenzar esta investigación ya en ese momento: «si quieres estudiarlos, tendrás que hacerlo tú mismo». Y es que, desde el punto de vista patrimonial, todavía no habían sido objeto de estudio.

-Vamos por partes, amigo, y si te parece, emperezamos por situarnos, ¿podríamos decir que Aragón es de las regiones que más experimentó la colonización?; ¿por qué?

-Aragón fue una de las regiones más importantes en la actuación del Instituto Nacional de Colonización, entre otras cuestiones, por ser una de las primeras zonas en las que se intervino, dado que los trabajos de las obras hidráulicas con destino a la implantación de nuevas zonas regables estaban muy avanzados. Nos referimos a las áreas del Canal de Aragón y Cataluña y a los Riegos del Alto Aragón. Esto hizo que se programasen núcleos en nuestra región desde los primeros años de actividad de este organismo, y que se experimentase con algunas cuestiones importantes como los modelos de asentamiento. Esta experiencia, tal como se recoge en la documentación generada por este organismo, sirvió de modelo para la creación de nuevos pueblos en otras regiones y para conformar un aparato legislativo que sería la base sobre la que se asentarían los nuevos proyectos, fundamentalmente materializados en los años cincuenta. Parte de la importancia de esta labor reside también en su personal, dado que los técnicos de esta zona, especialmente su ingeniero jefe, Francisco de los Ríos Romero, defendieron desde el inicio esta obra y la asumieron como algo propio.

No obstante, y siguiendo la organización del propio Instituto, debemos entender la actuación en esta demarcación abarcando toda la zona de la cuenca del Ebro y no solamente Aragón, porque de este modo se entiende en su dimensión global y la homogeneidad de su propuesta.

jose-maria-alagon-foto.r_d.jpg-¿Qué características se debían de dar para que se planteasen asentamientos de colonización?

-Uno de los aspectos fundamentales que podemos apreciar en las zonas en las que se construyeron nuevos pueblos de colonización es que las obras hidráulicas a las que se asocian se encontraban comenzadas o avanzadas, como hemos comentado previamente, y que en las proximidades de las tierras a trabajar no se encontrasen núcleos de población –siempre teniendo en cuenta que se trabajaba en base a la tracción animal y no mecanizada-.

De hecho, en zonas en las que se actuó de manera más tardía, como la zona oscense del Cinca, se plantearon nuevos asentamientos en forma de nuevos pueblos, que sin embargo no se llegaron a construir, dado que la situación del momento y la orientación de las políticas agraria y de colonización había derivado hacia otras propuestas.

-La colonización, aquí, siempre tan de la mano del productivismo y de la política del agua en la que el franquismo le da unas vueltas de vuelta… ¿qué nos puedes decir?

-La obra que desarrolló el Instituto Nacional de Colonización, organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, en colaboración con el Ministerio de Obras Públicas, retomó políticas desarrolladas con anterioridad al estallido de la contienda. No debemos perder de vista, por ejemplo, que el Gobierno de la Segunda República ya había presentado proyectos para la ejecución de los primeros pueblos de colonización, cuya materialización se vio truncada con la Guerra Civil. No obstante, sin estos planteamientos previos, la obra del INC no habría podido realizarse, al menos con el gran desarrollo que alcanzó.

En el caso que nos ocupa, de hecho, tenemos constancia de propuestas colonizadoras previas a la contienda bélica, pero que no habían podido ser materializadas por diversas cuestiones (políticas, sociales, etc.).

image008.jpg-Colonialismo que vino bajo la gobernanza de una Dictadura y que lo utilizaba con cierto "aire paternalista", ¿lo ves así?

-Tal como hemos comentario anteriormente, no debemos perder de vista que estos planteamientos colonizadores tienen unos antecedentes muy claros. Pero tampoco podemos obviar que el régimen franquista publicitó los trabajos como una creación propia, aunque no lo fuera. En consecuencia, extendió a los núcleos del INC ese “aire paternalista” que podemos ver reflejado, en general, en el medio rural.

-¿Qué aporta el colonialismo a la transformación agraria y cómo se deja ver esto en la economía?

-La acción colonizadora supuso un importante cambio en los territorios en que actuó este organismo, tal como puede constatarse al recorrer las zonas en la actualidad. De este modo, se crearon grandes zonas de regadío en terrenos prácticamente desérticos. Esto llevó, por ejemplo, a la necesidad de establecer cambios en sus cultivos, que en sus primeros años eran dirigidos por el INC, cuyos técnicos eran quienes decidían qué se debía cultivar.

Además, en algunas zonas, como las Bardenas, se llegaron a crear cooperativas agrarias con una entidad considerable e industrias para la transformación de productos agrícolas. No obstante, en general las expectativas eran superiores respecto a lo que realmente se consiguió lograr.

 -¿Cómo se planifica y llega el colonialismo a la Cuenca del Ebro?

-La planificación de las labores del Instituto Nacional de Colonización en la cuenca del Ebro siguen los pasos de la Confederación Hidrográfica, dado que para desarrollar su trabajo mantienen la organización en zonas regables con la que actuaba el segundo organismo citado, con el que además se trabajaba de manera estrecha.

De este modo, tras la creación del Instituto Nacional de Colonización en 1939, con sede central en Madrid, de manera muy temprana se comenzó a trabajar en la Cuenca del Ebro, estableciendo su sede regional en Zaragoza, a la que se sumarían otras sedes provinciales como la de Lérida o la de Tortosa.

Con ello, teniendo en cuenta las políticas de colonización interior desarrolladas previamente en nuestro país; las políticas hidráulicas y la reforma agraria comenzaron las labores del INC en las diferentes áreas donde actuó este organismo.

image022.jpg-¿Cuáles son las primeras zonas en las que se empieza a implantar el colonialismo a los largo de la Cuenca del Ebro?

-Las primeras zonas en las que se trabajó, en la década de 1940, fueron las del Canal de Aragón y Cataluña; la zona del primer tramo del Canal de Monegros y la Acequia de la Violada; la zona del Flumen; y la zona del Delta derecho del Ebro, aunque en estas dos últimas las tareas de programación de nuevos pueblos se verificaron de manera más tardía.

Con el inicio de estos trabajos se buscaba servir de estímulo y modelo para los trabajos a realizar estas zonas, dado que, inicialmente, esta obra estaba pensada para ser desarrollada por la iniciativa privada.

-¿Cómo se planificaban los pueblos de las colonizaciones?

-En primer lugar, se realizaban los estudios de viabilidad de la zona en la que se tenía previsto actuar. Seguidamente, se procedía a la Declaración de la zona de Interés Nacional. Tras ello, se trabajaba en la redacción de un Plan General de Colonización, que era donde se recogían, entre otras cuestiones, el número de nuevos pueblos necesarios, su capacidad –que se calculaba en base a las tierras de que se dispondría para adjudicar a los colonos-, y su situación en el territorio, teniendo en cuenta, para su localización, el denominado “módulo carro”. Este plan, generalmente, era concretado y modificado conforme avanzaban las labores y el INC adquiría las parcelas de tierra sobre las que trabajaría.

Una vez fijada la situación definitiva de los nuevos núcleos, se procedía a trazar el anteproyecto del pueblo en cuestión. Tras haber sido aprobado, se redactaría el proyecto definitivo, comenzando posteriormente su construcción. Este proceso terminaba con la puesta efectiva en regadío.

image001.jpg-Urbanísticamente hablando obedecen a un perfil bastante parecido, ¿no?; explícanos por favor qué características urbanísticas presentaban…

-Cuando hablamos de los pueblos de colonización, debemos tener en cuenta que se trata de núcleos de nueva planta, cuyas tramas urbanísticas han sido creadas de una sola vez, hecho que hace que los diferenciemos enseguida de las poblaciones antiguas que se localizan en sus proximidades. Son núcleos homogéneos, concebidos de forma planificada, y construidos en plazos breves de tiempo.

De modo que, en general, todos los pueblos presentan características comunes, dado que para su concepción parten de las mismas directrices, que venían determinadas por la normativa interna del Instituto, en la que se especificaban los servicios que debía contener cada uno de los nuevos pueblos. A este respecto, otro aspecto a destacar en su composición urbanística es el alto nivel de equipamientos y dotaciones que presentan como edificios sociales, cines, escuelas, iglesias o capillas, cementerios, etc.

Podemos incidir asimismo en características que retoman de los planteamientos del gobierno de la Segunda República, como la zonificación en función de las construcciones (comercio, viviendas o actividades productivas), la atención prestada a las circulaciones, la introducción de zonas verdes o la preocupación por el higienismo y la salubridad. Todo ello, no debemos perderlo de vista, dentro del interés por mejorar las condiciones de vida en el medio rural, aplicando los avances del urbanismo contemporáneo.

-¿Quiénes eran los pobladores; qué perfil podemos tener de los habitantes de estos pueblos de la colonización?; ¿venían algunos de "las primeras despoblaciones"?

-En los pueblos de colonización podemos encontrar diferentes perfiles de habitantes. En cuanto a los colonos, que es el núcleo poblacional principal de estas localidades (dado que era el fin para el que se crearon estos pueblos) nos encontramos con personas procedentes, en primer lugar, de la zona en la que se enclava el nuevo pueblo; en segundo lugar, de personas procedentes de núcleos que se habían visto afectados por la construcción de pantanos; en tercer lugar, de personas procedentes de otras provincias o regiones; y en último lugar, y una vez avanzada la vida en los núcleos, tuvieron preferencia para instalarse en los pueblos de nueva creación los hijos de los colonos.

Además, debemos tener en cuenta al resto de habitantes que componían los núcleos, como los maestros y maestras, los párrocos, los comerciantes, los obreros agrícolas, y, en algunos casos, los peritos agrícolas y mayorales. Cada uno de ellos contaba con una vivienda reservada para su residencia en el nuevo pueblo.

image003.jpg-¿Cómo ha sido el proceso y la tarea ardua de investigación que, además tiene mucho a ver con el proceso de documentación?

-Tal como he mencionado previamente, este tema procede de mi tesis doctoral, que fue defendida en 2017 en el Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, y es en la que se ha basado la tarea de investigación. Ha sido un proceso arduo, dada la amplitud del tema, la gran cantidad de documentación conservada al respecto –y su dispersión geográfica-, el vasto número de núcleos en los que actuó el INC en la zona objeto de nuestro estudio, y la holgada horquilla temporal en la que hemos trabajado. No obstante, desde que comencé mi tesis doctoral sigo trabajando en este tema de investigación.

-¿Qué lugares de la Cuenca del Ebro atrajeron a más pueblos de colonización?

-Donde más núcleos se erigieron fue en la zona de los Riegos del Alto Aragón, entre las provincias de Huesca y Zaragoza, y en la de las Bardenas, entre esta última y Navarra. Esto se debe, como ya hemos comentado, a la existencia de obras hidráulicas en avanzado estado de construcción, y también a la cantidad de tierra que el Instituto Nacional de Colonización pudo obtener para adjudicar posteriormente a los colonos. Debemos tener en cuenta que el número de colonos a instalar, y con ello la cantidad de pueblos a erigir, dependía de las tierras disponibles para crear lo que denominamos “lotes”. Y, es por esto, que se constataron muchas modificaciones, como pueden comprobar en este libro, en cuanto al número de pueblos a crear, su situación en el territorio y su composición.

-La investigación, la recopilación de documentación, el contrastar todo ello...el aproximarse a testimonios más o menos directos sobre este fenómeno de colonización...es una tarea que requiere de mucho trabajo—y mucho tiempo invertido--, minuciosidad, pero también de mucha gratificación a posteriori, ¿qué nos puedes decir?

-Estamos ante el resultado de una investigación en la que he trabajado más de una década. Un largo proceso en el que se ha reunido abundante material de estudio, siendo una de las tareas más laboriosas.

Recorrer in situ los núcleos en los que trabajó el INC ha requerido también una importante dedicación. De hecho, no me he limitado a conocer los núcleos de la cuenca del Ebro, sino que, cuando me ha sido posible, he recorrido otros pueblos de colonización de nuestro país para poder comparar la actuación de este organismo con la desarrollada en distintas zonas de nuestra geografía.

Asimismo, y dada la dilación en el tiempo de esta investigación, he podido contar, por suerte, con testimonios directos de este fenómeno, contando con colonos de la primera generación, así como con profesionales técnicos, tanto del Instituto como de otros ámbitos –por ejemplo, maestros-. Esto me ha ayudado a conocer de primera mano el resultado de esta labor, no solamente desde la “visión oficial” que nos aporta la documentación generada por este organismo sino también desde la perspectiva de los verdaderos protagonistas de esta historia.

A este respecto, algo que siempre he destacado es que uno de los grandes valores de estos núcleos es la calidad humana de sus moradores. Y eso es quizá una de las cuestiones más gratificantes que me llevo de estos años de investigación. Porque esta historia, o estas microhistorias, tienen nombres y apellidos. Y en mi caso, por suerte, he podido conocer de primera mano estas vivencias familiares gracias a que muchas de estas familias han compartido conmigo esta parte de sus vidas. Eso es algo en lo que estoy muy agradecido a los habitantes de estos núcleos de colonización. Por desgracia, muchas de las personas que me brindaron sus vivencias no han podido ver materializado el fruto de esta investigación. Por ello, este libro es un homenaje a todos ellos.

image023.jpg-¿Y qué metodología de trabajo sueles seguir? -¿Trabajas sobre un guión de cuestiones y/o preguntas sobre las que ir encontrando respuestas?- Bueno, tú seguramente que has paseado, bastante por la Cuenca del Ebro….

-Para poder acometer esta investigación, he seguido una metodología consistente, en primer lugar, en la recopilación bibliográfica sobre el tema. En segundo lugar, en la consulta de las fuentes archivísticas y hemerográficas, consultando una amplia y variada documentación obtenida en distintos archivos públicos y privados. En tercer lugar, en la realización de entrevistas a las distintas personas que, de algún modo, han formado parte de este proceso o pueden aportar algo a su mejor conocimiento. En cuarto lugar, para recopilar más información, poder profundizar en el tema y analizar de manera pormenorizada cada núcleo, en el estudio in situ de estos núcleos, constatando además, de este modo, su estado de conservación.

No obstante, mi contacto con los pueblos de colonización es muy directo en mi vida diaria -resido en uno de ellos-, y los suelo recorrer a menudo, hecho que me permite comprobar cómo van evolucionando en la actualidad. Con ello he podido constatar, en muchas ocasiones, cómo la falta de conocimiento acerca del valor que tienen estos núcleos han hecho que, desde que empecé mi investigación, se haya alterado o destruido parte del patrimonio arquitectónico y cultural de los pueblos de colonización, especialmente en lo que a arquitectura doméstica se refiere. Desgraciadamente, hay pérdidas que son irreversibles.

En cuanto al modo de trabajo, generalmente, es la documentación y el avance en la investigación lo que va dando forma al estudio, siempre teniendo un punto de partida preciso sobre el que fundamentarlo.

 

 

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